Atrás

 RONQUILLO

 

Nota: En sus primeros apartados, esta es la versión que sobre los Ronquillo nos ofrece Eduardo Ruiz Ayúcar en su obra “El Alcalde Ronquillo; su época, su falsa leyenda negra”, editada en 1958. Tales orígenes son considerados erróneos por otros autores.

 

I.- Fernán Velázquez de Cuellar, al que Ruiz Ayúcar nombra como Juan, y de cuyos ascendientes y descendientes, tomados de otras fuentes, nos ocupamos en el apellido Velázquez, en Genealogías Hispanas de esta web (se menciona a Fernán en el apartado III del mismo), fue padre de

 

II.- Juan Velázquez de Cuéllar, padre de

 

III.- Juan Velázquez Ronquillo, que vivía en la segunda mitad del siglo XV en Aldeaseca, lugar anejo a Arévalo, segundón de una rama de la ilustre familia de apellido Velázquez. El apellido Ronquillo no lo habían llevado como apellido sus padres ni abuelos:

 

“Debió de ser el primero en usar el apellido Ronquillo, pues antes de él no se observa en ningún documento de Arévalo ni sus alrededores. Este apellido fue debido a una afonía crónica, y autores dicen que fue su hijo don Rodrigo el primero que lo usó, el caso es que en la sepultura de don Juan ya figura como segundo apellido de éste. Sin que paremos mientes en la opinión que atribuye el apellido a algún ascendiente roncales de la familia, por ser dato sin confirmación”.

 

Juan Velázquez casó con Luisa Dávila, en opinión de Fresno, o bien con Inés Briceño, según Montalvo, o quizás María Dávila, según otras versiones. Fueron hijos suyos

 

1.- Andrés. Padre de

1.1.- María, que casó con el licenciado García de Ballesteros, corregidor de Madrigal de las Altas Torres, con quien tuvo un hijo,

1.1.1.- Juan Ballesteros Ronquillo, que al casar con Isabel (o Inés) Verdugo de la Cárcel, hija del señor de las Olmedillas, consiguió de las monjas bernardas que le cedieran un trozo de la huerta para edificar su casa solariega con fachadas a las calles de Santa María y Palacio Viejo, casa que no terminaron pero de la que se conserva su hermosa portada con los escudos de las familias Ronquillo, Briceño y Ballesteros Verdugo.

 

2.- Juan, padre de

2.1.- Juan Velázquez.

 

3.- Rodrigo, que sigue.

4.- Jimena. Monja.

 

II.- Rodrigo Ronquillo, nacido en  Aldeaseca en el año 1471, casó en 1498 con Teresa Briceño, de la casa de Mingolián e hija de Ruy González Briceño, destacado personaje de Castilla, cuya sepultura se encuentra junto al altar mayor de la iglesia de Santa María la Mayor, magnífica obra mudéjar de atrevida arquitectura, y cuyo patronato disfrutaba el antiguo linaje de los Briceño. Padres de

 

1.- Gonzalo Ronquillo, que sigue.

2.- Luis. Sacerdote.

 

3.- Catalina, que casó en Arévalo con el licenciado don Luis Mercado y Peñalosa, y murió después de tener nueve hijos, algunos de los cuales continuaron habitando en la villa con sus descendientes, apareciendo en los censos de vecindad de los años 1611, 1631 y 1702. Hijos suyos fueron

3.1.- Diego Ronquillo, que fue Maestre de Campo y General en Indias, falleciendo en Manila en el año 1622; fundó el Pósito y la Ermita del Royo de la campana del Aceral, así como una capellanía en Aldeaseca para que con sus rentas se dijeran misas por su alma y por la de su abuelo don Rodrigo Ronquillo.

 

3.2.- Gonzalo Ronquillo y Peñalosa fundador en Filipinas del municipio de Arévalo, jurisdicción de Ilo-Ilo.

 

4.- Francisca. Monja.  

 

III.- Gonzalo Ronquillo, natural de Arévalo, heredó el mayorazgo,  y fue Comendador de Santa Cruz de la Zarza en la Orden de Santiago y regidor perpetuo de Arévalo, y  casó con doña Ana del Castillo, natural de Burgos. Padres de

 

1.- Rodrigo Ronquillo del Castillo, que sigue.

2.- Juan Ronquillo del Castillo, que fue uno de los personajes más famosos de la historia de Filipinas.

3.- María Ronquillo del Castillo.

4.- Francisca Ronquillo del Castillo.

5.- Luis. Ronquillo del Castillo.

 

IV. Rodrigo Ronquillo del Castillo, caballero de Santiago y regidor perpetuo de Arévalo, heredó el mayorazgo y contrajo matrimonio con doña Juana de Cuevas, natural de Burgos y Señora de Villanafur (hija del secretario de la Corte Francisco de Cuevas, natural de Burgos y Señor de Villanafur, y de la famosa humanista Luisa Sijeo -o Sygea- de Velasco, natural de Tarancón, villa de la provincia de Cuenca). Fueron padres de

 

1.- Francisco Ronquillo de Cuevas, nacido en Arévalo, fue Señor de Villanafur y Caballero de la Orden de Santiago con fecha 3 de Marzo de 1622. Casó con la dama salmantina doña Catalina de Fonseca, Señora del Cubo, y tuvieron estos hijos:

1.1.- Lorenzo Ronquillo Fonseca, mayorazgo, que fue Señor de Villanafur, Caballero de Calatrava, y casó con otra  Fonseca, su prima, de nombre Catalina de Leiva. Padres de

1.1.1.- Francisca Ronquillo, Condesa de Gramado, que murió soltera, extinguiéndose en ella la línea directa de la primogenitura y pasando el mayorazgo a la línea del segundo hijo de don Rodrigo y doña Juana, Antonio, del que tratamos en el apartado V.

 

1.2.- Catalina Ronquillo Fonseca, mujer de Diego de Rivera, del Consejo y Cámara de Su Majestad, padre de

1.2.1.- Juana Rivera y Ronquillo, segunda Marquesa de Villagarcía.

 

2.- Gonzalo Ronquillo de Cuevas, natural de Burgos y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 13 de Junio de 1626. Ocupó altos cargos en Filipinas, entre ellos el de Gobernador de Manila, donde falleció en 1647.

 

3.- Antonio Ronquillo de Cuevas, que sigue.

4.- Luis Ronquillo de Cuevas. Fraile agustino, que también pasó a Filipinas, donde murió.

5.- Gaspar Ronquillo de Cuevas. Murió en batalla dada en Flandes.

6.- Pedro Ronquillo de Cuevas. Murió en batalla dada en Flandes (en la misma que su hermano Gaspar).

 

V.- Antonio Ronquillo de Cuevas, nacido en Arévalo, poseedor del mayorazgo tras la muerte de su hermano Francisco, Caballero de la Orden de Alcántara, en la que ingresó el 23 de noviembre de 1629, Comendador del Peso Real de Valencia, Embajador en Roma  y Virrey de Sicilia.

 

“D. Antonio Ronquillo Cuevas –relata el Duque de Maura- hace fructíferos estudios en el salmantino Colegio de Oviedo, es Oidor en Valladolid y se traslada a Madrid como Fiscal del Consejo de Ordenes, siendo, a poco, Ministro suyo. Asciende al de Castilla, entra a formar parte de su Cámara, se le envía a Milán como gran Chanciller del Ducado y, en 1636, se le confiere plenipotencia para representar a Su Majestad Católica en el Congreso de Colonia (junto con el Duque de Alcalá y don Francisco de Meló), donde la Casa de Austria se propone iniciar negociaciones de paz con el Cristianísimo. Frústrase este conato prematuro por incomparecencia del Francés (no obstante haber aceptado inicialmente el lugar y el designio de la reunión) y, de retorno en Milán, tras una demorada aunque infructífera residencia en Alemania, pasa D. Antonio a interinar la Embajada de Génova y a desempeñar luego en propiedad la de Roma, trasladándose, por fin, a Sicilia como Virrey interino de aquel reino, honrosísimo cargo que ejerce hasta su muerte, el 10 de julio de 1651”.

 

Se unió en matrimonio con doña María Briceño de Duero, natural y Señora de Molezuelas de la Carballeda, pueblo del partido judicial de Puebla de Sanabria y provincia de Zamora (hija de Antonio Briceño Osorio, natural y Señor de Molezuelas, y de doña Inés de Duero, natural de Valladolid) y de ese enlace nacieron ocho hijos varones y dos hembras

 

1.- María Teresa Ronquillo Briceño, Dama de la Reina doña Mariana. Casó en 1672 con Carlos Briceño Colonna, Marqués de Villanueva de las Torres

 

2.- Manuel Ronquillo Briceño, el primogénito, que muere muy joven, peleando con franceses en tierras de Milán al mando de una compañía de caballos corazas.

 

3.- José Briceño Ronquillo, segundo de los hijos varones, -copiamos del Duque de Maura- elevado a mayorazgo por la prematura muerte de su hermano Manuel, aspira a medrar en la Corte. Nacido en Valladolid el 1 de mayo de 1628, meses antes que en Madrid el bastardo de Felipe IV, figura entre los jóvenes de análoga edad, buena y no empingorotada familia, que son seleccionados para acompañar a su Serenidad (en función de gentiles hombres de su cámara) cuando se le pone Casa principesca. La protección de valedor tan eficaz le depara, en el curso de los años, una capitanía de la Guardia vieja de Su Majestad y el título de Vizconde de Villar de Farfón, que, como regalo de Reyes, le otorga Felipe IV el 6 de enero de 1658. Se eclipsa después su estrella a consecuencia de la desgracia política de D. Juan de Austria, pero, llegado el hermano del Rey a Primer Ministro, y pródigo en mercedes con sus partidarios, obtiene para este amigo de su adolescencia un título condal. El 4 de octubre de 1677, festividad de San Francisco de Asís, crea Carlos II el condado de Gramedo en favor de José Briceño Ronquillo (quien, al igual que varios de sus hermanos, antepone el apellido materno al paterno), en atención a los servicios y méritos de su padre. Se ha facilitado así el matrimonio del agraciado con la heredera de la Casa de Ronquillo, aquella doña Francisca, señora de Villanasur, única descendiente de D. Lorenzo, ya fallecido.

 

4.- Pedro Ronquillo Briceño, que sigue la línea.

 

5.- Martín Carlos Ronquillo Briceño, natural de Milán, que se cruzó Caballero de la Orden de Calatrava en 1662.Quinto de los hijos varones, murió en la rota de Estremoz.

 

6.- Bernabé Ronquillo Briceño, también nacido en Milán y Caballero de Calatrava en el mismo año que su hermano Martín. Sexto de los varones, caído también en Portugal durante otra acción de aquella guerra,

 

7.- Antonio Ronquillo Briceño, natural de Madrid, tercer Conde de Gramedo y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 27 de Septiembre de 1683. De su vida se tratará abajo, al referirnos a su hermano Pedro. Contrajo matrimonio con Ana Ramos del Manzano, Condesa de Francos, única heredera del que fue, durante la Regencia de Dª Mariana, exonerado Maestro de Carlos II, e indemnizado de esa malandanza política con el susodicho título de Castilla, en 1678, por obra de D. Juan de Austria más que por gracia del Rey.

 

8.- Francisco Ronquillo Briceño, nacido en Milán, que –en palabras del Duque de Maura- fue el más ambicioso de los vástagos de D. Antonio, y el mejor dotado también para la intriga política. Nacido en Milán el 22 de octubre de 1644, nombrado pocos años adelante mayordomo de D. Juan de Austria, junto al cual debió de aprender mañas eficaces, gestionó y obtuvo muy solicitados Corregimientos, entre ellos el de Córdoba y el de Madrid, donde se granjeó gran popularidad callejera, a trueque de malquistarse con las clases pudientes, cuya enemiga le hizo perder el cargo. Para recuperarlo, y seguir ascendiendo, urdió muy diestramente el famoso motín contra Oropesa. Aunque no sin rudos vaivenes, inevitables en tiempos tan procelosos, consiguió mantenerse a flote y, siendo ya Rey Felipe V, colmar su ambición alcanzando el altísimo puesto de Gobernador del Consejo de Castilla. Fue del Consejo de Su Majestad, Gobernador del Supremo de Castilla, Teniente General de los Reales Ejércitos, Caballero de la Orden de Calatrava, ingresado en el año 1662, y segundo Marqués de Villanueva de las Torres. Casó en Zaragoza el 25-VII-1671 con doña Petronila Ximénez de Morillo, nacida en dicha capital en 1652 (hija de Pedro Ximénez de Morillo, natural de Zaragoza y del Consejo de Su Majestad, y de doña Ana Pérez de Suelves, natural de Barbastro). Fueron padres de

8.1.- Pedro Ronquillo Briceño y Ximénez de Morillo, nacido en Palencia el 11-XI-1679, Mariscal de Campo y Caballero de la Orden de Santiago, en la que ingresó el 8 de Julio de 1709 (signatura 7233).

 

8.2.- Angela Manuela Ronquillo Ximénez de Morillo, que casó el 1 de Marzo de 1694 con Antonio Vázquez de Coronado, primer Marqués de la Coquilla y Conde de Montalvo.

 

9.- Inés Ronquillo Briceño. Monja.

 

10.- Rodrigo Ronquillo Briceño, octavo de los hijos varones, capitán de caballería pesada en el Milanesado, como el primogénito.

 

VI. Pedro Ronquillo Briceño, nacido en Madrid y bautizado en la Parroquia de San Martín el 1 de febrero de 1630. Caballero de Alcántara desde 1635, Colegial de Oviedo, en Salamanca, Oidor de la Real Chancillería de Granada, Superintendente de la Justicia Militar en Flandes, Ministro del Consejo de Indias y de su Cámara, Enviado de Su Majestad Cesárea cerca del Rey de Suecia y de Su Majestad Católica cerca del de Polonia, Plenipotenciario español en el Congreso de paces de Nimega, Embajador en Londres y Consejero de Estado, fallecido sin tomar posesión de este último cargo.

 

De él y de su hermano Antonio dice Maura: “Nacidos ambos en Madrid y no en Italia como sus hermanos menores, aprendieron en Castilla las primeras letras y, durante su adolescencia y juventud, residieron en populosas ciudades de la otra Península, Milán, Génova, Roma y Palermo. Es muy verosímil además que acompañasen a sus padres por tierras de Alemania, puesto que la prole doméstica de los patriarcales D. Antonio y Dª María estaba reducida por entonces a tres hijos varones, nonnatos aún los restantes, y adscrito ya el primogénito, Manuel, al ejército del Milanesado. ¿Qué otra ocasión pintiparada tuvo si no nuestro héroe para adiestrarse en el manejo de las lenguas alemana y francesa? Por su conocimiento de entrambas se le escogió, tiempo adelante, para desempeñar misiones diplomáticas en Suecia y en Polonia”.

 

“Tras el fallecimiento, en 1651, del Virrey interino de Sicilia, su viuda y los hijos que continuaban a su lado, retornaron a la Corte de España. María Briceño Duero, que era por derecho propio señora de Molezuelas, donde había nacido, y de Gramedo, pasó a figurar entre las Dueñas de honor de Mariana de Austria, primero, y de la Reina de Francia, María Teresa, después. Don Pedro y D. Antonio marcharon por entonces a Salamanca, donde, atenidos al ejemplo de su progenitor, completaron sus estudios jurídicos. Tenía, sin duda, el más joven vocación docente, pues figura en la lista de profesores de la famosa Universidad hasta el año 1670, siendo luego, sucesivamente, Oidor en Valladolid, Consejero de Inquisición, de Indias, de Castilla y de su Cámara.

 

Durante el período estudiantil de su vida, en 1658, tuvo en Madrid un hijo natural, habido en doña Ana López de Mendoza, también de hidalgo linaje. Su nombre:

 

VII. Pedro Francisco Ronquillo Briceño y López de Mendoza, natural de Madrid, quien por ser bastardo no pudo suceder a su padre en el condado de Gramedo, pero, dos años después de quedar huérfano, en 1693, cuando contaba treinta y cinco de edad, obtuvo de Carlos II la merced de un hábito de Santiago.

 

Fuentes:

Correspondencia entre dos embajadores: Don Pedro Ronquillo y el Marqués de Cogollado, 1689-1691, obra del Duque de Maura (Madrid, 1951).

El Alcalde Ronquillo; su época, su falsa leyenda negra”, de Eduardo Ruiz Ayúcar.

Varios en biblioteca.

 

Antonio Castejón.

maruri2004@euskalnet.net

monedacuenta@euskalnet.net

www.euskalnet.net/laviana

 

 

 

 

 

Arriba