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CHOCOLATE DE BAIONA
   Hace casi 400 años que  Baiona capital de Lapurdi y por ende del País Vasco continental tiene el orgullo de ser la primera villa chocolatera del Estado Francés y no ha cejado desde entonces en el empeño de defender y promocionar su “Chocolate de Baiona”. 

Origen

   El chocolate llega a Baiona de la mano de  los judíos portugueses que tras ser expulsados de Portugal se instalaron en Baiona en 1609  concretamente en el burgo de Saint Esprit situado al otro lado del río Nive, favorecidos por el edicto de Nantes, que permitía la libertad de culto en el  Reino de Francia y también por la posibilidad de utilizar el puerto para hacer llegar más rápidamente la materia prima necesaria y poder exportarla además de su situación de ciudad fronteriza. 

   Los judíos portugueses rápidamente obtuvieron el permiso para ir a trabajar a Baiona durante el día pero aun hoy no se sabe cuál es la fecha exacta en la que  comenzaron a elaborar chocolate, tal y como dice la Presidenta de la Academia de Chocolate de Baiona Colette Etchepare Penaud, “si algún historiador indica una fecha inmediatamente otro dirá que la fecha es otra”. 

   El chocolate pronto alcanzó gran popularidad, tal es así que en 1660 María Teresa de Austria  esposa de Luis XIV cuando acude a San Juan de Luz, lleva consigo un ayudante para que aprenda a preparar el chocolate, ya antes el rey Luis XIII había bebido con sus hijos Chocolate de Baiona. 

  La fabricación del chocolate en esta época se realizaba tostando las habas del cacao en un brasero para después triturarlas sobre una piedra encorvada hasta obtener la pasta. 

  Durante el siglo XVIII la industria del chocolate se desarrolla de tal forma que se convierte en una fuente de riqueza siendo parte importante del comercio de Baiona. La gente aprende pronto las técnicas de elaboración del chocolate,  creándose ya las primeras dinastías de chocolateros: Biraben, Etchepare, Cazenave, Daranatz ... En 1661 se crea la primera unión de chocolateros de la que quedan excluidos los judíos a los que acusaban de no elaborar fielmente el chocolate  y por lo tanto de perjudicar el comercio de dicho producto. Esta disputa finalizará en 1667 cuando el parlamento de Burdeos de la razón a los judíos. 

   El gran auge del chocolate se da en el siglo XIX. En 1800 empiezan a fabricarse tabletas de chocolate (hasta entonces solo se podía beber). Entramos en la era industrial y se introduce la maquinaria en la elaboración del chocolate y aunque algunas casas se trasladan a otros puntos de Lapurdi y de Baja Navarra (Harispe, Noblia) basta con decir que en 1870 Baiona contaba con 130 obreros chocolateros (mas que toda Suiza) para darnos cuenta del desarrollo de esta industria durante este siglo.

   Durante el siglo XX Baiona ha visto como su industria chocolatera ha disminuido al mismo ritmo que aumentaba la producción industrial más barata pero que a su vez introduce manteca de cacao, lecitina y conservantes. En 1945 solo había 15 empresas. 

   Hoy día en Baiona solo hay 2 chocolaterías y 5 pastelerías que elaboran el verdadero chocolate de Baiona. 

   El 1997 se hicieron gestiones para obtener un label de calidad que  finalmente ha sido denegado ya que la materia prima ha de ser la región en la que se elabora el producto. Este año están realizando gestiones con la Cámara de Comercio para crear un curso de chocolatería y así poder  mejorar los conocimientos de los futuros elaboradores de chocolate. 

   La mala época por la que ha pasado el Chocolate de Baiona durante el siglo XX, ha concienciado a los productores y a los Bayoneses,  así en   la última década se han creado la Academia del Chocolate de Baiona y  la “Guilde (unión) de Chocolateros de Baiona. 

   La “Guilde” que se volvió a crear  en 1994 defiende los intereses económicos y cuida que todos los chocolates elaborados por sus miembros se elabore tal y como establece la tradición. 

   La academia presidida por Colette Etchepare Penaud nieta de elaboradores de chocolate, está realizando estudios obtener datos sobre la historia del chocolate y descubrir los cambios que se han producido en sus cuatro siglos de existencia: material utilizado, métodos de elaboración etc. 

Elaboración

   Hoy día en Baiona solo hay 2 chocolaterías y 5 pastelerías que elaboran el verdadero chocolate de Baiona. 

   La fabricación del chocolate comienza con la recolección de las semillas del cacao que se realiza a mano con unos palos largos que tienen un cuchillo con el que se cortan las semillas que después sufren una pequeña fermentación natural que hace que su aroma se profundice. A continuación secan las semillas de mejor calidad se secan al sol durante 8-15 días  y pasan a tener un 7% de agua frente al 60% anterior. 

   A partir de aquí comienza la elaboración en la chocolatería.

   Las semillas se limpian, después se tuestan introduciéndolas en un tambor de aire caliente.  Se trata de la operación más importante ya que un exceso de tueste puede acarrear una perdida de aromas. Una vez tostadas las semillas se mantienen 2-3 días en sacos para que continúe su torrefacción. 

   Las semillas se parten en trozos pequeños para facilitar su trituración en una maquina de cilindros, en la que al pasar entre ellos las semillas se obtiene una pasta cremosa. 

   Para obtener una pasta  más fina la  cobertura se pasa por el malazador, máquina que mantiene la cobertura a unos 30º C y que tiene dos rodillos gigantes que la amasan continuamente durante dos días. Así se obtiene la pasta de cacao. 

     Muchos cambios se han producido en la elaboración del chocolate. Actualmente solo la chocolatería  Cazenave elabora el chocolate a partir de las semillas del cacao. El resto lo elaboran a partir de la pasta de cacao (cobertura negra) de “primera calidad , la mejor del mercado, elaborada  artesanalmente,  fina y elegante” como señala Jean Marie Michel chocolatero de la chocolatería Darantz y presidente de la unión de chocolateros de Baiona. 

   Los chocolateros de Baiona una vez obtenida la pasta de cacao añaden azúcar y vainilla en la cantidad y forma que aprendieron de los judíos allá por el siglo XVII.  

   La elaboración a partir de cobertura ahorra trabajo al chocolatero ya que no ha de realizar la torrefacción, el triturado y el amasado de las habas de cacao, pero sigue siendo el mismo tipo de chocolate ya que este tampoco lleva añadido ningún aditivo ni conservante que altere su origen artesano es decir 100% cacao. 

    La industrialización ha triado consigo una gran mejora de las máquinas   por lo que la cobertura elaborada es de mejor calidad que la que puede elaborar un artesano chocolatero según Jean Michel Barate. Por su parte la chocolatería Daranatz mantienen la elaboración a partir de las semillas del cacao ya que “nuestros clientes están acostumbrados al sabor y textura del chocolate que nosotros elaboramos desde siempre”. 

   Cada casa chocolatera de Baiona elabora sus propias especialidades lo que nos da la posibilidad de poder degustar una gran variedad de productos inimaginables. Hay sobre todo dos especialidades que no se encuentran fácilmente en Euskadi Sur como son la canaches (ganache) que se elabora hirviendo nata se le  añade cobertura y una vez disuelta se vierte sobre una placa, para después cortarla con un molde darle y darle un baño de chocolate y el praliné compuesto únicamente de cobertura negra mezclado con  almendras y/o avellanas caramelizadas. 

Productores y especialidades

   Baiona nos ofrece una ruta chocolatera difícil de encontrar en otra parte de Euskal Herria. Cada casa tiene sus propias especialidades. Hay sobre todo dos especialidades que no se encuentran fácilmente en Euskadi Sur como son la canaches (ganache) que se elabora hirviendo nata se le  añade cobertura y una vez disuelta se vierte sobre una placa, para después cortarla con un molde darle y darle un baño de chocolate y el praliné compuesto únicamente de cobertura negra mezclado con  almendras y/o avellanas caramelizadas. 

   Para iniciar esta ruta nos situamos en la Rue Port Neuf (foto) junto al ayuntamiento. En esta calle en el número 19 según subimos hacia la catedral en los arcos nos encontramos primero con la chocolatería  Daranatz y su lujoso escaparate. Entre sus numerosas elaboraciones se pueden destacar sus tabletas de café, canela,  vainilla, pero sobre todo llaman la atención los bombones elaborados con Cointreau, Calvados y  Gran Marnier, licores que no dejan utilizar su nombre a cualquier chocolatero. 

   Un poco más arriba nos encontramosen el numero 19 con la otra chocolatería de Baiona Cazenave además de todo tipo de tabletas y bombones no podemos pasar  por alto su espumoso de chocolate elaborado con leche de caserío  traída a diario que tras calentarla es batida hasta que el chocolate toma un aspecto espumoso parecido a un mousse. 

   A pocos metros en los mismos arcos se encuentra la pastelería Mauriac en la que chocolatero Christine Hiriart elabora todo tipo de chocolates, bombones, pralinés, canaches entre los que podemos destacar los de frambuesa de regaliz y  de miel caramelizada, chocolates a la corteza de naranja y limón. 

   Al final de los arcos se encuentra la pastelería Barrere una de las más antiguas de Baiona desde hace seis años han sacado una gran variedad de canaches al mercado como el de Jengibre. Su elaboración estrella es  el cacao en polvo a la canela elaborado desde hace 200 años y cuya elaboración es secreto de la casa según dice su chocolatero Patrick Barrere. Desde 1775 elaboran unas curiosas caras de gato rellenas de praliné de avellanas. Desde el mes de junio ofrecen una Txistera de miniatura con placas de chocolate de cuatro sabores. 

   En la calle Des Carmes, situada entre las pastelerías Mauriac y Barrere esta el Atelier de Chocolat de Bayonne también conocido como Andrieu nombre de su chocolatero. En ella destaca el Bouquet de chocolates  y entre ellos el  chocolate al pimiento de Ezpeleta elaborado como su propio nombre indica con el pimiento de esta localidad lapurtana,  de características similares al choricero, tras tomarlo deja un toque picante, por cierto recomiendan tomarlo con un oporto. También elaboran sus “Chokilas” trufas al armagnac con  ciruelas pasas. 

   Al finalizar la calle Port Neuf nos topamos con la catedral, tras rodearla hacia la derecha se llega a la calle Des Gouverneurs. En el número 8 se encuentra la pastelería Heynard, su Chocolatero Jean Paul Heynard fue profesor de Martín Berasategi. Es una pastelería conocida por sus pralinés entre los que son apreciados sus Feullites (hojaldrados), crourtillants (crujientes) aunque también se elaboran bombones y tabletas de varios sabores. 

   Bordeando la catedral en dirección opuesta se llega a la rue de Espagne. Al lado de la catedral en el número 66 de la Rue de Espagne está la pastelería Laborde. En ella Jean Paul Laborde realiza entre otras especialidades bombones al licor de Izarra (licor elaborado a partir de hierbas en Baiona), una Castaña rellena de praliné, mazapán al pistacho y con baño de chocolate y  chocolates con naugatine (caramelo rubio salpicado de almendras). 

Jornadas del Chocolate

   Se celebran a finales del mes de mayo. 

Las actividades encaminadas a acercar el producto a los consumidores reúnen todo tipo de actividades: charlas, exposiciones, elaboración de chocolate en las calles del Bayona Viejo y por supuesto su degustación. Cada año se rinde homenaje a un país productor de cacao la organización invita a diferentes personalidades del país, organiza una exposición sobre  la producción del cacao en dicho país y un grupo musical de la nación invitada  ameniza las calles del Bayona viejo.  

   Por último la academia del chocolate nombra a los nuevos Embajadores   del chocolate de Baiona personalidades del mundo de la cultura, política,  deporte etc. Distinción que han recibido entre otros Pedro Subijana y José Mari Gorrotxategi.