PROYECTO Nº 13
Remodelación del Mercado de La Ribera
En un principio, allá por el
siglo XIV, la
actividad de este Mercado se desarrollaba al aire libre en la Plaza Vieja
bilbaína, junto a San Antón. En esta situación
permaneció muchos años. A mediados del siglo XIX (sobre 1.870) se cubrió con una simple
tejavana abierta, la cual permitió un abrigo a comerciantes y a clientes. A finales del siglo XIX se construye una cubierta más sólida, utilizando hierro y
cristal. Y en 1.928 se tomó la decisión de construir un nuevo edificio.
Fue en la Semana Grande de
1.929 (22 de Agosto), cuando se inauguró el actual Mercado de La Ribera, obra
del bermeano Pedro Ispizua. Se trataba de un edificio de hormigón armado, que
constaba de varios pabellones distribuidos en 3 plantas, libres de columnas.
En estas plantas se vendían,
principalmente, productos agrícolas, carnes y pescados. Los puestos eran
sacados a pública subasta.
En este nuevo Mercado se
celebraba, todos los años, su Fiesta Mayor el día 21 de Diciembre (Santo
Tomás). Posteriormente, tal festividad se trasladó a la Plaza Nueva. El origen
de esta Fiesta era la costumbre de los aldeanos a acudir a la Villa, para pagar
las rentas a los propietarios de los caseríos arrendados.
Tras las inundaciones que
padeció Bilbao en 1.983, tuvo que ser reconstruido, respetando su imagen
anterior.
Por el año 2.002, existían
unos 175 comerciantes y varios puestos de aldeanas, ofreciendo al público una
amplia lista de productos frescos en sus 3 plantas y sus 11.500 metros
cuadrados de superficie total.
Pero el Mercado de La Ribera
necesitaba un cambio de imagen, al objeto de seguir siendo competitivo. Y tal
cambio empezó a perfilarse.
En un artículo de María José
Tomé de fecha 30 de Julio de 2.002, en la prensa bilbaína, se informa de que
representantes del Ayuntamiento, del Gobierno Vasco y de la Asociación de
comerciantes, firmaron el plan de renovación integral del complejo construido
en 1.929.
El nuevo diseño estaría a
cargo del arquitecto Emilio Puertas.
Se trataba, principalmente,
de aliviar la caótica circulación de la zona, a la que, en Diciembre de 2.002,
se añadiría la inauguración del Tranvía, que pasaría por las inmediaciones del
Mercado.
Para ello, la planta baja,
dedicada a la venta de pescado, quedaría transformada en zona de carga y
descarga para los camiones que suministran las mercancías. Ello exigía,
entonces, la construcción de una nueva planta, aprovechando un espacio diáfano
en el último piso.
El Mercado quedaría así:
.- Planta baja: Zona
de carga y descarga dotada con 23
muelles.
.- Primera planta:
Zona de venta de pescado y marisco. Además servicio de afilador y de paragüería
y posibilidad de venta de “delicatessen”.
.- Segunda planta:
Zona de venta de carnes y charcutería, aves y caza, cordero y quesos.
.- La nueva planta o la
tercera: Zona de venta de frutas y verduras, así como de plantas y flores.
Quedaría espacio para actividades complementarias, que podrían definirse
pensando en el público.
Además y como una importante
mejora de dicho Mercado, habrá servicio de restaurante y cafetería. También se
instalarán escaleras mecánicas y ascensores panorámicos, que facilitarán los
desplazamientos a las personas, y montacargas, que permitirán transportar
directamente las distintas mercancías a sus diferentes destinos. Además se
habla de una posible climatización, que mejorará las condiciones de los
clientes y de los vendedores.
El acuerdo deja la gestión
del Mercado en manos de los propios comerciantes, con un plazo de autogestión
de 35 años, que tendrán que abonar al Ayuntamiento un canon anual (con un
período de cadencia de 7 años) y financiar el 70% del costo de las obras de
reforma mencionadas.
Las obras podrían empezar en
2.003, para terminar en 2.006.
Es muy importante que la
Asociación de comerciantes consiga el respaldo de más del 70% de la plantilla
de tenderos.
Posteriormente y con fecha
22 de Marzo de 2.003, informa José Mari
Reviriego, también en la prensa bilbaína (medio que utilizarán todas las
personas mencionadas), que el próximo 1 de Abril comenzará el proceso de renovación
integral del Mercado.
La tarea será encomendada a
Bilbao Ría 2.000, en coordinación con los gestores de los puestos. El informe
puede tardar unos 9 meses.
Los trabajos de remodelación
permitirán dejar libre la segunda planta, en donde piensan desarrollarse
distintas actividades, con la idea de atraer clientes.
En Abril de 2.004, el
Mercado de La Ribera celebró su 75º aniversario, con un programa de festejos
para todo el año 2.004.
Con fecha 21 de Julio de
2.005, José Mari Reviriego sigue informando que más de la mitad de los
comerciantes van a sumarse a la reforma. La presidenta de la Asociación de
comerciantes confía en que 85 titulares la respalden.
No obstante, la remodelación
ha empezado a ser rechazada por un grupo de comerciantes, que cuestionan la
envergadura de la obra y su precio.
En Febrero de 2.006, sin
haberse empezado en serio la realización del proyecto, el Ayuntamiento descarta
levantar una nueva planta en el Mercado de la Ribera, conforme al diseño del
arquitecto Emilio Puertas, por su alto coste (razón expuesta por varios
comerciantes) y por problemas técnicos que fueron apareciendo. Así informa
Marta Fernández Vallejo el día 4 de Febrero de dicho año.
Por otra parte, la cifra de
metros cuadrados solicitados por los comerciantes que, en un principio, se
suman a la reforma (aproximadamente un centenar), tienen cabida en las
superficies de las plantas 1ª y 2ª, porque la planta baja sí será transformada
en zona de carga y descarga, según lo previsto.
El Mercado quedaría así:
Planta baja: Zona de carga y descarga.
Planta primera: Reuniría a unos 63 puestos de venta, la
mayoría de carnicería y charcutería, aves y caza, quesos y frutas y verduras.
Planta segunda: Reuniría a unos 37 puestos
de venta, la mayoría de pescados y mariscos y plantas y flores.
Con fechas 23 de Junio de 2.006, José Mari Reviriego
vuelve a informar que existe un retraso importante en las obras de reforma y
que sigue habiendo una minoría que considera el trabajo casi faraónico.
El Alcalde, Iñaki Azkuna,
admite que este proyecto es el que más retraso acumula en su mandato.
El Consejo de Administración
del Mercado de La Ribera presentó, el 16 de Agosto de 2.006, la nueva
distribución de puestos de venta, que podría ser una realidad después de la
reforma.
Los comerciantes contaban
con el plazo de un mes para evaluar su nueva situación y presentar las
correspondientes alegaciones.
Las obras para modernizar el
edificio, podrían comenzar en el primer semestre de 2.007 y concluir en 2.010.
Al vencimiento del plazo
antes indicado y ya terminando Septiembre de 2.006, los comerciantes
presentaron 32 alegaciones al Consejo de Administración, en relación al
proyecto de reubicación de los puestos de venta.
Estas alegaciones serán
estudiadas y se celebrará una reunión con todos los comerciantes interesados en
el proyecto.
Se sigue pensando en que las
obras podrían iniciarse el primer semestre de 2.007 y concluir en 2.010.
En los primeros días de
Noviembre de 2.006, el Alcalde de la Villa comenzó a hablar de plazos para el
inicio de las obras y comentó que se está acumulando un retraso considerable.
Insistió en que la reforma tendría que iniciarse después del verano de 2.007. Y
si no se cumplieran los plazos, muy posiblemente habría que retirar el régimen
de autogestión pactado con el Consistorio, pasando al Ayuntamiento la gestión.
Al parecer, uno de los
problemas importantes es la renovación de las concesiones. El grupo demandante
defiende los 99 años y el Ayuntamiento 50. También se lamentan los comerciantes
del coste a su cargo de la reforma y desearían que, tanto el Ayuntamiento de
Bilbao como la Diputación, hiciesen un mayor esfuerzo económico.
Salvando lo del párrafo
anterior, los comerciante que apoyan la reforma están convencidos de que tiene
que publicitarse más y adaptarse a la sociedad actual, en cuanto a horarios.
Tienen que competir con las grandes superficies.
El tiempo sigue pasando y se
acerca la hora de la verdad.
Y en Octubre de 2.007, José
Mari Reviriego sigue informando que se hace público el cierre del plazo para
que los comerciantes se puedan apuntar al proyecto y adelanten el 25% del coste
total de la rehabilitación del Mercado.
Como consecuencia de ello,
la mitad de los puestos entonces existentes dejarán el Mercado de la Ribera,
aunque los más fuertes (pescadores y carniceros) que mueven más de dos tercios
de la cifra de negocio, liderarán la reforma. Fruterías y puestos más pequeños
se irán, principalmente, por razones económicas y/o por proximidad a la
jubilación.
Habrá que volver a hablar
con quienes llevan el proyecto de reforma, ya que la rehabilitación se presenta
menos ambiciosa, dentro de la complejidad.
Se sigue pensando en subir
las pescaderías a la segunda planta, que hoy (Octubre 2.007) está vacía, para
convertir el sótano en zona de carga y descarga, evitando el tráfico de la
calle.
Así pues, se marca un nuevo
plazo para definir el proyecto, teniendo presente que habrá que cubrir los
puestos que queden vacíos con otras actividades. Este nuevo plazo será de 6
meses y el propio Alcalde de Bilbao ha advertido a los comerciantes que, si no
se cumple este plazo y empiezan las obras, perderán la gestión del Mercado,
volviendo a manos del Ayuntamiento.
Lo que sí se puede afirmar
es que todas las aldeanas seguirán acudiendo a su cita diaria.
Con fecha 20 de Noviembre de
2.007 y en un artículo de Jon Mayora, se publica la constitución de una
plataforma de comerciantes del Mercado de la Ribera, en contra de la reforma.
Son cerca de 60 los que defienden un mercado tradicional, regresando a la
situación anterior al año 2.002, y quienes piden que el Ayuntamiento pague las
obras de rehabilitación, estando dispuestos a hacer frente a la parte
proporcional que les corresponda, por la explotación de sus puestos.
Unos días más tarde, 30 de
Noviembre de 2.007, informa José Mari Reviriego que el Ayuntamiento toma las
riendas de la reforma de este Mercado y prepara la maquinaria legal para
rescatar la concesión de forma forzosa. Vuelve a hablar del plazo de 6 meses.
Transcurrido el mismo, retirará la gestión a los tenderos. Y sobre la Primavera
de 2.008 el Ayuntamiento asumiría la reforma. Ello conllevaría la apertura de
una subasta pública para repartir las concesiones. Y en esa subasta
participarían todos los bilbaínos.
No obstante lo dicho en el
párrafo anterior, el Ayuntamiento desea que la reforma salga con el impulso de
los comerciantes.
Con fecha 19 de Enero de
2.008, Lorena Gil hace público que la ya citada Plataforma de Comerciantes
iniciaba una segunda fase de movilizaciones (días 22, 23 y 24 de Enero de
2.008), cortando el tráfico en la Calle Ribera durante 10 minutos, a partir de
las 11 de la mañana. Reivindican conocer cual es la situación que atraviesa la
reforma y cómo se van a ver afectados. También quieren que el Alcalde conozca,
de primera mano, la opinión de la mayoría de comerciantes del Mercado, antes de
que llegue el 31 de Marzo de 2.008, fin del plazo de 6 meses dado por el
Alcalde.
Posteriormente, con fecha 24
de Enero de 2.008 y por el mismo periódico, se comenta que el Alcalde critica
estas protestas, lideradas, según él, por quienes no quieren que el Mercado
tenga futuro y sí quieren que el Ayuntamiento les ponga una tienda gratis.
Mientras tanto el tiempo
corre dentro del plazo de 6 meses.
Y con fecha 10 de Abril de
2.008, se publica un artículo de Josu García informando de la situación del
Mercado de La Ribera. El Alcalde de Bilbao anunció que el Ayuntamiento liderará
la reforma, ante la incapacidad de llegar a un acuerdo los comerciantes, y se
hará cargo de la gestión.
Al parecer, el nuevo Mercado
no llegará a ser como se había previsto y su presupuesto va a reducirse. Sin
embargo, se asegura que el futuro Mercado estará a la altura de los mejores
equipamientos de otros mercados en el Estado.
Ahora toca llegar a acuerdos
con todos los comerciantes que todavía tienen contrato, ya que otros perdieron
la concesión. Recordamos que allá por el año 2.002 había 175 comerciantes y que
en la actualidad (Abril 2.008) sólo quedan unos 90.
Unos días más tarde, el 26
de Abril de 2.008, Lorena Gil informa que los comerciantes dejan oficialmente
en manos del Alcalde, Iñaki Azkuna, la reforma del Mercado de La Ribera.
Y con fecha 1 de Mayo del
mismo año, Josu García comunica que el Consistorio inicia los trámites para
recuperar la gestión del Mercado, rescatando las concesiones. Una vez se
produzca tal rescate, la gestión del Mercado correrá a cargo del Área de Salud
y Consumo, del Ayuntamiento.
Seis días más tarde, Lorena
Gil informa que el Juzgado nº 4 de lo Contencioso de Bilbao, ha dado la razón
al Ayuntamiento en lo referente al período de concesión de los puestos del
Mercado. La vigencia de los contratos es de 50 años y no de 99, como reclaman
algunos comerciantes, que, por cierto, van a apelar el fallo.
Finalmente, el día 20 de
Mayo de 2.008, Josu García informa que Técnicos municipales del Área de Salud y
Consumo, visitaron un día antes el Mercado de La Ribera, con el objeto de ir
adelantando el trabajo, que permita iniciar las obras de reforma del recinto.
Recordamos que el acuerdo para llevar a cabo el plan de renovación integral, se firmó el día 30 de Julio de 2.002, hace casi 6 años.
Sigue informando Josu García y con fecha 25 de Julio de 2.008 nos comunica que el Ayuntamiento ha aprobado ya un presupuesto para la redacción del proyecto, la dirección de obra y la asistencia técnica de los trabajos de renovación integral del Mercado de La Ribera.
Los trabajos podrían comenzar en el primer trimestre de 2.009.
Estíbaliz Santamaría nos informa, con fecha 25.9.08, que el Ayuntamiento investiga si el Mercado de La Ribera sufre daños estructurales. La riada de Agosto de 1.983 pudo dejar sus huellas. Ello modificaría la fecha de comienzo de la reforma y su presupuesto. La rehabilitación de este Mercado se ha convertido en uno de los mayores caballos de batalla de la Villa de Bilbao.
De la investigación indicada en el párrafo anterior, se ha deducido que el Mercado de La Ribera está enfermo, poniendo de manifiesto el proceso corrosivo que afecta al hormigón, cuya masa se fabricó con arena de playa. Informa Teresa Abajo en la prensa bilbaína, con fecha 22.10.08.
Ante tal situación, las autoridades municipales, previa información a los comerciantes y a los partidos políticos, han hecho público que el Mercado de La Ribera será derribado parcialmente.
Las obras empezarán en 2.009 y durarán unos 3 años. En ningún momento se interrumpirá la actividad comercial.
Al parecer, el Mercado conservará sus rasgos más característicos, como son los 8 torreones y el ábside de La Merced, reconstruido en 1.983 y que se encuentra en buen estado. Sin embargo, se va a eliminar el ábside opuesto, es decir, el que se halla junto a San Antón, dotando al recinto de una nueva entrada y ganándose una pequeña plaza. También se eliminarán las escaleras exteriores frente a los soportales de la Calle Ribera, dejando un acceso a nivel de calle.
El proceso de obras, según un gráfico de Gonzalo de las Heras en la información citada, será el siguiente:
1.- Refuerzo del ala "La Merced" y traslado de puestos a la misma.
2.- Derribo del ala "San Antón" y su reconstrucción.
3.- Traslado de puestos al ala "San Antón" ya reconstruido.
4.- Obras definitivas en el ala "La Merced".
5.- Final de obras y distribución definitiva de los puestos.
Terminadas
las obras, allá por el año 2.012, podremos contemplar un nuevo Mercado, con el
mismo estilo que el anterior y más luminoso en su interior.
Fotografías y Paseos virtuales
De acuerdo con lo dicho en
el “Prólogo del Autor” y con el fin de que recuerden, en la medida de lo
posible, su visita al contenido de este Proyecto nº 13, les indico que pueden
acceder, en Paseos virtuales, a una visión panorámica del Mercado de La
Ribera y, también, en Fotos de la Villa, a las siguientes fotografías:
.- Año 2.001, 10/12: Fachada
trasera (junto a la Ría) del Mercado de La Ribera.
.- Año 2.004, 12/07: Mercado
de La Ribera y San Antón.