La mirada infantil: descubrir el mundo
¡Cuántas formulaciones y reformulaciones sobre el pensamiento infantil sobrevuelan las mentes de los docentes! ¡Cuántas interpretaciones de su conducta organizan las decisiones de los padres y madres! Algo está claro: las ideas de l@s niñ@s son inexpertas, pues su mundo experiencial es aún joven, pero desde las edades más tempranas estas ideas constituyen vías para interpretar el mundo cercano y para explicar cómo y por qué suceden las cosas de su entorno más inmediato.
Los mayores, a veces, desearíamos tener su visión con objeto de acceder a su mundo conceptual, muy subjetivo y egocéntrico pero fascinante sin duda. Quisiéramos sumergirnos en esa etapa evolutiva para comprenderles mejor pero, irremediablemente, crecer significa conquistar nuevos mundos y ello supone la desaparición del mundo anterior. Al crecer se pierde, en cierta forma, el paraíso infantil y cuando ya de mayores partimos a su encuentro podemos, como mucho, aproximarnos por medio de indicios, aquellos que nos ofrece su actitud.
Reconstruir esta manera de pensar a través de sus propios comentarios a las preguntas que les hacemos es una aventura inmensa de aprendizaje. Acceder a sus explicaciones y dibujos es una experiencia apasionante, y siempre reconfortante, al ver la fecundidad de sus ideas. Inventar es sobre todo pensar.
Veamos una instantánea sobre cómo contemplaron la tarde de "gaztainariak" un grupo de niñ@s de 4 años, cuando un grupo de madres y padres asaron castañas para tod@s.
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Olatz: "Mutil haundiak etorri ziren musika egiten: txistua eta panderoa jotzen…." Ania: " Txalaparta ere egon zen... zarata haundia egiten dute makilak" Mikel: "Ni gaixorik egon nintzen, baina nire ama ere egon zen gaztainak erretzen." . Naroa: "Niri ez zaizkit gaztain erreak gustatzen eta nire amari eraman nizkion." . Ander: "Ba nik bi jan nituen eta beste bi amarentzat gorde nituen." Ane: "Ikastola guztia egon ginen elkarrekin." Ania: "Dantzan ere egin genuen." |
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Sin duda, la fuerza de ciertas imágenes (txistua, txalaparta, dantza...) predominan sobre otras. Tal vez un adulto hubiera considerado otros aspectos pero es muy interesante observar su mirada, cómo perciben una experiencia y qué cosas les pasan desapercibidas y cuales son para ell@s de vital importancia.
Lo mismo ocurre con el Olentzero. Son días especiales en la Ikastola y lo celebramos con un conjunto de actividades en torno a este entrañable personaje navideño. La percepción que tienen de él oscila entre la descripción de sus cualidades físicas más notorias e intentos de explicación causal realmente interesantes. Este grupo de niños de 4 años responden a la pregunta: ¿Cómo es el Olentzero? Olentzero nolakoa zara?
| Sendoa: "Olentzero
ezin da gehiago hasi."
Peio: "Bai, ze urte asko bizi da." Ander: "Astoa bera baino handiagoa zen. Lau hanka ditu eta ezin zen "puntitas" ipini altuagoa izateko." Ander N.:"Behar bada, astoak ipini ahal ditu aurreko hankak "puntitas", ze ETB-n zaldi bat ikusi nuen hori egiten zuela." Sendoa: "Olentzero handia izan behar du, gauza asko ekarri behar dituelako." Naroa:"Ikatza zuen poltsan, txarto portatzen direnentzako.". Iker: "Baina ikatz horiek jateko izaten dira." |
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Por supuesto, el desarrollo del pensamiento en la Educación Infantil es facilitado por contextos de socialización donde la interactividad entre niñ@s e irakasle, y entre l@s propi@s niñ@s, potencia el diálogo y la reflexión.
El Olentzero, "gaztainariak" y muchas otras actividades son motivos ante los cuales de disparan las ideas de l@s niñ@s.
"Olentzero majikoa da" dice Eneko de 5 años, y sin duda lo es, pero este discurrir no es mágico, es cautivador y brillante, pero responde a leyes evolutivas precisas y hay que considerarlo siempre en contextos vitales con centros de interés y tiempo, mucho tiempo y reflexión para el pensamiento dialógico.
Está claro que buscar explicaciones y hallarlas es un mecanismo muy funcional y proporciona seguridad. Con ellas controla su entorno y empieza a darse cuenta de los posible, de las causas de las cosas, de lo que tiene que prevenir, aunque todo ello sea todavía muy inexacto, subjetivo y aproximativo. Es aprender a pensar, aprender a vivir.
Hay que abrir una ventana a la observación y a la curiosidad, partiendo de aprendizajes que son válidos tanto en el medio escolar como en el socio-familiar.
Las miradas de l@s niñ@s son una manera incipiente de hallar significados, de interpretar experiencias, de explicar situaciones, en definitiva, una manera de pensar el mundo.