La producción de
cerezas en el País vasco continental se centra en la población
Lapurtana de itsasu y sus alrededores. Las cerezas cultivadas son en su
mayoría autóctonas. El inicio del cultivo de esta fruta es
desconocido pero curiosamente el santo de Itsasu Saint Fructueuse (Jondoni
Murtutse) es curiosamente el patrón de la fruta lo que da sin duda
da muestras del antiquísimo cultivo de la cereza en la zona.
En 1994 se creó la G.I.E.
(agrupación de interés económico) Cerise dItxassou
/ Itsasu que agrupa a una veintena de productores. Tras realizar un amplio
estudio marco como zona de producción las siguientes poblaciones:
Itsasu, Bidarray, Macaye (Makea) Cambo les Bains (Kanbo), Espelette (Ezpeleta)
y Louhossoa (Luhoso). La mayor parte de la producción se da en la
población de Itsasu aunque también se contabilizan cerezos
en el resto de la poblaciones.
En la actualidad hay 4200 cerezos
aunque de ellos 1200 se encuentran en mal estado, en diez años esperan
llegar a los 6000 cerezos. La producción anual ronda entre las 15
y 20 toneladas, en los años 30 la producción alcanzaba las
300 toneladas.
Las variedades autóctonas
cultivadas son la peloa, Xapata y Beltza (negra). La peloa es de color
rojo-oscuro y si se deja madurar se utiliza para la elaboración
de confitura de cereza. La Xapata es de color amarillo-naranja es la más
ácida y por lo general se vende en fresco.
La Beltza como dice su nombre es de color negro
y se utiliza para la elaboración de confitura de cereza. Los cerezos
por lo general se encuentran en el monte y en muy poca cantidad.
Actualmente en 70% de los cerezos
plantados pertenecen a alguna de las tres variedades autóctonas.
La aplicación culinaria más
habitual de la cereza es la elaboración de confituras de cereza,
aunque también se elabora vinagre (para acompañar el
pato, cordero ...) y chocolate con cerezas.
Las confituras de cereza de Itsasu
tiene como primordial característica la ausencia de pectina que
actúa como emulsionante en las mermeladas industriales. La
elaboración se divide en tres fases primera se maceran las cerezas
deshuesadas en azúcar durante unas horas (2 horas 1 noche), a continuación
se cuecen las cerezas con el azúcar 2-3 horas y se envasa en botes.
El aspecto es una confitura cremosa con trozos de cereza.