LOS CÁTAROS

¿Quiénes eran?
¿Cómo vivían?
¿Por qué no ha quedado nada de ellos?

El único testimonio de su existencia son los castillos en los que habitaban.


Suele suceder con frecuencia que todas las culturas que más nos atraen son aquellas de las que no ha quedado ni rastro y no disponemos de demasiadas referencias para conocerlas, como es el caso de los cátaros, donde casi el único testimonio de su existencia son los castillos donde habitaban. Es por eso que todas estas culturas y religiones despiertan gran curiosidad e interés y las envuelve un aliento de misterio.

El llamado "Pays Cathare" se extiende por la zona llamada Occitania , actual Languedoc, en una extensión fronteriza con Toulouse hacia el oeste, los Pirineos hacia el sur, y Mediterráneo hacia el este. En definitiva, un  área política que, durante el siglo XIII y en plena época medieval, limitaba con la Corona de Aragón, Francia y condados independientes como el de Foix y Toulouse.

 

LA EDAD MEDIA, UNA ETAPA MARCADA POR LA VIOLENCIA RELIGIOSA La Edad Media es una etapa de la historia muy marcada por la presión religiosa, impuesta desde Roma y materializada a través de la tan temida Inquisición y las Cruzadas, tanto en Tierra Santa como por la Reconquista de la Península Ibérica.
EL CATARISMO CHOCÓ FRONTALMENTE CON EL CRISTIANISMO La religión cátara propugnaba, como aspectos básicos, la reencarnación del espíritu, la concepción de la tierra como materialización del Mal y el cielo como la del Bien, y una concepción dualista del mundo. Esta creencia chocó frontalmente con la religión cristiana, hegemónica en toda Europa, y base de la estructura social, cultural económica y religiosa del Feudalismo. Durante mucho tiempo los cátaros fueron tolerantes y eran relativamente pocos. Sin embargo el catarismo, con el tiempo, se fue haciendo fuerte y comenzó a extenderse por la Occitania, hasta llegar a un punto en el que el catarismo resultaba demasiado incómodo tanto en Roma como en Francia.
UNA FRANJA HEREJE EN EUROPA FUE EL DETONANTE DE LAS CRUZADAS

Un bastión religioso en el centro de Europa no hacía más que estorbar el asentamiento del cristianismo en el continente, y un territorio no cristiano era un pretexto ideal de la Corona de Francia para anexionar las tierras y expanderse. Por esta razón, y también por la fuerza que asumió el catarismo en 1209, el Papa Inocencio II alentó a los fieles a ir a las cruzadas contra los que, todavía hoy, conocemos como herejes, siendo el núcleo clave la religión y el territorio cátaro. El caramelo que el Papa prometió en compensación para aquellos que participaran era el reparto i donación de las tierras a los barones que las conquistaran, es decir, convertirse en señores feudales.


 

Lo más curioso de esta cultura es la afición por construir sus castillos y abadías en la cima de precipicios e inaccesibles colinas, lo más elevadas posible, razón por la cual en la actualidad los hace muy atractivos por sus inabarcables vistas sobre el horizonte y por la observación de paisajes impresionantes.

LA CRUZADA ALBIGESA / POLÍTICA Y RELIGIÓN, DOS CLARAS DESVENTAJAS

En esta cruzada, que tuvo lugar bajo el nombre Albigesa, se recurrió a Simon de Monfort (1209 - 1224) y al Rey Luis VIII (1226-1229), pero no consiguieron erradicar el catarismo de forma definitiva. Fue la Inquisición (1233 -1321), la institución que realmente lo consiguió. No obstante fueron los barones provenientes de la corona de Francia los que fundamentalmente potenciaron la expansión de los francos hacia los Pirineos y amenazaron la retaguardia de la Corona de Aragón, más preocupada todavía por la Reconquista de los  árabes de las tierras del sur y la expansión marina hacia las Baleares, Córcega y Nápoles.
La resistencia cátara tuvo que enfrentarse con dos desventajas muy importantes: el poder militar del Rey de Francia y el poder espiritual de la Iglesia Católica. Militarmente, a pesar de tener el apoyo de pequeños condados, como el Foix, y el de la Corona de Aragón, no se involucraron de forma abierta ya que hubiera significado el enfrentamiento entre Roma y Francia. Si esto era así, cómo se explica entonces el apoyo que daban los cátaros? Está claro que la anexión de las tierras cátaras a la Corona Francesa hubiera dado un poder enorme, respecto a otros condados, a aquel que las poseyera. Estos hechos nos hacen plantear algunas preguntas dignas de historia ficción:

 

De no ser por la barrera geológica de los Pirineos, ¿la expansión francesa habría continuado hacia el sur?

 

 

ALGO MÁS SOBRE LOS CÁTAROSchival1a.jpg (49862 bytes)