El edificio es un caserío bifamiliar del siglo XIX totalmente rehabilitado (año 2002). El exterior conserva la arquitectura original de la época y el interior es una combinación de rehabilitación original de la época con las más modernas instalaciones de uso.

Cada vivienda consta de una planta baja de 80 m2 compuesta por cocina (completamente equipada), sala de estar, aseo y txoko. Y una primera planta con dos habitaciones abuhardilladas (una individual y otra doble con dos camas), y dos habitaciones dobles (con camas de matrimonio) y dos baños completos (uno en el pasillo y otro en una habitación doble de matrimonio. Todo ello realizado con materiales nobles (roble, castaño,...) y de primera calidad (Porcelanosa, Roca,...). Asimismo dispone de aparcamiento propio, barbacoa y calefacción central.