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XXVI
Tú eras
el huracán, y yo la alta
torre que desafía su poder :
¡Tenías
que estrellarte o que abatirme!..
¡No podía ser!
Tú eras el
Océano ,y yo la enhiesta
roca que firme
aguanta su vaivén :
¡Tenías
que romperte o que arrancarme!.
¡No podía ser!
Hermosa tú,
yo altivo;acostumbrados
uno a arrollar
, el otro a no ceder ;
la senda estrecha,
inevitable el choque ..
¡No podía ser !
XXVII
Besa
el aura que gime blandamente
las
leves ondas que jugando riza;
el
sol besa a la nube en Occidente ,
y de
púrpura y oro la matiza :
la llama
en derredor del tronco ardiente
por
besar a otra llama se desliza,
y hasta
el sauce inclinándose a su peso,
al
río que le besa vuelve un beso .
XXVIII
Antes
que tú me moriré :escondido
en las entrañas ya
el
hierro llevo con que abrió tu mano
la herida mortal .
Antes
que tú me moriré : y mi espíritu ,
en su empeño tenaz,
se sentará a las puertas de la muerte,
que llames a esperar .
Con las horas los días, con los días
los años volarán,
y a aquella puerta llamarás al cabo...
¿Quién deja de llamar?
Entonces que tu culpa y tus despojos
la tierra guardará ,
lavándote en las ondas de la muerte
como en otro Jordán ;
allí donde el murmullo de la vida
temblando a morir va ,
como la ola que a la playa viene
silenciosa a expirar ;
¡Todo lo que los dos hemos callado
abre una eternidad...
¡Todo lo que los dos hemos callado
allí lo hemos de hablar.
XXIX
Tu pupila es azul , y cuando ríes ,
su claridad suave me recuerda
el trémulo fulgor de la mañana
que en el mar se refleja .
Tu pupila es azul, y cuando lloras
las transparentes lágrimas en ella
se me figuran gotas de rocío
sobre una violeta .
Tu pupila es azul,y si en su fondo
como un punto de luz radia una idea ,
me parece en el cielo de la tarde
¡ una perdida estrella !
XXX
Nuestra pasión fué un trágico sainete
en cuya absurda fábula
lo cómico y lo grave confundidos
risas y llantos arrancan .
Pero fué lo peor de aquella historia
que al fin de la jornada ,
a ella tocaron lágrimas y risas ,
y a mí solo las lágrimas .
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