En sus principios el cine fue mudo. Por ese motivo, un pianista interpretaba música en la sala mientras se proyectaban esas primeras películas. La música es un elemento importante que produce emociones, y las emociones son esenciales para recibir el mensaje de una película.

 En la década de los treinta el sonido revolucionó la industria del cine. En los cincuenta llegó el sonido estéreo y más tarde, en los sesenta se incorporaron sistemas que permitían reproducir más de cuatro canales, con lo que resultaba posible envolver al espectador en la acción de la película gracias al sonido surround. Se había creado la forma de conseguir la inclusión perfecta en el espectador.

 Hoy día, la tecnología Dolby Surround Pro Logic nos permite reproducir, en nuestras casas, el sonido de las mejores salas de cine y de esta forma, construir una atmósfera realista transmitiendo toda la intención del realizador de la película, consiguiendo un mayor disfrute de la misma.

 En la actualidad, las cadenas de televisión no sólo emiten algunas películas con banda sonora en Dolby Pro Logic, también se están utilizando en espectáculos, deportes, documentales, conciertos, etcétera. En particular, los conciertos en vivo adquieren una nueva dimensión al reproducirlos en el hogar mediante esta técnica, creando la sensación de encontrarse realmente en el concierto.

 Sonido envolvente o surround.

La forma de percibir el sonido depende de tres características: las de expansión del sonido, las del entorno y las propias del ser humano.

 El sonido se produce en una gama de frecuencias altas, medias y bajas, y viaja en forma de ondas. Cuanto más alta es la frecuencia (más aguda), más directa es su expansión y cuanto más baja (más grave), se expande con mayor Angulo de apertura.

 A su vez, el entorno que nos rodea influye a la hora de percibir el sonido.

Dentro de una habitación, percibimos las ondas de sonido por duplicado, la primera de ellas directamente desde el origen y una segunda reflejada, producida por los rebotes el los obstáculos que encuentra en su viaje. Debido a que el camino que recorren las señales reflejadas es mayor que el de las directas, éstas las recibiremos retardadas.

 Dado que disponemos de dos órganos de recepción de sonido (oído derecho y oído izquierdo), el cerebro no se permite localizar y determinar la procedencia del mismo. Debido a estas circunstancias fisiológicas y psicológicas de la audición, el sonido natural procedente de la zona posterior se recibe de forma muy difusa, sin dirección definida. A este sonido le llamaremos envolvente, surround.

 Dolby Surround y Dolby Pro Logic.

 Los laboratorios Dolby desarrollan una tecnología que permitía añadir una segunda información a cualquier banda sonora estéreo: el Dolby Surround Pro Logic. Este proceso recibe el nombre de codificación matriz fiar de películas del, y permite transmitir de forma combinada cuatro canales diferentes de sonido sin modificar los canales frontales principales izquierdo y derecho. Así añadimos un tercer canal central para diálogos y un cuarto para el sonido surround trasero. Este sistema se puede reproducir en equipos estéreo normales, sin que las señales de los canales central y surround produzcan interferencias, esto es, simplemente no dispondremos de la información adicional de estos canales.

 Los primeros decodificadores recibieron el nombre Dolby surround, aunque la versión actual (desde hace más de veinte años) se denomina Dolby surround Pro Logic. La diferencia está en el canal central adicional, que no existía en la tecnología original de sólo tres canales: canal izquierdo, canal derecho y canal surround.

 Wideband, Normal y Phantom.

 Los decodificadores Dolby Pro Logic, permiten seleccionar la calidad del altavoz central entre tres modalidades Wideband (banda ancha), Normal y Phantom (fantasma).

Wideband o banda ancha es el modo apropiado cuando utilizamos un altavoz central de alta calidad, dado que ofrece una respuesta de frecuencia de 20-20.000  hercios, y permite disponer de diálogos claros e inteligibles y de una potente reproducción de graves.

 El modo Normal es el empleado cuando el altavoz central es más simple. La respuesta de frecuencia para este canal estará limitada entre 100 y veinte mil hercios, lo que permite tener todavía unos diálogos claros.

 El tercer modo, Phantom o fantasma, se usa cuando el sistema no tiene altavoz central. Esta señal se distribuyen por igual entre los altavoces frontales izquierdo y derecho. En este caso, si el espectador no se sienta en el centro, las acciones que concurren en la zona central de la pantalla parecerá que transcurren cerca del lugar ocupado por el espectador. En tal caso, la sensación de realidad se verá reducida.

 ¿Que se necesita?.

 1. Un receptor o amplificador integrado que incorpore un decodificador Dolby surround Pro Logic, o un decodificador independiente conectado a un receptor o amplificador cualquiera. En la actualidad, muchos fabricantes incorporan decodificadores Dolby Pro Logic y altavoces central y traseros en algunos modelos de televisores. Así no son necesarios equipos adicionales para reproducir estas señales.

 2. Dos altavoces principales para las posiciones izquierda y derecha frente al espectador. Deberán poder reproducir sonido estéreo normal.

 3. Un altavoz central. Este altavoz deberá tener un blindaje magnético para poderlo situar tan cerca como sea posible del centro del televisor.  

4. Dos altavoces para la reproducción del sonido surround, que se situarán detrás del espectador.

 5. Un televisor con un tamaño de pantalla adecuado a la distancia a la que se vaya a sentar el espectador. Para un cálculo aproximado, esta distancia deberá de ser entre cinco y seis veces el ancho de la pantalla del televisor. Si dispone de presupuesto y espacio suficiente puede utilizar un sistema de proyección de video o una pantalla de gran tamaño y poder conseguir la auténtica sensación del cine.

 6. Cualquier fuente de sonido estéreo que emita señales Dolby Pro Logic al amplificador o receptor como pueden ser, por ejemplo, alguno de los siguientes: un reproductor de video estéreo de alta fidelidad, un reproductor de CD, un reproductor  DVD,un reproductor de disco láser, la salida estéreo del televisor, un sintetizador de FM o una tarjeta de sonido de ordenador.

 7. Programas o señales codificadas con Dolby Pro Logic (cintas de video, discos láser, DVD, CD, CD-I, ETC.). Hoy en día las cadenas de televisión ya emiten programas y películas con la banda sonora codificadas con Dolby Pro Logic. Para su reproducción conectaremos la salida de audio de nuestro televisor estéreo al receptor o amplificador.

 Requisitos del sistema y ubicación de los altavoces.

 1. Altavoces frontales principales.

 Los altavoces principales, situados en la zona frontal, deberán ser de la mejor calidad posible, dentro del presupuesto del usuario. Se deben situar cerca de la pantalla. La distancia de cada altavoz al borde de la pantalla no deberá superar un valor de 2,5  veces el ancho de la pantalla. Si esta distancia fuera mayor, la acción en esta zona no se percibirá de forma realista, pues el vacío visual entre la pantalla y los altavoces crearía un vacío acústico.

2. Altavoz central.

 Debido a que el altavoz central reproduce información relevante, como los diálogos y el sonido de las acciones que tienen lugar en el centro de la pantalla, deberá ser también de elevada calidad. Así evitaremos que suene de forma muy distinta a los principales, lo que deterioraría la percepción frontal del sonido. De esta forma se consigue la percepción acústica y visual en un sólo eje.

 3. Altavoces traseros.

 Los altavoces de surround debe generar un campo acústico espacial que envuelva al espectador y le traslade a la acción de la película. La respuesta de frecuencia de la señal surround se encuentra limitada entre 100 hercios y siete mil hercios, en función de la tecnología de codificación Dolby Pro Logic. Por este motivo, se pueden emplear altavoces más reducidos y sencillos para la función de surround. Estos altavoces se deben situar detrás de la posición del espectador, nunca dirigidos hacia el este, sino hacia las paredes laterales o hacia las posteriores,  dado que las señales surround deben ser difusas, para que no se distinga su procedencia.

 4. Subwoofer.

 La utilización de un subwoofer puede aumentar de forma significativa el impacto de las escenas dramáticas y recrear una experiencia mucho más intensa. La utilización de este tipo de altavoces es recomendable en todas aquellas instalaciones que utilizan altavoces frontales de reducido tamaño.

 Dada la dificultad de poder distinguir la señal estéreo en los sonidos graves, la utilización de un subwoofer mono no perjudica la percepción estéreo en la zona frontal y así se resuelve el problema de estas instalaciones y representa la solución idónea para la reproducción de efectos espectaculares.

 Conexión de altavoces.

 Tanto el receptor como el amplificador tiene todas las salidas necesarias para los cinco altavoces de un sistema Dolby Pro Logic: izquierdo, central, derecho y surround o posteriores. Es muy importante que la polaridad de las conexiones sea la correcta. Para ello, los cables de los altavoces tienen marcado uno de los dos hilos mediante colores, flechas,, inscripciones y formas distintas. La sección transversal más adecuada para el cable dependerá de la distancia que exista entre el amplificador y el altavoz. Esto también es muy importante: como regla general, cuanto más largo sea el cable, más gruesa debe ser su sección.

 Si utiliza en su instalación un decodificador Dolby Pro Logic independiente, la conexión de los altavoces principales derecho e izquierdo se efectuara en el amplificador y los canales central y traseros se conectaran al decodificador.

 Ajustes de volumen.

 Los componentes Dolby Pro Logic están equipados con un generador de sonido rosa que recorrerá cíclicamente los  canales, siguiendo esta secuencia: izquierdo, central, derecho y traseros.

 Así se puede ajustar el sonido y todos los canales tendrán el mismo volumen desde la zona que se sitúe el espectador.

 THX, DOLBY DIGITAL AC-3

 Son muchos los entusiastas del cine en casa que aguardan expectantes el día en que el audio a través de 5.1 (cinco canales de sonido más un canal para las frecuencias de graves) se ha la cosa más normal del mundo. La diferencia principal reside en los canales traseros, dado que los sistemas AC-3 y THX separan el canal derecho e izquierdo trasero y utilizan un canal especial para las frecuencias de graves.

 Para la reproducción adecuada en estos sistemas de 5.1, los altavoces central y posteriores deben ser de gran calidad y además de disponer de un subwoofer para el canal de bajos.

 En sistemas Dolby AC-3, debido a la capacidad de entregar 5.1 canales con un ancho de banda de veinte tercios a veinte mil hercios y un amplio margen dinámico de 105 dB, son necesarios altavoces de muy alta calidad y de gran tamaño. Sin lugar a dudas, estos formatos representan el futuro en la reproducción de sonido en sistemas audiovisuales, pero por el momento parece reservado alas nuevas formas de video digital (DVD,Plataformas digitales de TV,satélite, cable o terrestre), que son las que cuentan con capacidad suficiente para transmitirlo.