CLARA CAMPOAMOR
Diario Vasco, 1 de Mayo de 1996
Autora: Arantxa Elizondo
Ayer se cumplieron 24 años de la muerte de una gran mujer. Sinceramente, hasta hace muy poco tiempo no sabía que Clara Campoamor estuviese enterrada en nuestra propia ciudad, así que quiero compensar este vacío de alguna manera. Después de leer su biografía y hablar con un eficiente empleado de cementerios del Ayuntamiento, el cual me facilitó la información que buscaba, fui a visitar un panteón de la Calle de Nuestra Señora del Juncal en Polloe, donde descansan los restos de esta mujer.
Supongo que es el momento de preguntarse por qué nadie nos había dicho que los restos de Clara descansaban aquí, pero sería lo mismo que preguntarse por qué tan poca gente conoce su nombre y lo que hizo. Tal como expresan sus biógrafas, podemos considerarla la sufragista española por antonomasia.
La señora Campoamor fue una de las primeras abogadas en ejercicio en España, ya que abrió su despacho en 1925. Antes de eso, fue modista, dependienta, telegrafista y profesora de Instrucción Pública. En las primeras elecciones después de proclamada la República, cuando las mujeres podían ser candidatas sin tener derecho a ser electoras, Clara Campoamor fue elegida diputada por el Partido Radical en Madrid. Asimismo, fue la única mujer miembro de la Comisión encargada de redactar la nueva Constitución republicana. En este ámbito realizaría su gran aportación a la historia de los derechos de las mujeres, ya que a partir de ese momento su objetivo prioritario sería conseguir el reconocimiento del voto femenino, esfuerzo al que años más tarde ella misma denominaría su pecado mortal, tal vez por el sin fin de problemas y enemistades que le acarreó.
Imaginemos por un momento la situación de esta señora que tiene la osadía de pedir para las mujeres los mismos derechos de los hombres, en un tiempo en que la mayoría da por seguro que las mujeres no tienen capacidad para pensar por sí mismas. Así, después de grandes discusiones el 1 de Octubre de 1931 se votó el artículo 36 de la Constitución, aprobado por 161 votos a favor y 121 en contra: "Los ciudadanos de uno y otro sexo, mayores de 23 años, tendrán los mismos derechos electorales conforme determinen las leyes". Por sólo 40 votos de diferencia las mujeres se convertían en electoras.
Exiliada al comienzo de la guerra civil, vivió largos años primero en Argentina y luego en Suiza donde murió el 30 de Abril de 1972. Sus restos fueron trasladados a Polloe 17 días más tarde. 24 años después, creo que tenemos la obligación de expresar de alguna forma nuestro reconocimiento a Clara Campoamor. Por eso escribo hoy estas líneas, con la intencion de rendir un sencillo homenaje a una sufragista, a una mujer que dio lo mejor de sí misma para avanzar unos pasos en el duro camino hacia la igualdad entre los hombres y las mujeres.