6.- PERO GENERALMENTE NO SE QUIERE...
LA HIPOCRESÍA DE LA "AYUDA AL DESARROLLO"
La cuarta parte del financiamiento externo para el desarrollo que reciben los PBISDE, fondos de ayuda provenientes, normalmente, de los países ricos, es utilizada para el pago de la Deuda. El FMI y el BM apoyan las políticas orientadas a la desviación de fondos al desarrollo que reciben los Países del Sur hacia el pago de sus deudas multilaterales; es decir, quieren cobrar a costa de lo que sea.
Por ejemplo, de los 550 millones de dólares en asistencia para el desarrollo asignados a Zambia en 1993, alrededor de 350 fueron destinados al pago de la Deuda, principalmente al BM. En otras palabras, bastante más de la mitad del financiamiento externo para el desarrollo recibido por Zambia, en el fondo, son pagos de donantes a sí mismos o entre sí mismos. Los recursos llegados a Zambia por parte del BM a través del AID (Agencia Internacional del Desarrollo) fueron canalizados al FMI en forma de pagos de Deuda.
Todo esto ocurre cuando los presupuestos de asistencia para el desarrollo se están recortando por parte de los donantes; un ejemplo son los países de la OCDE, que han reducido sus presupuestos de asistencia en un 6% durante el año 93/94.
Utilizar la escasa ayuda al desarrollo de estos países para financiar los pagos de la Deuda supone una desviación de recursos que en principio estaban destinados a la ayuda para la recuperación económica y la reducción de la pobreza en estos países, con trágicas consecuencias a nivel humano.