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Don Félix Landín Allende. Vida, obra y genealogía.

Nota previa. Este estudio sobre el doctor don Félix Landín Allende fue realizado por Ainhoa Castejón Cuevas en el año 1996, cuando estudiaba tercer curso de Medicina. 

Al final del escrito de Ainhoa, he agregado, como Apéndice, una breve Genealogía familiar de Don Félix, 

preparada por el que suscribe, padre de Ainhoa: Antonio Castejón García.

Doctor don Félix Landín Allende. Rememoración.

Por Ainhoa Castejón Cuevas.

Medicina. Curso 3º A.

Enero 1996.


        Í N D I C E

    A.- Introducción.

    B.- Nacimiento, boda, defunción y breves datos de su familia.

    C.- Su personalidad.

    D.- Síntesis de su actividad profesional y distinciones recibidas.

    E.- Análisis de su obra escrita.

    F.- Su labor en los hospitales de Atxuri y Basurto.

    G.- Su vida académica.

Apéndice: Notas sobre sus ascendientes y descendientes.

-A. Introducción.

Junto a la plaza de La Casilla, en Bilbao, hay una calle de nombre Doctor Félix Landín. Yo vivo en una cercana, la de Pintores Zubiaurre. ¿Cuántas veces me preguntaron el nombre de la calle de la farmacia y no supe responder? Muchas. Félix Landín. ¿Quién sería? ¿Algún doctor metido en política y agasajado por sus correligionarios? Cuando nos encargaron a cada alumno un trabajo sobre algún tema médico relacionado con el País Vasco, se me ocurrió investigar un poquito sobre mi vecino Don Félix. ¡Y qué sorpresa había de llevar! Ahora, tras mi incipiente conocimiento de la vida y obra de Landín, quisiera proclamar a todos los bilbaínos la grandeza de este hombre; ahora me asombro de que actualmente no sea conocido prácticamente por nadie de Bilbao, salvo por los profesionales de medicina y familiares.

Sabido es –por algunos- que don Félix Landín Allende fue doctor en Medicina especializado en enfermedades del estómago; que compaginó el ejercicio de la Medicina Interna con la práctica de la Cirugía; que fue magnífico y prolífico conferenciante, así como autor y director de varias publicaciones técnicas; que dirigió el Hospital de Basurto...; pero su importancia histórica –creo- reside en que fue, creando así escuela que posteriormente siguieron otros doctores, un innovador de los criterios que debían regir en la dirección de los grandes hospitales. En sus conferencias, en sus charlas con sus colegas, en sus publicaciones y desde su puesto de director en el Hospital de Basurto, intentó y consiguió poner en práctica unas progresistas ideas que básicamente podemos resumir así:

    En el Hospital ha de perseguirse, aparte de curar y aliviar el dolor, avanzar en la Ciencia Médica.

    No debe olvidarse en ningún momento que los conocimientos médicos son siempre perfectibles.

    Es de suma importancia el intercambio de conocimientos y experiencias entre los Doctores.

    El Hospital debe ser Cuna de nuevos futuros doctores; escuela donde se formen los postgraduados. Ha de ser al tiempo Hospital y Universidad.

-B. Nacimiento, boda, defunción y breves datos de su familia.

Nace Félix Cirilo Landín Allende el día seis de marzo de 1883 en Bilbao --calle del Perro, aunque en su acta bautismal figura erróneamente la calle Pelota nº 8, 1º-, recibiendo aguas bautismales al día siguiente en la Sacrosanta Basílica de Santiago el Mayor. Eran sus padres don Dámaso Camilo Landín Larrea y Doña Rufina Allende Uribarri, ambos naturales de Bilbao. Abuelos paternos fueron don Gabriel Landín, natural de Santa María de Portas (Pontevedra), y doña Teresa de Larrea, bilbaína; y maternos don Ramón Allende, natural de Galdames, y doña Magdalena de Uribarri, de Miravalles. Padrinos de pila fueron don Félix Izaguirre (de quien tomo el nombre propio) y doña Ramona Izaguirre, ambos del comercio bilbaíno. Actuó como oficiante el sacerdote don Ramón Prada, coadjutor de la Basílica.

Nota: al final de la presente, damos breve genealogía de Don Camilo.

Era don Camilo Landín Larrea del comercio y no había ningún precedente médico entre sus antepasados. Casó con doña Rufina Allende Uribarri, y tres de sus cuatro hijos varones estudiaron medicina:

Camilo Landín Allende, tocoginecólogo.

Félix Landín Allende, del que aquí nos vamos ocupando, y

Eugenio Landín Allende, nacido en Bilbao en 1887 y doctorado en Valladolid (con el tiempo fue eminente urólogo, dermatólogo y Jefe del Instituto Antivenéreo de Bizkaia).

Completaban el hogar de don Camilo otros seis hijos (lo veremos en el Apéndice).

Nacido, pues, don Félix en el bocho, donde su padre poseía y regentaba comercio de ultramarinos, tras finalizar el bachillerato se traslada –en diligencia; corrían otros tiempos- a Zaragoza a fin de seguir su vocación. Terminados sus estudios, abre consulta particular, siendo uno de sus pacientes don Sabino Arana de Goiri, enfermo del pulmón.

El día cuatro de mayo de 1908 casó don Félix Landín Allende en Santa María de Begoña con doña Elvira Garamendi, de 20 años de edad entonces, nacida en Cuba y fallecida antes de llegar a la cincuentena. Diez hijos se formaron en el cristiano hogar de don Félix (lo veremos en el Apéndice).

Su nuera Aida Aguirre, viuda de Félix Landín Garamendi, nos recordaba cómo don Félix Landín Allende, nacido en la calle del Perro –-aunque en el acta bautismal figura por error la de Pelota--, vivió posteriormente en la calle Ribera, luego en la de Berastegui –donde abrió consulta- y finalmente en Gran Vía 49 (antes 47), donde trasladó la consulta, a la que ya se había incorporado también su hijo Félix, y donde falleció a los 65 años de edad.

La incivil guerra española de los años treinta causa lógicos sobresaltos en la familia Landín Garamendi. Al ser la madre, doña Elvira, cubana de nacimiento y nacionalidad, consiguen salir al extranjero sus hijos en el verano de 1936; todos salvo Félix, pues éste para entonces ya había cumplido su servicio militar. El doctor Félix Landín Garamendi se incorpora inicialmente al ejercito euskaldún, como capitán médico. Luego, tras la victoria de los revoltosos, se ve forzado a guerrear en las filas de éstos, ahora como soldado raso.

Doña Aida Aguirre, cónyuge de Félix, se vio sola –estamos en 1936- en su domicilio bilbaíno junto a dos de sus hijos, pero inmediatamente acudió en su auxilio su suegro, don Félix Landín padre, quien la acogió y protegió en su hogar.

Tocó a don Félix padre sufrir encarcelamiento en guerra, aunque por tiempo breve, pues consiguió libertad por su enfermedad de corazón. Compartió celda con su gran amigo y también médico don Vicente San Sebastián, a quien luego ayudaría a reincorporarse a Basurto.

Don Félix Landín Allende entregó su alma al Señor el día 12 de febrero del año 1949, en su domicilio de Gran Vía nº 49, 3º izqda., en Bilbao, recibiendo sepultura en el Campo Santo Vista Alegre, en Derio.

Le sobrevivieron la segunda esposa de su padre Camilo, doña Isidora Allende; sus hijos Félix, Elvira, María Luisa, María Dolores, Ignacio, María Rosa, Jesús y María del Pilar, así como sus hijos políticos Aida Aguirre, Elena Sáenz, Cesárea Urrieta, Irene Erice, Luis Sopeña, José y Jesús Saramendi y María Lejarreta; sus hermanos Camilo, Piedad, Juan, Carmen, Concepción, Eugenio, Mercedes y María Teresa. Se ofició el funeral en la parroquia San Vicente Mártir de Abando

-C. Su personalidad.

Nos envía su hija Rosa –Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús y residente actualmente (1996) en el Colegio de su Orden sito en Algorta- estas significativas palabras sobre su padre, don Félix Landín Allende:

Puede que para algunos haya resultado un hombre polémico y discutido. A través de la historia, ¿me pueden decir qué hombre de valía, sean Letamendi, Marañón, Jiménez Díaz, Ortega y Gasset, Unamuno, etc., no ha sido tratado por unos o por otros como polémico? Todo depende del cristal con que se mira. Hay una cosa que la Iglesia, al ponerse al día, ha hecho a mi juicio muy bien. Se trata de una pequeña modificación del Yo Pecador. Ahora se dice: he pecado de pensamiento, palabra, obra y omisión. Al añadir omisión, estimo que ha dado en lo cierto.

El pecado de Omisión es el que más frecuentemente cometen personas en cargos directivos del tipo que sean, no afrontando los problemas. Puedo asegurarles que don Félix Landín cometería pecados como todo mortal, pero que el de Omisión no iba con él. Afrontabalos problemas; los resolvía o trataba de resolverlos; se enfrentaba con la Junta del Hospital, con autoridades, etcétera. En resumen, desempeñaba el cargo, no lo ocupaba simplemente como hacían y hacen otros. ¡Qué gran diferencia hay entre ocupar un puesto o desempeñarlo!

Esto le dio una autoridad y respeto muy grandes, y ese signo de autoridad, que para algunos será discutido, es lo que ha marcado su significación histórica”.

Era don Félix Landín trabajador incansable, de gran personalidad, de gran temperamento, con una excelente formación y conceptos firmes tanto en el terreno profesional como en el religioso y social. Tenía una prestancia natural, que, unida a otras cualidades, hacía que fuera respetado y escuchado por todos sus colegas. Fue conversador y conferenciante excepcional, lógica consecuencia de lo antedicho.

Impulsivo y vehemente fue, pero lo pensaba mucho –valorando pros y contras- cuando trataba de resolver un problema, organizar o crear algo. Y una vez tomada la decisión, la llevaba adelante tratando de vencer obstáculos con gran tenacidad.

Dotado de buenos reflejos y con una oratoria firme y convincente, admitía y buscaba el diálogo, lo que obligaba al que discrepaba o dialogaba con él a estar bien documentado y a la corrección y firmeza en la exposición (lo que él agradecía). Así, como hombre sabio –sólo sé que no sé nada-, era fácil verle rectificar o modificar total o parcialmente su criterio u opinión. ¡Qué difícil hallar humanos con tal condición!

En posesión de una gran cultura, tanto médica como extramédica, tenía gran visión de futuro, por lo que algunos no lograban comprenderle. Era amigo de sus amigos y no enemigo de sus enemigos. Como ejemplo de su bondad podemos recordar la anécdota contada a Rosa, hija de don Félix, por médico pamplonés que fue compañero de estudios de Landín en la Universidad zaragozana, y cuyo nombre no mencionamos. Era éste un muchacho apocado, excesivamente tímido, en forma tal que pese a ser brioso en los estudios, pasaba mal los exámenes, pues en los mismos era vencido por los nervios. Al ser Félix el número uno de su promoción, le permitieron hacer de examinante con algunos de sus condiscípulos. Y pidió Landín examinar personalmente a su tímido amigo, haciéndole preguntas en plan de charla entre compañeros y tranquilizándole de manera tal que el pamplonés pudo mostrar públicamente sus realmente grandes conocimientos; así consiguió su licenciatura.

Entre sus amigos contaban don Gregorio Marañón (que le visitó en varias ocasiones en Bilbao), Guridi, Díaz Emperanza, Manuel Salaverri, Vicente San Sen Sebastián...

Era Félix de creencias republicanas, al igual que su familia, habiendo participado sus antepasados en la defensa de Bilbao ante el asedio carlista.

Por su gran cultura podía abordar los más variados temas. Sus ocupaciones profesionales le impedían estar en grupos o tertulias, tan en boga en el Bilbao de aquellos tiempos. No obstante, antes de la guerra incivil era contertuliano de don Pedro Eguillor y otros intelectuales que se reunían en el ya desaparecido Café León de Oro. A esta tertulia solían asistir también don Joaquín Zuazagoitia, Sánchez Mazas y don Miguel de Unamuno. Éste, sólo muy de tarde en tarde, cuando se acercaba a Bilbao.

Era gran lector. Leía mucho, de lo más variado, y siempre con espíritu crítico-analítico.

Le agradaban los viajes en plan de excursión, lamentándose de tener poco tiempo libre para hacerlos.

Gustaba del paseo montañero e iba a cazar por las montañas vascas.

Era celoso amante del hogar. En éste, todos compartían las alegrías y tristezas de todos. Y todos respetaban y admiraban al padre, que era con los suyos dialogante, consejero y amigo. “Volcado en sus hijos; era un padrazo, un enamorado de sus hijos”, en palabras de su hija Rosa. Allí se respiraba esa unión y ambiente familiar que todos ambicionamos y que resulta envidiable.

Era muy romántico. Escribía versos dedicados a su esposa, a la que también dedicaba sus libros. La cuidaba con gran mimo, atendiéndola amorosamente. Al enviudar, aún él en plena madurez, se dedica por entero a sus hijos. A partir de entonces, su vida se ceñía a su trabajo y familia. Recuerda con emoción su nuera Aida Aguirre cómo don Félix, su suegro, la atendía con extremado celo y cristiano amor, pues era élla de salud delicada.

Siendo él muy religioso, imprime este sentido cristiano a su familia, pero admitiendo con gran liberalidad posibles discrepancias.

D.- Síntesis de su actividad profesional y distinciones recibidas.

Año 1905. Licenciado en Medicina por la Universidad de Zaragoza y Premio Extraordinario de Licenciatura, por haber conseguido Matrícula de Honor en todas las asignaturas. Aún en los años treinta se recordaba a don Félix en Zaragoza como el alumno número uno. Previamente había dado sus primeros pasos en los estudios y luego el Bachillerato en Colegio e Instituto bilbaínos.

Año 1905. Médico Profesor Clínico del Hospital de Bilbao, sito entonces en Atxuri y dirigido por el doctor don Gregorio de la Revilla; tomó plaza el 29 de noviembre.

Año 1914. Presidente de la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao.

Año 1914. Caballero de la Orden Civil de Alfonso XII. Título que recibe el 10 de noviembre “por sus relevantes méritos”.

Año 1915. Doctor en Medicina y Cirugía. Título obtenido en la Universidad Central de Madrid –5 de febrero-, con la consabida calificación de sobresaliente.

Año 1937. Director General del Hospital Civil de Basurto, por designación de la Junta de Caridad, sucediendo al fallecido doctor don Cesáreo Díaz Emparanza. Cargo que ocupa hasta su muerte. Como Director General inicia la total recuperación del hospital para su función civil, y crea dentro del mismo las siguientes Clínicas de Especialidades:

--Sección de Traumatología.

--Clínica Médico-Quirúrgica de Aparato Digestivo.

--Clínica Médico-Quirúrgica del Aparato Respiratorio.

--Clínica Urológica.

Clínicas éstas que van modelando el nuevo Hospital junto a las ya existentes de Ginecología, Oftalmología, Otorrinolaringología, Radiología, Cirugía Infantil y Medicina Pediátrica.

Año 1943. Catedrático Honorario de la Universidad de Valladolid, título concedido el 29 de julio.

Año 1943. Vicepresidente del Patronato de Protección a la Mujer, según nombramiento dado el 30 de agosto.

Año 1943. Colegial Honorario del Colegio Mayor Felipe II de Valladolid.

Año 1944. Director del Centro de Bilbao de la Obra de Perfeccionamiento Médico; nombramiento obtenido el 4 de octubre.

Año 1946. Fundador y Director del Instituto de Especialidades Médicas de la Universidad de Valladolid en el Hospital de Basurto.

Año 1946. Fundador de la Escuela de Enfermeras del Hospital de Basurto.

Año 1947. Fundador y Director del Colegio Mayor Universitario de Post-graduados de Medicina “Gregorio de la Revilla”, perteneciente a la Universidad de Valladolid y sito en el Hospital de Basurto.

Presidente del Consejo de Administración de la Unión Comercial Química, S. A.

Re-funda el Ateneo Médico de Bilbao, que había desaparecido tiempo atrás.

Año 1965. Bilbao da a una calle su nombre, a fin de honrar y perpetuar su memoria.


E. Análisis de su obra escrita.

Año 1915. La editorial Elespuru de Bilbao publica su obra “Diagnósticos de las colecciones líquidas intraperi-cárdicas y su tratamiento quirúrgico”.

Año 1916. Se publica su tesis doctoral sobre Pericarditis.

Año 1924. Calpe, Madrid, imprime sus “Ensayos y Comentarios clínicos de Cirugía abdominal”.

Año 1925. El día dos de junio se publica en La Gaceta del Norte su artículo: “Sor Dorotea en el Sanatorio Marítimo de Górliz”, en el que narra las excelencias del mismo y las radiografías obtenidas por Sor Dorotea.

Año 1928. El día 2 de junio ve luz en “Euskadi” su artículo “Qué tienen que ver los Campeonatos con la Educación Física”.

Año 1945. Salvat (Barcelona-Buenos Aires) imprime su obra “Litiasis Biliar”. Divide don Félix el estudio de la litiasis biliar en cuatro partes:

  1. Recuerdo anatómico. Fisiología del aparato excretor biliar y medios de exploración. Sonda duodenal y rayos X.

  2. Composición mineralógica de los cálculos biliares. Etiología y patogenia.

  3. Clínica de la litiasis y sus complicaciones.

  4. Tratamiento médico y tratamiento quirúrgico.

Indica Landín en su prólogo que “para la redacción de las partes 1 y 2 he contado con la colaboración de mi hijo don Félix Landín Garamendi”. Fue su hijo quien pasó a máquina las anotaciones manuscritas del padre para esta obra.

Por otro lado, basa su estudio en las tesis de los doctores Charcot, Naunyn, Rieden, Chauffard, Leclaire y Milochevitch, según los cuales “el hecho de tener cálculos en las vías biliares no significa que por el mismo tengan que producirse necesariamente las molestias características de los litiásicos, por lo que debe distinguirse entre la edad patogénica y la edad clínica de la litiasis, pues en la litiasis biliar hay una fase latente, antes de que se produzcan los sufrimientos que obligan al enfermo a presentarse ante el médico”.

Año 1945. Se publica el primer número de “Archivos del Hospital”. Obra ideada y dirigida por don Félix y que analizamos con más detenimiento en otro apartado. En los Archivos se limitó Landín a dirigir, incitando a otros doctores a dar a luz sus conocimientos.

F.- Su labor en los Hospitales de Atxuri y Basurto.

El día 29 de noviembre de 1905, don Félix es nombrado Médico Profesor Clínico del Hospital de Bilbao, sito entonces en Atxuri y dirigido por don Gregorio de la Revilla. Comienza su servicio en el Cuarto de Socorro y en la Consulta de Enfermedades genito-urinarias. En 1906 pasa al Consultorio de Cirugía General, sin abandonar su atención al Cuarto de Socorro.

Viaja por Europa en misión hospitalaria, visitando clínicas. En su informe de 1908, tras su periplo europeo, redacta un informe en que destaca las excelencias del Hospital de Ependorff e insta a la instalación en el Hospital de Bilbao de un laboratorio, diciendo de éste que es “uno de los más preciados auxiliares de la Clínica y ésta tiene que marchar siempre unida y ayudada por aquél...” No existían por entonces laboratorios organizados en Bizkaia.

En octubre de 1908 dimite de su puesto en el Hospital, pues su trabajo extrahospitalario le impedía cumplir a conciencia con sus tareas de aquél. Casi treinta años más tarde, a fines de 1937, es nombrado Director del Hospital de Bilbao, situado ya en Basurto. Cargo éste que ocupó hasta su fallecimiento.

Seguidamente trataremos de resumir y reflejar la labor de don Félix en el Hospital de Basurto, comenzando por...

Las Mañanas del Sanatorio y los “Archivos del Hospital”.

Ateniéndose a los cuatro pilares de su pensamiento que inicialmente hemos citado, don Félix ideó, puso en marcha y dirigió las llamadas “Mañanas del Sanatorio”, tertulia en que se reunían los distintos especialistas del Hospital, intentando avanzar en el conocimiento mediante el intercambio de diversas opiniones y experiencias, pues –pensaba don Félix- “el anotar las observaciones, el comentarlas y discutirlas es el procedimiento de estudio más interesante y apropiado para la Clínica... Se excita la curiosidad, se pone en tensión el entendimiento, se piensa despacio, se depuran los juicios y se fijan ideas. La experiencia personal no es otra cosa que la resultante de esta labor diaria perseguida con tenacidad, con constancia. En esta forma se consigue que todos los casos sean útiles, porque dejan en nuestra inteligencia una huella de su paso. No se aprende mucho sólo con ver, sino que es necesario meditar sobre lo visto... La Clínica es la única maestra, la única verdad, a condición de que la observemos serenamente, sin apasionamiento, interrogándola siempre con modestia, sin la pretensión absurda de imponerle nuestras ideas, nuestras fantasías, nuestras generalizaciones intempestivas y prematuras”.

Y tras las tertulianas “Mañanas de Sanatorio” había un lógico segundo paso que dar: escribir, publicar lo hablado, a fin de que la discusión –que lleva al progreso en el conocimiento- científica se extendiera a otros Hospitales y llegara a todo doctor ansioso de caminar hacia la Verdad. En palabras de don Félix, “dar luz a las monografías originales que vayan presentando nuestros médicos, como resultado de sus estudios en las especialidades que cultivan”. Y así, en enero de 1945 se publica el primer de la obra más importante de don Félix: “Archivos del Hospital”, de la que él nos dice: “Quedaremos satisfechos si estas publicaciones logran estimular entusiasmos por el estudio de los problemas clínicos y mantienen tenso el espíritu de investigación y el deseo de perfeccionamiento. Esta es la finalidad fundamental que persiguen los “Archivos del Hospital”.

De estos Archivos, que don Félix creó y dirigió hasta su muerte, damos más detalles párrafos abajo.

En 1937 –con dos años de guerra civil aún por delante-, el Hospital de Basurto estaba convertido prácticamente en Hospital Militar de la Legión, siendo atendida la población civil en el Colegio de Sordomudos de Deusto y en otros Centros convertidos en Salas del Hospital. Además, faltaba gran número de médicos, bien por su movilización, bien por motivos de ideología política.

El primer fin perseguido por don Félix fue recuperar totalmente el Hospital para su función civil, así como conseguir la reincorporación de ciertos médicos, aunque fuera con carácter temporal. Ansiaba especialmente la del doctor San Sebastián, con quien había compartido celda guerrera.

Esta tarea trajo consigo graves disgustos para don Félix –recordemos que estamos en Guerra o post-guerra-, tanto por motivos puramente de ideología política, como por suspicacias y oposición de algunos doctores que ocupaban plaza. Surgió la inevitable denuncia contra Landín, resuelta en forma favorable al mismo por sentencia del Tribunal Jurídico Militar del cinco de julio de 1939.

Siendo hombre de ideas liberal-conservadoras, ni en guerra ni en post-guerra excluyó a nadie por motivos políticos; ni en nombramientos personales, ni en oposiciones o concursos. Decía Landín: “Necesito gente, personas que sean capaces y buenas personas por encima de todo; y bilbaínos, principalmente”. Fácil es suponer los disgustos que esto le trajo en aquellos tormentosos años cuarenta.

A finales de 1940, conseguida ya la recuperación del Hospital para la población civil, se dedica de lleno a la reorganización del mismo. Él desea conseguir un Hospital moderno, con Clínicas de Especializadas. Comienza creando la Sección de Traumatología, poniendo a su frente al doctor don Manuel Salaverri.

Implanta seguidamente la Clínica Médico-Quirúrgica del Aparato Digestivo, dirigida inicialmente por él mismo. Allí practica intervenciones quirúrgicas con éxito indiscutible. En 1942 pone al frente de esta Clínica al doctor Obregón Icaza.

En esta Clínica se formaron quienes años más tarde –y aún hoy día- serán primeras figuras de la especialidad en Bizkaia y otras provincias. En ella se practicaron las primeras gastroscopias en Bizkaia (todavía con el gastroscopio rígido).

Funda también Landín en Basurto la Clínica Médico-Quirúrgica del Aparato Respiratorio, a cuyo frente pone al doctor Don Salvador Landa, que posteriormente llegaría a la Dirección General de Basurto.

Transforma la Sección de Cirugía-tres en Clínica Urológica, bajo dirección del doctor Segarra.

Ya estaban creadas anteriormente las Clínicas de Ginecología, Oftalmología, Otorrinolaringología, Radiología, Cirugía Infantil y Medicina Psiquiátrica.

Intentó también implantar en el Hospital el Servicio de Neuro-Cirugía, fin que sólo se logró posteriormente.

Para toda esta labor se encontró –como ocurre siempre con los innovadores- con gran oposición de determinados Jefes de Cirugía General, pero siguió adelante con sus propósitos, consiguiendo al fin darle una estructura muy moderna al Hospital, donde han seguido creándose Clínicas de otras especialidades.

No se puede negar que el doctor Landín tenía conceptos claros e ideas organizativas, fijándose fines con gran visión de futuro. Fue un adelantado a su época.

Tenía como fin difícil pero muy querido el conseguir una Universidad de Medicina del País Vasco. A tal fin, logra don Félix –corría el año 1942- establecer especiales relaciones con la Universidad de Valladolid, por medio de la Asociación Universitaria, “coordinando –en sus palabras- una estrecha colaboración de trabajo con fines docentes perfectamente definidos y a base del envío, durante el verano, de un número de post-graduados severamente seleccionados en Valladolid, para un mes de prácticas durante el verano, como internos del Hospital de Basurto...”

El 28-VI-1943, en solemne acto, se inauguran los Cursillos de Enseñanzas Prácticas en el bilbaíno Hospital. En su discurso inaugural de tales Cursillos, Landín insiste en que éstos deben ser un primer paso que ha de conducir a una asistencia mayor de los postgraduados a la diaria labor hospitalaria. Se estaba implantando de hecho un MIR en Bilbao, muchos años antes de que oficialmente se estableciera en toda España. Como beneficiarios de estos Cursillos, la Junta de Caridad acuerda conceder plazas de becarios a médicos jóvenes (18-I-1944). A estos becarios se les concede la categoría de Médicos Internos, aunque no estén alojados en el Hospital.

Posteriormente estimó “llegado el momento de organizar las enseñanzas conducentes a que los post-graduados pudieran alcanzar el título de especialistas”, a fin de que entrara el hospital bilbaíno “en la categoría de Instituto Médico de Especialidades, afecto a la Facultad de Medicina del distrito universitario de Valladolid”. Y pronto, por decreto del 4-VII-1944, “se autoriza a la Facultad de Medicina de la Universidad de Valladolid para que, de acuerdo con el S. H. C. del G. F. de Basurto, cree, organice e incorpore el Instituto Médico de Basurto como Escuela de Especialización Médica, dependiente de dicha Facultad de la Universidad de Valladolid”.

Así nace el Instituto Médico de Especialidades del Santo Hospital Civil de Basurto –del que fue director hasta su muerte-, así como su Escuela Profesional de Enfermeras.

Este Instituto –escribía entonces Don Félix- lleva en germen todas las posibilidades para que a través de los años pueda convertirse en un Gran Colegio Mayor Universitario para post-graduados”. Pronto vería el doctor Landín nacer este Colegio Mayor Universitario, al que dio nombre de “Gregorio de la Revilla”.

Sigue don Félix avanzando en su previamente trazado camino y así, el 28-XII-1946 nace oficialmente el Instituto Medico de Basurto como Escuela de Especialización Médica, y el 24-VII-1947 surge la Fundación “Colegio Mayor Gregorio de la Revilla”, encuadrado en la vida universitaria, restableciéndose de esta forma, pero ahora con carácter universitario, el antiguo Internado de Basurto, que tan buenos profesionales ha dado a la medicina.

Todo lo antedicho, realizado a iniciativa de don Félix, ha tenido como consecuencia inevitable la creación de la Facultad de Medicina en la Universidad del País Vasco; utopía de Landín que éste no ha podido ver realizada en vida.

G. Su vida académica.

En la Academia de Ciencias Médicas de Bilbao, de la que sería presidente en 1914, fue don Félix miembro muy activo desde el primer momento. Asistía asiduamente, intervenía en la discusión y comentarios de los casos clínicos presentados. En el miso año de su licenciatura universitaria, 1905, ya suscitaba interés entre sus colegas. En sesión celebrada en tal año de 1905 –y tal como nos recuerda su hija Rosa-, el día uno de diciembre, presentó Landín un caso clínico que tuvo gran repercusión tanto en ambientes y tertulias médicos como extramédicos. Se trataba de un paciente al que tenía que asistir en el Cuarto de Socorro del Hospital, afecto de herida por arma blanca en la región precordial, a nivel del cuarto cartílago costal, un poco por dentro y por encima de la tetilla izquierda.

Le interviene don Félix, practicando separaciones y regularizaciones musculares; amplía la herida que presenta en pericardio; cree se trata de una herida punzante del corazón en su ventrículo derecho. Cohíbe la hemorragia, sutura pericardio, etcétera, y coloca un taponamiento. Ingresa el enfermo en el Servicio del Doctor Carrasco, que le examina al día siguiente. Al quitar el taponamiento, observa que no sangra y que ha salvado la vida. Por esta intervención, prácticamente a corazón abierto, es felicitado por los miembros de la Academia y en especial por el doctor Carrasco. Y todo ello le da ya, con 22 años de edad, fama y prestigio.

Si tenemos en cuenta que se había licenciado en junio de 1905, que fue nombrado médico del Hospital el 29 de noviembre del mismo año, y que el caso se presenta el uno de diciembre, esto tuvo que ocurrir, quizá, en su primera guardia. Sabemos, por su informe, que se dio “a los pocos días de mi nombramiento”.

En la academia presentó casos y comunicaciones de gran interés entre los que destacamos los siguientes:

--Fractura de una costilla por un acceso de tos, en 1908.

--Pilolrectomía por cáncer pilórico, en 1908.

--Diagnóstico precoz del cáncer gástrico, en 1910.

--Peritonitis traumática consecutiva a herida por arma de fuego, en 1914.

Se recuerda especialmente su brillante intervención-aportación en las comunicaciones presentadas por los doctores don Cesáreo Díaz-Emparanza y don Vicente San Sebastián sobre tratamiento quirúrgico de los perforados gástricos y sobre el tratamiento quirúrgico del ulcua.

Merece especial atención su discurso en el homenaje –en sesión necrológica- al doctor don Carmelo Gil Gorroño, celebrado el 30 de noviembre de 1910, que tituló “Deuda del alma”, en el que recuerda lo que siempre decía don Carmelo a los médicos jóvenes: “No desmayéis; estudiad y adelante; luchad y luchad contra mí para fortaleceros en la lucha. Yo soy uno de vosotros; yo siempre estaré con la juventud renovada, porque nunca seré viejo”. Menciona también cómo en las sesiones académicas invitaba el doctor Gil a los jóvenes a la discusión, procurando con ello darles más relieve.

Recién cumplidos sus 31 años de edad, es elegido Presidente de la Academia de Ciencias Médicas para el curso 1914-1915. Fue cosa rara, excepcional entonces, este reconocimiento de méritos en plena juventud.

En su discurso de posesión, el 13 de noviembre de 1914, manifiesta que hay que reorganizar la Academia, darle más vida, traer conferenciantes, etc. Propugna renovar la Gaceta Médica del Norte, porque sólo así se podría conseguir levantar y dar a conocer el prestigio médico de Bilbao. Lo consigue sólo parcialmente.

En septiembre de 1918, en sesión necrológica, pronuncia brillantes palabras en homenaje al doctor don Nicolás Achucarro.

Queda, pues, clara su gran actividad en la Academia desde 1905 hasta 1936. Desde 1937, pese a seguir acudiendo a algunas reuniones, hubo de centrarse totalmente en su labor como director y renovador del Hospital de Basurto.

Propulsó la creación de una Mutualidad Médica a fin de proteger a los doctores que pasaran penurias en su vejez o retiro. A estos efectos, en carta dirigida al Colegio Oficial de médicos de Bizkaia, indicaba que no se debía buscar ni esperar ayuda del erario público ni de otras personas o instituciones. Habrían de ser los mismos médicos ejercientes quienes aportaran parte de su peculio a tal fin. La propuesta de Landín fue aceptada para estudio por el Colegio Médico, quien nombró una Comisión que llevara adelante el proyecto; de esta comisión formaba parte don Félix, que en julio de 1927 dimitió por considerar errónea la línea seguida por la misma.

No era partidario de asistir a Congresos Médicos, quizás como consecuencia de la fría acogida que tuvieron dos prestigiosos médicos bilbaínos en uno celebrado en Madrid y donde habían presentado interesantes ponencias con una estadística poco común en aquella época.

Fuentes consultadas.

Academia de Ciencias Médicas de Bizkaia.

Hemeroteca de la Diputación de Bizkaia.

Archivos parroquiales de la S. B. de Santiago el Mayor, de Bilbao.

Gaceta Médica del Norte.

Familiares:

Sor Rosa Landín, religiosa, hija de don Félix.

Doña Aida Aguirre Arrigorriaga, nuera de don Félix.

Don Félix Landín Sáenz, sobrino de don Félix.

Doña María Luisa Landín, hija de don Félix.

Doctor don Angel Alonso Alegre.

“Archivos del Hospital”. Director, doctor don Félix Landín. Números 1 al 6.

“Litiasis Biliar”, del Doctor don Félix Landín. Salvat, 1945.

“Ensayos y comentarios clínicos de cirugía abdominal”, del doctor don Félix Landín. Calpe editorial, 1924.

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Apéndice: Notas sobre sus ascendientes y descendientes.

I.- Pedro Allende Uraga y su esposa Ygnazia Larrea Zuazo fueron padres de:

II.- Manuel Allende Larrea, nacido en el año 1733 en Barakaldo, en las Encartaciones bizkaínas, que se casó con Lucía Salturtun Burzaco (Barakaldo, b. 14-XII-1733; hija de Juan de Salturtun Escobal y de María de Burzaco Urcullu) Padres de:

III.- Gaspar Allende Salturtun, nacido en 1755 en Barakaldo, casó con Ignacia Urcullu Salturtun (Barakaldo, b. 31-VII-1752; hija de  Lorenzo de Urcullu Uraga y de Antonia de Salturtun Tellitu) Fueron padres de:

IV.- Domingo Allende Urcullu, nacido en Barakaldo en 1781, que casó en Galdames, parroquia San Esteban, el día 7-I-1806, con Juana Garay Salazar (Galdames, P. San Esteban, b. 27-XII-1782; hija de  Manuel de Garay Torre y de Teresa de Salazar Casares). Fueron padres de:

V.- Ramón Gervasio de Allende Garay, bautizado en 1813 en Galdames, parroquia San Esteban (Encartaciones de Bizkaia). Ramón pasó a vivir en Bilbao, y se casó en el año 1838 en la parroquia San Antón, en el Casco Viejo de la villa, con Magdalena Uribarri Eguia (bautizada en 1813 en San Bartolomé de Ugao-Miraballes; hija de Miguel Uribarri Arbide y de María Eguia Ynchaurraga). Padres de:

      1.- Dolores Martina, gemela, Allende Uribarri (Bilbao, San Antón, b. 31-I-1839).

      2.- Pedro Lesmes, gemelo, Allende Uribarri (Bilbao, San Antón, b. 31-I-1839).

      3.- Inés Allende Uribarri 1841). Inés tuvo una hija natural:

3.1.- Ysidora, bautizada el 17-XI-1868 en la P. San Antón de Bilbao. En el acta bautismal se la llama Ysidora Bilbao, y se dice que es hija de padre desconocido y de Inés Allende Uribarri. Unos veinte años más tarde, en 1889, se casaría con Camilo Landín Larrea, en segundas nupcias de éste, que había enlazado en primer lugar con Rufina Allende Uribarri, tía materna, como estamos viendo, de Ysidora. En el apartado que sigue volveremos a hablar, por lo dicho, de Ysidora.

      4.- Isidro Vicente Allende Uribarri (Bilbao, San Antón, 4-IV-1843). Casó en San Vicente Mártir de Abando, el 20-VIII-1864, con Telesfora Gorgonia (sic) de Yragorri Arrieta (Bilbao, P. Santos Juanes, b. 9-IX-1847; hija de  Tomás de Yragorri Zabala y de  Carmen de Arrieta Echebarria). Padres de:

4.1.- Federico Pedro Allende Yragorri (Abando, 20-V-1865). Casó en Abando, año 1897, con Lucila de Martínez Pascual.

4.2.- Alejandra Flora Allende Yragorri (Abando, 26-II-1867).

4.3.- Restituto Allende Yragorri (Abando, 11-IV-1868).

4.4.- Lázaro María Allende Yragorri (Abando, 27-II-1871). Casó en Abando, año 1899, con Mª Consuelo de Amengual Ramos.

      5.- Rufino Allende Uribarri (Bilbao, San Antón, 16-XI-1846).

      6.- Clemente Juan de la Cruz Allende Uribarri (Bilbao, San Antón, 23-XI-1849).

      7.- Rufina Allende Uribarri, que sigue la línea (IV).

      8.- Tomás Allende Uribarri (Bilbao, San Antón, 21-XII-21-XII-1855).

    VI.- Rufina Allende Uribarri, nacida en Bilbao el día 16-XI-1852 y bautizada en la parroquia de San Antón, en la que casó, año 1868, con Dámaso Camilo Landín Larrea, que había nacido en Bilbao el 11-XII-1842, recibiendo bautizo en la misma parroquia que su esposa.

    Padre de Camilo Landín:

      Gabriel Landín Pérez (hijo a su vez de Antonio y María Ignacia), natural de Santa María de Portas, en Pontevedra. Casó en Bilbao, P. San Antón, 1-VII-1840 con Teresa, que seguirá. 

    Madre de Camilo Landín:

      Teresa (Hermenegilda TERESA María Cruz) Larrea Regil (Bilbao, P. Santos Juanes, b. 14-IV-1802; hija de Juan Andrés Larrea Aldai y de María Regil Barrueta).

    Hermanos de Camilo Landín:

      Felipe Federico Landín Larrea (Bilbao, San Antón, 13-IX-1841).

      Lope Francisco Landín Larrea (Bilbao, San Antón, 25-IX-1844).

      Pedro Marcelino Landín Larrea (Bilbao, San Antón, 1-VI-1847).

    Hijos de Camilo Landín Larrea y Rufina Allende Uribarri fueron:

        1.- Camila Jesús Landín Allende (Abando, P. San Vicente, n.1879).

        2.- Piedad Florencia Teresa Landín Allende (Abando, P. San Vicente, n.1880).

        3.- Feliz Juan Landín Allende (Bilbao, P. Santiago, n. 1882).

        4.- Félix Cirilo Landín Allende, del que trataremos en el apartado siguiente.

        5.- Juan Gabriel Landín Allende (Bilbao, P. Santiago, n. 1885).

    Rufina falleció en Bilbao el día 15 de febrero de 1886, y Camilo contrajo segundas nupcias el día 17-X-1889 en Bilbao, parroquia del Señor Santiago, con Ysidora Allende Uribarri, sobrina de su primera esposa, tal como hemos visto en el nº 3.1 del apartado anteriorde (al casar, Ysidora adoptó los dos apellidos de su madre).

Fruto de este segundo matrimonio de Camilo Landín, con Ysidora Allende Uribarri, fueron:

6.- Justa Pastora Landín Allende (Bilbao, P. Santiago, n. 1890).

7.- Mª del Carmen Landín Allende (Bilbao, P. Santiago, n. Juliana 1892).

8.- María Concepcion Daniela Landín Allende (Bilbao, P. Santiago, n. 1894).

9.- Eugenio Pablo Landín Allende (Bilbao, P. Santiago, n. 1897).

10.- María de las Mercedes Rufina Ynés de Landín Allende (1898)

    VII.- Félix Cirilo Landín Allende, nacido en Bilbao y bautizado en su parroquia del Señor Santiago el día 6-III-1883, casó en la basílica de Begoña el 4-V-1908 con Elvira Amparo de Garamendi Romero, de veinte años de edad, cubana natural de San Juan de los Remedios, hija legítima de Teofilo Tomás Cosme de Garamendi y González de la Mata (Bilbao, P. Santiago, b. 22-VII-1847; ver GARAMENDI, en su apartado VIII) y de Isabel Romero, natural de San Juan de los Remedios, en Cuba. Fueron padres de:

      1.- Félix Landín Garamendi. Doctor en medicina por la Universidad de Madrid; especialista del aparato digestivo. Casó con Aida/aintza Aguirre, hija del Lehendakari José Antonio Aguirre Lekube (a ambos se cita en el último párrafo de AGUIRRE, en su genealogía tercera titulada “III.- Aguirre: los de Antzuola siglo XVII, ascendientes del primer lehendakari”.

      2.- Elvira Landín Garamendi. Religiosa del Sagrado Corazón de Jesús.

      3.- María Isabel Landín Garamendi. Falleció en 1928, con 14 de edad.

      4.- José María Landín Garamendi. Falleció de niño.

      5.- María Luisa Landín Garamendi, viuda de Gavillas, que vive actualmente en Bilbao.

      6.- María Dolores Landín Garamendi.

      7.- Jesús José Landín Garamendi, que muere con cinco años de edad.

      8.- María Pilar Landín Garamendi, ya fallecida.

      9.- José Ignacio Landín Garamendi, abogado.

      10.- María Rosa Landín Garamendi. Religiosa del Sagrado Corazón.


Antonio Castejón.

puxaeuskadi@gmail.com

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