FICHA Nº 23
Museo de Bellas Artes de Bilbao
Para comprender mejor la evolución de este Museo, vamos a distinguir cuatro épocas:
1ª.- La comprendida entre los años 1.908 y 1.945.
2ª.- La comprendida entre los años 1.962 y 1.970.
3ª.- El año 1.994.
4ª.- La comprendida entre los años 1.997 y 2.001.
Primera época
El día 5 de Octubre de 1.908
y en reunión conjunta de representantes de la Diputación y del Ayuntamiento, se
aprobó el Reglamento del Museo de Bellas Artes de Bilbao.
Sin embargo, hasta el 8 de
Febrero de 1.914, no se inauguró la primera instalación del Museo de Bellas
Artes en tres salas del viejo caserón del Hospital de Atxuri, y se hizo bajo la
dirección del famoso pintor bilbaíno Manuel Losada (1.865-1.949), quien se
convirtió en uno de los principales promotores del Museo.
Posteriormente, en Diciembre
de 1.922, fue presentada una moción, propugnando la creación del Museo de Arte
Moderno.
Y el 25 de Octubre de 1.924,
se inauguraba el Museo de Arte Moderno en el edificio de la Biblioteca y Archivo
Provinciales, bajo la dirección del también conocido pintor bilbaíno Aurelio
Arteta (1.879-1940). Este pintor obtuvo, en 1.930, el Premio Nacional de
Pintura y, en 1.932, consiguió la Primera Medalla en la Nacional de Bellas
Artes, concurriendo, dos años más tarde, en la XIX Bienal de Venecia.
A su muerte, en 1.940, le
sucedió en el cargo Joaquín Zuazagoitia, quien lo desempeñó hasta su acceso a
la alcaldía de Bilbao en 1.942.
Ambos Museos se refundieron
el 17 de Junio de 1.945, dando lugar al Museo de Bellas Artes y Arte Moderno de
Bilbao, que se ubicó en el edificio neoclásico que, a tal fin, se construyó,
bajo la dirección de Fernando Urrutia y de Gonzalo Cárdenas, en el extremo Este
del Parque de Doña Casilda, presidiendo la Plaza del Museo y junto al Puente de
Deusto.
El Director de este nuevo
Museo, refundición de los dos anteriores, fue el ya citado pintor bilbaíno
Manuel Losada, quien desempeñó este cargo hasta su muerte en 1.949.
Como referencias
arquitectónicas podemos decir, que el edificio constituye un volumen nítido y
compacto de composición simétrica y fachadas de ladrillo visto. Tiene la forma
de los lados de un ángulo recto, con el trazo vertical a la derecha del trazo
horizontal. En su trazo horizontal, que fue la fachada principal, podemos ver
una escalinata de acceso al Museo, y cómo su portada y sus ventanas están
enmarcadas en piedra. A ambos lados de este acceso al Museo (puerta principal
hasta el año 2.001) y en sendas hornacinas, podemos ver dos esculturas del
bilbaíno Nemesio Mogrobejo: a la izquierda “Risveglio” y a la derecha “Eva”.
Ya en su interior, un gran
vestíbulo y una hermosa escalinata, cubierta por lucernarios superiores, que
permite el acceso al piso primero y único. A la derecha del vestíbulo otra obra
de Mogrobejo: “La muerte de Orfeo”. Y subiendo la escalinata, nos encontramos,
de nuevo, con “Risveglio” y “Eva”, en tamaño superior al de las hornacinas de
la entrada. Una vez arriba, una gran escultura de Quintín de Torre, titulada
“Grumete”.
Desde este vestíbulo, a mano
derecha e izquierda, se encontraban y se encuentran varias salas en las que se
podía contemplar:
.- Escuela española. Siglos
XII a XIX.
.- Escuela flamenca. Siglos
XV a XVII.
.- Escuela italiana. Siglos
XVII y XVIII.
.- Escuela francesa. Siglos
XVIII y XIX.
“En el momento actual”, como
luego veremos, estas obras siguen un orden diferente.
En el primer piso ya citado,
disfrutábamos y seguimos disfrutando de las obras de los pintores vascos que,
en los primeros años del siglo XX, hicieron avanzar notablemente la pintura del
país. Luego volveremos a hablar de ellos.
También desde el vestíbulo
podía accederse al sótano, en el que se encontraban la librería, la biblioteca,
una aula didáctica, los almacenes, una cafetería y los servicios.
En el año 1.962 se empezó a
hablar de la necesidad de ampliar las instalaciones del Museo de Bellas Artes y
Arte Moderno de Bilbao. Y estas conversaciones dieron sus frutos, ya que el 28
de Septiembre de 1.970 se inauguró tal ampliación, mediante un nuevo edificio
racionalista, también en forma de ángulo recto, adosado al ya existente, obra
de Alvaro Líbano y de Ricardo Beascoa.
En este caso, el trazo
vertical del citado ángulo se hallaba a la izquierda del trazo horizontal.
Permitió, por tanto, el
trazado de este conjunto (Museo anterior y su ampliación), la existencia de dos
espacios libres, uno a la izquierda del trazo vertical del Museo anterior,
ocupado, hoy en día, por la Musa de Arriaga, dedicada al ilustre compositor
bilbaíno Arriaga, y otro a la derecha del trazo vertical de la ampliación,
ocupado, hoy en día, por la Plaza de Eduardo Chillida. Musa y Plaza mencionadas
en la Ficha nº 18, al hablar del Parque de Doña Casilda-Tramo primero.
En esta Plaza de Eduardo
Chillida podían verse dos esculturas. La de la derecha, según entramos al
Museo, es una escultura levitante de Eduardo Chillida, y la de la izquierda, una
escultura de Richard Serra. De ambas hablamos en la ya citada Ficha nº
18. Hoy
en día existen otras tres esculturas, más pequeñas, de Eduardo Chillida.
Y con respecto a la Musa de
Arriaga, diremos que es la representación de la musa del arte Melpóneme, con la
que el escultor Francisco Durrio homenajeó al músico Juan Crisóstomo de
Arriaga. Cuentan que la musa eleva su queja al infinito (de ahí su postura) por
la prematura muerte de Arriaga.
Su primera ubicación fue el
centro de la pérgola del Parque de Doña Casilda, allá por el año 1.933. De aquí
pasó al lugar en donde hoy se encuentra. Y en 1.948, por comentarios sobre la
desnudez de la estatua, fue descabalgada de su peana y trasladada a un sótano
del Museo de Bellas Artes. En su lugar fue colocada otra musa totalmente
vestida, obra de Enrique Barros.
El 30 de Abril de 1.975, la
musa fue sacada de su escondite y emplazada en el lugar actual. Posteriormente,
el monumento fue restaurado.
Francisco Durrio murió en
París, en 1.940, a los 73 años de edad.
La escultura que sustituyó a
la musa desnuda, es decir la musa vestida, obra de Enrique Barros que ya hemos
dicho, la podemos
contemplar en el Paseo de Uribitarte, en una plaza, en el centro de una fuente
y rodeada de chorros de agua.
Esta ampliación constaba de
superficies acristaladas y paneles de chapa metálica, en contraste con el Museo
anterior, dejando una zona porticada en una parte de su planta baja (la del
lado vertical del ángulo). Y en su interior podía apreciarse un espacio
abierto, en el que no existían salas propiamente dichas, ya que la distribución
se hacía por medio de paneles, en función de las necesidades requeridas por las
obras que fueran a exponerse.
Con esta ampliación se
consiguió disponer de un Salón de Actos o Cine, en donde se impartían temas
educativos relacionados con el arte que se exponía en el Museo.
Asimismo, podían verse
exposiciones temporales en su planta baja y Arte contemporáneo e internacional
del siglo XX en su primera planta.
En el año 1.994, se inauguró
la Sala BBK, de 900 metros cuadrados y para exposiciones temporales, en la
planta baja del lado vertical del nuevo edificio, cubriendo, para ello, la
parte porticada que antes ha sido mencionada.
En el año 1.997 comenzó a
hablarse otra vez de nuevas necesidades del Museo. Y a tal efecto se
presentaron varios proyectos de modificación del edificio conjunto, con la
selección del más idóneo y más acorde a las necesidades planteadas. Luis
Uriarte y su equipo se adjudicaron la renovación y ampliación de las
instalaciones existentes a esa fecha.
En Noviembre de 2.001 se terminaron estas nuevas obras y el Museo de Bellas Artes de Bilbao se abrió al público, con una nueva puerta principal en la Plaza de Eduardo Chillida (ya dentro del Parque) y otra puerta en la Plaza de la Musa de Arriaga, mostrando sus renovadas y ampliadas instalaciones, que han transformado la vieja pinacoteca de la primera época.
Como detalles más importantes de estas nuevas obras, podemos citar:
a.- La colocación de una fachada acristalada junto a la ya existente y perteneciente al primer edificio en su lado vertical. Por dentro una galería que comunica los dos edificios en sus primeros pisos, desde la sala de artistas vascos hasta la del arte contemporáneo y viceversa.
b.- Se ha cubierto, también con cristal, la balconada existente en el lado vertical del primer edificio, desde la que se contempla la Musa de Arriaga. Por esta galería se puede pasar desde el nuevo hall, hasta el hall y las salas de la plantas baja y primera (subiendo las escaleras) del edificio anterior.
c.- Se ha mejorado la gran sala de arte contemporáneo, situada en el primer piso del nuevo edificio, con una altura de 7 metros y una superficie de 1.400 metros cuadrados.
d.- Se ha construido una nueva entreplanta sobre la gran sala anterior y bajo la terraza y el restaurante. La nueva sala de exposiciones tiene 400 metros cuadrados de superficie y, al igual que la sala BBK, servirá para exposiciones temporales.
e.- Se ha reestructurado el hall de entrada, desde el cual puedes acceder a todas las salas mencionadas y también a la librería y a la cafetería y bar con vistas al Parque.
f.- En los sótanos se encuentran: un área de servicios didácticos de 135 metros cuadrados; un nuevo auditorio subterráneo de 290 metros cuadrados, con una capacidad de 220 plazas; una biblioteca de 323 metros cuadrados; talleres de restauración y Oficinas.
g.- Próximo a la librería se encuentra un ascensor que te permite acceder directamente al restaurante, situado en la terraza.
Aprovechando este
acontecimiento de Noviembre de 2.001, se inauguró, a la izquierda del edificio
antiguo (según lo vemos desde la Plaza del Museo), un “bosque de farolas” del
alavés Juan Luis Moraza (Vitoria, 1.948), con el título de “Fanal”. Esta obra
ha reunido cerca de 90 focos de alumbrado público, con unos 70 báculos.
El Museo de Bellas Artes de
Bilbao ofrece, en su nueva etapa, una presentación renovada de sus colecciones,
que reúnen más de 6.000 piezas, una buena parte en el almacén, con la idea de
ir cambiándolas, aproximadamente, cada año.
El edificio construido en
primer lugar, es el espacio preferente del fondo antiguo.
En la planta baja del mismo,
a la derecha y a la izquierda del vestíbulo y en un total de 20 salas, se
pueden ver importantes fondos de arte español y otras escuelas europeas que van
desde el arte Románico hasta el Modernismo, pasando por el Gótico, el
Renacimiento, el Manierismo, el Barroco, el Rococó, el Clasicismo, el
Romanticismo, el Realismo y el Impresionismo, principalmente.
En la planta primera de tal
edificio y en un total de 11 salas (de la 21 a la 31) se encuentran las obras
de los artistas vascos que fueron apareciendo en los años finales del siglo XIX
y en las primeras décadas del siglo XX.
Dado que es un colectivo más
reducido que el anterior, vamos a mencionarlos por orden alfabético: los
hermanos Arrúe, Aurelio Arteta, Juan de Barroeta, Benito Barrueta, José
Echenagusía, Juan de Echevarría, Adolfo Guiard, Anselmo Guinea, Francisco
Iturrino, Angel Larroque, Manuel Losada, Gustavo de Maeztu, Nemesio Mogrobejo,
Jesús Olasagasti, Darío Regoyos, Rafael Ruiz Balerdi, Quintín de Torre, José
María de Ucelay, Eduardo Zamacois, los hermanos Zubiaurre e Ignacio Zuloaga.
En el edificio moderno
podemos ver la sala BBK de exposiciones temporales y la gran sala de arte
contemporáneo, con carácter más fijo. En esta última podemos ver obras del
Expresionismo, del Cubismo, del Futurismo, del Constructivismo, del Surrealismo
y del Expresionismo abstracto, principalmente.
Citamos, en primer lugar, a
las figuras más relevantes de la vanguardia vasca: Oteiza y Chillida. Y a
continuación mencionamos unos pocos más como: Daniel Vázquez Díaz, Jean
Metzinger, Robert Delauny, Pablo Palazuelo, Antonio Tapies, Peter Blake, Mimmo
Paladino y Miquel Barceló. Por supuesto que la muestra es más extensa.
La nueva Biblioteca de 323
metros cuadrados, abrió sus puertas el 15 de Mayo de 2.002. Su fondo incluye
casi 22.000 monografías, más de 26.000 catálogos de mano y 127 suscripciones a
publicaciones periódicas. Es de acceso restringido y puede ser utilizado
gratuitamente por los Amigos del Museo, estudiantes universitarios e
investigadores debidamente acreditados. Dispone de 28 puestos de lectura. Con
independencia de esta nueva apertura, la Biblioteca del Museo de Bellas Artes
de Bilbao ha venido constituyendo un fondo especializado en arte desde el año
1.985.
Desde el día 2 de Diciembre
de 2.006, el público puede acceder, a través de la web (www.museobilbao.com), a las imágenes y
fichas documentales de 941 obras de la colección, expuestas actualmente o que
lo han estado alguna vez.
Una vez en la web, primero
seleccionar el idioma (español, euskera o inglés), luego pinchar en “Colección”
y finalmente en “Corpus” y en “Búsquedas”. Aparecerán 4 entradas: Autor,
Título, Objeto y Época.
A partir de este momento, a disfrutar.
Nuevo horario de visitas
Desde el día 21 de Octubre de 2.007, este Museo abre los Domingos y días festivos por la tarde, con lo que, salvando los Lunes, puedes acudir de Martes a Domingo y de 10 a 20 horas, a visitar sus colecciones.
Número de visitantes
En
este año 2.007 se piensa alcanzar la cifra de 160.000 visitantes, unos 10.000
más que en el 2.006. En ello ha influido la renovación y ampliación de sus
instalaciones. Hace menos de 10 años, apenas se alcanzaban los 90.000
visitantes.
Junto a la entrada y a la
derecha, una escultura levitante de Eduardo Chillida, llamada “Lugar de
encuentro IV”. Y a la izquierda, una obra en acero, de Richard Serra, titulada
(en castellano) “Pentágono en sentido contrario al de las agujas del reloj”.
Recientemente han añadido otras tres esculturas, de tamaño normal, de Eduardo
Chillida: una se titula “Estela Gernika II” y las otras dos no tienen título.
Más adelante, en la zona
acristalada del antiguo edificio, la pieza “Conexiones 2.005” del artista
Miguel Navarro.
En la Plaza del Museo, un
busto del pintor Zuloaga, realizado por Julio Beovide. Y a su izquierda, una
escultura de Richard Serra. Y ya en el jardín próximo a la acera, la obra
“Umbral” de Pablo Palazuelo.
Dando la vuelta y entre el
Museo viejo y el nuevo, la Musa de Arriaga, de Francisco Durrio.
La mayoría de estas
esculturas y algunas más, están detalladas en la Ficha nº
18, Parque de Doña
Casilda.
Como patronos fundadores se encuentran: el Gobierno Vasco, la Diputación Foral de Bizkaia y el Ayuntamiento de Bilbao.
Y como patrones no fundadores: Fundación BBK, Fundación Vizcaína Aguirre, BBVA, El Corte Inglés, Iberdrola, Metro Bilbao, Eitb, el Correo y Deia.
Nota
Hasta
el día de hoy 27.9.08 (fecha en la que redacto esta nota), se han venido
consultando cuantas informaciones sobre el tema (17 en este caso) se han hecho
públicas en la prensa bilbaína y que han sido realizadas por los siguientes
profesionales: J.A. González Carrera (con 5 informaciones) y Gerardo Elorriaga
(2). Y con 1 información: Celia Rodríguez, Begoña Etxebarría, Alfonso Carlos
Sáiz Valdivielso, Begoña Rodríguez Urriz, María Jesús Cava Mesa, Guillermo
E. Parriego, Manuel Montero, Guillermo Elejabeitia, Elena Sierra e Iratxe
Bernal.
De acuerdo con lo dicho en
el “Prólogo del Autor” y con el fin de que recuerden, en la medida de lo
posible, su visita al contenido de esta Ficha nº 23, les indico que pueden
acceder, en Paseos virtuales, a 2 visiones panorámicas del Museo de
Bellas Artes y, también, en Fotos de la Villa, a las siguientes fotografías:
.- Año 2.002, 30/12: “Bosque
de farolas” con el título de “Fanal”.
.- Año 2.003, 09/06: Vista
general, con el Museo iluminado a la derecha y el “Fanal”.
.- Año 2.003, 22/12: Musa de
Arriaga, que recuerda al compositor bilbaíno.
.- Año 2.004, 22/03: Espacio
libre de la izquierda con la Musa de Arriaga.
.- Año 2.005, 16/05: Lluvia
de luz producida por el “Bosque de farolas”.