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 BELINCHON.

 

Ver los apellidos belinchoneros CASTEJONDENCHELLANOS  Y  SANTA_CRUZ en Genealogías Hispanas de esta web.

 

Ver "bautizados en Belinchón" en BELINCHON_X, BELINCHON_XI, BELINCHON_XII Y BELINCHON_XIII.

 

Un belinchonero en Indias, siglo XVI.

 

1º: Texto tomado del Diccionario Histórico de la Compañía de Jesús.

 

Alonso de Bárzana. Misionero y lingüista. Nacido en el año 1530 en Belinchón (Cuenca), España; y fallecido el 31 de diciembre de 1597 en Cuzco, Perú. 

Hechos sus primeros estudios en su pueblo natal (Belinchón), se trasladó con su padre, médico, a Baeza, en cuya Universidad obtuvo los grados de maestro en artes y bachiller en teología. Discípulo de Juan de Ávila, ejerció diez años la predicación antes de entrar en la CJ. Se ofreció para las misiones y, enviado por el P. General Francisco de Borja al Perú, zarpó (1569) en la armada del virrey Francisco de Toledo, con la expedición que dirigía el P. Bartolomé Hernández. Ya en el viaje comenzó a estudiar quechua, que continuó asiduamente en Lima. Muy pronto pudo trabajar entre los indios, en las doctrinas de Santiago del Cercado, a las afueras de Lima, y en la de Huarochirí, también dependiente de Lima, recién confiada a la CJ.

En los diversos informes desde 1571 a 1576 se dice que Bárzana es «muy siervo de Dios» y buen predicador, con «caudal para leer una cátedra», pero sin talento para gobernar. Se señala que no está amoldado al Instituto de la CJ, aunque más tarde se le reconoce como muy afecto a él. Se destaca que sabe bien el quechua y el aymara. Estando en Cusco (1572), catequizó a Tupac Amaru, el último Inca, condenado a muerte por el virrey Toledo. Predicó la tanda cuaresmal de 1574 en Potosí (Bolivia), y la de 1575, en la zona del lago Titicaca, en Chucuito (Perú) y en la adyacente de La Paz (Bolivia), de lengua aymara.

En la I Congregación Provincial (enero 1576) se decidió la redacción de gramáticas y catecismos en quechua y aymara. En octubre, hubo otra congregación provincial para elegir procurador, y se encomendó a Bárzana la tarea de componer las obras citadas. El 19 noviembre el P. General Everardo Mercuriano, en respuesta a una carta de Bárzana, perdida, lo felicita por sus obras en quechua. Le dice además, que su voto de ir a la China queda conmutado «en esa tierra, donde hay más disposición de predicar el Evangelio que en la China». En noviembre 1576, la CJ se hizo cargo de la doctrina aymara de Juli, junto al lago Titicaca, hasta entonces atendida por los dominicos, y B fue uno de los cuatro designados para ella. Cuando tuvo que marcharse (1578), para la fundación de Arequipa, sus indios no cesaron de llorar en toda la tarde.

Tras asistir a la III Congregación Provincial (diciembre 1582), fue enviado a Potosí. En 1583 la Audiencia de Charcas lo nombró catedrático y examinador diocesano de quechua, aymara y puquina (la última hablada en partes de la actual Bolivia), que debían aprender los párrocos por orden de Felipe II. Es probable que B participase, al menos como revisor, en la traducción del catecismo del III Concilio Límense (1582-1583) al quechua y al aymara, junto con Bartolomé de Santiago y Blas Valera.

En 1585, a petición del obispo de Tucumán, Francisco de Vitoria, O.P, se abrió a la CJ un nuevo campo de trabajo en el norte de la actual Argentina. El provincial Juan de Atienza envió a Francisco de Angulo y a Bárzana a Santiago del Estero, donde se les unieron (1586) tres padres procedentes del Brasil. Con uno de ellos, Manuel Ortega, B recorrió las tierras de los tobas, mocobíes y diaguitas, y de los chiriguanos (del sur boliviano). En 1588 acompañó al gobernador de Tucumán, Juan Ramírez de Velasco, en una entrada a la región de los belicosos calchaquíes. Después de misionar (1591) entre los lules, pasó a la gobernación del Paraguay; escribió (febrero 1594) desde Asunción al provincial Juan Sebastián que aunque estudiaba la lengua guaraní cada día y sabía más preceptos de ella que de ninguna otra, no acertaría a pronunciarla en toda su vida.

Estando muy enfermo, el P. Sebastián le mandó (principios 1597) ir a Lima para ser mejor atendido, pero murió durante su viaje. Destacó por su espíritu apostólico y gran capacidad para idiomas. Aprendió el quechua (difundido en el Perú, Bolivia y el norte argentino), el aymara (Perú y Bolivia), el puquina, el chiriguano, variante del guaraní, y el tonocoté y ka-kán (hablados en Tucumán y Santiago del Estero), sobre los que dejó apuntes manuscritos, que fueron usados por los misioneros. Sus cartas rezuman afectividad y piedad.

OBRAS: Doctrina christiana y Cathecismo para instrucción de los indios... Con un confessionarío (Lima, 1583). Confessonario para los cvras de Indios (Lima, 1595). Tercero Cathecismo y exposición... por sermones (Lima, 1585). Arte y Vocabvlarío en la lengva general del Perv (Lima, 1586). Arte de la lengua Toba (La Plata, 1893). MonPer 1-6,8. Monu-menta Catechetica Hispanoamericana, ed. J. G. Duran, 2 v. (Buenos Aires, 1990).

 

2º.- Ahora transcribimos texto tomado de la obra del Padre Antonio Astráin (Madrid 1913; citada abajo, en Fuentes).

 

"Poseemos una relación  (es una relación redactada por el P. José Tiruel en 1601. Existe una copia en el Archivo de Indias, 71-3-29. Pastells, 1.1, pág. 85), mandada pocos años después al P. General, sobre lo que hizo el P. Barzana los primeros meses recién llegado a la diócesis de Tucumán, y vamos a reproducir un fragmento, porque nos da cabal idea, así del celo de este santo misionero, como del fruto copiosísimo que de sus trabajos espirituales se recogió en aquella diócesis.

"Refiriendo el estado deplorable en que se hallaban los indios, algo alejados de las poblaciones de españoles, dice así esta relación: «La mayor parte de estos indios se estaban infieles, aun después de tributarios, y los que estaban bautizados no tenían otra cosa de cristianos más que el agua del bautismo, pues aun el óleo o crisma apenas había indios que lo habían recibido, y por haberlos bautizado los que no sabían sus lenguas no se les había dado a entender lo que recibían, ni otra palabra alguna de la ley de Dios y misterios de nuestra santa fe. Era cosa muy común ser el uno de los cónyuges bautizado y el otro infiel, y estarse gran suma de los bautizados sin casar en sus amancebamientos, y aun en sus ritos antiguos. Nombrarles confesión era como hablarles en griego, porque en su vida habían llegado a tal sacramento. Una de las causas de esta calamidad era el haber entre ellos diferentes lenguas, tanto, que las más generales eran tres, llamadas Tonocote, Kakana y Sanabirona. Fue el Señor servido que aprendiesen los Padres de la Compañía estas lenguas con mucha brevedad, en las cuales andan siempre enseñando y predicando por toda la provincia. Han tomado por medio poner algunas escuelas de indiecitos que, aprendiendo en ellas la ley de Dios, vayan después enseñándola en sus casas y en otros pueblos, disponiendo las gentes para que los Padres puedan con más brevedad perfeccionarlas y pasar adelante a otras provincias.

»Hanse dado tal priesa a ejercitar los ministerios de la Compañía, que en sólo el primer año un solo sacerdote, que fue el P. Alonso deBarzana, aprendió la lengua tonocote, y compuso arte de ella, y catecismo, confesonario y sermonario, ultra de las demás lenguas que fue aprendiendo. El mismo año, que fue de 1585, en los primeros meses (que estuvo en el Tucumán), que fueron desde principios Octubre hasta el fin del año, convirtió él solo, con la divina gracia, 2.424 infieles, y los bautizó a todos, doctrinándolos él mismo con la ayuda de un solo Hermano coadjutor que le acompañaba, y casó 2.574 amancebados, de los cuales eran por la mayor parte uno de los cónyuges infiel y el otro bautizado. El año siguiente de 1586 catequizó y bautizó 4.025, y casó 3.354, que estaban amancebados. El año siguiente de 1587 bautizó en los primeros seis meses 2.823, y casó 1.951 amancebados, y los otros seis meses anduvo con el Gobernador en la conquista de los Diaguitas, y esto era confesando gran suma de indios todo el día entero y gran parte de la noche». Aquí tenemos resumida la historia gloriosísima del P. Alonso de Barzana en el primer año y medio o dos años que pasaron los Padres en la diócesis de Tucumán.

"El Gobernador de aquel país, Juan Ramírez de Velasco, parece que estaba entusiasmado con los dos misioneros de la Compañía, y escribiendo al Rey el 10 de Diciembre de 1586, le dice: «Llegaron hace casi un año dos Padres y un Hermano de la Compañía; el uno ha asistido en esta ciudad, acudiendo a su pretensión con mucha caridad y a hacer algunas informaciones con comisión del Santo Oficio. El otro ha andado siempre fuera, entre los naturales, y en seis meses me han certificado ha bautizado más de cuatro mil personas y casado más de tres mil. Han hecho en esta ciudad una pequeña iglesia en donde se dijo la primera misa el día de Todos los Santos, hubo jubileo plenísimo, que hay pocos en esta tierra. Tendrán necesidad del favor de Su Majestad para que prevalezcan en ella. Creo no han de poder sufrir al Obispo, pero como gente cuerda se animan lo que pueden». En estas últimas palabras indica el Gobernador, no lo que padecían los Padres de la Compañía con el Obispo, pues no sabemos que nunca se disgustase con ellos, sino lo que el mismo Gobernador sufría y hacía sufrir al Prelado. Era un dolor para nuestros Padres y para todas las personas cuerdas ver la poca armonía que mediaba entre el Sr. Victoria y el Gobernador, Juan Ramírez de Velasco. Estos disgustos llegaron a tales términos, que el Obispo presentó la dimisión de su cargo y se retiró a España no muchos años después.

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CATASTRO DEL MARQUÉS DE LA ENSENADA.

 

La confección del llamado "Catastro de Ensenada" (promovido por don Zenón de Somodevilla y Bengoechea, Marqués de la Ensenada) en el año 1752, encaminado al establecimiento de una contribución única que suprimiría un buen número de impuestos, es una importantísima fuente de datos por la cantidad de explicaciones que en ellos se contienen. Afortunadamente todos los interrogatorios que se formularon a Belinchón para esta causa y las respuestas dadas a ellos se conservan íntegramente en el Archivo Histórico provincial de Toledo, donde se guardan los originales en cuatro grandes tomos encuadernados en pergamino bajo las signaturas H-89; H-90; H-91 y H-92. El primero de ellos contiene las respuestas generales, el testimonio del vecindario, copia de la facultad de arbitrios, testimonio de Propios que goza el común y Censo contra ellos, gastos que tiene que satisfacer, certificación de frutos decimales y certificación de la Justicia sobre un pleito entre Belinchón y Tarancón por el aprovechamiento de pastos. El segundo y tercero de los libros (de aproximadamente mil folios manuscritos cada uno) contienen la relación de bienes de todos los vecinos del Estado General; y el cuarto, la relación de vecindario y bienes del Estado Eclesiástico.

A Belinchón le llega la comunicación como integrante de la provincia de Toledo mediante auto de fecha 22 de Enero de 1752. Las respuestas se realizan ante D. José de Orna y Haro, del Consejo de S.M. Comisionado especial para ese acto por las siguientes personas: D. Pedro Granero Mocejón (cura Párroco de la villa); Mateo de Salazar y Nicolás Sanz Muñoz (Alcaldes ordinarios por los estados noble y general); Lorenzo de la Higuera y Alonso Rubio (Regidores); Manuel de la Higuera (Síndico por el Estado General), Francisco Cano Muñoz ("Fiel de Fechas" del ayuntamiento) por ausencia del Escribano que era José Muñoz; José Rubio, Cristóbal Luengo, Francisco Belinchón Higueras y Alonso Rubio (Peritos nombrados para el acto).

 

28.1.-Respuestas generales

 

Van fechadas el 9 de Marzo de 1752 y dicen, entre otras cosas:

"Que la villa es dueña de sí misma por compra que hizo a S.M., como se expresa en el Real Privilegio de venta que hoy tiene presentado original en los Autos que se siguen en el Juzgado de la casa y Corte de S.M. contra las Memorias que llaman de Oropesa, de la que es actual Patrono la Marquesa viuda de Oropesa ".

"Que la villa tiene dos Censos por redimir y quitar, uno de 12.000 Ducados que se tomaron de D. Pedro Alvarez de Toledo (error: era Francisco, no Pedro), Virrey que fue del Perú y Fundador de las Memorias de Oropesa (...) en el año 1509 (error: era 1581, no 1509), en virtud de facultad cuyo original se halla presentado en los Autos del concurso que se sigue, habiéndose destinado en parte para comprarse la villa de S.M. de quien era ella y sus agregados, según y como se los quitó a las Iglesias (...); y otro de 6.000 Ducados que se tomaron de la Inquisición de Cuenca para la creación de un Pósito de trigo ".

Añaden lo que producen los propios de la Villa "cuyos efectos se hallan concursados por el Sr. D. Pedro de Castilla, del Consejo de S.M., a pedimiento de las Memorias de Oropesa, por lo que actualmente no los disfruta, siendo motivo de hallarse su Común en un lamentable conflicto".

El producto de los Propios es el siguiente:

4.400 Reales de Vellón el arrendamiento de la Dehesa del Cerrado.

1.000 R.V. el arrendamiento de la Dehesa Carnicera.

100 R.V. el arrendamiento del Sitio llamado El Prado.

1.500 R.V. del arrendamiento de dos Hornos para cocer pan.

1375 R.V. de la almotacenía y peso mayor.  .

4.000 R.V. de una Escribanía Pública.

Igualmente dicen tener "(...) un Arbitrio concedido sobre un pedazo de tierra en La Ensancha de la que usa a pasto y labor S.M. y señores de su Real Consejo de Castilla (...) para las Fábricas, de un Pósito, de las Casas del Ayuntamiento y la de la Cárcel, para hallarse éstas en la decencia y seguridad que se requiere...”.

 En estas respuestas aparecen, además, los siguientes datos: hay dos mesones (uno de Francisco del Busto y otro de Bernarda Morales y demás herederos de Blas de Peñacarrillo); un médico; cirujano; tienda de aceite y pescado; carnicería propia de la villa; botica y en ella estanco de tabacos y aguardientes; Escribano; ejercientes de Notarios; Alguacil; Sacristán; Maestro de primeras letras; Mercería; tabernero; Mesoneros; Hornero; Carnicería. Hay además, albañil, carretero, herrero, sastres, tejedores, zapateros y 53 personas que son tratantes de azafrán.

Gregorio Salazar tenía 1.370 cabezas de ganado lanar; Francisco del Busto 1.300; Juan Belinchón 400, y además había otras 200 cabezas que pertenecían a diferentes vecinos.

Como actividad principal destaca la agricultura, con viñedo, olivar y tierras dedicadas a cultivo de cebada, avena, centeno, trigo, también se cultiva el azafrán y hay colmenas que dan cera y miel. Además de la agricultura en el pueblo hay ganado, sobre todo lanar.

Añaden que en la Villa hay una Salina que pertenece . S.M. el Rey y que estas Reales Salinas cuentan con un administrador (Manuel Maldonado) en cuya fábrica trabajan diferentes individuos.

En cuanto a los derechos que se hallan impuestos a la villa, tales como Diezmos o Primicia, manifestaron que sobre las tierras de Belinchón hay impuestos: Diezmo, Primicia y Voto de Santiago, por los que pagan en especies diferentes cantidades, perteneciendo al Obispo de Cuenca, Deán y Cabildo (1/3), al Rey e Iglesia (1/3) y el resto a tres beneficiados que son don José de Prada y Cienfuegos, Canónigo de Calahorra, don Fernando Zaragoza, cura de Valdecolmenas de Abajo y al cura párroco. Además hay cuatro prestameras de las que son beneficiarios D. Diego Cárdena, vecino de Cuenca, la Capilla de los Apóstoles y la Capilla de las Pozas.

Belinchón cuenta en aquel año con 360 vecinos, 300 casas habitables, 50 inhabitables y 40 en total ruina.

Al dar los límites de su término dicen lindar al Oriente con el de las villas de Huelves y Barajas y con la Dehesa que llaman de Lobinillas, propia de la Ciudad de Huete.

Hay cuatro molinos de aceite con una piedra cada uno, que pertenecen a Francisco del Busto; a Bernarda Morales; a Francisco Santa Cruz y el otro al Licenciado Tomás Sánchez, presbítero, estando éste último afecto a la Capellanía que goza y posee el dicho Tomás.

Las Cofradías religiosas existentes eran: La Veracruz, Las Ánimas, San Roque, San Pedro, Santísimo y Nuestra Señora del Rosario. Hay además un hospital (situado en la calle que lleva su nombre), que se destina a dar cobijo a pobres y necesitados, así como a transeúntes, manteniéndose principalmente de limosnas y alguna renta de tierras que poseía.

Hay en Belinchón siete sacerdotes: Pedro Granero Mocejón (párroco); Francisco Santa Cruz, Tomás Sánchez Chacón, Francisco García, Félix Denche Higueras y Manuel Vecino (Presbíteros) y Manuel Sánchez, Clérigo de Corona.

 

28.2.- Libro de vecindario (1752).

Este libro contiene el nombre de todos los vecinos con expresión de edades, condición y circunstancias familiares. Está fechado el 1 de Abril de 1752 y de él reproducimos algunas de sus respuestas:

El primer apartado se refiere a los vecinos del Estado de Hijosdalgos, apareciendo como tales:

Mateo Salazar, su mujer Juana García de las Heras y sus hijos Catalina-Josefa y Gregorio Tomás.

Francisco del Busto.

Bernardina de Morales.       

Juan García y su hijo Juan.

Gregorio Salazar Rubio, su mujer Isabel Peñacarrillo y su hijo Celestino.

Gregorio Salazar, su mujer María Rubio y sus hijos Simón, Lucía y Magdalena.

Antonio Peñacarrillo, su mujer Leocadia de Laderia y sus hijos Antonio y María Josefa.

Clemente Peñacarrillo, soltero.

Sebastián Villagarcía, su mujer Josefa Ochoa y sus hijos Sebastián, Fernando, Urbano e Isidoro.

Mateo Villagarcía y su mujer, María Barriga.

Y Victoria de la Higuera, viuda.        

Continúa la relación con los vecinos labradores apareciendo 87, entre ellos:

Manuel García Orea, su mujer Magdalena Salto y sus hijos Rafael y Valeriano.

Cristóbal Barriga, su mujer Catalina Sánchez y sus hijos Saturnino y Antonia.

Francisco Belinchón Higueras y su hijo Francisco.

Juan de Almarza y su mujer Ana María Belinchón.

Como   vecinos   labradores   y   pastores   sirvientes,   hortelanos   y jornaleros, figuran 150, entre ellos:

Manuel de Almarza.           

Diego Navarro.

Pedro Alonso.     

Tomás del Burgo                                                 

Juan de Matamoros.                                       

Cristóbal García.  

Francisco Jordán.

Juan de Ochoa.

Julián Belinchón. 

Juan Moreno.

Dionisio de Villaverde.

Marcos Raspeño.

Melchor López.

Y en la relación de vecinos artistas cita:     

Escribano: Diego Leonardo Gutiérrez. 

Notarios: Francisco Cano Muñoz y Manuel Saturio de la Vega.

Alguacil: Juan Castejón de Blas.     

Médico: Pedro Sanz.

Cirujano: Antonio Rosillo.               

Boticario y Estanquero: Francisco del Río.

Sacristán: Pedro Moreno Perona y Patricio Moreno.

Tejedores: Juan Navarro y Diego Martín, entre otros.

Sastres: Pedro y José Camarero Juan Olmillo.

Zapateros: aparecen 11, entre ellos, Pedro Leal, Pedro Polo, Julián allesteros y Tomás de la Torre.

Además cita 46 trajinantes, 46 viudas y los vecinos del estado eclesiástico antes nombrados.

 

Belinchón, año 1752. Vecinos, según el Catastro de Ensenada.

 

Ana

Almanza

 

 

Labrador del E. G.

Manuel

Almanza

 

 

Labrador sirviente

María

Almanza

 

 

Viuda

Mariana

Alonso

 

 

Viuda

Pedro

Alonso

 

 

Pastor

Gabriel

Alvarez

 

 

Trajinante

Juan

Aragón

 

 

Labrador del E. G.

Francisco

Asi

 

 

Hortelano

Francisco

Bal (del)

 

 

Hortelano

Juan

Ballesteros

 

 

Zapatero

Cristóbal

Barriga

 

 

Labrador del E. G.

María

Barriga

 

 

Viuda

Francisco

Becino

 

 

Labrador del E. G.

Juan

Belinchón

 

 

Labrador del E. G.

Julián

Belinchón

 

 

Hortelano

Teresa

Belinchón

 

 

Viuda

María

Benáchez

 

 

Labrador del E. G.

Jerónimo

Billarejo

 

 

Trajinante

Melchora

Bravo

 

 

Viuda

Tomás

Burgo (del)

 

 

Pastor

Francisco

Busto (del)

 

 

Hijos dalgo

José

Camarero

 

 

Sastre

Pedro

Camarero

 

 

Sastre

Manuel

Campezo

 

 

Labrador del E. G.

Diego

Campo (del)

 

 

¿Sigue sacristán?

Francisco

Cano

Muñoz

 

Notario

Ana

Castejón

 

 

Labrador del E. G.

Ana

Castejón

 

 

Viuda

José

Castejón

Ramírez

 

Labrador del E. G.

José

Castejón

Ramos

 

Peraire

José

Castejón

de Matías

 

Trajinante

Juan

Castejón

de Blas

 

Alguacil

Juan

Castejón

de Miguel

 

Tejedor

Julián

Castejón

 

 

Peraire

Julián

Castejón

 

 

Zapatero

Manuel

Castejón

Hurtado

 

Tejedor

Pedro

Castejón

 

 

Labrador sirviente

Gerónimo

Chacón

 

 

Labrador del E. G.

Pedro

Colmenar

 

 

Zapatero

Blas

Correas

 

 

Pastor

Manuel

Correas

 

 

Pastor

José

Delgado

 

 

Pastor

Antonio

Denche

 

 

Trajinante

Cristóbal

Denche

 

 

Trajinante

Don Feliz

Denche

Igueras

Presbítero

Eclesiástico

Francisco

Denche

Almanza

 

Labrador del E. G.

Francisco

Denche

"menor"

 

Trajinante

Pedro

Denche

Higueras

 

Trajinante

José

Díaz

Gregorio (de)

Hortelano

Juan

Díaz

 

 

Labrador del E. G.

Manuel

Díaz

Oyuelo

 

Labrador del E. G.

Pedro Lázaro

Enciso

 

 

¿Sigue sacristán?

Boticario y

Estanquero

 

 

Cirujano

Alfonso

García

 

 

Peraire

Alonso

García

 

 

¿Sigue sacristán?

Ana

García

Choque

 

Viuda

Clemente

García

 

 

Labrador del E. G.

Cristóbal

García