Técnica del trabajo de la flexibilidad: 


Método dinámico: se basa en el ejercicio gimnástico tradicional y se caracteriza porque continuamente hay movimiento significativo (desplazamiento), no hay fases estáticas.

 

Método no dinámico: se caracteriza porque en gran parte de la duración del trabajo, no existe movimiento aparente.  El sujeto busca en una posición determinada un grado de tensión que deberá mantener durante unos segundos.

 

Ambos métodos presentan ventajas y desventajas que se resumen en el siguiente cuadro:

 

 

VENTAJAS

DESVENTAJAS

 

MÉTODO

 

DINÁMICO

 

*  FÁCIL  DE TRABAJAR

*  COMPROMETE LA COORDI-

   NACIÓN NEUROMUSCULAR

 

*  MENOR EFECTIVIDAD

*  MAL  UTILIZADO  (REBOTES)

    PUEDE ARRASTRAR LESIONES

    (MUSCULARES  PRINCIPAL -

    MENTE)

 

MÉTODO

NO

DINÁMICO

 

*  MÁS EFECTIVO

*  MÁXIMA LOCALIZACIÓN

    DEL  TRABAJO

*  ABURRIDO. NO MOTIVANTE

*  NO APORTA RIQUEZA EN

   COORDINACIÓN

*  EXIGE UNA ALTA CONCENTRA-

   CIÓN Y DOMINIO CORPORAL

 

 Pautas metodológicas para realizar los estiramientos:

            

Es fácil aprender los ejercicios de estiramiento, pero hay que hacerlos correctamente.  La manera adecuada es con una tensión relajada y mantenida, poniendo atención en los musculosa que se están estirando.  La forma incorrecta (desgraciadamente habitual en muchas personas) es saltando o estirando un músculo hasta sentir dolor, pudiendo causar más lesiones que mejora si los estiramientos se hacen de modo correcto y regular, se notará que cada movimiento es más fácil que el anterior.  La relajación de músculos o grupos de músculos tensos requiere tiempo, pero esto carece de importancia cuando uno siente cómo mejora su estado.

 

El estiramiento fácil: cuando se empieza a estirar un músculo, hay que sostener este primer esfuerzo entre 10 y 30 segundos.  Nunca estiraremos bruscamente, relajándonos mientas sostenemos dicha tensión.  Se debe sentir cómo disminuye la tensión aunque aguantaremos la misma pauta.  Si no es así, disminuiremos un poco hasta lograr un grado de tensión agradable.  Este primer esfuerzo reduce la tirantez muscular y prepara los tejidos para el segundo ejercicio: el estiramiento evolucionado.

El estiramiento evolucionado: tras el primer ejercicio aumentaremos la tensión paulatinamente, aunque sin brusquedad.  El incremento será de dos o tres centímetros, hasta que otra vez sintamos una tensión suave; mantendremos esta posición entre 10 y 30 segundos.  La tensión, otra vez, deberá disminuir. Si no es así, nos relajaremos un poco.  Este segundo paso tonifica los músculos y aumenta su flexibilidad.

 

Respiración: la respiración debe ser lenta, rítmica y controlada.  Si se está doblando hacia adelante para estirar un músculo, se espirará mientras se hace este movimiento y después, durante el estiramiento, respiraremos despacio.  No se debe cortar, la respiración mientras se mantiene la tensión del músculo.  Si esta posición impide respirar con naturalidad es que se está relajado.  Entonces, disminuiremos la tensión un poco, hasta que se pueda respirar con naturalidad.

 

Tiempo: al principio se cuenta en silencio los segundos de cada estiramiento.  Esto asegura que el estiramiento apropiado se mantiene durante el tiempo necesario. En poco tiempo se conseguirá calcular el tiempo oportuno sin necesidad de contar.

 

El reflejo de estiramiento: los músculos están protegidos por un mecanismo llamado reflejo de estiramiento.  Cada vez que se produce un estiramiento excesivo de las fibras musculares (por un movimiento brusco o forzado) aparece un reflejo nervioso que hace que los músculos se contraigan para evitar una lesión.  Por ello, si forzamos demasiado al realizar estos ejercicios de estiramiento, el efecto es el contrario al que pretendíamos (algo similar ocurre cuando tocamos accidentalmente un objeto que está caliente: antes de tener tiempo para pensar en ello, nuestro cuerpo se alejará rápidamente del calor).

 

Si mantenemos una tensión más tiempo del necesario o rebotamos bruscamente se tensan los músculos, activando el reflejo de estiramiento. Estos métodos causan dolor y lesiones físicas a causa de los desgarros microscópicos que producen en las fibras musculares.  Los desgarros y cicatrices en los tejidos ocasionan una pérdida gradual de elasticidad, reduciendo los músculos.

 

Muchos de nosotros estamos condicionados por la idea que se nos inculcó en la adolescencia de que “no hay beneficio sin dolor”.  Asociamos el dolor con la mejora de nuestra condición física pero nos engañamos.  Los ejercicios de estiramiento cuando se hacen correctamente no son dolorosas.  Debemos aprender cómo se expresa nuestro cuerpo, pues el dolor es un signo de que hacemos algo mal.

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