RECORRIDO Nº 2
El Casco Viejo de los siglos XIV y XV, antes de su primer ensanche en 1.483
Cuando se fundó la Villa de Bilbao, el Casco Viejo estaba formado por sólo tres calles, las que hoy corresponden a Somera, Artecalle y Tendería, y la Iglesia de Santiago. Y este Casco Viejo estaba rodeado de una muralla que entrelazaba las Torres de Arbolancha (a la entrada de Tendería), de Zubialdea (a la entrada de Artecalle) y de Tristán de Leguizamón (a la entrada de Somera), con los Portales de Ibeni (de cara al arrabal de Ibeni, hoy Atxuri) y de Zamudio (salida hacia la calle que hoy conocemos como calle la Cruz).
Pero como en las primeras
décadas del siglo XV, no cesaron las revueltas internas, ni la disputa entre
los linajes de la Tierra Llana contra los de la Villa, tal falta de seguridad
motivó la construcción de nuevos lienzos de muralla que iba enlazando las demás
Torres que se iban construyendo a título de defensa.
Se trataba de un muro de
cerca de dos metros de grosor y seis de altura, que empezó a construirse en el
año 1.334. Su función principal era la de separar dos ámbitos muy distintos: el
de la Villa de Bilbao y el de la Tierra Llana o mundo rural.
Y así se fue completando la
estructura inicial de las tres calles citadas, al entrar el siglo XV, con otras
cuatro calles, convirtiéndose en el Bilbao de las Siete Calles.
Tanto en los planos de 1.375
como en los de 1.442, puede verse cómo un brazo de mar se aproximaba a la
Iglesia de Santiago y al Portal de Zamudio, dejando libre el arrabal de San
Nicolás con su ermita del mismo nombre. Eso quiere decir, que las calles Correo
y Bidebarrieta y todo el Arenal, se hallaba sumergido en este brazo marino.
Para completar mejor esta
información, diremos que, tomando las calles existentes hoy en día, las Siete Calles
con su muralla, sus Torres y sus Portales y la Iglesia de Santiago, estaban
rodeadas por las calles Ronda, Cinturería, Torre, Pelota y Ribera, hasta llegar
a Ronda.
Vamos a referirnos, ahora, a estas Siete Calles.
La Calle Somera, la calle
más antigua de Bilbao, sigue la forma que tuvo la muralla, y la parte trasera
de sus edificios se integraba en dicha muralla. Tenía a su entrada, como ya
hemos dicho al principio, la Torre de Tristán de Leguizamón, del año 1.320.
Esta Torre llegó a comunicarse con una Capilla de la Iglesia de San Antón, como
ya se menciona en la Ficha nº 2. Y al final, cerca del Portal de Zamudio, la
Torre de Domingo Ortiz de Zornoza. Dos familias del más antiguo linaje de
Bilbao.
En el número 12 de esta
calle, nació, en 1.806, Juan Crisóstomo de Arriaga, gran talento musical. De
este músico hablamos en la Ficha nº 13, titulada “Teatro Arriaga”.
La Calle Artecalle tenía a
su entrada, a mano derecha, como también lo hemos dicho al principio, la Torre
de Zubialdea, que, según parece, existía antes de la fundación de la Villa.
Entró a formar parte del primer escudo que tuvo esta Villa (Torre, Puente y
lobos) en el siglo XIV, siendo sustituida la Torre por la Iglesia de San Antón
en el siglo XV.
En esta Torre se alojaron los
Señores de Bizkaia y varios Reyes de Castilla como: el Rey Pedro en 1.359; el
Rey Enrique IV en 1.457; el Rey Fernando el Católico en 1.476 y la Reina Isabel
la Católica en 1.483, cuando vinieron a jurar los Fueros. Y estuvo envuelta por
un halo de acontecimientos luctuosos, ocurridos en el Medievo. Fue derruida en
1.866, sin dejar ningún recuerdo para la historia.
Hoy en día, podemos ver,
también en la entrada, en la parte izquierda, una hornacina con la Santísima
Trinidad. A esta hornacina le alumbra un farol que dio pié a una de tantas
bilbaínadas: “El Farol de Artecalle, no alumbra ya, si no le echan “aseite”, se
apagará.”
La Calle Tendería tenía a su
entrada, como también, una vez más, lo hemos dicho al principio, la Torre de
Juan de Arbolancha. En el año 1.483 y en la entrada de esta calle, sobre la
Ribera, juró Isabel la Católica los Fueros de Vizcaya, vestida de aldeana.
La Calle Belosticalle tenía
a su entrada la Torre de Martín Sáez de Güemes. Hoy podemos contemplar el
Palacio Arana, el más antiguo de Bilbao, construido hacia 1.590. Empieza la era
de los Palacios urbanos, que irán sustituyendo a las Casas-Torres existentes.
Realizado en un lenguaje tardo-renacentista, es, en su conjunto, un testimonio
singular y único. Mantiene en su portada un arco entre pilastras
almohadilladas, y en el remate un escudo entre musculosos “salvajes” de buena
talla.
La Calle Carnicería tenía a
su entrada las Torres de Diego de Echevarri y de Martín Pérez de Marquina. En
esta calle se estableció el primer matadero de la Villa. Pasó a llamarse
Carnicería Vieja, cuando se construyó en 1.653 el nuevo matadero en las
proximidades del Portal de Zamudio, hoy calle Banco de España.
La Calle Barrencalle tenía a
su entrada la Torre de los Barrondo, en la que fue criada Juana de Aragón, hija
natural de la bilbaína Toda de Larrea y de Fernando el Católico, cuando vino a
jurar los Fueros. Cuando años después se enteró Isabel la Católica, envió al
Contador Quintana a recoger a la niña, que ingresó en un Convento y llegó a ser
la Abadesa del Convento de Madrigal de las Altas Torres, en Avila, localidad en
la que nació la reina Isabel. Y más tarde, del de las Huelgas, en Burgos.
La Calle Barrencalle Barrena
estaba situada junto a la ría y separada de ella por la muralla, con sus Torres
de Pero de Novia, Martín Pérez de Arbolancha, Juan Pérez de Arbieto y Salazar.
Cerrando la muralla y en
dirección al Portal de Zamudio, se encontraban las Torres de de Martín López de
Zurbaran y de San Miguel o Larrínaga, esta última a la altura de los muros de
la Iglesia de Santiago. Al parecer, también existió en esta prolongación de la
muralla, el Portal de Nuestra Señora del Socorro.
La mayoría de las Siete
Calles, que empiezan por la Ribera, terminan en la Iglesia Catedral de Santiago
o en sus proximidades. Recomendamos la lectura de la Ficha nº 1.
Y ante la portada de la
citada Iglesia, la Plazuela de Santiago, en cuyo centro puede verse una fuente
neoclásica diseñada por el madrileño
Luis Paret (pintor, grabador y arquitecto), en el año 1.785, durante el reinado
del Rey Carlos III. Luis Paret residió en Bilbao 8 años, desde 1.779 hasta
1.788.
Otra fuente similar podemos
ver en la Plaza de los Santos Juanes, adosada a un muro y mencionada en el
Recorrido nº 1, cuyo primer emplazamiento fue junto al Puente Viejo de San
Antón y próxima a la Ría.
La creación de ambas fuentes, fue el remate de la traída de aguas a Bilbao, cuyas obras finalizaron, precisamente, en 1.785.
Fotografías
De acuerdo con lo dicho en el "Prólogo del Autor" (Apartado Fotos de la Villa de Bilbao) y con el fin de recordar, en la medida de lo posible, este Recorrido nº 2, les indico que, además de consultar las fotos al pié de las Fichas y Proyectos mencionados en él, contemplen las siguientes fotos:
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Año 2.005, 27/06: La Plazuela de Santiago, con la puerta principal de la
Catedral a la derecha.