Paso del mini-tenis al tenis
El paso del mini-tenis al tenis es un aspecto muy importante pues determina
la progresión del jugador y su evolución técnica.
Tal y como hemos indicado anteriormente, el mini-tenis no cumplirá sus
objetivos si es considerado como un fin en sí mismo y no como un medio para
iniciar a los más jóvenes en el deporte del tenis. Así pues, el mini-tenis
tiene que considerarse como un medio, y nunca un fin, para que los jugadores
aprendan habilidades generales y estén en mejor disposición para jugar al
tenis.
Está demostrado que un niño que aprende con
el sistema del mini-tenis logra transferir de forma muy rápida todas sus habilidades
al tenis reglamentario. Además, si ya desde el comienzo enfocamos el mini-tenis
como un paso previo, logramos motivar a nuestros alumnos fijándoles una meta
a alcanzar: jugar tal y como lo hacen los mayores.
Es el profesor quien debe decidir, tras analizar individualmente a cada
alumno, cual es el momento adecuado para pasar del mini-tenis al tenis. Adelantar
o atrasar excesivamente este momento puede producir problemas, aburrimiento
o rechazo de los alumnos hacia la nueva situación que se les ofrece.
Los criterios técnicos que pueden considerarse a la hora de realizar
esta progresión tienen que tener en cuenta si el jugador es capaz de realizar,
entre otras cosas, lo siguiente:
1.- Desarrollo de sensación de la pelota.
2.- Consistencia en el movimiento de la raqueta ( golpes de fondo).
3.- Acción de lanzamiento adecuada (servicio).
4.- Capacidad de pelotear con el profesor por encima de la red.
El mini-tenis debe ser algo que
inicie y no sea definitivo. El profesional tiene en sus manos lograr este
objetivo.