Historia de Santa María

Marino Calzada Torres

Segisfredo Oñate Marroquín

 

Recopilamos en esta sección los trabajos realizados por Luciano Huidobro y Benito Arroyo con nuevas aportaciones sobre la historia de Santa María Ribarredonda. El escritor e historiador Luciano Huidobro y Serna, fue párroco de Villadiego (Burgos) durante dos décadas en la primera mitad del siglo XX. Benito Arroyo “Don Benito” para todos los que le conocimos,  nació en Santa María, aunque vivió la mayor parte de su vida en una  Parroquia de Madrid, siempre estuvo muy vinculado a su pueblo, que visitaba todos los años.

 

 Índice

1.    Orígenes

2     Época prerrománica. Vindeleia

3     Dominación árabe

4     Época Medieval

4.1      Siglo X y XI

4.2      Siglos XII y  XIII

4.3      Siglo XIV

5     Época del renacimiento. Siglos XV y XVI

6     Siglo XVII

7    Siglo XVIII

8    Siglo XIX

9.     CURIOSIDADES

9.1       Los 100 primeros bautizados

9.2       Bautizados en el siglo XVII

9.3       Asentamientos en Santa María Ribarredonda

9.4       Ermitas en Santa María Ribarredonda

9.5       Lugar y Concejo

9.6       Villa.

9.7       Comienzo de actas bautismales

9.8       Catastro de Santa María. Año 2002

9.9       Situación de Santa María Ribarredonda.

10 Fiestas y Eventos

 

1.        Orígenes

La Comarca de la Bureba, está situada al norte de provincia de Burgos, regada por varios ríos de escaso caudal, entre ellos el Oca y el Oroncillo. Observando el terreno diluvial, se comprueba la existencia, en tiempos pasados, de un lago neocénico, que desecado sin duda por la rotura de rocas que impedían la salidas de las aguas en Pancorbo, ha dejado abundante terreno de sedimentación, que alcanza varios metros de profundidad, muy a propósito para el cultivo de cereales.

De la existencia de lagos en la Bureba, son prueba, los restos de animales lacustres como castores, que pueden verse en el Museo de Historia Natural del Colegio de La Compañía  de Jesús de Oña, recogidos por el padre Ibiza y los colegiales.

En tres aras del siglo III a. C. descubiertas en la localidad de Barcina de los Montes, aparece la presencia de un dios llamado Vurovio, deónimo que con el tiempo se convirtió en Bureba, dando nombre a esta comarca. La importancia de estas aras es que son el único elemento que permite conocer la procedencia de este topónimo.

El término municipal tuvo poblamientos estables desde la Prehistoria. Los primeros pobladores, conocidos, de la comarca de La Bureba fueron los Autrigones, pueblo procedente de las tierras del sur de Austria, que en el siglo IV a.C. se asentaron en una zona geográfica que abarcaba desde lo que hoy es Burgos capital hasta La Bureba. 

A la tribu de los autrigones pertenecían las ciudades de Tritium, Autrigonium, Virovesca y Vindeleia. A esta última, los autores la fijan hacia Ribarredonda (hoy Villa de Santa María).

Entre los años 193 y 172 a.C. la zona es invadida por los romanos, produciéndose bajo su dominación un importante florecimiento comercial.

Por Vindeleia pasaba la vía romana nº 34, del itinerario de Antonio “De Hispania in Aquitaniam”, que aprovechando la depresión de montes Obarenes por Pancorbo, se encaminaba a Virovesca (Briviesca).

Por la Vía Aquitania, que concluía en el Atlántico de Galicia, circularon visigodos, árabes, francos, peregrinos a Santiago y soldados de Napoleón. Se aprovechó luego para el Real Camino de Madrid a Francia y después como Nacional I.

En el año 409 pasa a formar parte del Imperio germánico, cayendo más tarde bajo el dominio visigodo.

En la parte baja de esta comarca y al norte, se encuentra Santa María Ribarredonda. En el centro de la vega, se levanta una Riba o montículo de forma tal, que ha dado el nombre a la Villa de Ribarredonda, 

En esta Riba o montículo hubo un Castro romano donde las huestes del emperador, con otras situadas en las estribaciones de las sierras de Oña, Miraveche y la Llana de Silanes, contuvieron a los vascos a quienes nunca pudieron dominar; en las excavaciones que se han hecho en estos lugares se han encontrado restos romanos.

En la Llana de Silanes utensilios domésticos, molinillos de piedra, candilejas y una Ceres mutilada. En Miraveche, restos de tumbas romanas, como cinturones, espuelas, broches, anillos y espadas que se exhiben en el Museo Arqueológico de Burgos; en este mismo Museo se halla expuesta una estela funeraria de piedra, con el nº 1896, hallada en el montículo de Santa Cruz de Santa María Ribarredonda, está bastante mutilada y lleva esta inscripción: “El hijo Tito Claudio puso el título a este monumento- El P. Sempronio Magna lo renovó”. Lleva   dos bajo relieves de dos jóvenes de espaldas y un castillo con almenas (por la composición parece que se trata de dos guerreros).

 

2.        Época Pre-románicaVindeleia

(En preparación por Jesús Calzada Torres)

3.        Dominación árabe

En el año 714 tiene lugar la invasión árabe. El moro Muza al mando de sus tropas, conquista La Bureba.

En el pueblo Vindeleia, y término llamado Riaron, tuvo sus reales el reyezuelo moro Aarón, quién estuvo en lucha con los cristianos del valle de Miranda de Ebro, teniendo los encuentros en  Pancorbo, durante cierto periodo de tiempo, Pancorbo estuvo, ya en poder de los cristianos, ya en el de los moros, y en las retiradas que estos tenían, su jefe vivía en un palacio sito en el término, llamado hoy Riaron, sobre el ferrocarril, en la salida de la cuesta próxima al camino vecinal de Vallarta, a 100 m del ferrocarril (hoy se encuentran en estos lugares trozos de tejas y baldosas de aquella época). Tenia este palacio jardines y huertas en el valle y márgenes del rio Cubo de Bureba, tomando este término el nombre de Riaron del Rey Aarón. Próximo a este lugar, unos 200m, existe un manantial de agua potable, donde se abastecía el reyezuelo, de aquí la denominación con que hoy se llama “Fuente-Rey”.

Durante este periodo de tiempo, hasta principios del siglo IX, los habitantes de esta comarca y los de Vindeleia estuvieron dispersos; el conde D. Diego de Porcelos rechazó y persiguió a los moros hasta Castrogeriz en el primer tercio del siglo IX, y desde entonces, esta comarca formó parte de Castilla, bajo el Señorío de los Condes de Bureba y de sus sucesores los de Vizcaya, y por algún tiempo, bajo los Reyes de Navarra, quedando después invariablemente unida a los Reyes Castellanos.

4.        Época Medieval

4.1         Siglos X y XI

Tras la invasión árabe la zona quedó despoblada hasta finales del siglo IX, cuando se fundó Santa María de Ribarredonda, antes de que la Bureba quedara asegurada para Castilla, con la ocupación de Pancorbo, la fundación de Burgos y la presencia cristiana en Castrogeriz.

En un primer momento la villa se llamó únicamente Ribarredonda (Ribazo redondo). El nombre de Santa María se añadió después, cuando el caserío se agrupó en la vecindad de la iglesia dedicada a Santa María, Madre de Jesús.

La primera cita documental de la villa aparece en el Cartulario de San Millán de la Cogolla, el 1 de julio del año 957.
En que se la llama “Ripa-Retunda” y en el que el Abad Adolfo, al hacer donación de su cuerpo y alma al monasterio de San Mamés de Obarenes dice:

“In villa vocabula Sancta Maria de Riparetunda qui est in Borueva”

“Et trado ad ipsa regula casas meas propias in Silanes cum divisas...et terras in Borovia et in Riparretunda, et in valle de Vallarta, vineas in Pontecurbo”

Era Rey de León  Ordoño, y el Conde Fernán González en Castilla, siendo obispo de Valpuesta Don Diego. (Manuscrito de la Academia de la Historia –021 folio 118 -1º de julio).

Expulsados los árabes de la comarca, Santa Cruz fue núcleo principal de población, aunque hubo algunos barrios señalados por sus iglesias entonces fundadas.

En el Becerro gótico de San Millán de la Cogolla (año 1037-fº V-79) se nos habla de una donación, que Don Diego Muñoz y su mujer Doña Elo, con sus sobrinos, hicieron al Monasterio de San Millán de la Cogolla y su Abad Gomesano, de su monasterio familiar de San Clemente, obispo, con sus reliquias, el cual se levantaba junto a Ripa-Retunda, como entonces se llamaba “in Borueva iuxta Ripa Retunda”.

Este documento es de particular interés por las muchas noticias que da sobre personas hacendadas en la villa y nombre de los términos en que radican sus heredades, muchos de los cuales subsisten aún. Son los siguientes: 

·        Don Serracín y Don García, presbíteros,  que dieron, el primero una pieza en Corrales y una viña en el llano de Villanueva, y el segundo, una huerta en los Huertos de Posadas y una viña en los Majuelos.

·        Don Gonzalo y Don Alonso, presbíteros,  que dieron una pieza en las Lomas.

·        Caruto de Cupo o Cubo y Serracín de Posadas otras en Fuente Serane.

·        Nuño Álvarez una viña en Vallejo de Lázaro.

·        Gonzalo Serracín, una posesión en Rodinela de Abajo u una viña en Corrales.

·        Cid Anayaz y su mujer Trieca, otra viña en Santa Juliana y una tierra en Fuentebureba.

·        Gudina y Agoman, su hijo, otra en el mismo término.

·        Don García, presbítero, pieza en Celadilla; Belita de Fuente de Fanon, dos, una frente a Rodinella y otra a San Miguel de Vadillo.

·        Galindo de Cupo y Tello Juan, fincas en Valle de Morienzo y Estremero,.º

·        Juan y Gontroda y Sol, una tierra en Lomas

En la misma escritura constan las posesiones dotales de San Clemente:

·        Viñas de Riba de Serie y Vallejo de Lázaro.

·        Cinco tierras en Antepuerta, Fuente Serane, Las Lomas, Arenas y Piliella.

Confirman el documento el señor Diego Muñoz, los obispos Sancho y García, el señor Fortun Sangiz, nutricio del Rey, el señor Sancho Fortun y otros, siendo Rey en Pamplona y Castilla la Vieja, García y en Burgos Fernando.

De otra iglesia en Ribarredonda, llamada de San Antonio, consta la existencia por el diploma expedido con motivo de la entrada del presbítero Fernando en este mismo monasterio en 1º de marzo de 1058, en el expresa que se entrega en cuerpo y alma al obispo y abad Don Gómez y sus religiosos, para morar con ellos, y al mismo tiempo concede y confirma la cesión de su monasterio de San Antonio, de dicha Villa, con las heredades recibidas de su madre y la dotación de dicha iglesia, estando presente al acto el Rey Sancho de Navarra y varios señores de su reino, como Sancho Fortuniones y García, dominantes en Pancorbo y Foncea, y otros (Ms. de la Academia. de la Historia, O. –21 -  folio 158).

En el mismo año, pero reinando nuevamente en la población el Rey de Castilla, el magnate Pedro Muñoz donó a San Millán la parte que le había correspondido en la herencia de sus tíos  Muñoz Sonaz y Añaya Sonaz, sita en idéntico término, de que él gozara en vida del Rey García, y además lo que poseía en Ventosa, Orbañanos, Tobalina y Villasemprún, que el Rey Sancho eximió del tributo de Fonsadera.

La carta está fechada en 31 de octubre de 1058, reinando en Castilla, León y Galicia, Fernando I (Becerro de San Millán fº 144).

Diez años después, el noble Aznar Sánchez y su esposa Guntroda, donaron al mismo monasterio la mitad de sus propiedades heredadas o recibidas graciosamente en diferentes pueblos, entre ellos  Ribarredonda (Fecha 6 de julio de 1068 – Becerro- folio 145).

En 1082, el noble Bermudo Gutierrez y su mujer Cotina ofrecieron a San Millán, en caso de no tener hijos, diferentes posesiones como casas en Ribarredonda, con sus propiedades (Ibidem, folio 63-v). 

Pero el suceso culminante en la historia de la Villa, fue la solemne consagración de la nueva iglesia o monasterio de Santa Cruz, realizada en 21 de julio de 1086, a la que acudieron muchos prelados de las diferentes partes de España y personajes de la corte del emperador, solemnidad que permite suponer que el fundador era muy allegado al Rey.

El obispo Sandoval tratando de San Millán (en B –72-folio 80) lo refiere así: En este año de 1086, a 21 de julio, estando el Rey Don Alfonso en Burgos, parece que un monje desta casa (San Millán) llamado Don Hernando, que en la era 1124 (año 1086) tomó el hábito, siendo ya presbítero en San Millán, con consejo y parecer de Don Bernardo, arzobispo de Toledo, edificó un monasterio para entierro de los muertos y consuelo de los vivos, monjes y peregrinos, con la advocación de Santa Cruz en Ribarredonda. Dicho arzobispo consagró la iglesia y el monje Don Hernando la dotó de nuevas iglesias y posesiones hallándose con el arzobispo Don Sancho, obispo de Nájera, Don Gómez de Burgos, Don Fotunio obispo de Álava, Don Osmundo de Astorga, Don Sebastián de León, Don Raimundo de Palencia, y los abades de San Millán, Don Abeco de Oña, Don Pedro abad de Cárdeña, y el conde Don García de Nájera, que se llama procurador de Castilla, la Condesa Sancha con su hijo Don Gómez, y otros muchos de la comarca. ¡Tan solemne fue este acto y fundación!.

Por estas obras que el monje Hernando hacía, se puede deducir que era muy rico, y que esta fundación y dotación la hizo con alguna gruesa herencia y la empleó toda en servicio de Dios. Según la Leyenda Aurea (del siglo XVII), consigna el autor benedictino, que se trataba de un Príncipe, y así, el Rey Don Alfonso le hablaba de este modo: “Tibi fideli meo Ferdinando” que es término o estilo con que los reyes trataban a los nobles.

Hasta cinco iglesias o pequeños monasterios fueron levantados en este siglo XI, en las proximidades de esta Riba donde estaba situada la villa, con vida próspera, según La Leyenda Aurea antes citada.

La fundación, gracias a la dotación de su fundador, logró pronto una importancia que se manifiesta en las sucesivas adquisiciones. Así en 1090, unos collazos o labradores de la Villa de Santa María, que eran de beheria, o sea puestos bajo la protección de un señor de la tierra, se pusieron bajo la dependencia del Monasterio de San Millán, al cual pertenecía el de Santa Cruz, le vendieron sus solares y recibieron el precio a razón de treinta sueldos cada uno, lo cual alabó el obispo Don Gómez de Burgos, que asistió al acto, por la devoción que manifestaron al titular de San Millán. El prior se llamaba Munio López y los labradores se llamaban Didaco Albariz, García Bravoggoz, Fernan Frelez con su madre Vicenta Telliz, Fernan Telliz, Fernan Andez, Juan Citez, Salvador Vicentez, Fernán Hannez y Semeno Anaiaz.

El documento se hizo siendo Don Alfonso rey de Toledo, Don Gómez conde de Pancorbo y Don García Abad, en la era 1128 (año 1090).

En 1.087, el Rey Alfonso VI concede al Cid Campeador tierras de su reino, entre las que destaca La Bureba.

4.2         Siglos XII y  XIII

En el siglo XIII, los grandes de Castilla, seguían siendo propietarios en Santa María, como se advierte por la carta de donación de Don Álvaro Núñez de Lara, señor de Lerma, Pancorbo, Belorado, Cerezo y otras poblaciones, alférez mayor de Alfonso VIII, quín llevó y defendió el estandarte real en la batalla de las Navas. Mas por entonces, cedió a la reina Doña Urraca, hija del Conde Don Lope y fundadora del Monasterio de Vileña, sus haciendas en Ribarredonda (Archivo Histórico Nacional. Cartulario de Vileña 1.168 folio 34-35).

En 1.236 San Millán seguía poseyendo la Iglesia de Santa Cruz.

 A fines de esta centuria, esta comarca sufrió la peste y grandes calamidades, como incendios, de casas e iglesias, entre ellas la de Santa Cruz.

4.3         Siglo XIV

Lo más admirable de Santa María-Ribarredonda es que los vecinos supieron defender su soberanía municipal y conservarla dentro del realengo, valor que no supieron guardar otras villas que pasaron al señorío particular.

Los mismos condestables de Castilla, que tanto poder alcanzaron en Castilla la Vieja, no pasaron de ser fuertes propietarios; aunque se dice que tuvieron en la Villa casa-fuerte, no aparece probado.

La merindad de la Bureba, estaba dividida en siete cuadrillas, cuyas cabezas eran: Santa Maria Ribarredonda, Cameno, Quintanilla San García, Rojas, La Vid, Caderechas y Prádanos  

Al comenzar la Edad Moderna Santa María Ribarredonda fue una villa próspera y cabeza de una de las Siete Cuadrillas que componían la merindad de la Bureba, que comprendía las localidades de Calzada, Cubo, Fuentebureba, Miraveche, Silanes, Ventosa, Villanueva del Conde y Zuñeda.

A principios del siglo XIV, la meridad de Bureba y el pueblo de Ribarredonda estaban muy despoblados por la peste que sufrieron, y para evitar que terminara de despoblarse, en 1312 Fernando IV, a ruegos de la Infanta Doña Blanca, señora de Briviesca y del Monasterio de las Huelgas, concedió la libertad de portazgo (exención del pago de este tributo) a los vasallos que el monasterio de Las Huelgas tenia en Santa Maria de Ribarredonda.

Mas tarde, en 1350, el rey de Castilla Ferrando ordena a los recaudadores de los derechos de portazgo en Castilla que respeten a los vasallos de las Huelgas en Santa Maria Ribarredonda la exención del pago de este tributo que para todo el reino, excepto Toledo, Sevilla y Murcia, les habían concedido sus predecesores.  (Real Monasterio de las Huelgas por A. Rodríguez López p.198 tomo 1º), en los términos siguientes:

Don Ferrando, por la gracia de Dios rey de Castiella, de Toledo, de León, de Gallizia, de Seuilla, de Cordoua, de Murçia, de Iahen, del Algarbe e señor de Molina, a qualquier o a qualesquier que ayan de veer e de recabdar todos los derechos de portazgo en qualquier o en qualesquier villas e logares del mio regno de Castiella en renta o en fiadat o en otra manera qualquier et a todos los otros ommes que esta mi carta vieren, o el traslado della signado de escriuano publico, saluo las villas e logares de la reyna donna Maria, mi madre, e de la reyna donna Constança, mi muger, salut e gracia. Sepades que el abadesa del mio monasterio de Las Huelgas de Burgos me enviaron decir que ellas, auiendo priuillieios de los reyes onde yo vengo e confirmados de mi en commo los sos vasallos de Santa María de Ribarredonda, logar que es en la meryndat de Borueua, non an a dar portadgo en ningunos de las mias villas e logares, saluo ende en Toledo e en Seuilla et en Murçia, et agora dicen que ay algunos de vos en vuestros logares que les pasades contra ello e que les fazedes pagar portadgo forçadamiente, et en esto diz que les pasades contra los priuillieios que tienen de los reyes onde yo vengo e que les yo confirme en esta razon, et pidieronme merced que les mandase dar mi carta porque les fuese guardada la merced sobredicha, e yo touelo por bien.

Por que uos  mando, luego vista esta mi carta,,a cada vnos de vos en vuestro logares que, cada que los de Santa Maria de Ribarredonda, vasallos del dicho mio monesterio, o qualquier o qualesquier dellos, acaecieren en qualesquier de vuestros logares e nos mostraren carta de la dicha abadesa en commo son vasallos del dicho mio monesterio, que ninguno non sea osado de les demandar portdgo nin oturas nin quartaleras nin eminas nin otra cosa ninguna que sean en razon de portdgo por las mercaduras nin porlas sus cosas que troxieren o leuaren, saluo en los dichos logares, commo dicho es. Et non fagades ende al por ninguna manera; et si asi fazer non lo quisierdes, mando a todos los conçeios de las dichas mia villas e logares e a los ofiçiales dende que uos lo non consientan e que uos  peyndren por la pena que dize en los priuillieios que el abadesa del dicho mio monesterio de Las Huelgas (sic) tiene de los rees(sic) onde yo vengo e confirmadod de mi en esta razon; et el traslado desta mi carta, signado de escriuano publico, complidgelo e guardargelo en todo, segund que en el dize. Et non fagades ende al; si non, mando al omme que esta carta mostrare por el abadesa del dicho mio monesterio que uos enplaze que parescades ante mi doquier que yo sea los conçeios por sus personeros e los ofiçiales personlamiente del dia que uos enplazare a nueue dias, so pena de çien maravedis de la moneda nueua a cada vno; et de commo lo conplierdes del enplazamiento que uos fuere fecho, mando a qualquier escriuano publico de esto acaesçier, que para eso fuere llamado, que de ende al omme que esta mi carta mostrare testimonio signado con su signo, porque yo sepa en commo complides mio mandado; et non faga ende al so pena del ofiçio. Et desto les mande dar esta mi carta, sellada con mio sello de plomo.

Dada en Salamanca, XVIII (borroso) dias de iunio, era de mill e trescientos e çinquenta annos.

Yo, Garcia Fernández, la fiz escreuir por mandado del rey.

No se conoce como el Real Monasterio de Las Huelgas adquirió la villa de Ribarredonda, lo cierto es que en 1380 en las Cortes de Soria reclamó ante el Rey de que Pedro Fernández, su camarero, se había apoderado en encomienda de Santa María y Ventosa, señorío de las Huelgas. (Real Monasterio de las Huelgas por A. Rodríguez López p.245 tomo 1º).

5.        Época del renacimiento. Siglos XV y XVI

Pasados casi dos siglos, desde principios del XIV a fines del XV, después de sufrir los vecinos de Ribarredonda las pestes y grandes calamidades, como incendios  de casas e iglesias, se habían retirado a vivir con los vecinos de Cubo de Bureba. Repuestos ya de sus  calamidades sufridas, se organizaron en pueblo, se reparó el monasterio de Santa Cruz, aunque sirvió para otros menesteres como cárcel de la Santa Inquisición, se levantaron nuevas casas en lo alto de lo que hoy es el pueblo, proximidades del cementerio, detrás de la iglesia, bajada del camino de Villanueva, casas de Olegario, puente de las escuelas y calles delante de estas. 

Durante estos dos siglos de ausencia, desde el pueblo de Cubo, labraban las fincas que poseían en el territorio de Ribarredonda, teniendo para el culto la ermita o monasterio de la Santa.

A comienzos del siglo XV, nace en Santa María Ribarredonda, Pedro Martinez de Ribarredonda, que fuera prior de San Miguel de Támara (Palencia ), monasterio dependiente de Cárdeña (http://www.turwl.com/sur/medievo/medievo3.htm ),  que hizo la capilla mayor de aquel priorato hacia 1430. (P. Berganza. “Antigüedades de España”. T. II).

En el siglo XV un pleito sobre la capitalidad de la Bureba que mantuvo en vilo varios siglos a Pancorbo y Briviesca, hace que el interrogatorio se celebre en Santa Maria en 1486, confirmando los límites de la merindad.

Por las visitas pastorales se tiene constancia de la existencia de la ermita de San Sebastián, cuya regla data de 1508 y pervive en nuestra comunidad, no así las cofradías de la Vera Cruz, La Asunción o San José que llegaron hasta el siglo XX.

En el siglo XVI, se construyó la Iglesia Parroquial, comenzando por la nave del norte, donde lleva esta inscripción “ incipit 1518” y se termina en el año 1583, según la inscripción gravada sobre el ventanal del juego de pelota, que dice “ Me fecitRepide”. Se abrió al culto bajo la advocación de la Asunción de Nuestra Señora.

Durante el siglo XVI, defendieron sus derechos como pueblo y probaron su hidalguia en la Chancillería de Valladolid (años 1524 al 1591) los siguientes vecinos de la villa: Juan Rozas en 1524, Martín Sánchez Fidalgo en 1525, , Pedro de Beltranilla en 1547, Juan Ruiz en 1554, Francisco Ruiz de Soto en 1561, Juan García de Trana 1580 y Juan Fernández de Soto en 1591.

En 1550 hubo pleito entre los hijosdalgo de la villa con los vecinos pecheros de Pancorbo, y en 1585 entre los fijosdalgo del lugar con el de los buenos hombres del mismo, sobre exención y pago de tributos.

6.        Siglo XVII

En el siglo XVII, probaron su hidalguía: Pedro Saéz de Ondondevilla (1617), Gonzalo de Barona (1664).

En la biografía del gran poeta Esteban Manuel de Villegas, llamado El Cisne de Najerilla y Anacreonte español se indica que fue confinado en 1659 en el castillo de Santa María Ribarredonda (hoy desaparecido), desde donde escribió a Rey Felipe IV pidiendo que le trasladase a una prisión menos fría (Garrán “Riojanos Ilustres”).

7.        Siglo XVIII

Por el libro de visita eclesiástica de 1706, consta que entonces se enlosó la Iglesia servida por cinco beneficiados, cuatro de beneficio completo y uno medio; sus apellidos perduran aún en la villa, como Cerezo, González, Arroyuelo y Urbano.

La reseña de 1716 añade que el hospital tenía dos camas, y Demetrio González y su mujer fundaron “Arca de Misericordia” con 100 fanegas de trigo, que subsistían siendo patrono el Concejo.

D. D. Ortiz fundó dos capellanías colativas con misa diaria, que rentaban 150 ducados.

En el siglo XVIII probaron su hidalguía en la Real chancillería de Valladolid los siguientes: José Gómez Rufrancos (1715), Francisco de Zubiaga (1725), Sánchez de Quirós (1757), Manuel de Eraña (1774), Luís Fernández Cabarco (1783), Pedro Alonso (1792), Plácido Alonso (1792), Victoriano de Barrio (1791) y Gregorio González 1798.

Gracias al catastro del Marqués de la Ensenada de 1752, podemos hacer un balance global del pueblo y en las contestaciones a las preguntas extractamos sus respuestas:

Ø      El pueblo era de realengo

Ø      Ocupa de levante a poniente ¼ de legua y de Norte a Sur 1 legua, con una circunferencia de 2 leguas y media tardando en rodearlo 2 horas y media.

Ø      Limita al cierzo con Villanueva del Conde, Solano con Pancorbo, Ábrego con Zuñeda y Vallarta y Regañón Cubo y Miraveche.

Ø      Tiene terrenos comuneros con Vallarta en Arroyo de Vagañón, 300 fanegas para pastos. Con Zuñeda en los Paules para pasto y labor 150 fanegas. Igualmente con Cubo en La Santa.

Ø      Hay poco regadío y mucho secano, huertas de regadío y secano, prados segaderos y para pastos, matorrales y heras.

Ø      No hay plantío de árboles frutales.

Ø      La medida en la fanega son 188 pasos en cuadrado.

Ø      Se recoge trigo, cebada, centeno, avena, habas, lino, linueso, hierba, miel y cera.

Ø      Se diezman todos los frutos menos la hierba y no están exentos San Millan y Las Huelgas.

Ø      Hay un molino harinero (en el río Silanes).

Ø      No hay mas esquilmo que el de ganado.

Ø      Hay 37 pies de colmenas.

Ø      No hay cabaña de yeguas fuera del pueblo.

Ø      Hay 263 ovejas, 64 yeguas, 26 muletas, 6 muletos, 213 corderos, 30 potros, 70 borros/as mas el ganado de labranza.

Ø      El pueblo tiene 80 vecinos, 12 viudas, 6 habitantes.

Ø      Tiene 85 casa habitadas, 5 inhabitadas, 8 arruinadas.

Ø      No hay arbitrios, ello se carga en las ventas.

Ø      No se pagan gastos de justicia.

Ø      Las tercias reales las cobra el Hospital del Rey 1753 rs 30 mrs.

Ø      Hay una taberna, un mesón, una carnicería, una panadería, dos casas de pobres y coger transeúntes.

Ø      Hay un cirujano, 3 que compran y venden huevos, 4 maestros de cantería (3 Zubiagas y 1 Araña), 2 sastres, 1 albaitar (“veterinario”), 1 herrero, 1 zapatero, 1 tejedor de lienzo, 1 maestro de primeras letras, que es sacristán, 1 guarda de mulas, y 1 de vacas.

Ø      Hay 54 labradores, 1 mixto pues es trajinero de vino.

Ø      No hay jornaleros.

Ø      3 pobres de solemnidad.

Ø      5 clérigos, ahora 6, 1 capellán de capellanía especial y 1 medio racionero.

Ø      No hay convento o monasterio.

Al finalizar el siglo, en 1799, se tiene el dato de la pervivencia de una ermita en Santa Cruz con sus tierras delimitadas.

8.        Siglo XIX

En el siglo XIX, fueron Luís de Oviedo (1805), Manuel Fernández 1815) y Vicente López (1832) los que probaron su hidalguía.

La situación de la Villa sobre el Camino Real y en el campo de Pancorbo provocó graves inconvenientes en el primer tercio del siglo XIX; la causa fue el paso de los ejércitos franceses y españoles durante la Guerra de la Independencia y las contiendas Carlistas.

En 1814 se reúnen los diputados de varios pueblos en Santa María Ribarredonda, para el reparto del trigo, cebada, dinero que hizo la justicia de Pancorbo para abastecer a las tropas el 31 de Octubre de 1814.

En 1815 se tiene la relación de lo que el pueblo entrega a las tropas y regimientos concretos, que en su global se puede  cifrar en lo siguiente:

Ø      En cuanto a raciones, 17.037 2/4 de pan, 12.591 de carne, 3119 de vino, 4625 5/4 de cebada, 18 de avena, 2103 de paja.

Ø      Mas 8,2 fanegas de legumbres, o en huevos, 218 onzas de aceite. Y en total 26.425  1/6 de dinero.

El año 1835 D. Juan A. Mendizábal lleva a cabo la desamortización, que aunque ya tenia sus antecedentes, comienza con los bienes de la Iglesia regular. En 1854 se desamortiza los bienes colectivos populares y municipales, lo continúa la revolución burguesa-liberal de 1868, y aunque el gobierno de la Estrella 1873 detiene las ventas, posteriormente los Alfonsinos las continúan llegando hasta comienzos del siglo XX.

En lo referente a Santa María se encautaron tierras: Del convento de Obarenes, Hospital del Rosario,de Briviesca, La Obra pía de la escuela de Villanueva la Blanca, San Martín de Briviesca, monjas de Briviesca, monjas de Lences, monjas de Vileña, Cabildo de Miraveche, monjas de Santo Domingo, cabildo de Miranda, monjas de las Huelgas, tierras del beneficio, tierras de la Iglesia, y las de las Misas de Alba. Un total de  791’5 fanegas.

En cuanto a los bienes civiles, los terrenos comuneros con Vallarta y Zuñeda amén de los baldíos que supusieron unas 483’5 fanegas.

A ello, hay que sumar lo urbano, que consta: una casa posada, otra casa, el horno (camino de Miraveche), el edificio horno-fielato (camino de los puentes), y tres sitios, dos junto al río y uno en el barrio de San Andrés.

Consecuencia de esta desamortización, fue la entrega de las alajas de plata que poseía la comunidad parroquial, constando de: 1 lámpara, 1 cruz procesional, tres cálices, 1 patena, dos vinajeras, una campanilla, un plato, dos arañas, dos ciriales. Todo entregado a la Real Hacienda el 18 de octubre de 1836 y firmado por Rosendo Varona, Juan Eraña, Eusebio Guerrero. Estando todo bien detallado. A modo de ejemplo se pone el de la cruz: Una cruz grande afiligranada con los doce apóstoles en su manzana, los pies dorados, los cuatro evangelistas dorados, situados en la cabecera, pié y brazos de dicha cruz. Al reverso  el Padre eterno en medio y a los extremos los símbolos de los cuatro evangelistas, también dorados.

Hacia 1860 el pueblo recibe un notable impulso debido principalmente a:

Ø      Notable desarrollo demográfico.

Ø      La nueva orientación económica.

Ø      La progresiva cerealización de la zona, demandando tierras de cultivo.

Ø      Reestructuración de la propiedad, desapareciendo los grandes propietarios.

Ello hace, que en la segunda parte del siglo XIX, el pueblo vaya aumentando llegando a los 603 habitantes en 1900. En el siglo XX, alcanzado el cenit de población, Santa María, al igual que el resto de las zonas rurales, ha ido despoblándose paulatinamente, 380 habitantes en 1960, 140 en 1983, hasta el centenar aproximado de la actualidad. 

 

9.        CURIOSIDADES

9.1         Los 100 primeros bautizados Entre el 1 de Octubre de 1566 al 1 Mayo de 1576

45 Varones y 55 Hembras

2 Expósitos o spureos (lenguaje de la época)

Media de 9,3 nacimientos / año

En 1568 solo nacieron niñas

En 1574 nacieron 16 niños

 

Nombres comunes:

 

Juan –10-                 María –14-

Pedro –5-                 Catalina –7-

Martín –3-               Casilda –4-

Pablo –2-                 Ana –3-

Jacobo –2-               Lucía –2-

Iheronimo –2-         Isabael, Ursula

Tomás, Agustín,     Angelina, Beatriz

Andrés, Gaspar,      Margarita, Agued

Nicolás, Domingo  Petronila,  Clara

 

Apellidos más usuales:

 

Martínez –14-

Diez –12-

Inés –10-

López –9-

Fernández –8-

Inés –8-

Foncea –6-

Del Val –6-

Alonso –6-

García –5-

Álvarez –5-

Arroyuelo –5-

Fernández –5-

González –4-

Calzada –4-

España –4-

Ruiz –3-

Caño –3-

Pérez –3-

Maltranilla –3-

Somoseras –3-

Ayala –3-

Cornejo –2-

Ormaza –2-

Lozares –2-

Moreno –2-

Cubilla –2-

Pancorbo –2-

Peña –2-

Heras –2-

Calvo –2-

Carranza –2-

Rio –2-

 

9.2         Bautizados en el siglo XVII

De los 191 bautizados en el siglo XVII y durante 30 años, figuran los siguientes nombres:

Juanes –55-

Catalinas –48-

Matías –52-

Casildas –20

Pedro –25-

Anas –9-

Martín –8-

 

Francisco –7-

 

Andrés –6-

 

Adan –1-

 

9.3         Asentamientos en Santa María Ribarredonda

A comienzos del siglo XVI, la población se encontraba en el barrio alto detrás de la iglesia, lugar del cementerio y huertos.

En el siglo XVII, se extendió a otros barrios. A esto contribuyó un incendio en la barriada detrás de la iglesia y el crecimiento de vecinos. Se construyeron casas en la bajada de Villanueva, casa del Sr, Andrés y adyacentes, las lindantes a la ermita de San Antonino , Mesón, Casa de los curas, y ocho años mas tarde, con ocasión de abrirse la primera carretera Madrid-París, se levantaron las mejores casas que hoy se conservan en el barrio de la carretera y calles adyacentes.

Guiados por el movimiento de la vida moderna, se abrieron tiendas como la del Sr. Lázaro, para atender a los arrieros. Dieron facilidades los picapedreros y albañiles que se desplazaron de las vascongadas y se establecieron en el pueblo como Los Subyagas, Armentias, Osuas, etc. En estos años se levantó el Cementerio, hasta entonces se enterraba en los atrios de la iglesia, que lleva portada neoclásica.

Igualmente durante esta época se hizo el granero para guardar las rentas de los bienes de la Iglesia (hoy casa rectoral).

9.4         Ermitas en Santa María Ribarredonda

Santa María llegó a tener hasta cuatro ermitas:

  1. La Santa, siglo XVIII, sita en el  lugar que actualmente se conoce como “la Santa”, en el Carracubo alto.
  2. San Clemente, siglo XVIII, también desaparecida, sita en el vértice que forman los caminos de las Ventreras (Carretera  de Villanueva) y Carrapancorbo.
  3. Santa Ulín, siglo XVII, sita en las proximidades de Casa Barbastro, también desaparecida.
  4. Una cuarta ermita del siglo XVI, con advocación a San Antonino,  sita en el lugar que fueron las heras delante de las antiguas escuelas, se conserva un lienzo de pared de sillarejo y piedra arenosa, con elevación de unos tres metros, dos puertas, una con arco de medio punto y dos tragaluces perforados en la misma piedra, esta ermita sirvió para el culto diario, mientras se terminaban las obras de la iglesia.

9.5         Lugar y Concejo

Según consta en el libros del archivo municipal de Santa María, este pueblo era lugar y concejo, y Pancorbo era Villa cabeza de la hermandad de Bureba. En el año 1566, reunidos en concejo los vecinos de Santa María ante el escribano de Pancorbo, Lope Ruiz Morquecho, juraron por Dios, Santa María y la señal de la cruz respetar los derechos de propiedad y comunales de Villanueva, Silanes, Miraveche, Valluércanes y Cubo. Lo firmaron con él, Juan de Arroyo (alcalde), Pedro González (procurador) y otros hasta 68. En este año se hicieron los deslindes de terreno. En 1568 y según consta en dicho archivo municipal, este concejo de Santa María compró y pagó al Monasterio de las Huelgas de Burgos una finca sita en dicho concejo.

9.6         Villa

En 1780, Santa María ya es Villa según consta en una copia de reales instrucciones enviadas por el corregidor de Burgos Don Diego José Medrano, para el gobierno de la Villa de Santa María. En el archivo municipal, hay un legajo de documentos en uno de los cuales, 1747, se detallan las relaciones con el cabildo de la Iglesia de esta villa de Santa María y que lo componía 0cho beneficiados.

9.7         Comienzo de actas bautismales

La realización de actas bautismales se generalizó en el siglo XVI, así en Santa María Ribarredonda empezó en el año 1553, la Iglesia parroquial Nuestra Señora de La Asunción se terminó en 1583. Parece lógico pensar, que existe una relación entre el comienzo de actas bautismales y la realización de las iglesias. La mayoría de los libros de actas bautismales de los pueblos de la provincia de Burgos se encuentran, por razones de seguridad y conesrvación, en el Archivo Diocesano de Burgos  (http://www.ldelpino.com/burgos.html). De acuerdo con estos archivos, indicamos el comienzo de actas bautismales de algunos pueblos próximos a Santa María:

Aguilar de Bureba           1630 Altable                      1662 Ameyugo                 1590
Atapuerca                       1562 Bujedo                      1512 Burgos                     1512
Busto de Bureba             1570 Calzada de Bureba    1695 Cubo de Bureba       1637
Encio                              1600 Fuentebureba            1575 Miraveche                1567
Pancorbo                        1524 Santa María Garoña  1509 Santa María Ribarredonda 1553
Silanes                             1561 Las Vesgas de Bureba  1742 Vallarta de Bureba     1549
Ventosa de Bureba          1539 Villanueva de Teba       1506 Zuñeda                       1526

9.8         Catastro de Santa María. Año 2002

De acuerdo con El catastro Inmobiliario Rústico de la Dirección General del Catastro, para la provincia de Burgos realizado por el ministerio de Hacienda (http://www.catastro.minhac.es/estadistica/est2002/catastrorustico/catrul09.pdf ) a Santa María Ribarredonda, le corresponde la estadística siguiente:

Titulares catastrales Superficie catastrada (Ha.) Número de parcelas reales Número de subparcelas Valor catastral en miles de euros
418  1.207  1.184   1.191 825

9.9 Situación de Santa María Ribarredonda

Latitud             42.6333333

Longitud           -3.1833333

Fuente: US National Imagery and Mapping Agency, puesta al día el 31 de Octubre de 2003

(http://www.indexmundi.com/zp/sp/22200.htm)

 

10. FIESTAS Y EVENTOS

San Sebastián 20 de enero Patrón de Santa María Ribarredonda. La Cofradía de San Sebastián organiza celebraciones religiosas y gastronómicas.
San Isidro 15 de mayo Patrón de los labradores. Celebraciones religiosas, destacando la procesión y la "Subasta de San Isidro"
Las Fiestas En agosto Normalmente en la segunda semana de agosto. Verbenas, Pasacalles, Teatro, Celebraciones deportivas, Concursos, Misa de Difuntos etc.
Las Reliquias Primer domingo de Octubre Celebración de San Vitoriano y Santa Clara. Gran merienda popular en el teatro de Santa María.


 


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