Geografía física y humana
Espinosa de Bricia es una
aldea situada en uno de los extremos del Alfoz de Bricia, a 945 mts. sobre
el
nivel del mar, lo que hace que su aspecto sea marcadamente castellano,
alejado de lo que sería la Cantabria verde. Sin embargo, también
está situada en una de las zonas de marcada tradición cántabra,
puesto que varios asentamientos cántabros prerromanos se han localizado
en el Alfoz, como el castro de Renedo de Bricia, donde se ha descubierto
un asentamiento cántabro primitivo.
Su medio de vida
ha sido similar al resto de los pueblos de la Meseta: cerela de invierno
que se complementó con cultivo de la patata y ganadería de
tipo vacuno y ovino, predominando este último hasta los años
80, época en que se abandona por la mayor parte de los habitantes.
También se dan productos hortícolas, generalmente para el
consumo familiar. En la actualidad se puede observar en los prados comunales
una ganadería caballar en alza.
La zona donde se
sitúa Espinosa, en una sierra a continuación del monte Hijedo,
muestra una de las vistas del valle de Valderredible más bellas
que puede ver el visitante, cuando se atraviesa el pueblo hacia Santa María
de Hito. Enfrente, la inmensa paramera de La Lora cierra el valle del Ebro
en un conjunto de cañón y valle abierto impresionante.
La geografía humana
de este pueblo ha sufrido una despoblación similar a la de otros
pueblos del valle. El abandono de los vecinos durante la posguerra y los
años
50, en
busca de otros medios de vida en las ciudades hace que el pueblo, en la
actualidad, esté habitado por unos pocos vecinos que se dedican
a las labores de la agricultura y algo de ganadería. Sin embargo,
como pasa en otros pueblos del valle, aquellos que en su momento tuvieron
que abandonar sus casas en busca de una mejor vida están volviendo
hoy a disfrutar del mismo, arreglando las casas y embelleciendo el pueblo.
Muchos de los hijos de estos vecinos que marcharon en esa ocasión
también recogen ese testigo.
La forma de la vivienda,
sin embargo, se aleja de las típicas castellanas de adobe del centro
de la Meseta y Tierra de Campos, predominando la casa de piedra, si bien
se diferencia del resto de la arquitectura cántabra en que las casas
son grandes, pueden albergar a una familia numerosa y están adosadas
con los habitáculos de los animales y del grano, formando una misma
estructura.
Historia
La historia de este pueblo es prácticamente
desconocida. Aunque en el Alfoz se ha descubierto un yacimiento de población
prerromana, no hay noticias de población posterior, al menos durante
la época de las iglesias rupestres, ruta de los ermitaños
que San Millán envió a Cantabria para que fuese cristianizada.
Hasta la Edad Media no aparece mención de poblamiento en el territorio.
Parece ser que en "Becerro de las Behetrías", el libro de las Merindades
de Castilla, aparece mencionado un despoblado en la zona conocida en la
actualidad como Las Casarinas, lo que parece indicar un poblamiento anterior
al siglo XIII, que desapareció o se trasladó a su actual
asentamiento en el centro del monte. El resto más antiguo del pueblo
es la Iglesia de la Asunción, que data del siglo XV. Aunque la iglesia
ha tenido sucesivas reformas, el arco de la puerta es una representación
palpable del Románico en Cantabria. Esta portada abocinada de arco
y la pila bautismal son restos del Románico que se puede vislumbrar
en todo el valle.
Se
menciona también en los libros la existencia de un linaje de tipo
hidalgo, del que se conservan cuatro escudos en el lugar, uno de ellos
en la capilla de la iglesia: los Castillo-Salazar. Parece ser que fueron
dos linajes diferentes que formaron una misma familia, y que tuvieron sitio
en Espinosa, al tener una capilla dedicada a ellos.
Espinosa de Bricia perteneció
al Alfoz de Bricia hasta el año 1833, cuando se crea la Provincia
de Santander. El paso del Alfoz, que antes de aquel año estaba encuadrado
en la provincia de Cantabria creada en el siglo XVIII, a la jurisdicción
burgalesa provoca que dos de los pueblos del alfoz pasen a la recién
creada provincia de Santander: Renedo y Espinosa, mancomunándose
con el valle de Valderredible.
En Espinosa de Bricia tuvo lugar durante
la Guerra Civil uno de los frentes más duros del Norte. El pueblo
estuvo a punto de desaparecer en manos de los combatientes. Recuerdo de
ese frente fue el panteón a la Columna Sagardía, elevado
por el ejército de Franco a la memoria de los soldados nacionales
que lucharon en Bricia, en la carretera entre Santander y Burgos.
El pueblo tiene un patrón,
San Lorenzo, con una ermita que guarda su imagen, situada a la derecha
según se entra en el pueblo a través de la carretera. La
fiesta del pueblo, en la actualidad, es el 14 de Agosto, víspera
de la Virgen.