Aprendiendo a leer y a escribir
Irakurketa eta idazketa ikuspuntu eraikitzailetik
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Cuando
se habla del aprendizaje de la lectura, muchas de las reflexiones que
se plantean hacen referencia a cuándo iniciar este aprendizaje
y cómo hacerlo. Formular de manera separada estas dos
cuestiones no conduce a una solución si no se define previamente qué
enseñar, esto es, los pasos que l@s alumn@s deben ir superando hasta
lograr el objetivo de aprender a leer y a escribir. |
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¿Qué enseñar? La decisión
sobre qué enseñar, cuando se trata de dar los primeros pasos en el
proceso de adquisición de la lectura y la escritura, requiere reflexionar
sobre los procesos cognitivos que intervienen en el acto de leer y
escribir y sobre cuáles son los aspectos en los que l@s niñ@s pueden
encontrar mayor dificultad. Actualmente
se considera que la lectura y la escritura son capacidades
psicolingüísticas que se desarrollan sobre la base de la lengua
oral y cuya adquisición implica la reflexión sobre los distintos
elementos estructurales de la lengua (sonidos, letras, sílabas...),
para lo cual el aprendiz necesita ayuda y guía. Sin embargo,
hay que considerar que l@s niñ@s aprenden a hablar espontáneamente por
mera inmersión en una unidad oral familiar. Del mismo modo l@s niñ@s,
en contacto con el lenguaje escrito, aprenden muchos elementos
fundamentales acerca de la lectura y la escritura. Su dominio
del lenguaje oral, les permite comprender el contenido de textos escritos de uso social: cuentos, avisos, carteles,
anuncios, rótulos, noticias, etc, así como diferenciar el contenido y
la forma en la que están escritos éstos. Por ello,
en Muskizko Ikastola trabajamos intensivamente desde la Educación
Infantil el lenguaje oral, base sobre la que, paralelamente, se
programan actividades dirigidas a que l@s niñ@s adquieran capacidades
metafonológicas que les permitan analizar la estructura sonora de las
palabras, para así poder establecer relaciones sistemáticas entre los
sonidos y las letras que los representan. El conocimiento siempre tiene lugar en relación al plano afectivo,
por lo que es imprescindible crear un deseo por el mundo de las
palabras. Este deseo no es provocado por las letras, sino que se
encuentra detrás de ellas, en su significado, en el objeto que
representa. El deseo brota cuando lo que leemos o escribimos simboliza
algo importante para nosotros. ¿Cuándo
enseñar? La decisión
sobre en qué momento se debe iniciar el aprendizaje de la lectura y la
escritura ha sido un tema controvertido entre los expertos. Actualmente
se considera conveniente iniciar el proceso de aprendizaje de la
lectura y la escritura durante la etapa de Educación Infantil,
siempre que se utilice para ello un planteamiento metodológico
que tenga en cuenta todos los procesos mentales implicados y que se
adapte a las características de l@s niñ@s. Además, en la práctica escolar parece ser que el acceso al dominio de tales habilidades se juega totalmente durante los primeros niveles de la Educación Primaria al realizarse el proceso de alfabetización propiamente dicho. |
¿Cómo
enseñar? Actualmente
coexisten en la práctica diversas metodologías, pero el principal reto
que tiene hoy la escuela es el saber integrar en un solo proyecto
las relaciones que se dan entre los tres elementos básicos a
toda situación de enseñanza-aprendizaje: el objeto de conocimiento, el
alumno que aprende y el maestro que enseña. El
aprendizaje de la lectura y la escritura está en estrecha relación con
el desarrollo de habilidades de reflexión sobre la lengua, por
lo que se hace necesario que la metodología que se utilice para enseñar
a leer y escribir facilite que l@s alumn@s tomen conciencia de la
estructura de la lengua oral (conciencia de las palabras, de las sílabas
y de los sonidos más elementales), lo que va a permitirles poner en
relación los elementos de ésta con el código escrito. Como
consecuencia de ello, el profesorado de Educación Infantil de Muskizko
Ikastola introduce en sus programas actividades encaminadas a facilitar
la reflexión sobre el lenguaje en sus distintos aspectos. En este
sentido, resultan muy apropiadas tareas como contar palabras en frases,
identificar u omitir palabras en una frase, aumentar o disminuir el tamaño
de una frase añadiendo o quitando palabras, etc. También se realizan
actividades como comparar palabras para identificar la de mayor
longitud, proponer palabras que rimen con un modelo, segmentar palabras
en sílabas e identificar las sílabas que ocupan determinada posición,
proponer palabras que empiezan o acaban por una determinada sílaba,
etc. En este
sentido, la utilización de los nombres de l@s niñ@s y el uso de
pictogramas, libros de canciones, cuentos, recetas o
juegos de palabras son algunos ejemplos de las actividades que llevamos
a cabo ya en Educación Infantil y que consideramos imprescindibles para
el aprendizaje de la lectoescritura, no tanto como prerrequisitos, sino
como parte integrante de ese camino que no termina nunca. Como ya hemos
comentado, l@s niñ@s que acuden a la escuela llegan con su
propio bagaje, pero el saber espontáneo -aunque sorprendente- no
basta. En primer lugar no tod@s l@s
alumn@s disponen de las mismas ideas previas con relación al lenguaje
escrito. Tales ideas nacen de la reflexión sobre la experiencia. En
muchos hogares no se leen periódicos, libros o revistas. No se escribe.
Incluso no se les leen cuentos a tod@s l@s niñ@s. Y, de todos modos, la
cultura escrita requiere mayor información de la que se ofrece en el
hogar habitualmente. Eso tiene que aportarlo la escuela. Pero el trabajo de la escuela pierde significación si l@s alumn@s no están interesad@s en el aprendizaje, es decir, si las actividades no se realizan en contextos significativos para l@s niñ@s. Elaborar listas de objetos para llevar a la excursión, ingredientes de recetas que vamos a elaborar, escribir quién ha venido y quién no, escribir cuentos, poesías, libros o la carta al Olentzero, son todas ellas actividades habituales en nuestras aulas que permiten a l@s niñ@s descubrir la funcionalidad del lenguaje escrito.
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Irakurketa eta idazketa ikuspuntu eraikitzailetik
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Hizkuntzalaritza,
bide berriak zabaltzen ari da irakurketa eta idazketaren ikaskuntza-irakaskuntzan,
psikologiak eta psikolinguistikak egindako ekarpen teorikoetan
oinarrituz. Ikuspuntu
berri honek, usu eraikitzaile deitu denak, haurren paper aktiboa
azpimarratzen du. Alegia, irakurketa eta
idazketaren aprendizai sistematikoa hasi aurretik, haurrek
hainbat hipotesi eginak dituztela irakurtzeko eta idazteko estrategien
inguruan. Hipotesi
hauen garapenean, haurrak fase desberdinetatik pasatzen dira idazketa
eta irakuketaren gaineko ezagutza eraikiz. Ondoko irudietan fase
horietako batzuei dagozkien idazkiak ikus daitezke. Irakurtzen
ikasi ondoren irakurri ala irakurriz ikasten al da irakurtzen? Honela
labur daitezke ohiko ikuspegiaren printzipio nagusia eta ikuspegi
eraikitzailearena. Zeinuen dekodifikazioan zentratutako metodologiak
baztertuz, Muskizko
Ikastolan irakurriz ikasten dela irakurtzen oinarritzat hartzen dugu,
eta testu errealak eta ekintza funtzionalak izango dira gure lanaren
abiapuntu eta ardatza. Irakurtzen
eta idazten irakatsi aurretik garatu behar da heldutasuna ala
irakurriz eta idatziz garatzen al da heldutasuna? Heldutasunaren
garrantzia sarri azpimarratu izan da. Horren arabera, irakurketa eta
idazketarekin erlazionatutako zenbait alderdi (ikusmen eta entzumen
pertzepzioa, esku trebetasuna, ahoskatzea...) aldez aurretik landu
beharra zegoen, gero idazketa eta irakurketaren prozesu arrakastatsua
nahi izanez gero. Gaur
egun badakigu, jakin, beharrezkoa izan arren, trebetasun isolatuen
lanketak ez duela ziurtatzen haurrek erantzun egokiak emango
dituztenik zeregin konplexuen aurrean, horrek estrategia konplexuen
erabilera eskatzen duelako. Estrategia hauek, bada, lan konplexuetatik
abiatuz (irakurtzea, idaztea) garatuko dituzte, gero eta hurbilpen
zehatzago eginez.
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