HISTORIA DE MONTEJO DE CEBAS

 

Río Ebro a su paso por Montejo de CebasPueblo enclavado en una suave cuesta al inicio del más pronunciado de los meandros del Ebro, junto a uno de los escasos puentes que antiguamente salvaron el río aprovechando lo escarpado de la hoz cercana. Hoy se compone de dos partes muy distintas: el antiguo lugar, muy apiñado, y la moderna colonia residencial, junto al puente, denominado «Grupo residencial de los Montejos» dividido a su vez en otras dos partes por la carretera que lleva a Frías. En el casco viejo destacan las calles de la Iglesia y la Mayor alrededor de una pequeña plaza.

El nombre de Montejo hace referencia a su emplazamiento montuoso y Cebas procede de la palabra acebo, planta muy común en la zona. Ya aparece con este nombre en el año 1177.

Junto a la carretera, exactamente al inicio de la angostura que lleva a Frías, brota la fuente de la Salud, motivo de la instalación de un balneario para dolores de estómago y artritismo. Al desaparecer, su edificio se aprovechó para colegio veraniego.

El término del pueblo coincide en buena medida con el gran recodo del Ebro que penetra hasta Quintana y que forma una extensa llanura arenosa, llamada de S. Sebastián, que aunque de no mucha calidad se aprovechó intensivamente antes para el viñedo y ahora para los cereales. En 1177 el monasterio de Oña ya disponía de 19 fanegas de cultivo y 32,5 obreros de viñedo. Tabién la Orden de S. Juan estuvo bien heredada en Montejo. A mediados del siglo XVIII el vecindario roturaba 290 fanegas y trabajaba 174 obreros de viñedo.


La iglesia, dedicada a S. Millán, se encuentra aislada al norte del caserío, con cementerio adosado. Presenta buen aspecto al exterior destacando su puerta cajeada del siglo XVI, flanqueada por columnas y con medallones en las enjutas. Interiormente es una nave muy alargada y estrecha con un pequeño crucero en el centro. Los tres tramos en que se divide están cubiertos de complicadas nervaduras estrelladas. Hoy aparece limpia de yeso y cal.

El retablo no existe. Fue robado en su casi totalidad hace unos años restándonos tan solo la imagen del patrón. Los elementos actuales fueron ejecutados en 1973 por el escultor T. Roures. En esta iglesia hubo una imagen de Nuestra Señora del Patrocinio de mucha devoción local. Su cura lo fue también de Cuezva. Los feligreses se agruparon alrededor de las cofradías de Santa Ana y la Vera Cruz.

La antigua ermita de S. Sebastián desapareció hace ya más de un siglo.

Hay que señalar, finalmente, un buen escudo en una casa particular con las armas de los Salazar, Varona, Fernández del Manzano y otras alianzas.

En Montejo pueden verse las clásicas tumbas altomedievales («Tumbas de los Moros») muy bien conservadas, junto a la ermita antes citada. Consiste la necrópolis en una media docena de sepulturas talladas en lo alto de la roca con las consabidas características señaladas en otras ya estudiadas en la región. Muy posiblemente hace referencia a ellas el documento de Oña del año 1177 cuando cita el término «Sepulcros».

Presa del Ebro en Montejo de Cebas

 

 

A la derecha se puede ver una fotografía de la presa del pueblo.


Esta información ha sido extractada del libro EL VALLE DE TOBALINA (de Inocencio Cadiñanos Bardeci), editado por el EXCMO. AYUNTAMIENTO DEL VALLE DE TOBALINA (1986).


Debajo se puede ver el puente de entrada a Montejo de Cebas, y al fondo la nueva urbanización.

Urbanización de Montejo de Cebas

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Por el momento no cuento con más fotografías ni información reseñable, pero procuraré añadir aquella con la que vaya contando. En cualquier caso, admito sugerencias (ir a página de Miguel Ángel).

Esta página ha sido actualizada el 24 de septiembre de 1.999


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