FICHA Nº 9

 

 

Basílica de Nuestra Señora de Begoña

 

La cita documental más antigua que se conserva de la República de Begoña, data de 1.162, en una donación hecha por el IV Señor de Vizcaya, don Lope Díaz de Haro I. Era una Anteiglesia de la Merindad de Uribe y fue matriz de Bilbao, por haberse fundado éste sobre su primitiva jurisdicción.

Por otra parte, don Diego López de Haro V, XII Señor de Vizcaya, en su Carta-Puebla de fecha 15 de junio de 1.300, menciona por dos veces al Monasterio de Santa María de Begoña.

De todo ello ya hablamos en el Capítulo 5º (Fundación de la Villa de Bilbao).

Y para más detalle, en el inventario que, con fecha 13 de octubre de 1.503, se hizo ante el juez eclesiástico don Juan Carrillo, mandado por los Reyes Católicos, se dice que el templo entonces existente estaba rodeado por un pórtico cubierto de madera. Dos puertas daban acceso a su única nave embovedada y cubierta de madera, con una capilla de piedra cubierta también de madera y un coro de madera. En el Altar Mayor había un retablo en el que estaba la imagen de la Virgen con toda su historia. Nada más nos dice este inventario de 1.503 y hemos de lamentar la total pérdida de este retablo, cuyas tablas aún colgaban de los muros del templo mediado el siglo XVII.

Y en 1.643, el maestro Ugaz, entonces párroco de Begoña, hizo otro inventario y en él se menciona: “14 pinceles (con el significado figurado de obras pintadas) de la historia de la Virgen y un Ecce Homo y 4 evangelistas al óleo en pintura de Flandes”. Son del retablo viejo que se quitó del Altar Mayor. Y se ha podido demostrar que las tablas registradas por Ugaz pertenecieron al primer retablo, el mencionado en el inventario de 1.503. Era, por tanto, un retablo flamenco de gran valor.

Por lo que se deduce que Santa María de Begoña era, en un principio, un pequeño templo rural situado en la colina de Artagan.

También hay que hablar de la imagen de la Virgen. Se trata de una talla románico-gótica de los siglos XIII y XIV. Tiene una altura de 1,17 metros y es de madera policromada, sedente y con el Niño en su regazo. Ha sido restaurada en 1.990.

Sobre este templo rural iba a construirse, a lo largo del siglo XVI, una iglesia de estilo gótico, con planos trazados por el arquitecto Sancho Martínez de Arego y como maestro cantero, encargado de la obra, Juan de Uriona. Como dato curioso, esta nueva iglesia iba a construirse gracias a las limosnas de los fieles. La imagen de la Virgen se trasladaría a esta iglesia, a su Altar Mayor, el 14 de diciembre de 1.603.

La reina de Castilla doña Juana, XXV Señora de Vizcaya juntamente con su esposo don Felipe el Hermoso, dio la Real Provisión, a mediados de 1.511, para la nueva construcción. Pero surgieron algunos problemas entre Begoña y Bilbao sobre el nombramiento del mayordomo que administrase las citadas limosnas, en gran parte, de los bilbaínos. Dos años más tarde la Villa logró una Nueva Provisión para que las obras continuasen.

Hubo más problemas y las obras se prolongaron a lo largo del siglo XVI. Primero la nave central, la nave lateral izquierda y la torre; en 1.599 la nave lateral derecha y una parte del Coro, hasta el Altar Mayor; en 1.604 se construyen tres capillas junto al crucero y en 1.621, Martín Ibáñez de Zalbidea cierra la capilla del Coro y termina la Sacristía.

Durante la construcción, el entonces Obispo de Calahorra, a cuyo obispado pertenecía Vizcaya, nombrado en 1.545, tratando de encontrar colaboradores en la tarea espiritual, pensó en la Compañía de Jesús y escribió, personalmente, a San Ignacio, ofreciéndole la Iglesia de Begoña a su Compañía. Esto permitió que, en 1.552, San Francisco de Borja visitara Bilbao. Finalmente el intento no salió adelante.

Se trata de un templo basilical de 3 naves, sin crucero, cubiertas con bóveda de crucería dentro del siglo XVII, sobre diez robustos pilares cilíndricos. Tiene también 3 accesos: el principal centrado a la nave mayor y los otros 2 son laterales. A lo largo del siglo que duraron las obras, varió algo el rumbo unitario del estilo gótico, ya que, a mediados del siglo XVI, la portada principal se formula como un magnífico arco de triunfo manierista, que recuerda mucho a las obras castellanas de Gil de Hontañón, que empezó la catedral de Salamanca. Lo demás guarda el estilo unitario gótico referido, aunque el Coro deja ver el talante clasicista de su tracista.

El reloj carrillón de la Torre principal consta de 24 campanas (la mayor pesa una tonelada) que fueron construidas en Suiza. La antigüedad de este carrillón data de 1.922 y, en la actualidad, puede efectuar siete melodías.

Empezaría pronto una época de construcciones y reconstrucciones. Y podemos citar la Zamacolada en agosto de 1.804; la invasión napoleónica en 1.808, que duró hasta 1.813, y las guerras carlistas, la primera y la tercera, ya que la segunda afectó a zonas levantinas.

En 1.835, después de la Primera Carlistada, fue minada la Torre para evitar su uso bélico. Y en 1.836, las fuerzas de la Villa se encerraron en la iglesia, asediadas durante un mes por los carlistas. La soldadesca utilizaría todo cuanto había en ella, como material combustible. Se salvó la imagen de la Virgen, al haber sido bajada a la iglesia de Santiago. No volvería a ocupar su lugar hasta 1.841.

En 1.850 se construye una nueva Torre, que es parcialmente derribada por un rayo en 1.862. Con este motivo, se instala en 1.864 y en dicha Torre, el primer pararrayos de Bilbao.

En 1.874, es nuevamente destruida durante la Tercera Carlistada, y, de nuevo, se saca la imagen de la Virgen al Convento de Carmelitas de Larrea, en Amorebieta, volviendo a su lugar una vez acabada la guerra. En 1.876 se iniciaría su reconstrucción, que acabó en 1.881.

Pero no es hasta 1.900 cuando el Obispo autoriza el derribo de la Torre, después de la Coronación solemne de la imagen de la Virgen, y se remodela definitívamente, como la vemos más o menos en nuestros días, entre 1.902 y 1.907, obra del arquitecto José Mª Basterra.

En 1.908, Su Santidad el Papa Pío X eleva a esta Iglesia a la categoría de Basílica menor.

En 1.926, el Rey Alfonso XIII visitó esta Basílica de Begoña.

 

En su interior podemos ver:

- El Retablo Mayor en el centro.

- A la izquierda el Sagrario.

- A la derecha la Pila bautismal y, junto a ella, una talla de San Juan Bautista, moderna.

- También a la derecha, pero a la entrada, un Cristo en la Cruz, moderno.

- En el Coro, un gran órgano Cavaille-Coll adquirido en 1.884, con mueble de Garamendi.

- Y colgando de las paredes y de izquierda a derecha, dos cuadros y nueve lienzos.

El Retablo Mayor es un gran mueble estructurado en alto banco, un cuerpo y un remate, de tres calles. En el centro camarín con la imagen de la Titular; a los lados imágenes del Sagrado Corazón de Jesús y de San José. La mazonería está realizada en madera dorada, con columnas. Es obra neobarroca de Modesto Echániz, en 1.869.

El Sagrario es de piedra en templete de planta cuadrada de dos alturas y en el cuerpo bajo lleva puerta de medio punto de forja. Es obra de tipo hispanoflamenco de comienzos del siglo XV. Procede de la parroquia de Nabárniz.

La Pila bautismal es de mármol jaspeado de Ereño. Su copa es semiesférica, gallonada y el pie bulboso, de fines del siglo XVIII.

Los dos cuadros, a la izquierda y a la derecha, entrando, son respectivamente: “La Coronación de la Virgen de Begoña el 8 de septiembre de 1.900”, lienzo al óleo de gran tamaño de José de Echenagusía, acabado en el año 1.902, y “La Bajada en procesión”, con ocasión del cólera morbo del año 1.855, lienzo al óleo de gran tamaño, de Ramón de Elorriaga, fechado en 1.860.

En el primero de los dos citados, se encuentran muchas personas, siendo curioso comentar (como lo hizo Olmo en su columna de El Correo de fecha 14-2-03) que se trata de una verdadera colección de retratos de personajes religiosos, militares y civiles de la época, incluyéndose el propio pintor Echenagusía.

Los nueve lienzos al óleo son temas relacionados con la Sagrada Familia, desde la Natividad de María hasta la muerte de José. Son de escuela sevillana, copias de Murillo realizadas poco después de su muerte, dentro del siglo XVIII.

Todos estos cuadros y lienzos han sido objeto de un tratamiento de conservación y restauración en noviembre de 1.995, colocándolos en su actual ubicación.

 

La devoción a la Virgen de Begoña es creciente y está consagrada por varias efemérides oficiales:

- En 1.672, el Señorío de Vizcaya publica un grabado de la Virgen con el escudo del Señorío al pie, en que se llama “especial abogada y protectora del Muy Noble y Muy Leal Señorío de Vizcaya”.

- En 1.738, las Juntas Generales del Señorío reunidas en Gernika, proclaman a la Virgen de Begoña como Patrona y Abogada del Señorío.

- El 8 de septiembre de 1.900, es la coronación solemne de la imagen por el Obispo de Vitoria, Delegado Apostólico para ello.

- En 1.901, la Diputación de Vizcaya, arropada por los Arciprestes del Señorío, elevaban a Su Santidad las preces para que confirmara canónicamente el patrocinio proclamado en 1.738, por las Juntas Generales del Señorío.

- El 21 de abril de 1.903, la Sagrada Congregación de Ritos declaraba oficialmente a la Virgen de Begoña como Patrona de Vizcaya, siendo recibida en el Palacio de la Diputación.

 

Y volviendo sobre la devoción a la Virgen de Begoña, existen 2 fechas, todos los años, en las que los bilbaínos y los vizcaínos acuden, en masa, a la Basílica:

.- El día 15 de Agosto, fiesta de la Asunción de la Virgen, fecha en la que, incluso, se producen peregrinaciones a pié desde toda Vizcaya.

.- El día 11 de Octubre, que se celebra la festividad de la Virgen de Begoña.

 

Detrás de la Iglesia se encuentra una hermosa Plaza y a mano derecha el Pórtico. Al final de éste, iniciando la cuesta para subir a la Plaza antes citada y a mano izquierda, se encontraba “La Novena”, en donde podías desayunar un rico chocolate con churros si madrugabas en tu visita a la Virgen. Este local tuvo mucha aceptación en su tiempo.

 

 

Fotografías y Paseos virtuales

 

De acuerdo con lo dicho en el "Prólogo del Autor" y con el fin de que recuerden, en la medida de lo posible, su visita al contenido de esta Ficha nº 9, les indico que pueden acceder, en Paseos virtuales, a 2 visiones panorámicas de la Basílica de Nuestra Señora de Begoña y, también, en Fotos de la Villa, a las siguientes fotografías:

.- Año 2.003, 03/11: La Basílica desde la Plaza de Juan XXIII, de la parte de atrás.

.- Año 2.004, 27/12: La Basílica desde la parte alta de la Plaza anterior.

.- Año 2.007, 16/09: La torre de la Basílica entre árboles.