FICHA Nº 12
Diputación Foral de Bizkaia
La idea de construir el nuevo Palacio de la Diputación Foral de Bizkaia, se remonta a 1.883. Pesaban, en el ánimo de los promotores, las limitaciones de la sede que, por entonces, albergaba a la Diputación, en la Plaza Nueva de Bilbao, en donde permaneció desde 1.849.
A
propósito de esta ubicación, queremos decir que fue el arquitecto Antonio de
Echevarría, quien, en Septiembre de 1.832, escribió a la Real Academia de
Bellas Artes de San Fernando, pidiendo autorización para levantar la
Diputación en dicha Plaza Nueva. La aprobación se produjo en Noviembre
del mismo año.
Volviendo al nuevo Palacio, se abrió un concurso para encontrar
los terrenos apropiados y los resultados del mismo se hicieron públicos en 1.885.
Desechado el Casco Viejo, por problemas de espacio, se pensó en levantar el nuevo
edificio frente a los Jardines de Albia.
En 1.889 se cambia de idea y se abre un
nuevo concurso, recibiéndose varias ofertas, de las que se aprobó, definitivamente, en
1.890, la correspondiente a la actual ubicación de la Gran Vía. Era el lugar en el que
se encontraba la Torre de Arbieto, y muy cerca de ella, un roble centenario al
que llamaban el Árbol Gordo. Este viejo roble murió en 1.882, tras dar sombra y cobijo a siete siglos de la historia de
Abando, siendo, por consiguiente, testigo de la fundación de la Villa de Bilbao en 1.300.
El afamado arquitecto aragonés Luis
Aladrén, afincado en San Sebastián, fue escogido para la realización de la obra, siendo
una de sus pautas la solemnidad en el diseño, y su gran preocupación, la fachada. Y
durante 10 años que duró la obra, 1.890 a 1.900, el eclecticismo (estilo monumental con
ciertas sugerencias medievalistas y toques de barroquismo) guió los pasos en la
construcción. En 1.899, por razones de salud, fue sustituido en la dirección de las
obras, por el arquitecto provincial Antonio Carlevaris.
El edificio fue inaugurado el 31 de
Julio de 1.900, festividad de San Ignacio de Loyola. Existe en este Palacio una capilla
dedicada a este Santo.
La fachada principal del edificio se
abre a la Gran Vía. Y de ella sobresale un cuerpo central que incluye un porche de
entrada, sobre el que se dispone una balconada tipo palco, destinada a presidir actos y
acontecimientos públicos. En lo alto de este cuerpo central existe un escudo como remate
superior. También pueden apreciarse 3 grandes puertas provistas de sólidas y artísticas
verjas de hierro, con decorado dorado y que dan entrada al vestíbulo principal o primero
de la planta baja.
Dicho vestíbulo es todo de piedra y en
él puede contemplarse un grupo escultórico de Higinio Basterra, que trata de un homenaje
a los vizcaínos que murieron en las campañas de África.
El segundo vestíbulo, o sea, el
interior, ostenta unos mosaicos elegantísimos y precede a la escalera de honor que,
indudablemente, es el trozo de arquitectura más importante del edificio. En el arranque
de dicha escalera pueden verse dos esculturas en piedra (La Pesca y la Industria) talladas
por el cincel de Joaquín Lucarini.
Esta escalera de honor es de mármol
blanco de Italia y es, también, de las llamadas imperiales. Su balaustrada, de bronce, es
una hermosa composición de bichas y hojarascas de dibujo original y excelente efecto.
Comunica la planta baja con la planta primera o principal.
Desde su primer descansillo, puede
verse, hacia arriba, una cúpula de cerca de 30 metros de altura, que corona el techo, a
su vez, iluminado por una preciosa vidriera, al frente, titulada Alegoría de
Vizcaya, de Anselmo Guinea.
En la planta principal se sitúan los
salones del Palacio. Y en ella podemos ver, cómo los muros de la caja de las escaleras
son sustituidos por robustas y bien proporcionadas columnas, cuyos pedestales son de
mármol de Izarraitz (Azpeitia), los fustes de piedra de Fontecha y los ornatos y relieves
de bronce aplicados sobre ellos.
Entre los salones de dicha planta
podemos citar algunos como: el Salón de Fiestas y Recepciones, de estilo Renacimiento; el
Salón de Recepción del Presidente, de estilo Luis XVI; el Despacho del Presidente, de
estilo moderno y el Salón de Sesiones, de estilo renacimiento moderno. Otros Salones, en
dicha planta principal, van asomándose a las diferentes fachadas del edificio.
En todos los Salones mencionados
merecen contemplarse las pinturas, el tapizado y el mobiliario. Tal vez merezca ser citado
particularmente, un precioso triple juego de jarrones de porcelana y azur de Sevres,
regalo de la Familia imperial francesa a la Diputación en 1.857, y que representan a
Napoleón III, a la Emperatriz Eugenia de Montijo y a su hijo, nombrado vizcaíno
originario de preclara raza
Las pinturas, lienzos y paneles merecen
una atención especial. Podríamos decir que forman una verdadera pinacoteca con más de
60 obras a admirar. Corresponden a varios autores, entre los que podemos citar, como
muestra de la importancia de las obras, a los siguientes: Alvaro Alcalá Galiano, Juan de
Aranoa, Alberto Arrúe, José Arrúe, Aurelio Arteta, Juan de Berroeta, José
Echenagusía, Anselmo Guinea, Angel Larroque, Manuel Losada, Gustavo de Maeztu, Francisco
Mendieta, Darío de Regoyos, Clemente Salazar, Elías Salaverría, Julián de Tellaeche,
Genaro Urrutia y Valentín Zubiaurre.
Además de las plantas baja y principal, este edificio cuenta con sótano, una segunda planta, ático y sobreático.
Archivo de la Diputación
Este archivo se construyó, en 1.995, en terrenos del antiguo Parque de Atracciones, situado en el Monte Ganguren. Tiene una superficie de 3.220 metros cuadrados, con 4 pasillos de 80 metros de longitud y estanterías de 13 metros de altura.
Se han llegado a almacenar casi 35 millones de expedientes y el estudio diario de su capacidad, ante la continua llegada de nuevos documentos, obliga a realizar expurgos. Los documentos son triturados y vuelve a utilizarse la pasta de papel obtenida. Esta forma de actuar le ha permitido recibir un Certificado de gestión ambiental.
A la fecha de hoy (Junio 2.007) el recinto está al 75% de su capacidad.
El movimiento de los expedientes y documentación se lleva a cabo utilizando 4 robots, con mástiles que llegan hasta el último rincón de cada pasillo y que se desplazan por los raíles, recogiendo y depositando expedientes y documentación, conforme a las instrucciones informáticas transmitidas por los 4 funcionarios que allí trabajan.
En España hay pocos archivos de estas dimensiones y, con frecuencia, recibe visitas de otras instituciones nacionales interesándose por el sistema empleado. Incluso Brasil ha llegado a interesarse.
Fotografías y Paseos virtuales
De acuerdo con lo dicho en el "Prólogo del Autor" y con el fin de que recuerden, en la medida de lo posible, su visita al contenido de esta Ficha nº 12, les indico que pueden acceder, en Paseos virtuales, a una visión panorámica de la Diputación Foral de Bizkaia y, también, en Fotos de la Villa, a las siguientes fotografías:
.- Año 2.001, 20/08: Una visión global del Palacio.