“9cDR: La historia nunca relatada de un proyecto en constante desasosiego”, por Mikel Arbiza Goenaga.

www.9cDR.tk es infracultura urbana contemporánea, diy record label, construcción de situaciones y skateboarding en Euskal-Hiria.


*(nota: El siguiente texto es una historia incompleta de 9cDR. Iremos actualizando poco a poco esta sección web según se vayan publicando las correspondientes partes en la revista literaria Soliloquïo, editada por Gatza.org!)


<< 1era PARTE >>



Los principios:

A pesar de que la presentación oficial de 9cDR aconteció en Junio del año 2000 en la población guipuzcoana de Lasarte, su representante oficial (el que llamaremos desde ahora sr.9) y l@s primer@s colaborador@s habían emprendido diferentes contactos musicales, gráficos y visuales en el año 1998.
Debido a un grave accidente en el cual el sr.9 casi pierde su antebrazo izquierdo, este se compra un sintetizador y caja de ritmos el citado para empezar a producir sus composiciones sonoras con más seriedad en la soledad de su habitación (“bedroom producer”). Esto unido a su faceta como DJ emprendida el verano de 1997, y sus coqueteos con la música secuenciada por computadora, rápidamente le ponen en contacto con la que por entonces era la fresca escena de músic@s independientes donostiarras… Una escena compuesta de gente como Manoukian, Stereoguru, Zuma (más tarde conocidos como Marte), Kevin Ketchup, Schfudor, Pano’s Flat, Cepuntobandish o el diseñador de NoTengoPrisa; todos miembros del colectivo D.A.C., cuya presentación oficial fue en el mítico bar Etxekalte una gris tarde de invierno de Febrero del año 98!

Primeras colaboraciones:
La intensa amistad que unía al sr.9 con Borja Serra (hermano del skater y director de cine getxotarra Koldo Serra), y sus proyectos musicales como Masagge o el dúo de pinchadiscos Epiblash (junto a Mikel “Reja” del grupo E-330), habían empujado al sr.9 en el año 1997 a empezar a trabajar con un precario PC y un secuenciador tipo “tracker” en sus primeras composiciones musicales. Superado el trauma infantil que el sr.9 arrastraba desde ese fatídico recital público de piano (organizado por su profesora de solfeo en una céntrica tienda donostiarra de instrumentos) este disidente donostiarra retomaba otra vez su carrera como elaborador de material sonoro. Esto, unido a la anteriormente mencionada compra de instrumentos digitales y la adquisición de una mesa de mezclas catapultaba al sr.9 (conocido hasta entonces por su carrera como artista del aerosol y activista urbano) a un intrigante y prometedor mundo musical.

Los primeros trabajos conjuntos, metodología típica de 9cDR, vinieron rápidamente tras una llamada de teléfono a Manoukian. La compra en la por entonces referente tienda Hobby Diskak (Parte Vieja donostiarra) de la primera “maqueta” en cassete de este polifacético productor y músico (pseudónimo empleado por el brillante Yon Vidaur del mítico grupo “indie“ Donut, y ahora miembro de la formación pop-rock Ama) sorprendió de tal manera al sr.9, que decidió telefonear al número que aparecía en la contraportada de la cinta analógica.
Manoukian sorprendido por la toma de contacto, y tras recibir la pertinente “maqueta” de Cassete (primerizo proyecto musical del sr.9), comenzó una intensa y fugaz colaboración que tomaría forma de pionero grupo de “hip hop abstracto” bautizado como Thrashin’. Thrashin’ es el título de una conocida película ochentena de “serie-b” cuyo argumento gira en torno a una historia de amor entre miembros de dos bandas rivales de skaters en la soleada ciudad californiana de Los Angeles… todo un referente en la adolescencia de los dos miembros, cuyo pasado como clásicos patinadores callejeros donostiarras había forjado en ellos una pasión común por: el cine, la música popular, y los video-juegos.

A lo largo del 98 y principios del 99 Thrashin’ comenzó su andanza musical de manera paralela al proyecto Manoukian, formación individual en la cual Yon Vidaur daba rienda suelta a su nueva pasión por la música electrónica. El incesante intercambio entre los dos miembros de la formación de disckettes con “samples” (o muestras de sonido) y diferentes bocetos de canciones culminó, tras unas largas sesiones de producción casera, en una cassete con 3 composiciones musicales y la posibilidad de llevar la propuesta a un concierto en directo.
Esta grabación fue presentada en el concurso de “maquetas” de la revista catalana RockdeLux, cuyos finalistas actuarían en el “moderno” festival SONAR99 de Barcelona, donde se determinaría a el ganador del prometido contrato discográfico. Manoukian paralelamente envió su tercera grabación (esta vez en pionero formato CD) que fue lógicamente seleccionada como una de las propuestas más sugerentes para ser publicada en la multinacional que ofrecía el ansiado premio. El proyecto Thrashin’ pasó más bien desapercibido, pero el sr.9 tuvo el privilegio de asistir a SONAR99 junto a Vidaur debido a que era uno de los responsables (junto a Fer Velasco con quien había formado el dúo Stoppa Mafia Visuales ese mismo año) de las proyecciones de diapositivas que acompañaban el directo de Manoukian.
El hecho de que Manoukian ganase el ansiado premio (y rechazarlo para más tarde grabar con el sello discográfico independiente Cosmos de Barcelona) supuso la paulatina escisión del grupo, no sin antes haber actuado junto al grupo catalán de hip-hop 7Notas 7Colores en verano del 99 en la sala Image (Berango, Vizcaya). Por entonces el proyecto había madurado hasta encontrar una manera de fusionar en directo la frialdad de los ritmos pre-programados, con las suaves y deliciosas melodías “g-funk” interpretadas en directo por Yon a los teclados, y acompañadas de los “scratch” del sr.9, los cuales eran manipulados y procesados en el momento con una “pedalera” de guitarra. En el citado concierto hasta se atrevieron con una versión “rap” cantada con estilo “soul” de la canción “Amara” que aparecía en el primer disco del grupo donostiarra Parafünk (publicado en La Fábrica Magnética, 1993).
Anecdóticamente ambos proyectos musicales (Manoukian & Thrashin´) habían entablado un improductivo contacto con DJ P3Z, conocido músico autóctono, con la intención de conseguir ver publicado alguna de sus producciones en el sello discográfico (único por entonces en el panorama) Novophonic, propiedad del citado vecino. Estas experiencias que infravaloraban el excelente trabajo realizado irían poco a poco forjando una identidad autónoma, y la imprescindible necesidad de trabajar con una metodología “háztelo tu mismo” (“Do It Yorself” en anglosajón).

Ese mismo año el sr.9 desde la experiencia de haber trabajado como apoyo visual en diferentes conciertos comenzó a colaborar con el imprescindible proyecto C.Bandish, liderado por el estudiante de medicina Alex Muñoz, y cuya formación musical venía de experiencias como el grupo The Cave.
La formación de la banda consistía de: Ander Vidaur a la guitarra, Antxon Vega de Seoane a la bateria, Eider Jimenéz controlando el secuenciador, Eleder La Cuesta al saxofón y Muñoz que era el bajista. Por aquel entonces nuestro amigo, el sr.9, participó activamente como un miembro más de dicha formación en los diferentes conciertos que ofrecieron en la Casa de Cultura de Jareño, en el barrio de Egia (Donostia) dentro de un concurso musical titulado "Voces a escena" organizado por el ayuntamiento.
El generoso presupuesto como estudiante de Bellas Artes en Bilbao del que disponía por aquel entonces (unido a la juvenil e inocente visión del intercambio productivo de carácter cultural derivado del proceso creativo en este mundo capitalista) le permitía al sr.9 trabajar desde la más romántica, irreal y nihilista visión del mundo adulto. Una época llena de sinceras y emotivas colaboraciones que se guardan en un cajón especial entre los recuerdos que se anidan y amontonan con rizomática forma de telaraña.

En primavera del 99, y como proyecto de final de curso para diferentes asignaturas, nuestro amigo presentaba públicamente el “fanzine” (o revista autopublicada) titulada “Nueve ‘zine” la cual le valió un sobresaliente en alguna asignatura, y además venía elegantemente acompañada de una cassete repleta de canciones de proyectos musicales relacionados emocionalmente con el tierno estudiante de arte. La citada publicación, maquetada a mano y con portada a todo color, venía repleta de: poesías, manifiestos, correspondencia electrónica personal impresa en papel, infografía, electrografía, "collages" con estampados realizados mediante plantilla (ahora conocidas como “stencil”)…Y acompañando esta revista venía su pertinente cinta analógica, de portada azul, utilizada para la edición y distribución de diferentes proyectos musicales personales y amigos como: Thrashin, Cassete, C.Bandish, Stereoguru, Dramf Electronics (Asturias), Smile (Getxo)...
Como si esto fuera poco, con esta publicación ya se intuía un temprano interés por parte del autor en dos de las disciplinas creativas más espectacularizadas a principios de este nuevo milenio, los denominados: net-art y street-art… ya que la revista venia acompañada de una colección de pegatinas de personal diseño, y un anuncio de página entera de la primitiva página-web/portfolio-personal titulada “RÜiDO web” dedicada a la experimentación fotográfica y la ilustración digital en formato “.html”.

Verano del 99:
La desidia típica del verano en La Bella Easo hizo que el periodista Juan Luis Etxeberria, en un irónico alarde de ingenio, prometiese a la gente del “fanzine” Tremolina (Irún, Guipúzcoa) un intrépido y radical concierto ofrecido por un nuevo grupo local. Dicha formación quizás sólo existía en su cabeza en forma de broma pesada o “performance” musico-teatral, ya que últimamente parece que nunca nadie sabemos la verdadera motivación que nos empuja a realizar “artefactos culturales”… pero esta vez, quizás, podamos intuir que la única y principal misión era dinamitar la veraniega, aburrida, y repetitiva agenda musical donostiarra.

Etxeberria, exmiembro como Vidaur de Donut y persona pensante detrás del colectivo D.A.C., es un músico acostumbrado a trabajar en pequeño formato y a esconderse detrás de múltiples personalidades (Pozik, Kevin Ketchup, Jumbo, Love of 74, y ahora Giorgio Basmatti). Su prometido concierto, el cual le obligaba a trabajar contra-reloj, le catapultó a una toma de contacto con el colectivo Stoppa Mafia Visuales con la principal necesidad de solucionar el compromiso concertado con la gente de Tremolina. Rápidamente se pusieron a trabajar en lo que más tarde se convertiría en uno de los proyectos más arriesgados, irónicos, y de punzante humor negro del panorama musical de esta capital de provincia…. Mussolini.
Los trucos y conocimientos que el sr.9 había adquirido junto a Manoukian en el proyecto Thrashin’ fueron de crucial importancia en la rápida elaboración de canciones, las cuales junto a los amplios conocimientos musicales de Pozik culminaron en una propuesta que mezclaba: la creación sonora contemporánea por ordenador, las técnicas de disk-jockey, y las imágenes visuales de Fernando extraídas de la colección videográfica personal en formato VHS.

Los vagos recuerdos nos permiten reseñar que la actuación inaugural en el Etxekalte fue todo un éxito, y que el “set” o propuesta fue repetido en el bar Arrai Txiki, auténtico “hype” o garito de moda del donostiarrismo de la época, y que se encontraba en una calle paralela al mítico club de baile coordinado por DJ Pez.
Aquellas fatídicas fechas, por la cuales la muerte de uno de los diseñadores gráficos más infravalorados de la ciudad nos había constreñido a much@s, pueden servir ahora como referencia temporal de cambio. Un cambio en la ruta y destino de una escena, que empezaba a tener múltiples variantes, y donde parece que siempre reinará un eterno rencor, miedo y puritano silencio.
Y dentro de esos cambios se puede incluir el acercamiento unos meses antes de Iñigo Elosegui (tímido aspirante a DJ, sin experiencia en la época y ahora popularmente conocido como Kigo) al sr.9, quien por entonces vivía la escena de manera intensa y con una nerviosa compostura, cual buen “grano en el culo”. Ambos se conocieron en una tienda donostiarra de venta de discos para DJ,s. Un jovencito Kigo, con refinados y aburguesados modales, invitó educadamente al sr.9 a pasarse por la casa de sus padres para mostrarle su extensa colección de vinilos. La propuesta rechazada en principio, fue aceptada debido a su insistencia, para más tarde seducirle con la extensa colección de vinilos de “drum&bass” (estilo musical de procedencia británica clave en los años ´90) que guardaba en cajas debajo de una mesa con dos giradiscos profesionales. El cuarto que compartía en una céntrica casa donostiarra con su hermano pequeño, Jorge (ahora conocido como El Nota, del banal colectivo Cosas Primo), se convirtió en improvisado lugar de reunión sabático para el nuevo dúo de pincha-discos que surgió de este acercamiento.
El sr.9 comenzó a invitar a Iñigo Elosegui a sus noches como DJ en el templo del baile donostiarra, entiéndase el citado Etxekalte… incluso empujó al anodino hermano pequeño, que era martirizado patriarcalmente por el mayor, a comenzar las sesiones a primera hora de la noche (“warm ups”) dándole total independencia en la anhelada cabina de pincha-discos.
Pero rápidamente, y tras varias sesiones en las cuales Kigo no veía reflejado su nombre en el “flyer” (o pasquín que informa sobre la programación mensual) increpó al sr.9 para comenzar a utilizar el nombre de “Los Bingueros” (conocida película del género de cine denominado “españolada”) como dúo de pincha-discos. Inocentemente, y acostumbrado a colaborar desinteresadamente, el sr.9 aceptó aunque nunca llegó a sumarle demasiada importancia al proyecto debido a que su verdadera vocación era la creación sonora, y próximamente se vería embarcado en un viaje que le alejaría durante un año de la ciudad que lo vio nacer.

El colectivo AMP:
El sobresalto que provocó a finales del 99 el anuncio de que un festival internacional de música electrónica se iba a celebrar en San Sebastián, lleno de ilusión y frescura a mucha de la gente que se ha citado en este texto. Elektronikaldia se presentaba como moderna propuesta que sirvió para reunir en un mismo evento a amigos y músicos locales como Manoukian o Cepuntobandish (proyecto sin banda y en solitario de Alex Muñoz); con gente reputada en la prensa internacional como el bilbaino Madelman, los finlandeses Pansonic, el inglés Herbert, o el interesantísimo colectivo Sound Lab desde Nueva York.
La dinámica de actuación del grupo Mussolini rápidamente aglutinó bajo las siglas A.M.P. (donde se esconden las iniciales de los nombres y/o pseudónimos de sus miembros) una campaña publicitaria compuesta de carteles y pegatinas que anunciaban una página web donde se iban relatando a tiempo real (y en formato de bitácora, ahora conocido como “blog”) las experiencias vividas en los días que duraba el festival. Esta infraestructura, de eterno carácter “amateur”, se complementaba con un “stand” o puesto en la feria discográfica que se celebraba en uno de los pasillos principales de la casa de cultura, y que el evento había dispuesto como feria discográfica. El barrio de Egia se convertía de esta manera en escaparate global de las últimas tendencias, por entonces actuales, que inundaban la cantábrica ciudad… que paradójicamente y de manera inocente bailaba durante las lisérgicas noches, e ingería novedosos documentales por el día (como el “Synthetic Pleasures” de la productora “yankee” Caipirinha, de quienes corría el rumor que habían venido en “jet” privado).
Este "stand", tipo campamento base, que A.M.P. levantó en la feria servía como punto de reunión, debate y eterna improvisación artística… ya que hasta allí se desplazaron un ordenador, una mesa de mezclas, dos cajas de ritmos con sintetizador, micrófonos, un giradiscos, reproductor de CD’s, una cámara de video, un reproductor de video, una televisión, y una vieja mini-cadena como amplificador.
Los videos grabados por la noche eran emitidos en el “stand” al día siguiente, mientras que todas las personas que pasaban por allí eran automáticamente invitadas a improvisar conjuntamente en la incesante e ininterrumpida banda sonora que se creó para la ocasión. La antagónica e inconsciente decisión de instalar un chiringuito que no vendía nada, en una zona destinada a actividades de carácter comercial, puede servir como primitiva descripción de lo que vendría a ser en el futuro la actitud que tomaría 9cDR en ese mismo espacio un año después. Este espacio de constante intercambio y exhibición demostró a la organización, y a los propios miembros de A.M.P., que existía la posibilidad de presentar proyectos originales y arriesgados en la ciudad en la cual siempre se predica que no hay gente activa, o con iniciativa.

Del barrio de Amara a Kreuzberg (Berlín):
En otoño de 1999 el sr.9, originario del barrio donostiarra de Amara, se marcha a vivir a la ciudad de Berlín gracias a una beca de la Comunidad Europea para estudiantes universitarios llamada Erasmus-Sócrates.
Con una juvenil y positiva energía nuestro amigo de numérico apodo aterrizó en un apartamento del mítico barrio alemán de Kreuzberg, para convertirlo en un espacio de nombre “Akoe Gallery”, dónde rápidamente dio la bienvenida a sus nuev@s amig@s (y compañer@s de clase) con una noche lúdica con proyecciones en directo y pinchadiscos.
La solitaria y fría vida en esta gran metrópolis forzó al sr.9 a buscar en sus círculos más cercanos, en este caso la Höchschule de Künste Berlin (escuela de arte donde estudiaba), ofertas musicales en las cuales participar. En la asignatura de electroacústica en la que estaba inscrito, ofertada por el profesor Martin Supper, no tuvo la oportunidad de realizar sus proyectos debido a la discriminación que sufrió ante la imposibilidad de explicar sus proyectos en inglés. El no conocer el idioma local, le cerraba muchas puertas, pero no por ello desistió en sus intentos de llevar sus planes para adelante.
Gracias a unos talleres de música experimental ofertados los fines de semana por la comisión Interflugs, de estudiantes de la escuela de arte, conoció al músico argentino Gato Leires. El latinoamericano quien llevaba tiempo viviendo en Berlín y parodijacamente en un próximo futuro visitaría San Sebastián, junto a Dj Marek cuñado de Dj Makala de Zarautz, con su proyecto Naranja Manjar que fue seleccionada en el concurso Donostia Elektronikoa 2002.
La frialdad característica de los inviernos alemanes, y un gusto común por la música, rápidamente acercó a los dos hispano parlantes. Con la llegada a la ciudad unos meses después de otro músico de Buenos Aires, llamado Marcelo, los tres tuvieron la oportunidad de formar un grupo de música improvisada que sólo ofreció un concierto, pero que nunca tuvo nombre propio como formación.
Gato se encargaba de disparar “samples” desde su ordenador portátil a la vez que tocaba la guitarra y la procesaba en directo. Marcelo era la voz, batería y percusionista principal… mientras que el sr.9 se encargaba de tocar los teclados en directo, reproducir CD’s averiados, y controlar su caja de ritmos. Su local de ensayo, en el céntrico y bohemio barrio de Mitte, guardará silenciosamente para siempre las múltiples experiencias sonoras que allá experimentaron los tres músicos… ya que como registro de todas los ensayos sólo ha sobrevivido una grabación de 30 minutos realizada en una cassete analógica.

Además de todo esto el sr.9 se busco la vida para poder “pinchar”, o poner música, en varios bares de Kreuzberg el barrio donde vivía… auténtico punto caliente de la escena artística berlinesa en los años ochenta. El Anfall, un hortera e improvisado “club de baile” con tradición punk, era el sitio favorito de nuestro DJ que por entonces definía sus sesiones como esculturas sonoras repletas de sonidos microscópicos, ambient enfermizo y ritmos gordos.

De vuelta en la Bella Easo, ¿me entiendes?:
En Mayo del año 2000 tras finalizar sus clases en Alemania, el sr.9 aterriza otra vez en el Cantábrico. Nada más llegar a su ciudad natal, este comenzó a trabajar en la entonces pequeña compañía textil local Loreak Mendian. Un nexo de unión surgido seis años antes le había puesto en contacto con el colectivo donostiarra Sirope, mítico del underground donostiarra en los 90, entre cuyos miembros se encontraba Xabier Zirikiain... diseñador e inventor de la forma de vida Loreak Mendian.
Con la experiencia renovadora de su estancia en Berlin, y una inolvidable visita a la tienda alemana Staalplat, el sr.9 convenció a tod@s sus amig@s de la escena donostiarra para comenzar una pequeña distribuidora de grabaciones sonoras/musicales. La novedosa, por entonces, posiblidad de poder auto-producirse CD's en los ordenadores personales caseros habían abierto un camino para la independencia discográfica y artística. La democratización de estas herramientas digitales sirvieron para que la escena surgida alrededor del colectivo A.M.P. decidiese comenzar un pequeño sello discográfico de cracterísticas "háztelo tu mism@"... titulado como 9cDR.

"... con un nombre donde sobresale la ironía y la accesibilidad a los medios, dado que el cdr del nombre proviene de la definición inglesa del CD grabable (Compact Disc Recordable), presente en todos estos CDs vírgenes utilizados para copias caseras. Los miembros de 9cdr deciden lanzarse ahora y no en otro momento por una razón determinada".
A la Aventura, Jean Louisë. Suplemento DVorame del periódico El Diario Vasco.
30 de Junio 2000.

La presentación oficial del colectivo/sello discográfico fue a finales de Junio del 2000 en la sala Zulo de la vecina población de Lasarte. La tradición del Zulo como reputada sala de conciertos del circuito "indie", y su reconversión en "dance club" (club de baile) con el DJ residente Mario Maqueda, fue el lugar elegido gracias a su amigable dueño que presto una estimable ayuda, y además pagó la edición de los "flyers" (o pasquines) a todo color (diseñados por l@s diseñador@s Maiüki08).
Allí se presentó la primera referencia, el CD del genial proyecto Cepuntobandish que recopilaba unos elegantes y estudiado "sonidos minimalistas/ maximalistas"...En un artículo de periódico, publicado junto a una entrevista realizada al difunto músico bilbaino punk Kike Turmix que afirmaba que "El CD es un engaño", esta grabación se describía como música "... electrónica que no se utiliza para bailar, sino para escuchar. La que se disfruta co la mente y el oído. Un primer lanzamiento de edición cuidada y limitada".
La fiesta presentación fue todo un éxito, teniendo en cuenta la satisfacción que se obtiene al producir subjetividad vivencial, y allí se pudo disfrutar de los conciertos de Cepuntobandish y Mussolini, el irónico set de DJ's titulado Final Fantasy, y las proyecciones visuales de Stoppa Mafia. Aquí comenzó la verdadera aventura que fuerza siempre a 9cDR a publicitar una permanente incompostura y una ajetreada dinámica.

... Continuará proximamente!