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ASOCIACION PARA EL ESTUDIO DE LOS ENCLAVES TEMPLARIOS EN EL PAIS VASCO |
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Cuando ya finaliza el camino de Santiago en Guipuzcoa y se divisa el tunel de San Adrian, (dentro del cual hay otra ermita que aunque no sea templaria vale la pena subir) que nos pasara a tierras alavesas nos encontramos con una pequeña ermita escondida (la verdad habia estado en varias ocasiones en esta zona y no la habia divisado) en la dificil orografia del terreno.
Santispíritus,
según la tradición popular de Zegama y Segura, parece ser que perteneció
a los Templarios. Sin embargo, Manuel de Lecuona, en su libro Del
Oyarzun Antiguo, nos reproduce un artículo del presbítero don Miguel
de Lasa Bazterrica en donde éste nos aporta importantes argumentos en contra
de esta creencia.
Nos dice el presbítero que en el Compendio
Historial de Guipuzcoa de Isasti, del año 1625, al describir las Ermitas
de Sancti Spiritus y de San Adrián, ninguna alusión hace a los Templarios;
y que en el Archivo del Ayuntamiento de Segura, donde hay documentos sobre
estas ermitas, no encontró nada sobre el tema. Consultadas la Historia
Eclesiástica de Marx y la obra Dictionaire Theologique
de Migne, vio que esta Orden militar tuvo residencias en Aragón, Cataluña,
Mallorca y Castilla, pero que nada se decía de su afincamiento en Guipuzcoa,
ni de esta Orden ni de las que, a su extinción (1312), surgieran para sustituirla.
Piensa el presbítero que en la época medieval Santispíritus perteneció a
los Religiosos Hospitalarios del Espíritu Santo. Esta Orden, fundada por
Guy de Montpellier(Francia) en 1198, confirmada por el Papa Inocencio III,
eminentemente hospitalaria, extendida por casi toda Europa, fue religioso
militar hasta que el Pontífice Sixto IV (1467) suprimió su milicia, ordenando
que, en adelante, los hospitales no fuesen confiados más que a los religiosos;
esta medida tuvo que contribuir a que quedaran desiertas muchas residencias,
y esto afectó también a las del País Vasco. Santispíritus debía hallarse
semi-abandonado, cuando a principios del siglo XVI fue reedificado por la
villa de Segura. Esta reedificación consta en el Archivo Municipal de Segura
con fecha de 16 de enero de 1547, y fue efectuada por orden de Carlos V,
para dirimir una contienda surgida entre la casa de Ladrón de Cegama y la
villa de Segura sobre el priorato del hospital, y que resultó a favor de
ésta. De dicha información resulta que hacía 42 años que la villa de Segura
venía ejerciendo el patronato de Sancti Spiritus, recayendo generalmente
el título de prior de aquel hospital en los vicarios de la villa. Entonces
¿cómo surgió la leyenda de los Templarios?
Existían muchas semejanzas entre ambas órdenes,
pues, además de haber sido coetáneas por largo tiempo, también la de Sancti
Spíritus profesaba la milicia, cuando menos desde mediados del siglo XIII
(según parece desprenderse de una bula de Alejandro IV) hasta el año 1476.
La misión de ambas era parecida, la protección de los peregrinos; y, por
el hábito y votos, tampoco se diferenciaban mucho. Luego no sería extraño
se hubiera introducido una confusión en este caso, tomando a los caballeros
de Sancti Spíritus por Templarios. Ni sería aventurado suponer que la leyenda
tuvo su origen en el tiempo de las peregrinaciones jacobeas.
Otro dato a consignar es el topónimo existente
en un campo cercano a la ermita de Santispíritus frailen kanposantue
(cementerio de los frailes).
Descripción artística
Ermita
pequeña y muy restaurada; destaca en el exterior de uno de sus muros, como
resto más antiguo que conserva, una agua
benditera con incisiones, muy tosca y de estilo renaciente.
En el interior existe un Cristo crucificado de
estilo barroco.
Lo que destaca de la ermita es su planta, la cual
conserva la forma de las antiguas ermitas de peregrinación; es decir, su
planta es de una sola nave dividida en dos
partes por un reja de hierro; la primera parte va desde la puerta de
acceso hasta la reja y su misión es acoger a los peregrinos para el descanso
y la oración; la segunda parte se desarrolla desde la verja hasta el muro
del ábside y su misión es la del culto y celebración de ritos.