Información de Nobleza y Armas del Apellido "de la Herrán"
Es tan notoriamente ilustre el principio de esta casa, que como aseguran Diego Barreiro, Juan Francisco de Heta López de Badillo, Diego Hernández de Mendoza, y todos los demás autores genealógicos, se hallaron sus progenitores en la primera recuperación de España, habiéndose sujetado Martín de la Herrán con generoso espíritu a todos los peligros y escabrosos sucesos de la guerra, haciéndolos reo de sus fatales acontecimientos para coronar sus fines con fragantes laureles, y dejar escritas sus heróicas acciones en las hojas de sus espadas, su eterno renombre en los anales.
Asistió pues a la elección de Don Pelayo y conquista de la ciudad de León, que conseguida se retiró a las montañas de Burgos donde fundó su solar en el Valle de Mena. Y con el mismo y generoso espíritu sirvió su hijo Arnaldo de la Herrán, que asistió a su Príncipe en la Batalla de Clavijo, siendo de los primeros capitanes que rompieron la batalla, mostrándose con tanto ardimiento como manifestaron las armas de que iba cubierto, que fue necesario para desencajarle el morrión limarle por la parte del cerebro. Habiendo casado con Doña Juana de Moscoso, procreó a Miguel de la Herrán, que con Don Alfonso XI se halló en la Batalla del Salado, de quienes procedieron según el Maestro Ariz los que con este apellido se conservan en el referido Valle de Mena y en varios lugares de las montañas de Burgos, de las cuales descendió legítimamente Doña María Josefa de la Herrán. Pero siendo el más constante y verdadero testigo del notorio valor de sus ascendientes, de lo grande de sus operaciones y de lo elevado de su principio, lo misterioso de sus armas que se componen de un escudo partido en Pal; el primero principal, a cuarteles, el primero y cuarto de oro, con tres herraduras azules, descubiertos los agujeros de los clavos; el segundo y tercero rojo con cuatro jaqueles de oro, con una orla de plata, y en ella estos caracteres negros: "Los Herrán de Herrán, por su Dios y por su Rey, morirán o vencerán", y el segundo cuartel rojo, con una faja de plata, y en ella una caldera negra barrada de oro con cabezas de sierpe verdes en las asas y una orla roja con ocho aspas de oro.
Daremos puntual razón de la significación de algunas piezas por ir ya expresada la causa por qué se aumentaron algunas. Y así, el oro significa la constancia que se ha de tener en los peligros para defender a sus soberanos. La plata manifiesta la limpieza del linaje. El color rojo, nobleza, valor y magnanimidad. El azul, la perseverancia y lealtad que se ha de tener al Príncipe. El negro, la obediencia y secreto en las empresas. El verde, el respeto que se ha de tener a su Monarca. Las encinas significan la fortaleza, lealtad y fidelidad que se tuvo en la Milicia. Los leones, la magnanimidad y el terror que se causaba al enemigo. Las herraduras, la fortaleza y prontitud en los encargos. Los jaqueles se dieron a los Caballeros escogidos por señal de su valor y osadía. La faja representa haberse ganado alguna victoria. Las calderas denotan rica hombría, y el poder de mantener gente de guerra. La celada, yelmo y morrión, fue instituída para distinguirse de la nobleza inferior. Y los plumajes y penachos son insignias y trofeos bélicos, que sólo se permitían a los valerosos guerreros.
Del matrimonio que contrajo Don Carlos de Villaelrriego con la citada Doña María Josefa de la Herrán, nacieron Don Joaquín y Don Lorenzo de Villaelrriego y de la Herrán, como consta de sus partidas de bautismo, celebrado en ocho de Octubre de 1719 y diez y seis de Agosto de 1722. Los cuales, para imitar las heróicas acciones de sus ascendientes, se hallan sirviendo a su príncipe de Tenientes, de Jueces, Oficiales en la Villa y Puerto de Santa María de Campeche, y en la Ciudad de Mérida de Yucatán en Indias; por cuya parte se me exhibió una Real Provisión de los Alcaldes de hijos-dalgo de la Real Cancillería de Valladolid en fecha seis de Diciembre de 1751, firmado de Don Juan Navarro Cubero, Don Antonio Sesma y Don Juan Domingo de Junco; y refrendada de Don José Vaca, Escribano Mayor de los hijos-dalgo con motivo de pedimento presentado en la Sala por Don Francisco Agüero Valcarce y en nombre de los referidos en que dijo: Que siendo hijos legítimos de los referidos Don Carlos de Villaelrriego y Doña María Josefa de la Herrán, su mujer; vecinos del lugar de Pámanes, Junta de Cudeyo, merindad de Transmiera, nietos de Don Francisco de Villaelrriego y de Don Antonio de Liaño y segundos nietos legítimos de Don Juan de Villaelrriego y de Doña María Durante, hijosdalgo, notorios de sangre en cuya posesión estaban, y habían estado los demás sus ascendientes por todas líneas. Y que sin embargo de tener sus partes hacienda en el lugar de San Salvador de dicha Junta, el Concejo, Justicia y Regimiento, no les había querido dar el Estado que como a tales hijosdalgo les correspondía pretestando la ausencia de sus partes. En cuya virtud pidió se les librase la citada provisión que notificada a dicho Concejo y vecinos la obedecieron y cumplieron en 20 de dicho mes y año y conforme a lo referido, se me pidió por los nominados Don Joaquín y Don Lorenzo de Villaelrriego y de la Herrán les organizase las armas de su línea paterna y materna para que unidas pudiesen usar de ellas, concediéndoles para ello mi facultad.
En cuya consecuencia y de Real Facultad que en mí reside aprobada y notifcada por Decreto de Su Majestad (q.D.g.), de 17 de Noviembre del año pasado de 1749, en que mandó que ninguna otra persona, que los Reyes de Armas se intrometiere a hacer los Entronques, Genealogías, y demás instrumentos pertenecientes a estos empleos, les organizamos los citados Blasones en la forma que se reconocen iluminados en el principio de esta certificación que es partida en faja, el primero con las armas de Villaelrriego, y el segundo las de la Herrán que unas y otras van iluminadas también en cada casa.
Y siendo tan misteriosas las insignias de que se componen y tan estimable y antiguo en uso de las Armas que tuvieron principio con las heróicas acciones de los hombres sirviendo de luceros y permanentes astros en el firmamento de la Historia para hacer más venerables y respetuosas las familias distinguiéndolas según los grados de las dignidades perpetuas o temporales; y habiendo tomado su origen de aquellos primeros duelos que la envida, furor y ambición de los hombres introdujeron en los más antiguos siglos, para mostrarse más formidables y espantosos a la vista de sus enemigos.
Y en fuerza de los citados documentos y de la referida Real Facultad concedemos a los expresados Don Joaquín y Don Lorenzo de Villaelrriego y de la Herrán, que pueden usar y sus descendientes del mencionado escudo de Armas sin que por ningún Tribunal se le embarace su uso en sus portadas, sellos, sepulcros y demás partes acostumbradas; de cuyo pedimento damos la presente firmada en nuestro nombre y sellado con el sello de nuestras Armas. En Madrid a 20 de Marzo de 1752. Don Manuel Antonio Brochero.
Los Escribanos del Rey nuestro Señor, Públicos y del número de esta Villa de Madrid que aquí signamos y firmamos, damos fe que Don Manuel Antonio Brochero de quien está firmado el despacho antecedente, es Rey de Armas del Rey nuestro Señor, y la firma que está al pie de ella es suya propia y la que acostumbra a hacer, a cuyos escritos siempre se ha dado y da crédito en juicio y fuera de él; de cuyo pedimento damos entera fe y la presente en esta dicha Villa a veintitrés días del mes de Marzo de mil setecientos cincuenta y dos años. En testimonio + de verdad. Ventura Felip. En testimonio + de verdad. Manuel Belinchen. En testimonio + de verdad. Manuel Chinchillo.
Don Vicente Francisco Verdugo Escribano Mayor perpetuo del Ayuntamiento de esta muy noble y coronada Villa de Madrid, certifico: Que Don Manuel Antonio Brochero de quien está firmado el despacho antecedente es Rey de Armas del Rey nuestro Señor; y los Escribanos que le comprueban lo son Públicos y del número de esta dicha Villa a cuyos escritos siempre se ha dado y da crédito en juicio y fuera de él. Y de pedimento del referido Don Manuel Antonio Brochero, doy la presente firmada de mi nombre y sellada con el sello de las Armas de esta dicha Villa en ella a veintitrés días del mes de Marzo de mil setecientos cincuenta y dos. Don Vicente Francisco Verdugo.
Es copia del documento que se conserva en la Casa de Don Vicente Fernández de la Torre y Doña María Riva Gamba, traducido al castellano actualmente en uso.
Santander 19 de Febrero de 1945.
NOTA: Esta información ha sido facilitada por Manuel Grosso de la Herrán (Cádiz; España)
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Fecha de última actualización: 10-1-2006