Escudo de Tobalina

El Valle de Tobalina

(BURGOS)

 

LOMANA: Torre de los Bonifaz

Torre de los Bonifaz en Lomana

El Valle de Tobalina, al norte de la provincia de Burgos, se extiende de Este a Oeste, encuadrado por las sierras de la Arcena y los Montes de Oña. En aquélla sobresale la altura de Revillallanos (1.281 ms.). Al Sur se alza una de la mayores alturas de la provincia, el pico de Humión con 1.434 ms. de altitud. La extensión del valle alcanza 169 kms² y su nombre se debe a la abundancia de toba.

Está recorrido por el Ebro y sus afluentes el Jerea (o Losa) y el Purón que, junto con numerosos arroyos, avenan esta zona notablemente húmeda. La abundancia de aguas posibilitó en el pasado el funcionamiento de numerosos molinos harineros. Hoy el Ebro se remansa en los pantanos de Cillaperlata y Sobrón, destacándose dentro de este último la central nuclear de Santa María de Garoña.

Las temperaturas de la región oscilan entre los 5-10 grados de enero y los 25 de media en verano.

Las comunicaciones son escasas y corresponden a las que enlazan con la principal, o sea, la carretera que une Trespaderne con Miranda de Ebro. Casi todas se hallan en proceso de ampliación y modernización. Son sucesoras de calzadas romanas y sobre todo de caminos medievales, de todos los cuales existe constancia documental dentro de los fondos del cercano monasterio de Oña.

Valle de Tobalina         Ayuntamiento del Valle de Tobalina

Ayuntamiento del Valle de Tobalina       

Existen muchos puentes. El más antiguo es el conocido como «Puentes de Herrán». Pero el más importante es el de Frías. Ambos estuvieron enlazados por la vía que recorrían los trajineros en dirección de los puertos del norte a través de la Peña de Orduña.

La población del valle ha seguido la suerte de tantos otros municipios rurales: una despoblación galopante y, como consecuencia, un gran número de ancianos y falta de juventud. En tiempos pasados Tobalina llegó a tener hasta 6.000 habitantes. En el siglo XVIII se habían reducido a la mitad. Hoy ronda las 1.200 personas.

Esta región dependió en la Alta Edad Media del alfoz de Petralata. Después, de la administración de Frías. Hoy forma un municipio independiente con capitalidad en Quintana Martín Galíndez. En el pasado ocupó una extensión mayor pues comprendía también a los pueblos más occidentales que actualmente pertenecen a Trespaderne.

La actual administración está integrada por un alcalde, ocho concejales y varios administrativos. El moderno y funcional edificio del Ayuntamiento ha sustituido recientemente a otro de principios del siglo XVIII.

Hasta 1.728 los 45 lugares del valle se denominaron «aldeas» de Frías. Todos ellos podrían agruparse en dos tipos: los cercanos al monte y los del llano. En los primeros predominó la ganadería, tuvieron escasos vecinos y encontraron dificultades de abastecimiento, por todo lo cual han desaparecido o están en vías de hacerlo. Los otros ocupan zonas fértiles, de gran producción de cereales y de patatas. Aunque un tanto decaídos, son los únicos que mantienen cierta vida campesina.

Cascada de Pedrosa de Tobalina
Cascada de Pedrosa de Tobalina

En todos los lugares la vivienda presenta notable prestancia. Lucen piedra arenisca y toba, con ingresos de arco de medio punto o rebajados, amplios balcones y voladizos. En prácticamente todos los pueblos existen casas blasonadas. En tiempos recientes los pueblos de la zona han sido acondicionados asfaltando las calles, reforzando el fluido eléctrico y dotándolas de teléfono y agua corriente.

cerezas

En la economía predomina hoy de forma casi absoluta la agricultura cerealística. En el pasado hubo abundante ganadería, reducida actualmente a muy poco. Tampoco existe viñedo y queda alguna fruta que tanta fama le dio en el pasado (sobre todo la cereza) por su alta calidad.

 

El abastecimiento se hace desde Quintana Martín Galíndez, Barcina del Barco y venta ambulante, estando bien abastecido el valle durante todo el año.

Una numerosa colonia veraniega, proveniente en su mayoría de las Vascongadas, anima los pueblos durante el verano. Las fiestas proliferan y tampoco faltan las ocasiones de cazar y pescar. Con la llegada del invierno, la soledad vuelve a cubrir el valle.

Embalse de Sobrón

Pantano de Sobrón

 

Tobalina debió de estar escasamente ocupada hasta comienzos de la Edad Media. Junto con Mena y Valdegovía, fue uno de los primeros valles ocupado por los cristianos poco después de la invasión musulmana. Aquí resonaría con fuerza, y en sus primeros momentos, el nombre.de Castilla. Asimismo daría sus primeros balbuceos una lengua de tanto porvenir como lo fue el castellano. Como recuerdo de aquella primera y arriesgada ocupación conservamos numerosos monasterios repoblacionales así como necrópolis excavadas en el roquedo.

En plena Edad Media, Alfonso VIII repobló Frías convirtiéndola en capital del Valle y concediéndole un aventajado fuero, además de fijar claramente sus límites. El desarrollo económico y demográfico fue notable.

Mapa del Valle de Tobalina

Tobalina se encontró entre Castilla y Navarra que, en permanente guerra, se disputaban esta tierra intermedia entre Vascongadas, Rioja, la primitiva Castilla la Vieja y la Bureba. A la sombra de las constantes luchas se alzaron en el valle las familias de los Salazar y Fernández de Velasco, éstos posteriormente duques de Frías.

En tiempos modernos le tocaron las alteraciones de las Comunidades de Castilla. La decadencia posterior queda bien patente en la documentación municipal. Más recientemente el foso del Ebro fue línea fronteriza de carlistas y liberales, y también separó a los dos bandos que se enfrentaron en la última guerra civil (1.936-39). Lógicamente, el valle sufrió plenamente sus consecuencias.

Puente sobre el río Ebro en Frías

Puente sobre el río Ebro en Frías

En un principio esta zona estuvo administrada religiosamente, al igual que políticamente, desde Frías, formando un sólo arciprestazgo. Desde el siglo XIII se creó otro exclusivamente con Tobalina y pueblos cercanos.

Todos los templos estuvieron servidos por su propio cura hasta hace unos años, en que a causa del descenso de sacerdotes y parroquianos, los servicios religiosos se encuentran semiolvidados.

Los templos destacan en altura, todos de piedra y bien trabajados. Son dignas de destacar las iglesias de San Martín de Don, Quintana Martín Galíndez, Herrán y Santa María de Garoña. A veces tienen el cementerio adosado, pero lo normal es que éste se encuentre alejado. Los mismos motivos señalados explican el que las ermitas se hallen en ruinas, incluso algunas famosas en el pasado como Villalomiz (Las Viadas), Calleros (La Prada) y los Mártires (Plágaro).

Estela funeraria

Estela funeraria romana hallada en Gabanes


Tumbas en la roca

Tumbas altomedievales de Quintana María

En todos los lugares del valle hay algo que admirar, desde unos bellísimos paisajes (Las Puentes de Herrán, el estrecho del embalse de Sobrón ... ), hasta una densa historia artística. En Mijaralengua puede verse un impresionante menhir.

Monasterios y tumbas altomedievales se conservan en Herrán (San Martín y el Pópilo), Pajares, Orbañanos, Santa María de Garoña y las impresionantes de Montejo de Cebas y Quintanamaría.

Santa María de Garoña

Santa María de Garoña

Algún resto románico existe en casi todas las parroquias. Los más notables en la Orden, Pedrosa y Lozares. Las demás construcciones corresponden, de forma casi absoluta, a los siglos góticos y renacentista. En cambio los retablos son prácticamente todos barrocos, aunque disponemos de algunos anteriores (de los años renacentistas) de extraordinaria belleza como son los de San Martín de Don, Lozares y Bascuñuelos.

Convento de San Martín de Don
Convento de San Miguel, en San Martín de Don

En el pasado hubo imágenes marianas del período de transición del románico al gótico, en todos los pueblos. A pesar de las desapariciones aún quedan en Cormenzana, Lozares, Las Viadas, Revilla y La Prada. Otro tipo de imaginería o escultura puede contemplarse sobre todo en San Martín de Don.

 

Ya se ha dicho cómo hubo muchos y pequeños monasterios repoblacionales. Con el tiempo su pobreza les empujó a agruparse bajo la protección de otros más poderosos, como son Oña y San Millán de la Cogolla. Hoy sólo permanece su recuerdo en la toponimia. El único monasterio de cierto poder económico que aún permanece, luciendo una gran estampa arquitectónica, es el de San Martín de Don. Fundado por el Obispo Don Juan Ochoa de Salazar, está ocupado por monjas clarisas.

Parroquia de La Orden

Vano de la parroquia de La Orden

Otros edificios dignos de visitar son la torre de los Salazar en Quintana, cuadrada, sobria y de bella estampa. Al igual que la de Lomana, fue levantada en el siglo XV. Esta última perteneció a los Bonifaz. Dentro de su sencillez, destaca por sus bellas proporciones y ornamentación gótica, especialmente visible en los vanos.

Buenos escudos existen en Herrán, Gabanes, Barcina del Barco y San Martín de Don.

Desde Tobalina puede hacerse alguna escapada a ciertos pueblos de los contornos. Tienen mucho que admirar poblaciones como Frías (paisaje, caserío, puente, castillo...), Oña (el antiguo monasterio benedictino), Medina de Pomar que, aunque más alejada, ofrece la bella estampa de sus «Torres», callejuelas medievales y el monasterio de Santa Clara con un excelente museo de objetos religiosos, y Villarcayo en el que destaca también el extraordinario museo del Monasterio de Vileña.

Casa de Herrán

Casa blasonada de Herrán


Quintana Martín-Galíndez

Quintana Martín-Galíndez, capital del Valle de Tobalina

Esta información ha sido extraída del folleto editado por el Ayuntamiento del Valle de Tobalina (edición patrocinada por CAJA DE AHORROS DEL CÍRCULO CATÓLICO). Para mayor información visitar www.valledetobalina.com

 

Fecha de última actualización: 11 de marzo de 2.004