EXCURSIONES

Salida al Oiz

Crónica de Julen Iturbe

Sábado, 12 de febrero
7:00 a.m. Bilbao
, en casita.
Como casi siempre a estas horas de un sábado, sueño, un sueño de tres pares de narices. Madrugar en sábado es más madrugar, está claro. Desayuno y a ponerse las ropitas de ciberciclista betetero. Hay que ir a recoger al adolescente de la lista.
8:15 a.m. Bilbao, Estación de Atxuri. Puntual Xabier y puntual aitatxu Julen. No hay problemas de identificación. Montamos su bici en el coche y tira millas para Urrutxua. Comentamos por el camino quién vendrá y quién no vendrá.
Xabier dice que anda con problemas en su correo los últimos días y yo le informo sobre los probables comparecientes a la cita. Por la autopista adelantamos a un coche blanco con dos bicis arriba. Mira, también hay madrugadores como nosotros.
8:40 a.m. Urrutxua
Somos los primeros, día majetón para andar en bici, nuboso, 2 grados. Claro, el antolatzaile (organizador) y Xabier tienen que dar ejemplo, por eso están los primeros. Bajamos, montamos las bicis y... esperamos. Aparece el americano. Un compañero del trabajo, Ramón. Perfecto, porque él conoce muy bien la zona y, además, seguro que hacemos risas. Mira, el coche que adelantamos en la autopista. Se bajan Paco y Alfonso. Paco estudia ahora en Bilbo pero es de Alicante y Alfonso es el oscense de Leioa. Se ve nivel, se ve nivel. Alfonso se ha armado hasta los dientes. Ha llenado el depósito de combustible tipo spaghettis mañaneros, trae el café calentito en el termo y otros tres millones de cosas en el maletero de su coche. Paco mientras tanto se dopa con glucosa sin sonrojo alguno. Aparece también Carlos, otro compañero del trabajo de Gernika. Y, por fin, también aparece Alberto con su cuadrilla. Coche oficial, con portabicis profesional y maleteros específicos para pan, txorizo, vino y demás manjares típicos de la zona. Hay en el aparacamiento otro coche con otro par de tipos montando sus bicis. Sin embargo, estos pobres no son de la lista y, claro, se sienten abrumados por tanto ciberciclista betetero. Total, que nos juntamos 13. In presionante.
9:10 a.m. Urrutxua
Salida oficial, corta la cinta Miss Urrutxua, con presencia de autoridades relevantes de la zona.
9:40 a.m. Mauma (Magunas, Maume)
Fotos de confraternización, junto a un cartel indicador del lugar hacia el que vamos. Hasta ahora, paseito por asfalto, con ligera subida hasta este barrio.
9:45 a.m. Salida de Maume.
Ramón me dice que me ponga el primero ahora que empieza el barro. A la orden. Entro el primero en la zona del barro. Claro está que 300 metros después estoy en el suelo, como era de prever, por lo que ya no voy a ir el primero, evidente. Barro, barro, charco grande, charco más grande, las zapatillas pringás de barro, algún que otro problemilla técnico y ya está, ya hemos pasado nuestro primer tramo de pista-barrizal. Oigo alguno que se acuerda de mis parientes, pero la cosa no sube más de tono.
10:00 a.m. La pared
Pues sí, algunos la han subido montados. Xabier, uno de ellos. De momento va tan bien como el mejor: aquí hay futuro. Tras algún que otro juramento, seguimos más tranquilos por una pista de grijo y piedrilla que no da demasiados problemas, excepto los derivados del sube que te sube constante. Nos reagrupamos en el cruce con la pista que sube desde Garai hasta el Oiz.
10:40 a.m. Ermita de San Crístobal
De charleta subimos hasta la ermita de San Cristóbal donde paramos un momento para echar un vistazo a lo que nos rodea. Al norte la ría de Gernika y al sur el Anboto. Nos encontramos con unos amigos de Carlos y de Ramón que suben por la vertiente norte (nosotros lo hemos hecho por la sur). Breve conversación, alguna que otra foto, alguien que dice que el estómago le hace ruido y que a ver cuándo va a ser el amaiketako y, por fin, decidimos bajar hacia la Colegiata de Zenarruza. Bajadón que te cagas y algún que otro sustillo. Sube y baja entretenido y tras un nuevo reagrupamiento junto a una granja, bajamos a la Colegiata. En una breve subida, Carlos decide pisar a una rana sumergida 40 cms. en un charco.
Resultado: la rana huye y Carlos humedece lastimosamente uno de sus pies y buena parte de una pierna. Otra bajada complicadilla por la piedra suelta, pero llegamos al fin.
11:20 a.m. Colegiata de Zenarruza, Bolibar.
Tras una breve visita a esta colegiata, "cisterciense" como bien indica Carlos, comienza realmente el espectáculo. Txorizo en papel albal, ingenios para asar, pan del de verdad, postre, todo completo. Unidos por una única causa el grupo de Galdakao nos apabulla con su demostración gastronómica, incluyendo hasta una lata de melocotón en almíbar. Resurge aquella tradición campestre y dominguera, pero a lomos de nuevos vehículos. Por tanto, eliminan lastre o, más bien, lo cambian de lugar, sacándolo de la mochila para buscar la simbiosis con sus cuerpos.
Hermoso gesto. Tras el amiketako, salimos por el Camino de Santiago hacia el Alto de Bolibar.
11:50 a.m. Camino de Santiago
Piano, piano cogemos el camino. Un poquito más de barro por aquí, otro poquito más por allá. Un pequeño riachuelo que pasamos con la bici al hombro. Cosas sin importancia. Hasta que los chicos de Galdakao comienzan de nuevo el espectáculo. Uno de ellos ve en un pequeño charco-laguna no sólo una rana, sino un par de truchas y se lanza decidido a por ellas. En escorzo arremete contra los bichos, hundiendo el cuerpo en el lodazal, junto con su máquina, que por unos instantes, pasa a ser acuática. Juramentos y risas se entremezclan. Resultado: aparece el pobre hombre en lastimero estado, chorreando agua por doquier: mochila, pies, orejas, todo. (En realidad esta parte es ficción ya que no fui testigo presencial, pero la dramatización seguro que es correcta viendo la pinta con que nos apareció el citado txirrindulari).
12:00 a.m. Alto de Bolibar
Reagrupamiento general. Se acabó lo bueno, ya sólo queda carretera. Bajada a Munitibar, con un par de caídas incluidas, esta vez en la carretera. Por suerte, sin mayores problemas.
12:10 a.m. Munitibar
Confraternización con los carreteros. Hemos ganado porque sólo son 7. Llegan limpitos y relucientes. Algún que otro conocido entre los dos grupos. Así pues, con intercambio de saludos y ...ajají-ajajá, ...pero mira cómo venís de barro y ...cosas de esas, en fin, pues decidimos subir a Urrutxua y tomar algo allí, que es donde hemos dejado los coches.
1:00 p.m. Urrutxua
Subidita cabrona por asfalto hasta el Balcón de Bizkaia, para llegar a Urrutxua, lugar desde el que habíamos salido. Conversación con los carreteros, que se marchan para Muxika donde han dejado los coches.
Pregunto por Josu Romarate, pero me dicen que se ha quedado por atrás y que ya llegará con más tranquilidad. Bueno, otra vez concoceré a uno de los abueletes de la lista. Los beteteros comentamos detalles de la vuelta, limpiamos como podemos el barro que nos acompaña, nos tomamos un trago, saludos, valoración positiva en general, y hasta otra. Cada uno a su casita. Ha estado bien.
2:00 p.m. Bilbao Xabier y yo nos volvemos a Bilbo. Le dejo cerca de su casa y me voy pensando que no estaría mal tener 16 años. Bueno, tampoco están mal los 35, no me quejo. Al final, acabamos haciendo el gamba por igual. ¿Qué pensarían los monjes de la colegiata cisterciense de Zenarruza de 13 energúmenos con bicis haciendo el gamba que bajan del Oiz y se detienen en su reciento de paz y quietud a reponer energías y contar las batallas de la salida betetera del día? No sé, mejor dejo de escribir, que empiezo a perder el hilo otra vez.
Gracias a todos por la vuelta. Ha estado muy bien.

Julen Iturbe