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USPARITZA: El Doctor Juan Antonio Usparitza, ginecólogo y fundador de la DYA.

I.- Joan de Usparicha Barandica, natural y vecino de la anteiglesia bizkaína de Muxica, se casó en su parroquia San Vicente de Ugarte, el día 3-VII-1632, con Mari Santurun de Barandica. Padres de:

II.- Joan, Usparicha, Barandica, nacido en el año 1633 en Muxica, parroquia San Vicente de Ugarte, que se casó con Maria Amensari. Padres de:

III.- Juan de Usparicha Amensari, nacido en 1652 en Muxica, P. San Vicente de Ugarte, que se casó con Juana de Larrucea Lexarcegui. Padres de:

IV.- Juan de Usparicha Lexarcegui, nacido en 1687 en Muxica, P. San Vicente de Ugarte, donde se casó en 1712 con Antonia de Urquiaga Solaegui. Padres de:

V.- Juan de Usparicha Urquiaga, nacido en 1714 en Muxica, P. San Vicente de Ugarte, que se casó con Águeda de Rementeria Amezaga. Padres de:

VI.- Antonio de Usparicha Rementeria, nacido en 1739 en Muxica, P. San Vicente de Ugarte, que se casó con Josepha de Ziloniz-Hormaechea y Arribalzaga. Padres de:

VII.- Juan Bauptista de Usparicha y Ziloniz-Hormaechea, nacido en 1776 en Muxica, P. San Vicente de Ugarte. Juan dejó la parroquia y anteiglesia en que habían nacido y vivido sus ascendientes vía paterna y pasó a la de Errigoiti, también en Bizkaia, en cuya parroquia de la Asunción se casó en el año 1803 con Magdalena de Apraiz Arrien. Padres de:

VIII.- José de Usparicha Apraiz, nacido en 1817 Errigoiti, parroquia de la Asunción., que se casó con Juliana de Monasterio Aguirre. Padres de:

IX.- Emeterio de Usparicha Monasterio, nacido en 1847 en Errigoiti, P. de la Asunción. Emeterio abandona Errigoiti y pasa a vivir en Murueta, en cuya parroquia de la Natividad se casa en el año 1869 con Juana Petra de Torre Aralucea. Padres de:

X.- Juan José de Usparitza Torre, nacido en 1870 Murueta, Capitán de la Marina Mercante, se casó con Filomena Lecumberri Sagastume, también nacida en Murueta, en 1880 (hija de Juan Antonio Lecumberri Ubillos y de Romana Sagastume Lecumberri, naturales de Murueta). Los hijos de Juan José y Filomena fueron bautizados en la parroquia Asunción de Axpe, anteiglesia de Busturia. Los dos primeros hijos nacieron en la casa-molino Olachu, jurisdicción de Murueta; los dos siguientes, en la casa nº6 del barrio San Cristóbal de Busturia, y el benjamín, Joan Andoni, en la casa nº 8 de dicho barrio, llamada Palacionuevo:

1.- Blasa Usparitza Lekumberri (Busturia, P. Asunción de Axpe, n. y b. 3-II-1903). Blasa nació en la casa-molino Olachu, jurisdicción de Murueta.

2.- Herminia Purificación Usparitza Lekumberri (Busturia, P. Asunción de Axpe, n. 8 y b. 10-II-1905). Nació en la casa-molino Olachu, jurisdicción de Murueta.

3.- María Nieves Usparitza Lekumberri (Busturia, P. Asunción de Axpe, n. 29-XII-1906 y b. 6-I-1907). Nació en la casa nº 6-1º del barrio San Cristóbal de Busturia.

4.- Mª Soledad Usparitza Lekumberri (Busturia, P. Asunción de Axpe, n. 24 y b. 25-VIII-1911). Nació en la casa nº 6-1º del barrio San Cristóbal de Busturia. Fue esposa de Rafael Víctor Pineda, con el casó el día 12-X-1940 en la bilbaína basílica de Begoña.

5.- Jon Andoni (Juan Antonio) Usparitza Lekumberri (Busturia, P. Asunción de Axpe, n. 7 y b. 10-V-1919). Padrinos de pila: Antonio Aralucea y Leona. Nació en la casa nº 8 del barrio San Cristóbal de Busturia; casa llamada Palacionuevo. Jon Andoni se casó en Bilbao, basílica de Begoña, el día 14-V-1947, con Purificación Martín.

Juan Antonio falleció en enero de 2012. Como homenaje a su memoria, escribía así Jon Uriarte (http://www.elcorreo.com/vizcaya/v/20120116/vizcaya/senor-carreteras-20120116.html):

BILBAINOS CON DIPTONGO

El señor de las carreteras

16.01.12 - 02:09 - JON URIARTE |

“El golpe fue tan fuerte, que creyeron que el cielo se les había caído encima. Era una tarde lluviosa de sábado y sabían lo que les esperaba fuera. Un accidente. En este caso, un 'Renault 12' había derrapado y se había empotrado en el caserío. Mientras los mayores acudían al siniestro los pequeños observaban, con la inocencia propia de los primeros años. Pero entonces llegó una furgoneta blanca. Su matrícula, BI-100.000. Venía de la estación de servicio de Boroa y, casi a la vez, apareció otro vehículo. No recuerdo marca ni color. Tan solo, al hombre que salió de él. Era muy elegante. Como un artista de cine. Tras dar las pertinentes órdenes para que atendieran a los heridos, departió con la dueña del caserío. Una mujer de carácter, que no perdió la ocasión para pedirle un botiquín en condiciones. Estaba harta de utilizar sus sábanas para vendar a los accidentados todos los fines de semana. Aquel hombre era Juan Antonio Usparitza Lecumberri. El ginecólogo de Bilbao. Había nacido un 7 de mayo de 1919 en el barrio de San Cristóbal de Busturia, pero tenía esencia botxera. Porque era capaz de traer a alguien al mundo dos veces. Primero, en su clínica y después, en la carretera.

El viernes, Bizkaia lloró a un hombre que forma parte de nuestra gran historia y, aun mayor, intrahistoria. Porque Usparitza fue un pionero global. Así me lo aseguran médicos, enfermeras y comadronas, en estos días de adioses al Doctor. «Era muy buen ginecólogo», afirma uno. «Fue el primero en aplicar el parto sin dolor», añade otra. Pero no solo se escucha a los profesionales. También a pacientes. «Retransmitía por megafonía los ejercicios y pautas que debíamos seguir para recuperarnos tras el parto», me cuenta una de las muchas amatxus de Bilbao que eligieron sus manos para traer hijos al mundo, y añade: «lo hacía todas las mañanas antes de pasar consulta». En su mítica clínica, sita donde ahora está la de Indautxu, imperaba su estilo. Habitaciones suntuosas para la época, pulcritud obsesiva y rigurosa puntualidad. Como era él. Siempre impecable. Y muy vital. Tanto en el trabajo como fuera. Por eso decidió disfrutar de la vida y de las pequeñas cosas, consciente de la suerte que supone pillar bocanada al nacer. Él trajo al mundo a 26.621 niños vivos y nunca se olvidó de los que no llegaron. Quizá por eso, se empeñó en ejercer de ángel de la guarda. Para ello, se apoyó en cuatro generosos hombres. José Luis Boraita Carasa, Juan Antonio Ipiña Ermecheo, José Ignacio Gallego de la Fuente y Martín Fernández Ruiz. Cuatro socorristas que cambiaron las aguas turquesa de Urdaibai por las grises carreteras de nuestra tierra. Fue allá por 1966. Y desde entonces, se convirtió en un habitual de la radio. Su voz cerraba los domingos la información local, con el parte de accidentes. Y es que estaba predestinado. Nació a cincuenta metros de la ermita del patrón de los automovilistas. Capricho de un destino que le llevó a vivir siempre en el filo. A los 18 años, le tocó combatir en la Guerra Civil. No sé si fue por lo que vio, pero acabó siendo médico. «Desde el principió destacó. ¡Con decirte que salió de la Facultad de Valladolid con sobresaliente!», me apunta un conocido cirujano de Bilbao. Y podría seguir escribiendo tantas líneas, como niños presentó a este mundo. Algunos, sin estar, estuvimos. Soy un rara avis, porque casi todos mis amigos son de Usparitza. Servidor es de Andoni Abando. Pero, de alguna manera, varias generaciones de Bizkaia somos hijos del él. Aunque solo sea por el consejo con el que cerraba sus partes dominicales. «Por favor, tengan cuidado en la carretera». Lo mismo que dijo, hace ahora casi cuatro décadas, en una curva de la carretera hacia Autzagane. Al oírle, Doña Leonor susurró a sus nietos: «escuchad lo que os dice el Doctor». Y así lo recuerda y escribe hoy uno de ellos, orgulloso de haber conocido a un gran hombre. Juan Antonio Usparitza. Señor de las carreteras y Ginecólogo de Bilbao.

Y sobre su DYA, se dice así en wikipedia: http://es.wikipedia.org/wiki/Juan_Antonio_Usparitza_Lecumberri

La Asociación de Ayuda en Carretera DYA

En 1966, el Doctor Juan Antonio Usparitza, junto con otros cuatro socorristas, fundó la Asociación de Ayuda en Carretera DYA (Detente Y Ayuda). La idea con la que esta asociación vino al mundo fue que los conductores que circularan por las carreteras vizcaínas dispusieran de una atención humana, digna e integral. Con esto, Usparitza y los otros cuatro compañeros, en 1966 la DYA comenzó su andadura con unos recursos económicos y humanos escasos, pero con la disposición de invertir el tiempo libre de estos voluntarios en ayudar a los demás.

No fue hasta el año 1967 cuando consiguieron las ambulancias número 1 y número 2, que inmediatamente empezaron a rodar kilómetros por todo Vizcaya. En 1968 consiguió una 3ª ambulancia, una 4ª en 1970 y el 10 de mayo de 1976 la asociación llegó a contar con 10 ambulancias dispuestas a salvar vidas y a ayudar en todo el territorio vizcaíno.

De esta pequeña asociación fundada por cuatro voluntarios, ha crecido una gran asociación basada en la labor fundamental y desinteresada de voluntarios que invierten su tiempo libre en ayudar a salvar vidas y a mejorar la calidad de la seguridad vial de las carreteras.

Hoy en día las ambulancias de la DYA, reconocibles por su peculiar color amarillo, se pueden ver en la mayoría de las comunidades autónomas del Estado español, e incluso la expansión de la asociación ha llegado hasta las islas Filipinas. Hoy en día la DYA cuenta con un servicio de transporte sanitario urgente, un área de ayuda social, un grupo especial de rescate, un área de ayuda psicológica, una escuela de formación vial y sanitaria y un amplio abanico de servicios preventivos.

Indudablente, la labor de Usparitza ha sido fundamental para impulsar el voluntariado en una época difícil, dotándole de formación para poder atender de una manera humana, digna e integral a las víctimas de una urgencia. El voluntariado en el ámbito de las emergencias ha dado un vuelco gracias a este doctor.


Antonio Castejón.

maruri2004@euskalnet.net

www.euskalnet.net/laviana

 

 

 

 

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