FICHA Nº 41
Nueva Biblioteca Foral
Con fecha 30 de Noviembre de
2.007 y tras 4 años de trabajos, tuvo lugar la inauguración oficial de esta
Biblioteca Foral, sin que, en ningún momento, se hayan cerrado sus puertas
durante dichos trabajos. Estuvieron presentes el Diputado General, José Luis
Bilbao, y la Diputada de Cultura, Belén Greaves, entre otros. El primero de los
citados, destacó, además de la aportación cultural, la aportación
arquitectónica de esta Biblioteca a Bilbao y auguró que se convertirá en una
nueva postal de la ciudad.
En el cuadrilátero formado
por las calles Arbieto, Astarloa, Rodríguez Arias y Diputación, se encontraban
2 inmuebles y un solar. Uno de los inmuebles, domiciliado en la Calle Astarloa
nº 10, era la antigua Biblioteca Foral, con su fachada Norte en la Calle
Rodríguez Arias y su fachada Sur junto al citado solar. El otro inmueble,
domiciliado en la Calle Diputación nº 7, era el Conservatorio Superior de
Música “Juan Crisóstomo Arriaga”, con su fachada Norte en la Calle Rodríguez
Arias y su fachada Sur junto al solar. Los 2 edificios unidos por las fachadas
no mencionadas. Y el solar, en la Calle Arbieto, era utilizado como parking
superficial por la Diputación.
Terminado el siglo XX, la
Diputación convocó un concurso de ideas, con el fin de proceder a la ampliación
de la Biblioteca Foral. Los arquitectos bilbaínos Gloria Iriarte, Eduardo
Múgica y Agustín de la Brena, fueron los encargados de llevar a cabo este
proyecto, diseñando un edificio vanguardista, capaz de convivir con el señorial
estilo del Palacio Foral.
Las obras de ampliación y reforma de esta Biblioteca comenzaron en
los primeros días de Noviembre de 2.003 y en el solar antes mencionado, frente
a la trasera del Palacio Foral, en donde, como ya hemos dicho, existía un
aparcamiento de superficie al servicio de la Diputación.
Y su primera fase consistió
en la excavación de un aparcamiento subterráneo de 3 plantas y unos 2.500
metros cuadrados de superficie. Y fue ésta su primera fase, porque sobre dicho
aparcamiento subterráneo se pretendía levantar el nuevo “Contenedor de Libros”,
al que nos referimos en el próximo apartado.
En el cuadrilátero formado
por las 4 calles ya mencionadas, al hablar de la “Situación anterior”, iban a
distinguirse los siguientes edificios:
A.- Una “Caja”
semitransparente de 6 alturas, que iba a ser, precisamente, el “Contenedor de
Libros” ya citado, con una capacidad para almacenar unos 600.000 volúmenes,
cantidad muy superior a la existencia actual. Y esos 600.000 volúmenes iban a
necesitar más de 10.000 metros lineales de estanterías.
Dentro del cuadrilátero,
esta “Caja” ocuparía la mayor parte de la Calle Arbieto, a partir de la Calle
Diputación y sin llegar a la Calle Astarloa.
Su fachada sería de vidrio,
con un tratamiento especial, con el fin de proteger a los libros de la luz
solar y de mantener las idóneas condiciones de temperatura y humedad.
B.- Un bloque adosado a la
“Caja” anterior y al inmueble de la Biblioteca, en la Calle Astarloa nº 10, que
ocupará el resto de la Calle Arbieto, haciendo esquina con la Calle Astarloa.
Este bloque completará las
instalaciones y acogerá los servicios de administración.
C.- Reformas interiores en
la sede de la Biblioteca Foral en la Calle Astarloa nº 10 y con fachada a la
Calle Rodríguez Arias, que supondrán la redistribución de espacios.
D.- Reformas interiores en
el Conservatorio Superior de Música “Juan Crisóstomo de Arriaga, que viene
ocupando la Calle Diputación nº 7 y con fachada a la Calle Rodríguez Arias, que
supondrán, al igual que en el caso C, la redistribución de espacios.
Este Conservatorio tuvo que
desalojar en el curso 2.003/2.004. En el curso anterior tuvo que convivir con
los ruidos de las obras.
Su ubicación futura y
definitiva, después de ocupar locales provisionales por la zona de Irala, es
(podemos hablar en presente) el inmueble de nueva construcción situado en el
barrio de Sarriko, inaugurado oficialmente el 27 de Marzo de 2.007, si bien ya
venían impartiendo clases en él.
Estas dos últimas partes (C
y D), en su reforma y redistribución de espacios interiores, irían dando cabida
a las salas de lectura, investigación, etc., así como a los fondos de libre
acceso
Esta nueva Biblioteca Foral,
según proyecto, iba a alcanzar la cifra de 10.000 metros cuadrados de espacio
disponible, triplicando, más o menos, la superficie de la Biblioteca anterior,
con unos 3.700 metros cuadrados.
El acceso principal estaría
ubicado en el cruce de las calles Diputación y Arbieto. Y los ciudadanos
entrarían por un “patio de luces”, una especie de pasillo muy iluminado, que
separará el edificio de Astarloa nº 10
del nuevo “Contenedor de Libros”.
El nuevo Centro contará con
climatizaciones independientes para los distintos servicios, sistemas avanzados
de videovigilancia y dispositivos de seguridad contraincendios de última
tecnología, tanto para su detección precoz como para su extinción.
Podríamos decir que la anterior Biblioteca Foral ha absorbido los locales del antiguo Conservatorio (D) y que ha agregado dos nuevas construcciones: un nuevo bloque (B) para oficinas y el “Contenedor de Libros” (A) para el depósito de libros. También ha cambiado su entrada, que ahora está situada en el cruce de las calles Diputación y Arbieto, de acuerdo con el proyecto.
Todo ello suma un total de
unos 10.000 metros cuadrados para uso bibliotecario y otros 2.500 para garajes.
Según dijo la Diputada de Cultura, la superficie disponible se ha ampliado en
un 170%.
La fachada acristalada del
“Contenedor de Libros”, que deja ver una parte de sus libros en depósito desde
la calle, está compuesta por 220 placas de 2,60 por 2,30 metros y un peso de
300 kilogramos. Y está decorada con 173 serigrafías escritas en lenguas de todo
el mundo, desde el latín y el griego clásico hasta el swahili.
El montaje de esta fachada,
que empezó el día 15 de Noviembre de 2.005, se realizó en 6 días, gracias al
sistema modular de fabricación, que agilizó su instalación.
En el momento de su inauguración,
la Biblioteca guardaba unos 300.000 volúmenes, distribuidos en 12,5 kilómetros
de estanterías, sobrando espacio, lo que permitirá ampliar la colección. El
traslado de estos volúmenes se llevó a cabo de forma escalonada y durante
varios meses, entre Mayo y Octubre de 2.006.
Entre ellos, hay obras
sorprendentes que funden literatura y arte. Entre incunables (unos 40), obra
antigua anterior a 1.800 (unos 1.180) y manuscritos, podemos contar hasta
11.000 ejemplares. No pueden ser tocados, pero sus páginas, en muchos casos,
pueden consultarse a través de Internet. El incunable más antiguo data de
1.472.
Dejando a un lado los
libros, existen diversas secciones que incluyen bibliografía, heráldica,
reprografía, hemeroteca, cartografía y grabados.
En la planta baja podemos
ver un punto de información turística sobre Vizcaya y el País Vasco. También se ha montado una sala de ordenadores de
uso gratuito y por tiempo limitado. Además, puedes llevar tu portátil y aprovechar
la conexión inalámbrica por el sistema wifi.
Los puestos de lectura
llegan a 450, frente a los 150 que existían anteriormente. Y se han incorporado
salas de audición y de estudiantes.
Y con el fin de mantener
contactos con diversos colectivos, se organizarán conferencias y presentaciones
de libros en el Salón de Actos.
En palabras de la Diputada de Cultura, Belén Greaves, esta nueva Biblioteca Foral será un agente vivo.
Exposición de los 40 incunables
Según se publica con fecha 19.10.08, la Diputación expone al público, hasta el 27.12.08, los 40 incunables, en su mayoría de temática religiosa y escritos en latín, impresos desde el último tercio del siglo XV hasta inicios del XVI, en Alemania, Suiza, Francia, Italia y España.
La exposición llevará por título: "Incunables: las primeras letras impresas".
Según declara el Diputado General, los 40 incunables es un tesoro de todos y un patrimonio de valor incalculable.
Nota
Hasta
el día de hoy 19 de Octubre de 2.008 (fecha en la que redacto esta nota), se
han venido consultando cuantas informaciones sobre el tema (22 en este caso) se
han hecho públicas en la prensa bilbaína y que han sido realizadas por los
siguientes profesionales: Teresa Abajo (con 20 informaciones), Germán
Castañeda (1) y José Domínguez (1).