LAS MUJERES TAMBIÉN SOMOS CIUDAD

 

Artículo escrito para la revista 8 de Marzo del Ayuntamiento de Donostia, Enero de 2001

Autora: Eva Martínez Hdez

        Esta es la historia de un proyecto novedoso con el que las mujeres de Donostia hemos sido pioneras. Un proyecto que durante más de dos años se ha construido con los esfuerzos y las ilusiones de muchas de nosotras. Un proyecto que aspiraba a una Donostia mejor, donde nuestras necesidades y nuestras demandas también fueran reconocidas. Un proyecto, que desde sus inicios recibió el apoyo incondicional de nuestro ayuntamiento, que firmó manifiestos y apoyó iniciativas al respecto, pero que sin embargo, al pasar los meses (y las elecciones) empezó a encontrar nuestras demandas "peligrosas", retirándonos su apoyo y dando la espalda a nuestras ilusiones de una ciudad mejor.

        El Foro Mujeres y Ciudad nació en Donostia hace ya varios años a partir de una iniciativa importada de Cataluña, de la Fundació Maria Aurèlia Capmany, en el marco del IV Programa de Acción Comunitaria entre Mujeres y Hombres, y ha estado coordinado desde sus inicios por el Área de la Mujer del Ayuntamiento. El objetivo principal de esta iniciativa es observar y reflexionar la ciudad desde la perspectiva de género, en el convencimiento de que las necesidades de las mujeres han sido excluidas de la planificación urbanística y de que somos precisamente nosotras las que sufrimos de una manera más intensa las consecuencias de las políticas urbanas.

        A partir de la realización de varios seminarios a principios de 1998, el Foro Mujeres y Ciudad comenzó a ser una realidad en Donostia. Así, se constituyó un grupo central para tratar temas que afectaban a toda la ciudad y cuatro grupos en diferentes barrios que abordan problemáticas más específicas de su zona.

        El grupo central del Foro Mujeres y Ciudad está formado por mujeres de distintas procedencias: desde mujeres pertenecientes a asociaciones de la ciudad o a partidos políticos hasta mujeres que participan a título individual además de técnicas de diferentes áreas del Ayuntamiento. Desde este grupo se trabajaron en su primera etapa dos temas emblemáticos para la vida de las mujeres de Donostia: por un lado, el tema del transporte público proponiendo cambios en temas como la ampliación y racionalización, la normativa que impedía el acceso con coches y sillas de bebés a los autobuses...etc; y por otro lado, el tema del pasadizo que une el barrio de Egia con el centro de la ciudad, teniendo en cuenta que por sus características (poco iluminado, demasiado largo y apartado) constituye un obstáculo para la libre circulación de las personas, en especial las mujeres, por la ciudad. En la última etapa, el grupo se encarga de trabajar el problema de la vivienda en la ciudad, para incorporar las necesidades específicas de las Mujeres en la planificación y gestión de la política local de vivienda.

        En el mismo sentido, los grupos de los barrios se han formado con Mujeres de distintas asociaciones de Mujeres de esos barrios o vecinas de la zona que participan a título individual. Estos grupos han concentrado su actividad en temas más concretos: el Grupo de Intxaurrondo, en los parques infantiles, las barandillas y la remodelación de una cuesta que impide y dificulta la movilidad; el Grupo de Altza, en las rejillas de recogida de aguas o alcantarillado, la recuperación de espacios de esparcimiento y encuentro, o la necesidad de fuentes en los parques; el Grupo de Amara Zaharra, en los problemas de limpieza e higiene del barrio; y el Grupo de Egia, en el tema de las aceras y escaleras con desperfectos y peligrosas.

        Hasta aquí, la crónica de una iniciativa feliz. Nuestras demandas no molestaban demasiado, así, de manera más o menos periódica nos acercábamos al ayuntamiento con nuestra petición más o menos concreta, y con informes, fotos o todo aquello que nos pudiera dar credibilidad y charlábamos con el concejal de turno (nunca concejala, por cierto) sobre cómo arreglar el problema, nuestras propuestas de solución...etc. En la mayoría de los casos, sólo recibimos buenas palabras y alguna promesa posteriormente incumplida, pero también hubo momentos de alegría porque nuestras demandas habían sido tomadas en consideración. Así, desde el Foro central consiguieron que por primera vez los carritos de bebés fueran aceptados en los autobuses urbanos; las colegas de Altza lograron prácticamente en dos días que sanearan la red de alcantarillado del barrio que llevaba varios años en malas condiciones, y nosotras en Intxaurrondo, conseguimos que aquella barandilla tan peligrosa junto a las vías del tren fuera por fin reparada.

        Sin embargo, en primavera del año pasado, y después de un trabajo intenso de recogida de información por los barrios, los grupos de Intxaurrondo y Amara Zaharra culminábamos un proyecto ambicioso: el Mapa de Necesidades de nuestro barrio. En este documento, se plasmaban de una manera gráfica y completa las necesidades prioritarias de estas zonas en lo que respecta a iluminación, seguridad, tráfico, servicios...etc. y se recogían las demandas no sólo de las asociaciones de mujeres sino de diversos colectivos de estos barrios con los que durante meses mantuvimos reuniones y entrevistas.

        Y si hasta aquí no habíamos molestado mucho, e incluso les hacíamos gracia cuando íbamos todas juntas en bloque a visitar a algún concejal al ayuntamiento, con la aparición de nuestro mapa de necesidades todo cambió radicalmente. Parece ser que algunos dirigentes políticos de nuestro ayuntamiento vieron con muy malos ojos que esta iniciativa hubiera sido financiada por el Área de la Mujer del Ayuntamiento. Parece ser que esta institución opina que nuestras propuestas y nuestras sugerencias sólo pueden hacerse autónomamente desde cada grupo y sin ayuda institucional. Parece ser que esa voluntad que manifestaban de crear foros de participación desde donde canalizar las demandas de la ciudadanía era puramente electoral, porque a la hora de la verdad la existencia y la actividad de estos foros, les molesta, les incomoda y lejos de facilitar su existencia, dedican su tiempo y energía a obstaculizar sus acciones. Parece ser que para nuestro ayuntamiento, lo que opinen las asociaciones de mujeres respecto a la planificación de nuestras calles y nuestros barrios no tiene demasiada importancia, y en vez de aceptar nuestras sugerencias o escuchar nuestras demandas, critican a quien nos ha dado la voz para expresarnos, y buscan los medios necesarios para que nunca más podamos protestar.

        Y con este panorama tan alentador, yo me pregunto: ¿Querrá el ayuntamiento financiar una revista en la que aparezca este artículo? ¿Decidirá el ayuntamiento, una vez más, que no es su responsabilidad publicar las sugerencias y las necesidades de las mujeres? ¿Conseguirá de nuevo acallar nuestra voz?

Las participantes en los Foros Mujeres y Ciudad hemos aprendido muchas cosas de todo esto:

Primero, que los controvertidos Mapas de Necesidades no pueden ser el final de nuestra historia, sino que a partir de las demandas que en ellos se recogen, tenemos que seguir trabajando para que cada una de esas propuestas se haga realidad.

Segundo, que la existencia de los foros Mujeres y Ciudad es cada día más necesaria en Donostia y que debemos mantenerlos vivos y seguir luchando por incorporar nuestras necesidades como mujeres en el diseño y la planificación de nuestros barrios y nuestra ciudad.

Tercero, que lejos de desaparecer, los foros Mujeres y Ciudad tienen que reproducirse. Todavía hay muchas zonas de la ciudad que pueden formar sus propios grupos, para canalizar sus demandas de mejora al ayuntamiento. No siempre es fácil pero a veces los pequeños logros son tan reconfortantes...

Cuarto y último, que aunque nuestras peticiones molesten en el ayuntamiento, tenemos el derecho y el deber de seguir luchando por mejorar nuestros barrios y nuestra ciudad y para incorporar nuestras necesidades y nuestras demandas en la política del ayuntamiento. Por muchas razones, pero sobre todo porque las mujeres también somos ciudad.

 

iralindice.gif (1071 bytes)

iralapaginasiguiente.gif (1097 bytes)