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VILLAMONTE

 

De Bizkaia a Argentina. 

 

Estudio realizado por don Prudencio Bustos Argañaraz <prubusarg@gmail.com>

 

 

I) DIEGO DE VILLAMONTE y su mujer, FRANCISCA DE ARECHAVALA[1], vecinos del valle de Gordejuela, en las Encartaciones de Vizcaya, fueron los padres de:

 

II) BARTOLOMÉ DE VILLAMONTE Y ARECHAVALA, bautizado en San Juan de Molinar, valle de Gordejuela, en 1619, siendo sus padrinos Pedro de Villamonte y María de Gallarreta. Casó en dicha parroquia el 20 de enero de 1645 con GONZALA DE MENDIETA, bautizada allí mismo el 6 de agosto de 1621, hija de Francisco de Mendieta y Catalina de Castañiza, siendo padrinos Esteban de Villamonte y doña Agustina de la Puente. Los padrinos del casamiento fueron Domingo de Arechederra y Sebastiana de Castañiza y los testigos Antonio de Ibarguren y Pedro de Largacha [2] Seguimos a tres de sus hijos, a saber:

 

          1) Domingo de Villamonte, de quien se habla en IIIa y

          2) Doña Tomasa de Villamonte, bautizada en San Juan de Molinar el 22 de junio de 1655, teniendo por padrinos a Juan de Labarrieta y su hermana.[3] Casó con José de Larraondo, cuyo hijo, don Sebastián de Larraondo y Villamonte, vecino de Cádiz, receptor general de Andalucía y ministro de la Casa de Contratación, litigó y obtuvo real provisión de nobleza y vizcainía ante la Real Chancillería de Valladolid en 1716.

          3) Doña María de Villamonte, que se traslada a IIIb.

 

IIIa) DOMINGO DE VILLAMONTE Y MENDIETA, nacido en el valle de Gordejuela por 1651, pasó a Lima en donde residió un tiempo y luego se avecindó en Córdoba, desempeñándose como alcalde ordinario de segundo voto en 1687 y 1698, y de primer voto en 1708. Fue maestre de campo y un fuerte comerciante en mulas, géneros, tabaco, azúcar, polvillo (rapé), yerba y cordobanes, con lo que amasó una respetable fortuna. Su casa en la ciudad tenía frente a dos calles, las actuales San Jerónimo y Chacabuco, rodeando la esquina noreste.[4] El 11 de noviembre de 1711 recibió del gobernador Urízar y Arespacochaga una suerte de tierras a la banda del sur del río Suquía abajo, a unas 12 leguas de la ciudad, que habían pertenecido a un pueblo de indios de la encomienda de don Juan de Ávila y Zárate, cuya última habitante, una india llamada Paula, había muerto sin sucesión.[5] Levantó allí una importante estancia llamada Nuestra Señora de Copacabana, con capilla[6], dos atahonas, huertas y lagunas. En su sucesorio se cuentan 46 esclavos.[7] Testó el 5 de noviembre de 1683,[8] declarando ser casado con DOÑA MARÍA GALÍNDEZ, que dio poder para testar a su marido el 23 de julio de 1710 y el testamento fue hecho el 10 de octubre siguiente[9]; hija legítima del capitán Martín Galíndez, natural de San Sebastián, Guipúzcoa, que testó en Córdoba el 30 de noviembre de 1710[10], y de la cordobesa doña María Ordóñez; nieta paterna de Juan Galíndez de Beópez y Mariana de Labayén y Guerra, y nieta materna del capitán Luis Ordóñez e Inclán, asturiano que testó en Córdoba el 11 de octubre de 1686[11], y de doña Teresa de Vera Mujica y Bustamante, que murió bajo poder para testar del 26 de setiembre de 1660.[12] Fueron hijos suyos:

 

          1) Fray Martín de Villamonte, nacido el 25 de setiembre de 1683 y bautizado el 3 de octubre siguiente, siendo padrinos el capitán Lucas Ordóñez y Vera Mujica y doña Jerónima de Herrera y Velasco, su mujer.[13] Sacerdote franciscano, en 1732 era padre lector jubilado del convento de su orden en Córdoba.[14]

          2) Doña María Teresa de Villamonte, que recibió óleo y crisma el 8 de setiembre de 1687, teniendo por padrinos al gobernador don Tomás Félix de Argandoña y su mujer, doña Bartolina Pastene y Salazar.[15] Fue dotada el 15 de enero de 1714 con 16.350 pesos[16] para casarse con el maestre de campo don José de Calera, natural del valle de Trucios, en las Encartaciones de Vizcaya, hijo legítimo de Melchor de Calera y Magdalena de Loredo. Calera, que fue aquí comisario general de caballería y en 1724 se titulaba “juez de residencia de esta ciudad de Córdoba en la Provincia del Tucumán por el señor adelantado don Domingo de Irazusta y Orozco, en conformidad de la Real Cédula de Su Majestad inserta en el despacho[17], hizo escritura de capital por 3.440 pesos el 15 de enero de 1714.[18] Doña María Teresa otorgó su testamento el 4 de enero de 1727, designando heredero a su marido y ordenando fundar una capellanía sobre su casa[19]. Calera, por su parte, otorgó poder para testar al maestro don Cosme Miguel de Peña y Lillo y al capitán Lucas de Allende el 13 de julio de 1730, murió al día siguiente, fue sepultado en Santo Domingo[20] y su testamento fue hecho por Peña y Lillo el 17 de agosto de dicho año, designando heredero a su primo, el licenciado don Manuel Isidoro de Mirones y Benavente, oidor y alcalde de Corte de la Real Audiencia de La Plata.[21] No tuvieron hijos, pero criaron a dos niñas huérfanas llamadas:

A) Doña Bartolina Calera, que a la muerte de doña María Teresa pasó junto con su hermana al monasterio de carmelitas, en donde vivían para 1731. En noviembre de 1737 estaba ya casada con Pedro Pascual de Suasnabas (o Suasnábar)[22], hijo legítimo de José de Suasnabas (que dio poder para testar el 22 de noviembre de 1747 al general don José de Galarza y al maestre de campo don Francisco de Villamonte)[23] y Juana Ventura (con abundante y distinguida sucesión).

B) Doña Francisca Calera, casada con don Pedro del Pino, quien tras enviudar casó por segunda vez con doña María Teresa Tobalina (con sucesión)[24].

 

          3) Don Francisco de Villamonte, cuya línea se traslada a IVa.

 

          4) Doña María Sabina de Villamonte, bautizada como Josefa Sabina de 10 días el 5 de noviembre de 1702, siendo padrinos el capitán Lucas Ordóñez y su mujer.[25] Heredó la estancia del Suquía y entró un capital de 15.376 a su matrimonio con el general don José de Galarza, quien firmó recibo de dote el 9 de diciembre de 1723.[26] Las velaciones matrimoniales se celebraron el 18 de noviembre de 1723, siendo padrinos el maestre de campo don José de Calera y Loredo y doña María Teresa de Villamonte y Galíndez, hermana de la novia.[27] Galarza, que era natural del valle de Burunda en Navarra, fue maestre de campo, alcalde de segundo voto en 1727 y de primer voto electo en 1747[28], procurador general en 1728, familiar del Santo Oficio de la Inquisición, y teniente general, justicia mayor y capitán a guerra de la Gobernación en 1739 y 1756. Viudo, casó en segundas nupcias en 1733 con doña Petronila Hurtado de Saracho y Ordóñez, prima segunda de doña María Sabina y viuda de don Juan de Mayora (con sucesión)[29]. Entró a su primer matrimonio un capital de 4.000 pesos y testó el 13 de mayo de 1765.[30] De dicho matrimonio nació una sola hija:

A) Doña María Antonia de Galarza, muerta sin sucesión antes que su padre.

 

          5) Don Andrés Domingo de Villamonte, nacido el 29 de noviembre de 1704 y bautizado el 7 de diciembre siguiente, con su hermana doña Teresa de Villamonte y el capitán Lucas Ordóñez y Vera Mujica como padrinos.[31] Debió de morir en la niñez.

 

IVa) DON FRANCISCO DE VILLAMONTE Y GALÍNDEZ, bautizado de 14 días el 18 de octubre de 1689[32], fue maestre de campo general, alcalde ordinario de primer voto en 1726, procurador general en 1727 y gobernador de las Armas en 1728 y 1729. En este último año se llama a sí mismo “maestre de campo de primer socorro para cuando lo necesite la real guarnición del puerto de Buenos Aires”.[33] Fue dueño de las estancias de Nuestra Señora de Copacabana y El Sauce, a dos leguas al sur de aquella “a la parte de Caroya”, y casó en 1727 con DOÑA MARÍA DE ARRASCAETA Y FERREYRA (v. Arrascaeta)[34]. Don Francisco testó el 15 de octubre de 1751[35] y murió dos días más tarde a las ocho de la noche, dejando bienes por valor de 40.915 pesos con cuatro reales[36]. Tuvieron cuatro hijas, a saber:

 

          1) Doña Estefanía de Villamonte, que parece haber sido soltera.[37]

          2) Doña María de las Mercedes de Villamonte, muerta antes que su madre, casó el 28 de octubre de 1752 con don Manuel de Soto, “natural de la ciudad de Galicia” (sic), siendo padrinos don Domingo Coarasas y Deiran y su mujer, doña María Teresa de Cebreros y Suárez de Cabrera[38] (sin sucesión).

 

          3) Doña Bernardina Antonia de Villamonte, nacida el 17 de mayo de 1736 y bautizada diez días después, con el general don José Ordóñez de Herrera y su hija, doña Juana Teresa Ordóñez y Bazán como padrinos.[39]

          4) Doña Teodora Josefa de Villamonte, que casó con don Pedro Manuel de Argüello, hijo legítimo de don Pedro de Argüello y doña María Josefa de Molina Navarrete; nieto paterno del capitán José de Argüello y Cortés y doña Mariana de Baigorrí y Brizuela, y nieto materno del capitán don Luis de Molina Navarrete y Tejeda y de doña Isabel de Garay y Peralta.[40] Ella fue dotada por su madre el 13 de setiembre de 1759 con la estancia de El Sauce, valuada en 200 pesos,[41] y el 24 de abril de 1787 compraron al convento de San Francisco la estancia de Nuestra Señora de Copacabana, que había pertenecido al padre de ella, al precio de 300 pesos, que incluía el patronato sobre la capilla. El 9 de diciembre de 1788 se la donaron a su hija doña Toribia.[42] Doña Teodora pidió en 1798 la reapertura del sucesorio de sus abuelos maternos.[43] Tuvieron al menos estos dos hijos:[44]

A) Doña Toribia Manuela de Argüello[45], bautizada el 18 de abril de 1760[46], casada el 21 de junio de 1777 con don Francisco Benito de Ceballos[47], hijo legítimo del capitán don Francisco de Ceballos y de su primera mujer, doña Casilda Ávila (o Dávila); nieto paterno del capitán don Francisco Roque de Ceballos y Calderón y de doña Melchora de Zárate, y nieto materno de don Juan Dávila y de doña Casilda Álvarez y Celaya.[48] Él otorgó escritura de capital por 6.160 pesos en la víspera del casamiento y ella fue dotada tres días más tarde con 3.086 pesos, más 200 en arras que ofreció el novio. Ceballos, que era dueño de la estancia de San Antonio del Monte (actual Capilla del Monte), tasada en 2.000[49], otorgó allí poder para testar el 30 de marzo de 1792 a su mujer y a su hermano el maestro don Florencio de Ceballos. Murió cuatro días después y su hermano testó por él el 3 de octubre siguiente.[50] (con sucesión).

B) Don Fulano de Argüello, arcediano.

 

IIIb) DOÑA MARÍA DE VILLAMONTE Y MENDIETA, que casó en Gordejuela el 6 de diciembre de 1682 con ANTONIO DE ALLENDE, bautizado en la parroquia de San Juan de Molinar, valle de Gordejuela, el 8 de octubre de 1652, regidor y tesorero de la Bula de la Santa Cruzada, hijo legítimo de Antolín de Allende e Isabel Luisa de Larrea Salazar; nieto paterno de Juan de Allende y Basoco y de María de Arechederra y Ortiz de Urtiaga, y nieto materno de Juan de Larrea Salazar y de María Ortiz de Largacha.[51] Tuvieron varios hijos, de los cuales seguimos a:

 

IVb) DON ANTONIO DE ALLENDE Y VILLAMONTE, bautizado en San Juan de Molinar el 14 de enero de 1689.[52] Pasó a América a comienzos del siglo XVIII, entrando al parecer por el puerto de Buenos Aires, en donde se hallaba en 1713. Se radicó en Córdoba, en donde vivían sus tíos, el maestre de campo Domingo de Villamonte y el capitán Lucas de Allende y Larrea. Obtuvo el grado de capitán de las milicias urbanas y por 1732 viajó a Lima, embarcándose en el Callao con rumbo a Panamá en el navío Nuestra Señora de la Soledad. Antes de partir otorgó poder para testar, el 9 de julio de ese año, al general don Esteban Martín de Urízar[53], y dejó asimismo una memoria fechada en la misma ciudad de los Reyes el 1º de setiembre de 1732. Mientras viajaba de regreso murió en el pueblo de Ulluque y su apoderado testó por él en Lima el 27 de marzo de 1733.[54] En el poder para testar incluyó una manda cuya ejecución encomendó a sus primos, el general don Francisco de Villamonte y fray Martín de Villamonte. Consistía en la entrega de 1.500 pesos a DOÑA MARIA IGNACIA DE ARGÜELLO, con la que había celebrado esponsales, hija legítima del capitán José de Argüello y doña Mariana de Baigorrí; nieta paterna del capitán Luis de Argüello y Mansilla y doña Catalina Cortes de Aguilar, y nieta materna del capitán Juan Martínez de Baigorrí y Elso y de doña María de Brizuela y Doria.[55] Confesó que no pudo casarse “por justos embarazos” que le impidieron volver a Córdoba y dejó además 4.000 pesos a cada uno de los dos hijos habidos en ella y 200 para la iglesia de San Juan de Molinar. Doña María Ignacia de Argüello dio poder el 8 de abril de 1734 a don Francisco de Villamonte para que le cobrase el dinero, afirmando que don Antonio murió en el pueblo de Ulloqui, “caminando de retorno a la ciudad de los Reyes”, y que bajo palabra de casamiento y teniendo contratado esponsales tuvo con ella dos hijos. Dijo también que Allende había encomendado la ejecución de su testamento al general Urízar y la crianza de sus hijos a sus dos primos Villamonte.[56] Don Francisco de Villamonte y su mujer reconocieron por escritura del 27 de noviembre de 1737 haber recibido del gobernador don Matías de Anglés 5.200 pesos en plata de don Antonio, comprometiéndose a administrar los bienes de los menores.[57] Doña María Ignacia dio poder para testar a su sobrino, el maestre de campo don Andrés Argüello y su yerno, don Juan Domingo de Berrotarán, el 15 de setiembre de 1764.[58] Fueron dichos hijos:

 

          1) Don José Antonio de Allende, maestre de campo, regidor decano, alcalde de la Santa Hermandad en 1775; dueño de las estancias de Totoral y El Cachi y muerto el 1° de setiembre de 1806.[59] Casó con doña Catalina Moyano, su doble deuda, que dio poder para testar a su marido y a su hijo Leopoldo el 26 de febrero de 1793.[60] Era hija legítima del maestre de campo don Vicente Moyano Cornejo y doña Francisca Ignacia de Cabrera; nieta paterna del maestre de campo don Gil Moyano Cornejo y Oscáriz y de doña Antonia de las Casas y Ceballos, y nieta materna del capitán don Félix de Cabrera y Argüello y de doña Dionisia Celis de Burgos y Oscáriz (con sucesión).[61]

          2) Doña María Mercedes de Allende, a la que su padre llama María de la Natividad, que casó con don Juan Domingo de Berrotarán y Carricaburu, nacido por 1733 en Irún, Guipúzcoa (con sucesión).[62]


 


[1] La parte española del linaje está tomada de ALLENDE NAVARRO, Fernando, La casa-torre de Allende del valle de Gordejuela. Origen y descendencia, Santiago de Chile 1964, págs. 72 y 73, además de los datos que llevan referencias especiales, que me fueron proporcionados por don Federico Masini.

[2] Las partidas mencionadas proceden del expediente de pruebas del caballero de la orden de Carlos III, Domingo de Villanueva y Larraondo Santa Marina y Villamonte, natural de Gordejuela, canónigo de la Catedral de Cádiz y teniente de vicario general de los Reales Ejércitos de mar y de tierra, que obra en el Archivo Histórico Nacional de España, Estado, Carlos III, expte. 5 (información proporcionada por don Federico Masini).

[3] Ibíd., ibíd.

[4] Cfr. LUQUE COLOMBRES, Carlos, Orígenes históricos…, pág. 404. La casa contaba con quince cuartos, cochera, cocina, dos tiendas, dos patios y huerta. Tenía en ella 36 cuadros (A.H.P.C., sección Judicial, Escribanía Nº 1, leg. 262, expte. 16).

[5] Colección Documental Monseñor Dr. Pablo Cabrera, Facultad de Filosofía y Humanidades, Universidad Nacional de Córdoba, Documento N° 8.815.

[6] La capilla, que se mantiene aún en pie y es conocida como capilla de Villamonte, estaba a unos 40 pasos del casco de la estancia, construida en calicanto y cubierta de tejas, de 24 por 7 varas, con presbiterio y tres altares: uno de Nuestra Señora de Copacabana, con una imagen de bulto de dicha advocación de vara y tres cuartos; otro del Señor de la Cruz, con una efigie de vara y dos tercios, y otro de Nuestra Señora de Cocharcas, con su imagen en un cuadro de dos varas por una y un tercio (A.H.P.C., sección Judicial, Escribanía Nº 1, leg. 262, expte. 16y leg. 271, expte. 1).

[7] En el sucesorio le dan tratamiento de don, del que no gozó en vida. El reparto de su herencia motivó un pleito entre su hijo don Francisco y su yerno el general Galarza por un lado, y por el otro su otro yerno, don José de Calera (A.H.P.C., sección Judicial, Escribanía Nº 1, leg. 262, expte. 16 y leg. 271, expte. 1).

[8] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1683, f. 297vo. Domingo de Villamonte hizo venir a Córdoba a varios parientes, consanguíneos y políticos, naturales del valle de Gordejuela y sus alrededores. Entre ellos se cuentan Lucas de Allende y Larrea, Lorenzo Hurtado de Saracho, don Antonio de Allende y Villamonte y Juan de Arrechabala. Los tres primeros dejaron descendencia. Villamonte poseía, al igual que su suegro, bienes en su patria de origen, para cuya cobranza su hijo don Francisco otorgó poder, el 31 de octubre de 1730, a su primo hermano don Sebastián de Larraondo y Villamonte, residente en la ciudad de Cádiz (A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1730/32, f. 260).

[9] Ibíd., ibíd., ibíd., 1710/11, f. 140vo. y 165.

[10] Ibíd., ibíd., ibíd., ibíd., f. 181vo.

[11] Ibíd., ibíd., ibíd., 1686, f. 216.

[12] Cfr. LAZCANO COLODRERO, Linajes... op. cit., tomo 3, pág. 473 et passim, y BUSTOS ARGAÑARAZ, Prudencio, “Los Bustamante de Albornoz”, en Boletín N° 9 del Centro de Estudios Genealógicos de Córdoba, Córdoba 1975, pág. 31 et passim.

[13] A.A.C., bautismos 1 Catedral, f. 157vo.

[14] A.H.P.C., sección Judicial, Escribanía Nº 2, leg. 39, expte. 17.

[15] A.A.C., bautismos 1 Catedral, f. 173.

[16] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1713/14, f. 232vo.

[17] Ibíd., ibíd., ibíd., 1724/25, f. 161vo. Irazusta fue nombrado juez de residencia del gobernador don Esteban de Urízar y Arespacochaga en 1715 y su actuación se extendió hasta 1734, año en que murió en Córdoba, pero ignoro la razón por la que se lo denomina adelantado. Su actuación provocó en Salta serios disturbios (cfr. LORANDI, Ana María “Las residencias frustradas. El juez Domingo de Irazusta contra el Cabildo de Salta”, en Revista Andes N° 11, Salta 2000).

[18] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1713/14, f. 237vo.

[19] Ibíd., sección Judicial, Escribanía Nº 1, leg. 257, expte. 3.

[20] A.A.C., defunciones 2 Catedral, f. 11 vo.

[21] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1728/30, fs. 240vo. y 313vo., y sección Judicial, Escribanía Nº 1, leg. 286, expte. 10.

[22] Ibíd., sección Judicial, Escribanía Nº 1, leg. 286, expte. 10.

[23] Ibíd., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1747, f. 231. El 3 de abril de 1748 se registra otro poder para testar de José Suasnabas –que presumo es el mismo–, esta vez a favor del presbítero maestro don Lorenzo Félix de Gigena Santisteban. Para entonces estaba casado con Melchora de Heredia, pero no menciona hijos (Ibíd., ibíd., ibíd., 1748, f. 160).

[24] Ibíd., ibíd., ibíd., 1762, f. 351.

[25] A.A.C., bautismos 1  Catedral, f. 216vo.

[26] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, |1723/26, f. 186.

[27] A.A.C., matrimonios 1 Catedral, f. 196vo.

[28] Galarza no aceptó el cargo y a pesar de la insistencia del Cabildo, jamás asumió, siendo reemplazado por el regidor decano, maestre de campo don Marcos de Ascasubi (Archivo Municipal de Córdoba –en adelante A.M.C.–, sección Actas Capitulares, libro 28).

[29] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1733, fs. 62 y 74.

[30] Ibíd., ibíd., ibíd., 1764/66, f. 138vo. Galarza dejó, entre otros bienes, una casa con once “viviendas” entre cuartos, salas y aposentos, una tienda con cielo raso de crudo y cortinas de lo mismo, una araña de fierro, jardín y parral, la estancia del Suquía que heredó su primera mujer, un quitasol de ormesí, muchos cuadros, incluyendo un retrato de don Felipe V, y varios libros, entre los que se contaba un lunario perpetuo.

[31] A.A.C., bautismos 1 Catedral, f. 234.

[32] Ibíd., ibíd., f. 180vo.

[33] A.H.P.C., Escribanía Nº 1, leg. 262, expte. 16, y leg. 271, expte. 1.

[34] A.A.C., sección Exptes. matrimoniales Catedral, leg. 64, expte. 114.

[35] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1751, f. 341.

[36] Ibíd., sección Judicial, Escribanía N° 2, leg. 39, expte. 17.

[37] Doña Estefanía recibió una negrita esclava como legado testamentario del donostiarra don Martín de Aguinaga, que otorgó poder para testar en Córdoba el 7 de mayo de 1748 (A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1748, f. 1). Fue también heredera de su tía, doña Mariana de Arrascaeta.

[38] A.A.C., matrimonios 1 Catedral, f. 245vo.

[39] Ibíd., bautismos 2 Catedral, f. 28vo.

[40] LAZCANO COLODRERO, Arturo de, Linajes... op. cit., tomo 1, pág. 51 et passim y tomo 3, pág. 139 et passim.

[41] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1759, tomo 1, f. 185.

[42] Ibíd., ibíd., Reg. N° 2, 1786/91, f. 245vo.

[43] Ibíd., sección Judicial, Escribanía N° 1, leg. 445, expte. 2.

[44] Hacia fines del siglo XVIII vivían en el curato del Río Primero tres hermanos llamados don Pedro Pascual, don Victoriano y don Juan de Villamonte y Argüello, o simplemente Argüello, como indistintamente son nombrados. Don Pedro Pascual, vecino de Santa Rosa y dueño de la estancia de Los Corrales, murió en 1796, siendo viudo de doña María Gómez -viuda a su vez de Fulano Pabón y muerta en 1792-, con la cual procreó cinco hijos (A.H.P.C., sección Judicial, Escribanía Nº 3, leg. 53 expte. 15). Don Victoriano, que murió a fines de 1796 o comienzos de 1797, era casado con doña Ignacia Brocheros, con la que tuvo también cinco hijos (Ibíd., ibíd., ibíd., leg. 53 expte. 14). Los hijos de ambos figuran sólo con el apellido Argüello.

[45] El 20 de noviembre de 1800 firmó por su madre y lo hizo como “Toribia Manuela Ceballos”, es decir, reemplazando su apellido por el de su marido. Fue una pionera de la lamentable costumbre que hoy cunde entre nosotros (A.H.P.C., sección Judicial, Escribanía N° 1, leg. 445, expte. 2, f. 20).

[46] A.A.C., bautismos 2 Catedral, f. 139vo.

[47] Ibíd., matrimonios 2 Catedral, f. 78.

[48] Cfr. MOYANO ALIAGA, Alejandro, “Ceballos”, en Boletín N° 18 del Centro de Estudios Genealógicos de Córdoba, Córdoba 1986, pág. 31.

[49] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1777, fs. 102vo. y 114.

[50] Ibíd., ibíd., ibíd., 1792, fs. 175vo. y 301.

[51] Cfr. ALLENDE NAVARRO, Fernando, La casa-torre de Allende… op. cit., pág. 62 et passim.

[52] Ibíd., pág. 145.

[53] Lo supongo hijo del gobernador del Tucumán don Esteban de Urízar y Arespacochaga.

[54] A.H.P.C., sección Judicial, Escribanía Nº 2, leg. 39, expte. 17.

[55] LAZCANO COLODRERO, Arturo de, Linajes... op. cit., tomo 1, pág. 51 et passim.

[56] A.H.P.C., Secc. Protocolos, Registro Nº 1, 1735/38, f. 97.

[57] Ibíd., ibíd., ibíd., 1734, f. 79vo.

[58] Ibíd., ibíd., ibíd., 1764/66, f. 25.

[59] A.A.C., defunciones 3 Catedral, f. 149 vo.

[60] A.H.P.C., sección Protocolos, Reg. N° 1, 1793, f. 52.

[61] Cfr. LAZCANO COLODRERO, Arturo de, Linajes... op. cit., tomo 3, pág. 183 et passim y MOYANO ALIAGA, Alejandro, Don Jerónimo Luis de Cabrera… op. cit., pág. 540. Moyano Aliaga lo nombra a don José Antonio como Allende y Sorverán.

[62] Cfr. LAZCANO COLODRERO, Arturo de, Linajes... op. cit., tomo 1, pág. 65 et passim.

 

 Estudio realizado por don Prudencio Bustos Argañaraz <prubusarg@gmail.com>

 

Antonio Castejón.

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