Educar en valores

Educar en valores

Umeen zentzuna, etxean entzuna


Educar en valores

A la mayoría de nosotr@s se nos pueden ocurrir valores básicos que debiera tener la sociedad y el mundo ideal para nosotr@s y nuestr@s hij@s: igualdad de derechos entre personas, rechazo a todo tipo de discriminación, respeto entre todos y a todas las culturas... 

Después salimos a la calle pensando en el trabajo, la compra, el seguro del coche... y se nos olvidan todos esos buenos propósitos. De pronto queremos ser l@s primer@s en salir del autobús, nos irrita ese coche despistado que circula tan lentamente, protestamos de malos modos al vigilante de la OTA, dejamos que nuestra pareja haga todas las tareas mientras nosotr@s “descansamos  del duro trabajo”... y así día tras día ante la atenta mirada de los niñ@s que, ya se sabe, lo absorben todo como esponjas.

Como es sabido l@s niñ@s están aprendiendo continuamente de sus padres y madres, no sólo lo que est@s  les cuentan sino, sobre todo, lo que ven en ell@s, cómo actúan, cómo reaccionan ante los problemas... 

Por ello, la mejor forma de trasmitir valores es no aplicar la tan popular frase de “haz lo que yo digo y no lo que yo hago”. Si queremos un mundo mejor para tod@s hay que empezar por crearlo nosotr@s mism@s y “hacer lo que decimos”. 

¿A qué nos referimos cuando hablamos de valores? 

Hay bastante acuerdo en considerar los valores como normas de conducta y actitudes según las cuales nos comportamos, que son coherentes con aquello que consideramos corecto y que dan forma a nuestra manera de ser y de sentir.

La adquisición de buenos valores depende, como casi todo en la vida de l@s niñ@s, de sentirse querid@ y segur@, de desarrollar relaciones estables con sus padres y madres y de tener confianza en sí mism@s.   Por otra parte, la coherencia entre los valores que se quiere trasmitir y la forma en que se actúa es fundamental. El ejemplo que den los padres y madres en su forma de relacionarse con los demás, de pedir las cosas, de repartir lo que les gusta, de renunciar a algo, de defender a alguien, etc. es lo más importante. En esa coherencia está la respuesta a la pregunta de si es posible que l@s hij@s aprecien los mismos valores que a sus padres y madres les parecen importantes. Por otro lado, no podemos olvidar asegurarnos que los valores que tenemos son realmente lo mejor que podemos ofrecerles.

Existen distintos tipos de valores: 

·         Valores familiares:  Hacen referencia a lo que la familia considera que está bien o mal. Tiene que ver con los valores personales de los padres, madres, abuel@s... 

·         Valores personales : Son aquellos que cada persona considera imprescindibles y sobre los cuales construye su vida y sus relaciones con los demás. Normalmente suelen ser una combinación de valores familiares y socio-culturales, además de los que cada un@ va aportándose a sí mism@  según sus vivencias personales, su encuentro con otras personas, culturas...

·       Valores socioculturales: Son los valores que imperan en la sociedad en el momento en que vivimos. Son valores que van cambiando a lo largo de la historia y pueden coincidir o no con los valores familiares. Puede ser que la familia comparta los valores que se consideran correctos a nivel social o que, al contrario, no los comparta y eduque  a sus hij@s según otros valores. De hecho, l@s niñ@s descubren demasiado pronto que en el ámbito social se “valora” sobre todo el consumismo, el triunfo personal y social a cualquier precio, la falta de respeto a otras personas, las actitudes racistas... Los valores familiares determinarán, en gran medida, el buen criterio de l@s niñ@s  para considerar esos “contravalores” como aceptables o reprobables.

No podemos olvidar, junto a estos, otro tipo de valores como son los espirituales, materiales, éticos o morales. De cualquier modo, sí hay que tener presente que los valores no se trasmiten por arte de magia, ni se enseñan independientemente del resto de las cosas; sino a través de la cotidianidad, del ejemplo práctico, del comportamiento en el día a día. Por todo ello, si queremos que l@s niñ@s sean: 

Razonables; hay que razonar con ell@s desde el primer día.

Respetuosos; hay que intentar compartir las decisiones de pareja, sin recriminaciones, de forma tranquila.

Críticos; los esteriotipos donde más se fomentan es en el hogar ¿quién es el qué plancha?, ¿quién el que cocina?, ¿quién cambia las bombillas?... A tod@s nos preocupan las inflencias externas. Algo sencillo que se puede hacer es  hablar, comentar con l@s niñ@s sobre la opinión que nos merecen las actuaciones de los demás, las opciones de otros contradigan o no nuestros propios valores.

 

 

Para terminar nos parece importante recordar, que en las relaciones  de l@s padres-madres con l@s hij@s no debe haber vencedores ni vencidos.

 Seguramente, habrá que cambiar muchas de nuestras actitudes para poder llegar a los objetivos que tiene todo padre y madre, que son hacer de sus hij@s personas libres, seguras, tranquilas y con seguridad en sí mismas. Muchos son los padres y madres que dicen “pero si yo ya hablo con mis hij@s”. Sin embargo, al pensarlo detenidamente se dan cuenta que su actitud no es la de una persona que valora el llegar a acuerdos, como forma de solucionar conflictos, para que no gane ni pierda nadie, sino la de intransigentes que consideran tener siempre la razón y tratan de imponérsela a los demás.  

L@s niñ@s tienen la base de su vida en su familia para crecer equilibrad@s, satisfech@s y segur@s de sí mism@s, siempre que las relaciones que se vivan en esa familia sean sanas y sin ansiedad.

 

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Umeen zentzuna, etxean entzuna

Baloreak, zuzentzat eta baliotsutzat hartzen dugunarekin bat egin, eta gure jokamolderako kontuan izaten ditugun jarrera eta jokabide arauak dira. Pertsonen “izateko era” itxuratzen  laguntzen dituzten elementuak dira, eta sentitzeko, juzkatzeko eta jokatzeko moduei koherentzia eta unitatea ematen diete. Balore  etikoak (eskuzabaltasuna), hasieran inkontzienteki eta helduago garenean kontzienteki ikasten ditugun portaerak dira eta, azken finean, gure portaera erregulatzeko (jolasak uztea) erabiltzen ditugun arauetan zehazten dira (ezin zaio ikaskideari jostailu kendu). Inoiz ez da erreza izan umeei erakustea zer nolako jokaera etikoak eta zein neurrikoak nahi ditugun; eta gaur egun, balioak azkar aldatu eta sortzen diren garaiotan, are zailagoa da jarrera hoiek bultzatzea. Gaur egungo gizartea, aurrekoa baino pluralagoa eta askeagoa da eta azkenean, familiak berak erabaki beharko du, neurri batean, zein balore edo lehentasun nahi duen bultzatu edo eragotzi. Beste alde batetik etxean bultzatu nahi diren baloreak eta komunikabideetan bultzatzen direnak erabat kontrakoak dira batzutan: bekaizkeria, indarkeria... 
Horregatik, behar–beharrezkoa da seme-alabei bizikidetza irakastea; besteekin adikorrak izatea, nahiz eta ikuspuntu kritikoa izan; zintzotasunez, erantzunkizunez eta elkartasunez jokatzea. Azken batean, garrantzitsua da lagungarri izango dituen balore positiboak sustatzea.

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