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URIZAR_2: Los de Elorrio, en Bizkaia. Ver también URIZAR, con las ramas de Mallabia y de Atxondo.

Como introito a esta filiación de los Urizar de Elorrio, y a fin de saber algo de esta villa,

copiaré seguidamente lo que don Jaime de Kerexeta nos dice en la Introducción

a su obra “Linajes y casas solariegas de Elorrio”.

Los apellidos vascos tienen su origen en la casa solariega, llevan el nombre de la casa; la persona se identifica por el nombre de la casa; son, por tanto, apellidos toponímicos, en su grandísíma mayoría. En aquellas fechas, era también relativamente frecuente el uso del patronímico antepuesto al solariego; pero el patronímico apenas tenía valor, y aun dentro de una misma familia se usaban distintos patronímicos. Los más comunes en «Matrícula y Padrón» (años 1575 y ss.) son Pérez, Martínez, López, Iñíguez; hijo de Pedro, de Martín, de Lope y de Iñigo, respectivamente.

Ya en 1053 aparecen algunos apellidos en el documento de donación que los Condes de Tabira hicieron para la construcción de la iglesia de San Agustín de Etxabarria (de Elorrio).

El escudo heráldico o blasón es como la «firma del linaje».

En cuanto a la Hidalguía o nobleza general de los vascos, hay que hacer constar que no suele dársele hoy tanta importancia como antaño, que la tuvo y mucha, puesto que ha sido, en nuestro caso, una de las razones más fuertes por las que no se afincaran aqui masivamente gentes de otras partes, y gracias a ello, nuestro pueblo ha seguido siendo euskaldún, es decir, poseedor del euskera, su lengua primitiva. Nadie podía establecerse en Bizkaia o Gipuzkoa sin previa información de Hidalguía. Asimismo, para todos aquellos vascos que querían salir a tierras extrañas y residir en las mismas e incluso desempeñar cargos honoríficos, les era muy fácil adquirir carta de Hidalguía, que solía realizarse en juicio contradictorio en las Chancillerías de Valladolid o de Granada, o se obtenía por Real Provisión; y, para conseguirla, les era sufi­ciente acreditar que sus ascendientes eran de su casa-solar radicada en Bizkaia, Gipuzkoa o en Araba (aunque en ésta dentro de límites más restringidos). Esta Hidalguía era también condición que se exigía para el ingreso en las Ordenes militares españolas.

Hidalguía es la nobleza que viene por linaje. No significa título nobiliario, pues éste era concedido por los reyes. Por eso, como señala el Padre Larramendi en su Corografía de Guipúzcoa, escrita hacia el año 1756, la nobleza no le viene al gipuzkoa­no o bizkaino de los reyes, sino que obedece a motivos puramente étnicos, es decir, a no haberse mezclado su población con judíos, moros, etc. «Esta nacioncita -dice- jamás se ha mezclado con ninguna de las naciones que vinieron de fuera, ni de moros, ni de godos, ni de alanos, silingos, ni de romanos, ni de griegos, ni de fenicios, ni de otras gentes.»

De ahí también que un «lancero, car­pintero, o cantero» -como frecuentemente aparecen en «Matrícula y Padrón»-, con tal de ser bizkaino o gipuzkoano podría ser tan noble como cualquier otro paisano suyo, por relevante que fuera la posición social o económica de éste. La nobleza adquirida nada tiene que ver con la legítima nobleza de sangre de los vascos, la cual consiste, como dice el ilustre heraldista Juan Carlos de Guerra, «en la sucesión directa y limpia de los primeros pobladores, libres y autóctonos del país».

Hidalguía y hijodalgo, infanzón y gentilhombre significan casi lo mismo; venía a ser un estado general de nobleza, a la que se denominaba también nobleza antígua o inmemorial.

Elorrio tiene a este respecto un libro excepcional: Matrícula y Padrón de los Caballeros Hijosdalgo de esta muy noble y muy leal Vílla de He1orrio, «que se hizo el año de mill y quinientos y setenta y cinco», en cuyas páginas manuscritas se hallan todos aquellos linajes que probaron su hidalguía y limpieza de sangre desde el año 1575 a 1831, no sólo los originarios de Elorrio, sino también todos aquellos foráneos a quienes se admitió la residencia y vecindad por razón de su oficio o por otras razones. Es muy interesante transcribir, referente a este libro, lo que dice el señor Pagadigorría en sus comentarios: «Una cuestión interesante ... es la que se refiere al testimonio que de su genealogía se solía facilitar a los inscritos en este Padrón. El documento llevaba la firma del alcalde, según se desprende de las siguientes palabras: 'se les dé copia y traslado de su genealogía e hidalguía sellado con el escudo de armas desta villa'. Como es obvio, se trata aquí de expedientes de hidalguía o nobleza y limpieza de sangre; los que no descendían de judíos, moros y conversos, y no eran hijosdalgo o no lo habían probado, por las razones que fueran, podían residir en la villa, siendo asentados en otro libro, que parece no se abrió... Es lo que se llamaba limpieza de sangre, que daba derecho a la residencia nada más. Todavía en 1818 publicó el Señorío un Reglamento sobre el particular. Estos expedientes llevaban el sello mayor. Residencia y vecindad eran, por tanto, dos conceptos jurídicamente distintos. Mientras que por la primera se autoriza al interesado a residir o morar, sin opción a desempeñar cargos honoríficos de ninguna clase, la segunda llevaba implícito el derecho a ocupar puestos de la más variada índole y a disfrutar de los honores y preeminencia de los hijosdalgo, por la sencilla razón de que para adquirir la vecindad era imprescindible haber litigado la hidalguía ante las autoridades competentes. Con lenguaje propio de la época se dice en el folio primero de este Padrón:

“las personas que no fuesen de linpia y noble sangre de los naturales deste Señorio no se mezclase con sangre que no fuese de su calidad ... y ansi cumplia a esta villa como a una de las principales y nobles villas deste Señorio de Vizcaya dar horden en hazer la dicha ynformaçion y pesquisa general, para que si en ella o en su juridicion hubiese algunos extranjeros o benedizos o de casta de judios o moros, los tales fuessen escluidos segun la provission real que en razón dello tiene este Señorío”. Se les daba seis meses de plazo.

Además del referido libro «Matrícula y Padrón», se ha usado el primer libro de Bautismos de Elorrio, que comenzó en el año 1525, para indicar el año en que aparece cada apellido por primera vez en el siglo XVI.

También conviene saber que Elorrio fue fundado Villa por el Conde Don Tello, Señor de Bizkaia, el 27 de junio de 1356, en territorio de la Anteiglesia de San Agustín de Etxabarría, y que dicha Anteiglesia pertenecía a la Merindad de Durango, y que abarcaba los barrios de San Agustín, Lekeriketa, Iguria, Urkizuaran (con Askarreta), Berriozabaleta, Arabio, la casa de Berrio (“1a segunda junto a la hermita de Sant Esteban”) y las de Ortuguren y Garaita en Zenita, hasta la anexión a la villa en 1630, con sus 54 caserías y 3 molinos, y el barrio de Miota, con sus 25 caserías, así como Apatamonasterio, que siguió siendo jurisdicción de la Anteiglesia de San Agustín de Etxabarría.

Permítame el lector haga aquí una breve descripción de Elorrio.

SITUACION.-

Elorrio se halla situado en un pintoresco valle en el extremo oriental de Bizkaia, lindando con terrenos de Gipuzkoa y Araba, y a 190 metros sobre el nivel del mar.

Está rodeado de varios montes: Intxorta (737 m.), Udalaitz (1092 m.), Memaia (669 m,), Amitar, Santa Mañazar (679 m.) y Erdella (660 m.).

Pueblos colindantes: Aramaio (Aramaiona), Arrasate (Mondragón), Atxondo, Berriz, Eibar, Elgeta y Zaldibar.

Hay 39 kilómetros a Bilbao, 92 a Donostia (San Sebastián) y 46 a Gasteiz (Vitoria).

El río Zumelegi, que nace en las laderas de Udalaitz, pasa por el centro de la villa, hasta unirse en Durango con el río Ibaizabal.

Elorrio está compuesto por las siguientes barriadas: Aldape, Arabio, Arauneta, Askarreta, Berrio, Berriozabaleta, Gasteeta, Gazeta, Iguria, Leaniz (Leiz), Lekeriketa, Mendraka, Miota, San Agustin de Etxabarria, Urkizuaran y Zenita, que rodean el casco urbano.

HISTORIA.-

La villa de Elorrio fue fundada por el conde don Tello, Señor de Bizkaia, en 1356, en el territorio de la Anteiglesia de San Agustín de Etxabarria. Fue amurallada para defenderse de las incursiones que realizaban los gipuzkoanos, bajando desde Elgeta, para aprovisionarse. Más tarde, esta fortaleza sirvió para refugiarse durante las luchas y rivalidades entre los diversos linajes, en especial entre los bandos de Oñaz y Ganboa.

LA BATALLA DE ELORRIO.-

Esta batalla tuvo lugar el año 1468, entre los bandos antes señalados de Oñaz y Ganboa, entre los linajes de Ibarra y Sancho de Martzana, y ésta es la causa: un servidor de Ibarra y otro de Martzana, después de una fuerte discusión en el juego, se insultaron agriamente. Los partidarios de Martzana, tomando parte en la riña, mataron a Pedro de Jauregi, uno de los principales de la parcialidad de Ibarra, y además los desafiaron a muerte, fijando carta de desafío en las puertas de San Torcaz de Abadiano. A continuación, los de un bando y de otro empezaron a reunir a sus partidarios. Los del linaje de Martzana se refugiaron dentro de los muros de Elorrio, viniendo en su ayuda Joan de Abendaño y las huestes del conde de Haro. Los del bando de Muxika, cabeza de los oñazinos, los hijos del historiador Lope Garzia de Salazar y los del linaje Butron, con mil hombres y 84 jinetes, se reunieron en Ermua y tomaron el camino de Elorrio, llevando lombardas con ellos (precisamente, entonces se usaron lombardas por primera vez). Al llegar a Elorrio, cuando menos se esperaba, desde dentro de la villa echaron un lombardazo a las huestes de Muxika, y éstos, aturdidos y llenos de pavor, se dieron a la fuga, abandonando sus pertrechos y lombardas. Los elorrianos que estaban dentro de las murallas, al ver el desbarajuste y huida de sus enemigos, saliendo de la fortaleza, los persiguieron y desbarataron. Murieron 185 hombres y 80 quedaron prisioneros. Desde entonces, los de Ganboa quedaron dueños de la situación en Elorrio y sus alrededores.

El 23 de enero de 1630, la Anteiglesia de san Agustin de Etxabarria se unió a la villa de Elorrio.

ARGIÑETA.-

La palabra «Argiñeta» significa «los canteros», o «lugar de canteros», nombre puesto por razón de las tumbas de piedra existentes allí.

Son numerosos los historiadores, arqueólogos y epigrafistas que han examinado y estudiado dichas tumbas. Todos ellos están de acuerdo en afirmar que son muy antiguas. De aceptar el parecer de los epigrafistas, serían del siglo IX.

¿Quiénes mandarían construirlas? Desde luego, no la gente sencilla, porque éstos hacían sepulcros sencillos, con piedra delgada y sin labrar. Los sepulcros de Argiñeta son de magnates, de personas nobles y principales, probablemente de aquellos que desde el año 711 venían huyendo de los árabes después de la derrota de Guadalete.

Las tumbas existentes hoy son 23, una de ellas doble, para hombre y mujer. Entre las tumbas hay cinco estelas discoideas, muy anteriores a las tumbas y a la entrada del cristianismo.

CRUCES.-

Elorrio es una de las villas que más cruces de mérito artístico conserva en su jurisdicción: cruces de piedra, llamadas «cruces de término», todas ellas del siglo XVI. Se llamaban así porque el sacerdote, cuando salía a recibir al cadáver, iba hasta los lugares de esas cruces que se hallaban en los caminos de las barriadas.

He aquí su ubicación: la de Gurutzebarri, cubierta de tejado; la bellísima de Gurutziaga, con ins­ripción de 1552; la de Santa Ana, de 1566; la de Gurutzondo; la de Ganando; la de la calle San Juan; la del comienzo de la cuesta de Elgeta; la de Santa Elena; la de Iguria, y la de Angio, hoy desaparecida, que sería probablemente la que hasta hace poco se hallaba en la huerta del palacio de Arespakotxaga.

PALACIOS.-

Los palacios y casas solariegas de Elorrio han hecho de esta villa uno de los pueblos más interesantes y atrayentes desde el punto de vista de la arquitectura palacial, cuya construcción empezó el siglo XVII. Indicaremos los principales palacios: en la calle Urarka: Aldapebeitia, y Esteibar-Arauna; en San Pío X: Arespakotxaga-Andueza; en don Tello: Arespakotxaga; en Elizburu:

Arespakotxaga-Askarraga, Iturri, y Larreategi, éste con una lápida escrita con caracteres góticos, de 1524, que conmemora la pacificación de luchas en el siglo XVI en las calles de Elorrio; alrededor de la Basílica: Arabio y Untzeta; en Ganando: Lariz; en Berrio-Otxoa: la antigua casa-torre de Urkizu, Zearsolo, Arriola, Urkizu-Iturbe, Ibarguen-Urkizu, Altzerreka, Lekerika-Otsa, y Otsa; en San Juan: Urkizu; en Gurutzeaga: Olazabal; en la barriada de Gasteeta: el de Gastea; en la barriada de Berrio: Arrate.

ESCUDOS HERALDICOS.-

Vendría muy adecuadamente llamar a Elorrio «la villa de los escudos heráldicos», ya que tiene 69 escudos incrustados en las paredes de sus casas solariegas. Es el pueblo de Bizkaia que más escudos posee.

TEMPLOS.-Hay dos iglesias parroquiales en Elorrio:

1: La de San Agustín de Etxabarria. La primitiva iglesia de San Agustín fue erigida en 1053, según indica el «documento de donación» de dicha fecha, y fue reedificada y ampliada a fines del siglo XIV, y más tarde -el XV- la parte posterior con el coro.

2: La Basílica de la Purísima Concepción. Empezó a construirse en 1459. En ella se conservan los restos del Beato Valentín de Berrio-Otxoa, obispo y mártir. Esta iglesia fue consagrada Basílica el año 1959, por un rescripto del Vaticano.

ERMITAS.- Elorrio posee 20 ermitas que son las siguientes:

Barriada de Aldape: San Juan Bautista, San Jorge, Santiago.

Barriada de Arabio: Santa Eugenia.

Barriada de Arauneta: Santa Eufemia.

Barriada de Berrio: San Esteban, San Urbano.

Barriada de Berriozabaleta: Santa Catalina.

Barriada de Gasteeta: San Martín de Tours (caída en 1957).

Barriada de Gazeta: Andra Mari de Gazeta.

Barriada de Iguria: Santa Catalina, Santa Lucía.

Barriada de Leaniz (Leiz): San Lorenzo.

Barriada de Mendraka: Santo Tomás.

Barriada de Miota: San Bartolomé.

Barriada de Urkizuaran: San Antonio (o San Antón), San José, San Roque (se quemó y reconstruida en 1987).

Barriada de Zenita: San Adrián de Argiñeta.

Calle San Fausto: San Fausto.

ULTIMO ELOGIO.-

Por todo lo dicho y mucho más, Elorrio es el primer conjunto monumental histórico-artístico de Bizkaia, declarado oficialmente el año 1964.

Hoy quisiera rendir homenaje a mi pueblo natal, Elorrio, con este breve historial de sus antepasados, vivientes todavía en sus caserías, casas solariegas, escudos heráldicos y topónimos de su jurisdicción. ¡Que perduren de generación en generación!

Elorrio, 31 de julio de 1987. Jaime de Kerexeta

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Casas Urizar en Elorrio. Texto y fotografías tomados de la citada obra de Jaime de Kerexeta.

Hay dos casas de este nombre en el barrio de Gazeta, llamadas Urizar azpikoa (la de yuso), y Urizar gaiñekoa (la de suso), a la que algunos llaman «Markiñakoa» y también «Marrokeiña».

Urizar azpikoa: tiene al Sur un arco de piedra sillar de 5,42 metros de ancho. Mediado el siglo XX eran sus dueños Victar de Garai Arantzeta, y Juana de Askarraga-Urizar Uribarren.

Urizar gaiñekoa: tiene al Sur un arco de sillería de 4,07 metros de ancho. Vive en ella (mediado el siglo XX) María de Zabala Mugertza, viuda de Ambrosio de Ibarrondo Gorroño.

Etimología: Tratándose de casa solariega, es muy probable que Urizar signifique finca vieja, antigua (de uri: finca, villa en su acepción de casa, y zaar, zar: vieja, antigua). El segundo elemento, -zar, puede ser también -tzar: sufijo aumentativo.


La casa Urizar de yuso (o azpikoa) aparece en el asiento 172 de «Matrícula y Padrón», año 1575, en que prueba hidalguía, y dice así:

«Juan de Madarieta de Gaçeta, hijo legitimo de Juan de Madarieta e de Marina de Esteybar su muger, y nieto de Juan de Uriçar e de Madarieta y de Maria Ochoa de Madarieta, dependiente de la casa de Uriçar de yuso de Gaçeta sita en la juridiçion de la dicha villa de Helorrio, cassa solariega, ynfançonada, de notorios hijosdalgo, y por tal los testigos reconosçieron por ser asi berdad, publico e notorio.» . El abuelo del titular -Juan de Uriçar e de Madarieta- agregó este último apellido al suyo al casarse con Mari Ochoa de Madarieta. Su hijo y padre a su vez del titular, adoptó el apellido de su madre: Uriçar. El nieto continuó con el apellido -Madarieta-, al que añadió Gaçeta, nombre del lugar en que está situada esta casa solariega de Uriçar de yuso.

La casa Urizar de suso (o gaiñekoa) probó tam­bién hidalguía en Elorrio, en 1575. El asiento 125 de «Matrícula y Padrón» dice así:

«Martin Uriçar de Burguinas, señor de la casa de Uriçar de susso, hijo legitimo de Martin de Burguinas e de Antona de Elgueta su muger, y nieto de Martin de Burguinas y de Juana de Uriçar, dependiente de la casa de Burguinas sita en el valle de Gaçeta, juridiçion desta villa, casa solariega, ynfançnada, de notorios hijosdalgo, e por tal los testigos le reconosçieron por ser asi berdad, publico e notorio.» El litigante Martín pertenecía al linaje Burgiñas, y usó el apellido Urizar por haberse casado su abuelo o él a la casa Urizar de suso.

El primer apellido Urizar que aparece en el libro de Bautismos es María de Urizar y Marquiegui, hija de Martín y Joana, en 1552.

No se sabe cuál de los escudos de Urizar pertenece a esta casa de Gaçeta.

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URIZAR EN ELORRIO, siglo XVI: Uno.

I.- Pedro de Mendia de Mendraca, “dependiente de la casa de Mendia de Mendraca, casa solariega e infanzonada de notorios hijosdalgo, sita en jurisdicción de la villa de Elorrio”, y su esposa Marina de Ortuzar fueron padres de:

II.- Pedro de Ortuzar, “de los Mendia de Mendraca”, que en su esposa Marina de Urizar fue padre de:

II.- Pedro de Urizar de Gazeta. Este Pedro probó hidalguía en Elorrio, en el año 1575, tal como consta en “Matrícula y Padrón de... Helorrio”.

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URIZAR EN ELORRIO, siglo XVI: Uno.

I.- Martín de Burguinas, “dependiente de la casa de Burguinas, sita en el valle Gazeta, jurisdicción de Elorrio, casa solariega, infanzonada, de notorios hijosdalgo”, y su esposa Juana de Urizar fueron padres de:

II.- Martín de Burguinas Urizar esposo de Antona de Elgueta y padres ambos de:

III.- Martín Urizar de Burguinas, señor de la casa Urizar de suso, que demostró hidalguía en Elorrio, año 1575.

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URIZAR EN ELORRIO, siglo XVI: Dos.

I.- Juan de Urizar y María Pérez de Gazagaochoena fueron padres de:

II.- Juan de Urizar Gazagaochoena, esposo de María Martínez de Urquiza, “dueños propietarios que fueron de la casa y solar de Urizar, y padres de:

III.- Juan de Urizar Urquiza, el cual en el año 1680 probó hidalguía en Elorrio, como descendiente de las casas y solares de sus apellidos, sitas en la anteiglesia San Andrés de Zaldua de la merindad de Durango (Bizkaia). Demostró Juan de Urizar ser “cristiano viejo, limpio de toda mala raza, y bizkaíno originario, y por sentencia de la justicia ordinaria (de Elorrio) en el año 1654 está mandado sea admitido a la vecindad y oficios y honores de la villa de Elorrio”.

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URIZAR EN ELORRIO, siglo XVI: Tres.

I.- Martín de Urizar y su esposa Marina de Elexalde fueron padres de:

II.- Martín de Urizar Elexalde, esposo de María Tomasa de Urrutia (hija de Pedro de Aldecoa y de Marina de Urrutia) y padres ambos de:

III.- Domingo de Urizar Urrutia, el cual en el año 1667 probó bizkainía ante el alcalde de Elorrio, “demostrando ser hijodalgo notorio de sangre y descendiente de las casas solares de Urizar, Urrutia, Elexalde y Aldecoa, sitas en la anteiglesia San Miguel de Arrazola (Valle de Atxondo, Bizkaia).

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URIZAR EN ELORRIO, siglo XVI: Tres.

Descendiente de los anteriores fue:

I.- Domingo de Urizar, nacido a mediados del siglo XVII, que se casó el día 10 de septiembre de 1692 en Elorrio con Francisca de Maortua Galarza-Barrutieta, bautizada el 2-X-1655 en Elorrio, P. Purísima C. (hija de Domingo Maortua Maortua y de Ana Galarza Galarza). Padres de:

II.- Domingo de Urizar Maurtua, bautizado el 16-II-1693 en Elorrio, Parroquia de la Purísima C., esposo de Ángela de Abarrategui Batarrita y padres ambos de:

III.- Domingo Cruzio de Urizar Abarrategui, bautizado el 22-XI-1716 en Elorrio, P. Purísima C., que casó con Margarita de Velar Zuburruti (citada en VELAR; apartado V nº 5). Padres de:

IV.- Manuel Antonio de Urizar Velar, bautizado el 13-XI-1745 en Elorrio, P. Purísima C., que casó en dos ocasiones.

A partir de aquí es el genealogista Gastón Torres Vera quien nos informa de estos Urizar.

Primera bodade Manuel Antonio: Con Antonia de Yturriaga, en la que Manuel Antonio fue padre de:

1.- José Ignacio de Urizar Iturriaga, el cual pasó al Virreinato del Rio de la Plata con su padre Manuel Antonio, radicándose en la Provincia de Córdoba. José Ignacio fue residente en la ciudad de Córdoba, y casó en la Iglesia Catedral (Nuestra Señora de la Asunción) el 16/11/1782 con la cordobesa Francisca González Villarroel (hija del Coronel Francisco González y de María Teresa Villarroel, originarios del Valle de Traslasierras). Padres de al menos:

1.1.- Clara Ignacia de Urizar González, bautizada en Cba. El 3/12/1788.

Segundas Nupcias: Manuel Antonio de Urizar Velar se radicó como comerciante y hacendado en Las Palmas, valle de Traslasierras, Oeste de la Provincia de Córdoba, contrayendo nuevas nupcias en la hoy histórica capilla el 23/10/17871 con la local Maria Fernanda Pereyra Heredia, nacida por 1758 en Las Palmas.

María Fernanda era hija de Gregorio Pereyra Oviedo (nac. 1728; fall el 4/6/1786) y de Prudencia Heredia Oviedo (nac. Por 1738; fall. El 10/11/1770); nieta paterna del hacendado José Pereyra (nac. Por 1701; fall. el 15/8/1785) y de Ana María Oviedo (fall antes de 1766); y nieta materna de Juan Antonio Heredia (fall. entre 1767 y 1778) y de Josefa Oviedo (fall el 14/7/1774); todos de antiguas familias del valle, vinculadas al Alférez Juan de Oviedo Valdez, dueño de la Estancia por compra en 1688, próspero hacendado dedicado a la cría mular, y genearca de este apellido en el valle transerrano.

Para 1818 consta que Manuel Antonio Urizar y María Fernanda ya habían fallecido. De este segundo matrimonio fueron fruto al menos 7 hijos:

2.- Francisca Paula Urizar Pereyra, nacida por 1794, que estudió en el Convento de Huérfanas en Córdoba.

3.- Manuel Urizar Pereyra, fallecido párvulo.

4.- José Ascencio Urizar Pereyra, bautizado el 19/8/1792.

5.- María del Rosario Urizar Pereyra, bautizado el 2/11/1789.

6.- Manuela Urizar Pereyra, nacido por 1788, que casó con Bernardo de la Torre, juez pedáneo de la pedanía “el monte de Chancaní”. Residieron en Pocho. Con sucesión.

7.- Mercedes Urizar Pereyra, nacida por 1793 en la estancia “El Plumerillo de Pocho”, que casó en la capilla de Pocho el 1/4/1818 con Manuel Leaniz Calderon (bautizado en Las Palmas el 25/12/17952). Aunque el acta matrimonial no lo menciona, los unía un parentesco en sus orígenes en Europa, pues Manuel era hijo de Fernando Leaniz Barrutia y Luján de Medina, y de Bernardina Calderón; nieto paterno del bizkaíno Nicolás de Leaniz Barrutia Jauregui y de Teodora Luján de Medina Gutiérrez, residentes en las palmas. No sabemos si tuvieron sucesión.

8.- Teniente Juan Francisco Urizar Pereyra, el primogénito, bautizado en la capilla de las palmas el 14/4/1788, fue hombre de negocios, juez pedáneo en el distrito pochano en varias oportunidades Al fallecimiento de sus padres se hizo cargo de su familia de origen mandando a sus hermanas menores a estudiar al colegio de huérfanas de la ciudad de Córdoba. Fue residente en el Plumerillo de Pocho (la Tablada), comandante de milicias transerranas en 1820. Abrazó la causa unitaria, siendo asesinado en las guerras de su tiempo, el 7/9/1829. Había casado en 1807 con Olegaria Arana Mercado, iniciando él una causa de divorcio contra su esposa en 1818. Tuvieron al menos 8 hijos, algunos de ellos consta que tuvieron sucesión.

EN BREVE incluiré aquí notas sobre el enlace de estos URIZAR argentinos con otros linajes también de origen euskaldún,

 

Antonio Castejón.

maruri2004@euskalnet.net

www.euskalnet.net/laviana

 

 

 

 

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