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LA CONTRIBUCION DE
LOS HUNGAROS A LA CULTURA UNIVERSAL La geometría absoluta, el
péndulo de torsión, el carburador, el transformador, la bombilla eléctrica
con filamento de volframio y rellena de criptón, el rastreo radiactivo, la
central de energía nuclear, la fusión termonuclear, la torre de
refrigeración, la locomotora eléctrica, la aviación supersónica, la
astronomía radárica, el nuevo estándar métrico basado en la luz, el
bolígrafo, la holografía, la radio, la televisión, el ordenador electrónico,
el primer lenguaje común informático: el Basic, la gasolina sin plomo, la
vitamina C o la teoría de los juegos, que ayuda las decisiones y el
comportamiento racionales, son todas obras sobresalientes de la cultura
universal. En el descubrimiento o desarrollo de ellos fue crucial la
contribución de aquellas personas que nacieron en Hungría y obtuvieron los
primeros elementos de sus conocimientos y de su humanidad en la escuela
húngara, o a las cuales este país ofreció una acogedora morada y abrió campo
para sus obras. En 1996 conmemoramos
el aniversario milecentenario de que, en el curso de los desplazamientos de
la era de las migraciones, los húngaros, provenientes del Este, eligieron la
Cuenca de los Cárpatos como su nueva patria, estableciendo en el corazón de
Europa su hogar definitivo. En memoria del establecimiento de nuestros
antepasados en la Cuenca de los Cárpatos, ocurrido hace 1100 años, el
gobierno de la República de Hungría declaró oficialmente el año 1996, el año
del milecentenario. El establecimiento de
los húngaros en este territorio y su supervivencia constituyen una hazaña
histórica sin igual. Los pueblos de las estepas, que desde el siglo IV se
desplazaron hacia Occidente durante
casi mil años, desaparecieron todos de la Cuenca de los Cárpatos, incluyendo
a los hunos y ávaros. Entre todos los pueblos llegados del lejano Este, los
húngaros fueron los únicos que lograron arraigarse en esta región,
conservando su identidad política y cultural, para convertirse en uno de los
artífices de la historia europea manteniendo siempre su originalidad,
protegiendo y enriqueciendo sus valores particulares. En la lucha secular
librada por la supervivencia y el adelanto, el factor fundamental fue la cultura, cuyos orígenes se remontan a
la cultura de gestión económica y política, en armoniosa interrelación con el
peculiar ambiente natural y con las condiciones sociales de la Cuenca de los
Cárpatos. En dicha cuenca se
encuentran y se mezclan tres grandes regiones ecológicas, la mediterránea, la
atlántica y la continental. Este hecho requería una intensa capacidad de
adaptación y gran creatividad en la gestión económica durante la era de las
migraciones, a lo cual los húngaros lograron responder exitosamente. Su multifacética
cultura de gestión económica se vio La ley de la
tolerancia y la ética de la convivencia ya aparecieron expresados con
conciencia de jefe de Estado en las lecciones que el rey Esteban (975-1038),
primer monarca húngaro coronado, dejó escrito a su sucesor: "Los visitantes y
los forasteros producen un beneficio tan grande, que con razón pueden
situarse en el sexto lugar de la dignidad real"; "...mientras más y
más variados sean los territorios y provincias de donde vengan los huéspedes,
tantos más y variados son los idiomas que hablan, las tradiciones que siguen,
tanto más diversos son los ejemplos y las armas que traen consigo, y todo
esto decora el país, honra a la corte e impide que los extranjeros incurran
en la arrogancia. El país de un sólo
idioma y de una misma tradición es débil y falible. La Hungría
multilingüe y de múltiples tradiciones se adaptó también en lo cultural, al
sistema circulatorio de Europa. Obras de fama mundial - autores de origen húngaro Para indicar hasta
dónde se elevó Hungría al llegar al siglo presente, citamos las frases de
Norman Macrea, ex-redactor en jefe de The Economist, investigador del milagro
económico japonés, tomadas de su biografía de Neumann, publicada en 1992,
donde presenta la capital húngara de comienzos del siglo Da una idea muy clara
del avance realizado en el primer milenio transcurrido desde el asentamiento,
el hecho de que la gente pudo visitar
en la capital el monumento al milenio
viajando en el primer tren subterráneo del continente. Si nos montamos en un
tren o automóvil simbólico para recorrer nuestra historia, en los últimos dos
siglos nos encontramos con numerosos enriquecedores de la cultura. Sándor Kőrösi Csoma (1784-1842) sirvió de puente entre los
mundos de la ciencia oriental y occidental. Buscó la patria original de los
húngaros y se hizo pionero de las investigaciones de la cultura tibetana. Sus
obras fundamentales, su diccionario y su gramática fueron publicados en 1834
en Calcuta. Un siglo después, en 1933 en Tokio, en ceremonia solemne lo
declararon Bodhisatwa; podemos respetar en él al hombre que enlazó el corazón
y el alma de Oriente y Occidente. En la gran tabla
histórica de los autores y sus obras, Ányos
Jedlik (1800-1895) fue el pionero de la física experimental y de la
electrotécnica, descubridor del principio de la autoinducción, padre del
dínamo, del prototipo del motor electromagnético; János Irinyi (1817-1895) inventó la cerilla de seguridad, del
fósforo silente; el médico obstetra Ignác
Semmelweis (1818-1865), llamado el "salvador de las
madres", reconoció que la fiebre
puerperal era resultado de una infección, y que se podía evitar lavándose las
manos con cloro, durante los exámenes médicos de obstetricia; la obra de András Mechwart (1834-1907) fue el molino de tambor, de fundición
dura al frío, que funcionaba con cilindros de acero acanalados y que le dio
un fuerte impulso a la industria molinera; Tivadar Puskás (1844- Podríamos continuar
por mucho tiempo la lista de húngaros o de gente exitosa de origen húngaro
que enriquecieron las ciencias y el progreso técnico. No obstante, dos
personas y dos círculos de creadores merecen atención especial, incluso entre
los más grandes. János Bolyai (1802-1860) fue matemático, filósofo y el mayor
científico húngaro. Su primer profesor de matemáticas fue su padre, Farkas
Bolyai (1775-1856), a quien, durante sus estudios en Gotinga, Gauss, el
"rey de los matemáticos", lo acogió como su amigo, y quien
introdujo a su hijo al problema, irresuelto hacía Su obra que
revolucionó la geometría fue publicada en forma impresa en 1831. El título de
la obra indica su contenido: "La ciencia verdadera absoluta del espacio.
En discurso independiente del carácter cierto o erróneo del axioma euclidiano
Nº XI (nunca resuelto a priori): en caso de ser éste equivocado, con la
cuadratura geométrica del círculo." "La nueva
geometría descubierta por Bolyai -y Lobachevski- constituye un viraje aún
mayor que la de Copérnico, es una revolución realmente extraordinaria del
pensamiento" - dijo E. T. Bell
en su gran obra de historia de las matemáticas; "debemos remontarnos
hasta el mismo Copérnico para poder encontrar algo de trascendencia
semejante, es más, ni siquiera eso es suficiente". La obra matemática de
Bolyai no se limitaba sólo a sus investigaciones geométricas, ni su obra
científica meramente a las matemáticas. Reconoció la estrecha interrelación
de la estructura espacial geométrica y el campo de acción de la fuerza de
gravedad. Un cráter recuerda en
la Luna el nombre de Bolyai y -qué símbolo más bello- justamente al lado,
otro cráter lleva el nombre de Eötvös. El invento más famoso
de Loránd Eötvös (1848-1919) fue el
péndulo de torsión desarrollado por él en 1891 (péndulo de Eötvös), con el
que se pueden medir los cambios de la fuerza de gravedad. Durante sus investigaciones
demostró que la fuerza de atracción de la gravedad solamente dependía de la
masa de los cuerpos y no de su materia; o sea, la masa gravitante y la inerte
eran iguales o proporcionales la una a la otra. Además de su obra científica,
también fue muy importante su actividad de organizador de las ciencias y de
la enseñanza. Por iniciativa de él se creó en 1891 la Sociedad de Matemáticas
y Física, de la cual fue su presidente. Loránd Eötvös,
siguiendo el ejemplo de Bolyai, logró
hacer algo de repercusión mundial y encaminó -mediante los concursos de
alumnos de las escuelas secundarias y el desarrollo de las escuelas y de la
vida científica- hacia resultados semejantes a un gran número de jóvenes
talentosos, incluyendo a futuros científicos premio Nobel. Premios Nobel húngaros En las ciencias, el
premio Nobel es el reconocimiento más afamado de los resultados
sobresalientes. Alfred Nobel, quien le dio nombre a dicho galardón, nació en
Estocolmo, en 1833 y murió hace exactamente cien años, en 1896 en San Remo.
El aniversario centenario brinda una ocasión propicia para pasar revista a
aquellos que obtuvieron el premio desde el comienzo hasta el fin del siglo. Entre ellos cabe
destacar el círculo de aquellas personas que por relaciones más o menos estrechas,
pueden considerarse (también) de origen húngaro. Dando testimonio del
carácter internacional de la ciencia, trabajaron en varios países, por lo que
varias naciones se enorgullecen de sus resultados. Por ejemplo, Austria,
Suecia y Hungría publicaron estampillas conmemorativas de Róbert Bárány, pero
igualmente están orgullosos de él con justificadas razones en Israel. El
espíritu del premio Nobel mueve a construir puentes por encima de las paredes
divisorias. Fülöp Lénárd (1862-1947) fue el primer científico nacido en
Hungría que obtuvo el premio Nobel. Inició su carrera científica en Budapest,
al lado de Loránd Eötvös, luego pasó toda su vida en Alemania. Fue
galardonado con el premio Nobel en 1905 "por su obra relacionada con los
rayos catódicos". Constituyó el principal terreno de sus investigaciones
el fenómeno de la fosforescencia y los rayos catódicos. Compuso el primer
modelo de átomo sencillo. La Academia de Ciencias de Hungría lo eligió en
1897 miembro correspondiente y en 1907, miembro de honor. Róbert Bárány (1876-1936) fue galardonado en 1915 con el premio
Nobel de fisiología o ciencias médicas del año 1914, "por sus trabajos
relacionados con la fisiología y patología del aparato vestibular".
György Békésy, quien también obtuvo el premio Nobel casi medio siglo después,
en el mismo terreno profesional de Bárány, la otología, en su discurso
pronunciado en el acto de entrega del premio, habló de la continuidad
histórica del eslabón húngaro: "Como recordarán, el primer premio Nobel
de otología, Róbert Bárány, también era de origen húngaro. No creo que sea
una mera coincidencia. La otología en Hungría está a un nivel Richárd Zsigmondy (1865-1929) fue galardonado con el premio Nobel
de química del año 1925 "por la explicación del carácter heterogéneo de
las soluciones coloidales y por los métodos utilizados durante sus
investigaciones, que son de importancia fundamental en la química coloidal
moderna". Zsigmondy había nacido en Viena, pero tanto por el lado
paterno como el materno, provenía de célebres familias húngaras. Albert Szent-Györgyi (1893-1986) Laureado con el premio Nobel de
fisiología o ciencias médicas del año 1937 "por sus descubrimientos en
el terreno de los procesos de combustión biológica, especialmente en cuanto a
la vitamina C y la catálisis del ácido fumárico". Junto con sus colegas,
también llegó a descubrimientos pioneros en la investigación de los músculos. György Hevesy (1885-1966) fue galardonado en 1944 con el premio
Nobel de química de 1943 "por la utilización de isótopos en calidad de
indicadores a lo largo de la investigación de los procesos químicos".
Fue el descubridor del hafnio, elemento químico Nº 72, de la tabla periódica. György Békésy (1899-1972) fue galardonado con el premio Nobel de
fisiología o ciencias médicas del año 1961 "por el descubrimiento del
mecanismo físico de los impulsos nerviosos que se producen en el caracol del
oído". El elemento más importante de la obra de Békésy ha sido la
observación y descripción de los procesos mecánico-físicos que se producen en
el oído interno y la creación de la nueva teoría referente a la naturaleza de
la audición. Fue el primero en construir un aparato que realmente funcionaba
de manera semejante al oído interno. Jenõ Wigner (1902-1995) recibió el premio Nobel de física de
1963, compartido con Maria Goeppert-Mayer y Hans David Jensen "por el
desarrollo de la teoría de los núcleos atómicos y de Dénes Gábor (1900-1979) fue uno de los pioneros de la teoría de
la información. En 1946 fue publicado su ensayo titulado "Theory of
Communication". En 1947 descubrió el
principio de la holografía. Fue laureado con el premio Nobel de física
de 1971 "por el descubrimiento del método holográfico y por su
contribución al desarrollo del mismo". Tras el descubrimiento del
principio del Laser, se abrieron
nuevos horizontes con múltiples posibilidades ante el procedimiento holográfico.
El resultado de ellos: la imagen tridimensional, estereoscópica. John C. Polanyi (1929- ) Recibió el premio Nobel de química de
1986 compartido con Dudley R. Herschbach y Yuan Tseh Lee, "por las
investigaciones realizadas en el terreno de la dinámica de los procesos
químicos elementales". Polanyi nació en Berlin, hijo de Mihály (Michael)
Polányi, químico y filósofo de fama mundial, como descendiente de una familia
de intelectuales que jugó un papel importante en la vida cultural húngara. Elie Wiesel (1928- ) Laureado con el premio Nobel de la paz de
1986, "fue uno de los principales dirigentes y líderes espirituales en
tiempos cuando la violencia, la opresión y el racismo empañaban la imagen del
mundo". En 1989 en Tel Aviv se publicó un libro acerca de aquellas
personas que tanto en Hungría como en Israel son considerados enriquecedores
de sus respectivas culturas. En la cubierta aparece también la fotografía de
Elie Wiesel, autor del prólogo del libro escrito en húngaro. György Oláh (1927- ) En
el terreno de la química orgánica moderna, sus trabajos refutaron el dogma de
las cuatro valencias del carbono y abrieron nuevos caminos para la
elaboración de János Harsányi (1920- ) Recibió el premio Nobel de economía de
1994 junto con John Nash y Reinhard Selten "por su labor de pionero
desempeñada en el terreno del análisis del equilibrio en la teoría de los
juegos no cooperativos". Harsányi demostró cómo se podía analizar juegos
sociales disponiendo de informaciones incompletas. Con ello sentó las bases
de un ramo de investigación de desarrollo vertiginoso, la economía de la
información, que toma en cuenta situaciones estratégicas donde los distintos
participantes no conocen las intenciones de los demás. La lista de los
premios Nobel, hasta los últimos galardonados, testimonia de forma unánime el
papel decisivo de la escuela húngara en el logro de los resultados
sobresalientes. Jenõ Wigner, al recibir el premio Nobel, recordó con las
siguientes palabras el "Fasori", el liceo principal evangélico:
"Mi historia comenzó en Hungría, en la escuela secundaria, donde mi
profesor de matemáticas, László Rátz me dio libros para que los leyera, y
despertó en mi la sensibilidad hacia la belleza de su asignatura." El padre de la
holografía, Dénes Gábor, respondiendo a una pregunta referente a sus
recuerdos de sus profesores y de su escuela, dijo: "Mis recuerdos del
liceo son los mejores. En ese entonces Hungría era un país muy pobre, pero
rico en talentos. Al menos tres de nuestros profesores de la escuela
secundaria estaban a nivel realmente universitario..." Conocía los
valores de su alma mater, y en una carta escrita en 1960 preguntó con
preocupación: "¿sigue funcionando esa excelente escuela secundaria
húngara de la que no pudo haber otra igual en el mundo entero?" János Harsányi,
respondiendo a la pregunta de qué papel juega la buena escuela secundaria en
los éxitos científicos, dijo: "Juega un papel de absoluta importancia.
Mi experiencia personal lo testifica, ya que mi universidad no fue tan
excelente. Por ello le estoy muy
agradecido a mi liceo. Varios de nuestros profesores hubieran podido
ser profesores universitarios en el extranjero, pero en nuestro país no había
suficientes cupos universitarios para ello. A mí me causaba un verdadero
placer el poder haber sostenido
serios debates con mis excelentes compañeros de estudios, en temas que
iban desde la filosofía hasta la política y la sociología." György Oláh también
recuerda como una base muy buena lo adquirido en el liceo, subraya sus
connotaciones internacionales y mira con optimismo el futuro del sistema
escolar húngaro: "Durante ocho años estudié con los escolapios de
Budapest, y eso fue una formación muy buena y sólida. Seguro que el liceo me
brindó una base excelente... la
premisa del trabajo científico era la buena formación básica. Desde este
punto de vista el sistema educativo húngaro era excelente, y espero que lo
siga siendo en el futuro..." Pioneros de la era atómica,
de la era espacial y de la información El otorgamiento
del premio Nobel es un indicador ampliamente conocido de los resultados
científicos. Hay también Una empresa gigante,
la Westinghouse ha publicado un calendario de científicos para el año 1996.
Se podia elegir, para los doce meses del año, a doce personalidades entre los
representantes de la historia secular de las distintas profesiones y
naciones. Aún entre los doce puestos es una distinción, con quién comienza y
con quién termina el año. János Neumann inaugura el año, lo finaliza Zoltán Bay, y a mediados del mismo, a la altura del mes de julio
se encuentra el retrato de Tódor Kármán.
En el caso de los tres personajes, la publicación norteamericana indica que
Hungría fue la que los dió a América y al mundo. De Hungria llegaron
también al Nuevo Mundo Tódor Kármán, Leó Szilárd, Ede Teller, numerosos
pioneros de la era nuclear, de la era espacial y de la era de la información.
Es comprensible que este hecho haya llamado la atención a los investigadores
y se hayan puesto a buscar el porqué. El premio Nobel Leon
Lederman, escribió este enigma de
manera jocosa, resolvió el misterio de los húngaros con la ayuda de Sherlock
Holmes y el ayudante del maestro detective, el Dr. Watson. Neumann y los
demás son seres extraterrestres llegados del espacio, que crearon su primera
base en este planeta en Budapest, luego, haciéndose pasar por emigrantes
húngaros, se dispersaron desde ese lugar, y en la primera mitad del siglo XX
se infiltraron en las mejores universidades e institutos de investigaciones
científicas del mundo. Conozcamos más de
cerca a los "marcianos", quienes con su obra ejercieron una
influencia decisiva sobre la historia de la cultura de la Humanidad incluso a
nivel mundial. Ellos mismos revelaron su secreto. No vinieron del espacio
sideral, pero en su Tódor Kármán (1881-1963) fue el "padre" de la
aerodinámica moderna y del desarrollo de los aviones y cohetes supersónicos.
Desempeñó un papel decisivo en la obtención de la superioridad aérea
necesaria para ganar la segunda guerra mundial. Pero aun ni siquiera había
terminado la guerra mundial, cuando ya Kármán se dedicaba a cuestiones del
período posterior a la victoria. Reunió un equipo de especialistas y
sintetizando el trabajo del mismo, determinó en 1945, con el título Toward New Horizons, el derrotero de
los desarrollos de técnica de aviación de la posguerra. En tiempos de la
revolución industrial, el ferrocarril estableció contacto entre pueblos y
países. Ahora, con la aviación, se hizo realidad el transporte masivo entre
continentes. El espíritu de Kármán reside en la innovación constante. Más
barato, más seguro, más lejos, más rápido, más alto. Saliendo al espacio,
subiendo hasta las estrellas. ¡Sic
itur ad astra! En la historia del premio él fue el primero en
recibir la más prestigiosa condecoración científica norteamericana, la
"National Medal of Science". Un cráter en el lado opuesto de la
Luna y uno en Marte llevan su nombre. Leó Szilárd (1898-1964) en su trabajo de habilitación titulado
"Reducción de entropia en sistemas termodinámicos por efecto de un ser
inteligente" (1926) aclaró la interrelación entre el papel generador de
informaciones de la inteligencia y la II tesis principal de la termología, lo
cual constituye uno de los puntos de partida de la informática y de la
investigación del cerebro. Descubrió la posibilidad de la reacción nuclear en
cadena y demostró la multiplicación de neutrones en el caso de la escición
del uranio. Fue el iniciador del programa nuclear norteamericano. Enrico
Fermi y él dirigieron el diseño y la ejecución del primer reacror atómico.
También en la patente del reactor nuclear aparecen Ede Teller (1908- ) también es protagonista del "segundo
encendido del fuego", la liberación de la energía nuclear. Estuvo entre
los primeros que estudiaron las reacciones termonucleares y jugó un rol clave
en la construcción de la bomba de hidrógeno norteamericana. Después de la
segunda guerra mundial, en Estados Unidos se creó el Comité de Seguridad de
Reactores, cuyo primer presidente fue Ede Teller, quien ganó el premio Fermi
por su actividad desempeñada en aras del funcionamiento seguro de los
reactores nucleares americanos. Varios descubrimientos físico-químicos
importantes llevan su nombre (en la ecuación BET la letra T se refiere a él,
al efecto Jahn-Teller). Zoltán Bay (1900-1992) Fundador de la astronomía radárica.
Elaboró un nuevo estándar métrico, aprobado a iniciativa de él por la
Conferencia Internacional de Pesos y Medidas en 1983. Según éste, un metro
equivale a la distancia que la luz recorre en 1/299.792.458 del segundo en el
vacío. El es el primer europeo que hace cincuenta años intercambió mensajes
desde Budapest con la Luna. Los que salieron
primero al espacio, lo hicieron mediante señales, de manera simbólica. Dieron
los primeros pasos paralelamente y de forma independiente entre sí, De Witt y
G. Valley en América y Zoltán Bay con sus colaboradores en Budapest. Zoltán
Bay y sus colegas, el 6 de febrero de 1946, con la ayuda del radar elaborado
en el laboratorio de investigaciones de Tungsram, con el método de visión
informática de la repetición e integración de señales, captaron ecos
radáricos desde la Luna. El experimento
exitoso con el radar lunar no solamente abrió las perspectivas de la
investigación espacial y de los vuelos espaciales, en el futuro lejano, hacia
nuevos planetas. Lo que de la era espacial ya tiene una influencia directa en
la actualidad, no es el viaje interplanetario futuro, sino el intercambio de
informaciones entre las personas aquí en la tierra, el gran salto a la
telecomunicación global vía satélite y a la revolución comunicativa de la
telecomunicación espacial. János Neumann (1903-1957) cultivó a alto nivel numerosos terrenos
de las matemáticas, desde la estructura axiomática de la teoría general de conjuntos
hasta la teoría ergod. Su obra clásica fue la fundamentación matemática de la
mecánica cuántica. Fue una figura determinante del programa nuclear
estadounidense. Fundó la teoría de los juegos, que en 1994 obtuvo el premio
Nobel, colocando asi sobre nuevas bases el pensamiento económico y político. El nombre de János
Neumann se hizo más conocido aún en el
mundo entero debido a su papel desempeñado en la informática: es
"el padre de los ordenadores". Hace más de medio siglo, el 30 de
junio de 1945 se publicó el famoso escrito de Neumann titulado First draft on the report of EDVAC,
acerca de las labores encaminadas a desarrollar el primer ordenador
electrónico moderno de gran velocidad. Hasta su muerte se dedicó al tema de
la nueva simbiosis, abarcadora de la tecnología y la biología, también su
libro póstumo titulado The Computer and
the Brain versa sobre este tema. Sin embargo, Neumann
en su iniciativa Memorandum on the
Program of the High-Speed Computer del 8 de noviembre de 1945 planteó un
programa que iba mucho más allá de la construcción del ordenador:
"Paralelamente a la planificación y construcción de la máquina, se
deberá seguir realizando otros estudios. La mayor parte del trabajo deberá
llevarse a cabo una vez que la máquina Tras la finalización
exitosa del proyecto, la creación del ordenador según el principio Neumann,
pasó a "la mayor parte del trabajo". Colocó en el blanco de sus
investigaciones ulteriores el análisis del progreso de la técnica de la
información y de la técnica en general, así como del impacto de dicho
progreso sobre la sociedad y del futuro de la Humanidad que depende de ello. ¿Cómo podemos sobrevivir el
progreso técnico? "La misma
gran esfera terrestre está sumergida en una crisis que madura
rápidamente" - va directo al grano Neumann en su ensayo estratégico
titulado ¿Podemos acaso sobrevivir la
técnica?, y publicado en 1955. Señala que la crisis, que atañe a toda la
humanidad, "no se origina de eventos casuales ni de errores humanos.
Está arraigada en la relación entre la técnica y la geografía, por un lado, y
entre la primera y la organización política, por el otro." "La técnica que
se está desarrollando ahora y que predominará en las décadas venideras,
contradice completamente las unidades y concepciones geográficas y políticas
tradicionales y sobre todo las actualmente vigentes. Esta es la crisis de la
técnica que se madura." Por esto hará falta
que surjan nuevas formas y procedimientos políticos. Todas las experiencias
demuestran que incluso los cambios técnicos menores a los que se están
produciendo actualmente, transforman de manera profunda las relaciones
políticas y sociales." "No hay remedio contra el desarrollo" -
constata Neumann, y saca la conclusión final siguiente: "No sería
razonable solicitar por adelantado una receta hecha y derecha. Tan sólo
podemos determinar las cualidades humanas necesarias: tolerancia, flexibilidad e inteligencia." No hay remedio contra
el progreso, el avance técnico es incontenible. Sólo podemos superar la
crisis, sólo podemos sobrevivir el avance científico-técnico si éste va
acompañado de la modernización de la administración pública y de la vida del
estado y del progreso sociopolítico, si los científicos, ingenieros y
políticos se comprenden mutuamente y colaboran. Bolyai ya había comprendido
esto, y luego Kármán, Neumann y sus grandes compañeros científicos, cuando
apoyaron con sus consejos a la dirección del estado, y esto mismo
comprendieron aquellos jefes de estado que otorgaron las condecoraciones más
distinguidas a los pioneros húngaros de una nueva era mundial. * * * Sería poco un libro
entero para poder presentar a todos aquellos que, a lo largo de los siglos,
desde la esfera de la cultura húngara contribuyeron al avance de la cultura
mundial. No hemos querido hacer otra cosa que dar una imagen, mediante la
presentación de algunos personajes y resultados sobresalientes, de que
Hungría y la gente procedente de este país enriquecieron con valores
considerables la cultura universal. * * * A continuación
completamos con unos nombres y breves biografías la lista de húngaros que han
contribuido al desarrollo de nuestra civilización. La lista no es completa -
nunca será -, por lo tanto agradecemos Su contribución en castellano
para ampliarla.
Bartók, Béla
(Nagy Szent Miklôs
1881 - Nueva York 1945) Compositor húngaro. Su obra arranca del
nacionalismo*, para llegar en sus últimas creaciones a la abstracción
musical. Su producción, que se inició con Rapsodia para piano y orquesta,
comprende la ópera (El castillo de Barba Azul), el ballet (El mandarín
maravilloso), la serie de cuadernos Microcosmos para piano, y varios
conciertos para piano, viola, clarinete, etc., y seis cuartetos que
constituyen la mayor contribución del s. XX a dicha especialidad de cámara Capa, Robert
(Budapest 1913 - Thai
Binh, Vietnam 1954) Seudónimo de Andrei Friedmann, fotógrafo húngaro. Renovó
el reportaje fotográfico con sus instantáneas de la guerra civil
espańola, de la Segunda Guerra Mundial, de la guerra de Indochina, etc Gabor, Dennis
(Budapest 1900 -
Londres 1979) Físico de origen húngaro, nacionalizado británico. En 1971
recibió el premio Nobel de física por la invención de la holografía Kodaly, Zoltán
(Kecskemet
1882 - Budapest 1967) Compositor húngaro. Se formó en el conservatorio de
Budapest y en París y fue, junto a Bela Bartok, un gran estudioso del
folclore húngaro y principal representante de su escuela nacionalista. En su
obra figuran la ópera Hary Janos (1927) y composiciones sinfónicas como Salmo
hungárico (1923), Danzas de Galanta (1933) y Variaciones del pavo real (1939) Koestler, Arthur
(Budapest 1905 -
Londres 1983) Escritor húngaro nacionalizado británico. Fue corresponsal del
periódico londinense News Chronicle en la guerra civil espańola y en la
Segunda Guerra Mundial. Militante comunista en los ańos treinta,
evolucionó posteriormente hasta convertirse en autor muy crítico con su
antigua ideología. Posteriormente se interesó por temas científicos y
parapsicológicos. Miembro de una sociedad de eutanasia*, se suicidó junto a
su esposa Cynthia. Entre sus obras merecen destacarse el relato
autobiográfico Testamento espańol (1938), las novelas Los gladiadores
(1939) y El cero y el infinito (1941) y los ensayos El loto y el robot (1960)
y La búsqueda del absoluto (1981) Korda, Alexander
(Turkeve 1893 -
Londres 1956) Director y productor de cine británico de origen húngaro. Fue
director de London Films y contribuyó a dar al cine británico una proyección
internacional. Dirigió películas de género histórico, como La vida privada de
Enrique VIII (1933) y Lady Hamilton (1941) Kossuth, Lajos
(Monok, Zemplen 1802
- Turín 1894) Político húngaro. Participó en la revolución de 1848 y fue
ministro del gobierno de Tabbhyány. Al producirse la ruptura con Austria
(1849) levantó en armas al pueblo húngaro consiguiendo la deposición de los
Habsburgo y la independencia de Hungría, pero la intervención rusa hizo
fracasar el movimiento, por lo que hubo de huir a Turquía y permanecer en el
exilio hasta su muerte Kubala, Ladislao
(Budapest 1927)
Futbolista español de origen húngaro. Se inició en el Ferencvaros y a los 17
ańos alcanzó la internacionalidad. Huyó de su país en 1949 y, tras una
estancia en Austria, fichó por el Barcelona, equipo en el que alcanzó
extraordinaria popularidad y numerosos éxitos. Tras su retirada se convirtió
en entrenador Lehár, Franz
(Komárom 1870 - Bad
Ischl 1948) Compositor húngaro. En su estilo recoge la influencia de la
música popular española e italiana, así como elementos de origen zíngaro.
Debe su fama a operetas como La viuda alegre (1905), El conde de Luxemburgo
(1909) y El país de las sonrisas (1929) Liszt, Franz
(Doborjan, Sopron
1811 - Bayreuth 1886) Compositor y pianista húngaro. Se formó en Viena con
Czerny y perteneció al círculo de Chopin. Presidente de la Academia Húngara
de la Música (1875) y excelente instrumentista del piano, cuya técnica
interpretativa hizo evolucionar, fue el creador del poema sinfónico,
composición que tuvo gran auge durante el romanticismo, y de las rapsodias
húngaras. De su obra orquestal merecen destacarse Los preludios (1848), la
sinfonía Dante (1857) y Fausto (1857) Lukács, György
(Budapest 1885 - íd.
1971) Filósofo húngaro. Miembro del Partido Comunista de su país desde 1918,
ocupó el cargo de ministro de Educación en los gobiernos de Bela Kun (1919) e
Imre Nagy (1956). La invasión soviética en 1958 provocó su deportación a
Rumania; regresó a Budapest, donde se reintegró a la docencia y fue
rehabilitado en 1970. Interesado por la estética desde su juventud, la
estudió desde un enfoque marxista y sustituyó el idealismo estético, vigente
en la época, por un concepto dialéctico del arte, ligado a las
contradicciones de la sociedad. Muy influido por Hegel, interpretó a Marx en
un sentido humanista. Sus obras más importantes son El alma y las formas
(1910), Teoría de la novela (1916), Historia y conciencia de clase (1923) y
El asalto a la razón (1954) Moholy-Nagy, Laszlo
(Bacsborsod 1895 -
Chicago 1946) Pintor, escultor y dibujante húngaro. Participó desde muy joven
en movimientos vanguardistas, experimentando materiales y técnicas y
desarrollando nuevas concepciones artísticas a base de luz y color. Trabajó
en la Bauhaus de Weimar (1923), donde fue el principal investigador. Con la
creación de sus esculturas pintadas, denominadas space modulators, sentó las
bases del arte cinético. En 1937 se estableció en Chicago, donde fundó y
dirigió la Nueva Bauhaus. Realizó también experiencias en los campos de la
fotografía, el cine y la escenografía teatral. Llevó a cabo una importante
actividad pedagógica y dejó escritos y libros teóricos, como La nueva visión
(1939) y Visión en movimiento Nagy, Imre
(Kaposvár 1896 -
Budapest 1958) Político húngaro. Dirigente comunista, fue nombrado en 1953
primer ministro, cargo desde el que propició una apertura del régimen que
chocó muy pronto con los sectores más ortodoxos y prosoviéticos. Relevado en
1955 y expulsado del partido en 1956, retornó ese mismo ańo al poder
debido a la presión popular. Fue detenido y fusilado tras la intervención de
las tropas soviéticas en el país. Su memoria fue rehabilitada en 1989 Neumann, Johann von
(Budapest 1903 -
Washington 1957) Matemático húngaro, nacionalizado estadounidense. Fue
creador de la teoría de juegos, aplicada a la economía, e hizo notables
aportaciones matemáticas a la física cuántica y la informática Petöfi, Sándor
(Kiskörös 1823 -
batalla de Segesvar 1849) Poeta húngaro. Representante del romanticismo, fue
el inspirador de la revolución húngara con su himno ˇEn pie, magiares! y murió en el campo de batalla
defendiendo la independencia de su país. Entre sus obras destacan El herrero
(1844), El héroe Janos (1844) y El Apóstol (1848), novela en verso Pulitzer, Joseph
(Mako, Hungría 1847 -
Charleston, Carolina del Sur 1911) Periodista estadounidense de origen
húngaro. Emigró a EE UU en 1864 y en 1878 fundó el diario Post Dispatch.
Asimismo, en 1883 compró el periódico The World, uno de los de mayor tirada
de Nueva York. Instituyó el premio periodístico que lleva su nombre, el de
mayor prestigio de EE UU Vasarely, Victor
(Pécs 1908) Pintor
francés de origen húngaro. Máximo representante del op-art*. Estudió las
teorías y los métodos de la Bauhaus en Budapest y posteriormente se
estableció en París, donde alternó el trabajo como publicista con sus
investigaciones pictóricas. En 1955 publicó el Manifiesto amarillo, en el que
expuso sus hallazgos estéticos. Entre sus creaciones destacan las
decoraciones arquitectónicas de la universidad de Caracas (1954), la facultad
de Montpellier (1968) y la fachada de Radio-Télé-Luxemburg (1972) Wigner, Eugene Paul
(Budapest 1902)
Físico estadounidense de origen húngaro. Su trabajo se centró en el estudio
de la física de los sólidos. Investigó, sobre todo, las interacciones entre
nucleones y el funcionamiento del átomo en una red cristalina. Obtuvo el
premio Nobel de física en 1963, junto con Maria Goeppert-Mayer y Hans Jensen Zilahy, Lajos
(Nagyszalonta 1891 -
Novi Sad, Yugoslavia 1974) Escritor húngaro. Estudió la carrera de derecho y
fue periodista en París y Londres. Residió en EE UU (1947-1973). Entre sus
novelas más conocidas figuran Primavera mortal (1922), Algo flota sobre el
agua (1928), El desertor (1931), El alma se apaga (1932), La ciudad errante
(1939) y Las cárceles del alma. |
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