Caída de
Oscar LealMe llamo Oscar y tengo 22 años. Vivo en la isla de La Palma, en las Canarias, España. Me encontraba solo, como casi siempre, bajando por uno de eso senderos tan preciosos, estrechos y tecnicos que hay por aquí.
Estaba bajado de maravilla y estaba marcando un tiempo escandalosamente mas bajo al que había marcado unos dias antes según uno de mis puntos de referencia. Pasaba los saltos, las raices, las piedras, curvas enlazadas... apurando al limite la aderencia de mis ruedas, cuando me cruzo con una zona de escaleras hecha con troncos redondados.
Inmediatamente había una curva rápida de derechas muy larga. Decido, para no perder tiempo, no tocar frenos y saltar los escalones. Rozo ligeramente los frenos para entrar a la curva con seguridad. Fantástico...
La inercia, junto con la velocidad me empiezan a sacar del sendero cuando de repente, no se de dónde, aparece justo en la trazada, a la salida de la curva, un pedrusco enorme que no me da tiempo a esquivar.
Clavo los frenos, instintivamente suelto los pies de los pedales automáticos y choco con la enorme roca. Salgo despedido pero con la suerte de dar vueltas en el aire y caer con los pies de tal manera que voy avanzando a tronpicones hasta chocar contra un árbol y caer por una ladera.
Cuando logro recuperarme del tremendo shock (milagrosamente no me hice practicamente nada), voy en busca de mi bici, que por cierto, me había sobrepasado.
¡Dios mio! El manillar estaba doblado hacia alante, la llanta abollada y partida por la mitad, enganchada en las bielas. La horquilla, una Indy XC se retorció tanto que estaba tocando con el cuadro, y este a su vez (un GT Zaskar), tenía la pipa de la dirección doblada hacia el lado izquierdo.
Todo a la basura. Al parecer el pedrusco había caido rodando horas antes desde lo alto de la montaña. Para colmo me encontraba a mas de 20 kilómetros de mi casa. Solo doy gracias a Dios por estar vivo.