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BOLIBAR.

Ascendientes del Libertador.

Ver Bolibar_Generalidades, Bolibar_Armas y Bolibar_otros- y LEARRA

A esta web he subido, de momento, estos ascendientes de Simón:

Sus BOLIVAR, Sus GEDLER, Sus MARIN_DE_NARVAEZ y su sangre india, Sus PALACIOS, Sus PONTE y Sus BLANCO


I.- SEXTO ABUELO PATERNO DEL LIBERTADOR: Martín Ochoa de Ardanza y su esposa Madalena de Bolívar (conforme información dada por su hijo Simón en 1569, en Santo Domingo), o bien Martín Ochoa de la Rementería y María de Andispe (haciendo caso a otra información de hidalguía dada en 1574), naturales del Señorío de Bizkaia, fueron padres de:

II- QUINTO ABUELO PATERNO DEL LIBERTADOR:  Simón de Bolívar, el viejo, natural de la puebla de Santo Tomás de Bolíbar, en la anteiglesia de Ziortza, Merindad de Marquina (Bizkaia), varón ilustre y excelente estadista y fundador de la familia Bolíbar en Venezuela, en cuyo favor se practicó el 5 de julio de 1574 (en Iruzubieta, de la merindad de Marquina) una información de hidalguía, nobleza y limpieza de sangre, siendo reconocido como señor y heredero legítimo de las casas solares de la Rementería y de Ibargüen que le pertenecían por línea materna.

Desde Bizkaia marchó don Simón, hacia 1557, a la isla de Santo Domingo, donde residió por espacio de unos treinta años, siendo Escribano de Gobierno y Secretario de Cámara de la Real Audiencia, y, en 1569, capitán de una fragata que entregó para la defensa de la ciudad contra los ataques de los piratas ingleses. En 1589 pasó a Venezuela con el gobernador don Diego de Osorio y Villegas, quien le nombró Contador y Juez oficial de la Real Audiencia en calidad de Escribano de residencia. Y el 4 de diciembre de 1589 reunidos todos los Cabildos de Venezuela le nombraron por unanimidad representante en España, partiendo en mayo de 1590 para Madrid, donde vivió más de dos años como Procurador general ante el Rey, que le aprobó importantes beneficios, especialmente para la ciudad de Caracas, entre lo que se hallaron un blasón para la ciudad de Santiago de León de Caracas, en virtud de Real cédula otorgada 4 de septiembre de 1591; supresión del trabajado forzado de los indios (que realmente siguieron viviendo como esclavos); mayor libertad de acción para el Gobernador en lo relativo a la administración y a la Audiencia; un régimen más favorable para los impuestos; el envío, con regularidad, de buques para el servicio y comunicación con Venezuela; una clase de Gramática; otra de los primeros rudimentos de la instrucción y un restablecimiento superior, el Seminario Tridentino, que andando el tiempo se transformó en Universidad. El Rey Felipe II premió también los grandes servicios del mencionado caballero, otorgándole el título de Regidor de Santiago de León de Caracas y el de Oficial Real Contador general de la provincia con preeminencia de Regidor y voz y voto en el Cabildo, dado en Valladolid a 27 de junio de 1592. Más tarde fue elegido Contador general de la ciudad de Caracas.

En el mes de abril de 1598 marchó de nuevo como Juez de Cuentas de la Isla de Margarita, habiendo sido Alcalde y Alguacil mayor de la tierra margariteña, donde el oidor de la Audiencia de Santo Domingo, don Marcelo de Villalobos, fundó la ciudad de la Asunción el 15 de agosto de 1528.

En febrero de 1600 regresó nuevamente a Caracas, contrayendo un segundo matrimonio, a los sesenta y ocho años de edad, con doña MARÍA MALDONADO DE LUYANDO, viuda a la sazón de Juan de Ribera.

Enfermo y en la mayor miseria, el 27 de octubre de 1607 se le concedió por Real cédula, y a título de pensión de retiro, la suma de treinta mil maravedíes. Y en este disfrutar murió en Caracas el 9 de marzo de 1612, perdida totalmente la razón.

Hijos del enlace de don Simón Bolíbar (el Viejo), tronco de su linaje en América, y su primera esposa doña Ana Hernández de Castro, con la que se había casado en Santo Domingo, fueron:

1.- Simón de Bolívar y Hernández de Castro, el Mozo, que sigue esta línea en (III).

2.- Beatriz de Bolíbar y Hernández de Castro, desposada con el licenciado don Bernardino Álvarez de Bobadilla, vinculados por consanguinidad; con sucesión.

III.- CUARTO ABUELO PATERNO DEL LIBERTADOR: Simón de 1-Bolivar 2-Hernández de Castro, el Mozo, nació el año 1569 en la ciudad de Santo Domingo de la Isla Española, fue contador de las Reales Cajas de Caracas durante las ausencias de su padre, con el que se había trasladado a Venezuela en 1589 desde Santo Domingo. En 17 de septiembre de 1593 el Gobernador Diego de Osorio le concedió la Encomienda (esclavitud disfrazada ante la ley) de Indios  quiriquires del valle de San Mateo. Contrajo nupcias hacia 1592 con doña Beatriz de Rojas Moreno, hija del capitán conquistador don Alonso Díaz Moreno, natural de Santa Olalla (Toledo), que había pasado a Indias como alférez de la galera capitana para el resguardo de las costas de la Isla Española, sirviendo más tarde como capitán de una tripulación armada y con patente de corso a expensas de la provincia de Venezuela.

Al enviudar don Simón de su esposa doña Beatriz, y tras renunciar a la Encomienda de San Mateo en favor de su hijo Antonio, se hizo clérigo y desempeñó las funciones de Comisario del Santo Oficio en Nueva Valencia, habiendo sido también Visitador general de aquel Obispado, en cuya calidad asistió, por comisión del obispo, a las poblaciones y demarcaciones de sitios y templos erigidos en el valle de Aragua. En esta actividad, procuró el cumplimiento de su deber dedicando mucho tiempo y caudal.

El aprecio y valía personal fue de la máxima estimación, sirviendo para el afianzamiento de esta genuina y legítima familia durante el período histórico en que las espaciosas y muy abundantes tierras venezolanas, donde antaño hubo una gran población periférica nómada, formaron parte de la nación española, que las gobernó y a las que transfirió las ventajas de la cultura hispana y europea.

Diversos habían de ser los cargos honoríficos concejiles y públicos por los que pasaron los miembros de su linaje, así como los servicios prestados en la milicia, sosteniendo a su costa gente armada en guerra y contra audaces piratas invasores del litoral, que desarticularon y alejaron de sus costas; serían también importantes hacendados con encomiendas de indios, las cuales asumieron con aprobación y consentimiento de los originarios (no es creíble), sin obstáculos y autoridad absoluta, con el esplendor de una hechura hidalga y dentro de la razón y justicia que les asistía en su labor civilizadora (florituras; tampoco no es creíble).

Del enlace de don Simón de Bolíbar y Castro y de doña Beatriz de Rojas nacieron dos hijos, a saber:

1.- Luisa de Bolíbar Rojas, que se unió en matrimonio con don Alonso Pérez de Valenzuela; con sucesión.

2.- Antonio de Bolíbar Rojas, tercer abuelo paterno del Libertador, que sigue esta línea ahora, en (IV).

IV.- TERCER ABUELO PATERNO DEL LIBERTADOR: Antonio de 1-Bolívar 2-Rojas 3-Hernández de Castro y 4-Moreno nació en la ciudad de Caracas, donde recibió las aguas bautismales el día 7 de marzo de 1596, habiendo servido en la milicia de infantería desde que pudo tomar las armas, llegando al grado de capitán, coadyuvando a la gloria y consideración de su linaje del solar legendario bizkaçino en Venezuela.

Fue Alcalde ordinario de Caracas, Alcalde de la Santa Hermandad, Corregidor y Justicia mayor con jurisdicción en los valles de Turmero y Aragua, donde tenía la Encomienda (esclavitud disfrazada) de indios de San Mateo, con abundantes tierras de labor, que andando el tiempo heredaría el Libertador de América, abordando con su caudal la marcha que propugnaba la libertad en Venezuela y que tuvo la consolidación final en su independencia, el 8 de octubre de 1823.

Contrajo nupcias en dos ocasiones: la primera con doña Luisa de Marmolejo Ortiz (hija de don Esteban de Marmolejo y de doña Leonor de Ortiz), y la segunda, el 20 de febrero cíe 1622, con doña Leonor de 1-Rebolledo 2-Maldonado de Almendáriz 6-Villegas-Pacheco, hija del capitán conquistador don Francisco de Rebolledo y Villegas Pacheco, que de Santo Domingo pasó a la conquista de Venezuela con el Gobernador don Diego de Osorio, con el que logró el dominio de los indios de Nirgua, sirviendo seguidamente los cargos de Teniente de Gobernador de Nueva Valencia; fue además, Fiel Ejecutor del Cabildo de Caracas en 1592 y 1593 y su Alcalde ordinario los años de 1595 y 1598, y esposo de doña María Maldonado de Almendáriz, dama noble, hija a su vez del capitán conquistador don Francisco de Maldonado y Almendáriz, nacido en Navarra y que había llegado a Venezuela en 1534, consiguiendo distinguirse como partidario de Diego de Losada, fundador de Caracas, con quien tenía mucho trato. Don Francisco combatió también a los indios Omeguas, concurriendo a las fundaciones de Borburata y Nueva Segovia de Barquisimeto; fue asimismo Encomendero de los indios en Chacao, Alcalde ordinario de Caracas en 1574 y dos años más tarde Teniente de gobernador interino; y contrajo matrimonio en el Tocuyo, hacia 1566, con doña Luisa de Villegas y Pacheco, hija legítima del capitán don Juan de Villegas, natural de Segovia y que en 1529 se trasladó a Venezuela con el Gobernador Ambrosio Alfinger, con el que cumplió determinados servicios durante su mandato, habiendo tomado parte en la repoblación de la ciudad de Santa Ana de Coro, en 1543, y en la fundación en 1547 y 1552 respectivamente, de Nuestra Señora de la Concepción de Borburata y Nueva Segovia de Barquisimeto. Don Juan fue Teniente general de la provincia de Coro, en 1545, nombrado por el Gobernador Juan de Carvajal, y alcalde mayor de dicha ciudad, en la que se unió en matrimonio con doña Ana Pacheco, hija legítima de don Francisco Pacheco, de la que algunos escritores han manifestado «era mujer de pelo en pecho por el mucho ánimo que tenía».

Del primer enlace de don Antonio de Bolívar con doña Luisa Marmolejo y Ortiz, hubo una hija:

1. Leonor de Bolíbar y Marmolejo, que se unió en matrimonio con don Pedro Manuel Sarmiento de Herrera; con descendencia.

Y de su matrimonio con doña Leonor de Rebolledo y Almendáriz provinieron:

2. María de Bolívar y Rebolledo, que casó con el alférez don Andrés Arraiz de Mendoza y Castro; con sucesión.

3. Luis, bisabuelo paterno del Libertador, que sigue.

4. Simón de Bolívar y Rebolledo, que se unió en matrimonio con doña Paula Pérez de Valenzuela e Infante, con quien tuvo descendencia.

5. Juan de Bolívar y Rebolledo.

6. Beatriz de Bolívar y Rebolledo, que fue esposa de don Alonso de Serpa y Alvarez.

7. Antonio de Bolívar y Rebolledo.

V.- BISABUELO PATERNO DEL LIBERTADOR: Luis de 1-Bolíbar  2-Rebolledo 3-Rojas 4- Maldonado Almendáriz  5-Hernández de Castro 7-Moreno y 12-Villegas Pacheco  recibió el bautismo en Caracas el 22 de febrero de 1627, apadrinado por sus tíos Alonso Martínez de Villela y doña Ana de Rebolledo. Y como hombre de bien de su linaje que iba vinculándose a Venezuela, fue juez Receptor de San José de Gagua en 1647, habiendo tenido la encomienda paterna de San Mateo, ratificada en 1661por el Gobernador Pedro de Porras y Toledo y convertida más tarde en un beneficio campestre familiar.

Con soldados sostenidos y armados por su cuenta, sirvió en calidad de capitán de infantería, siendo designado el 1 de enero de 1667 por Alcalde ordinario de Caracas de segundo voto. Y en numerosas ocasiones participó en la defensa del puerto de La Guaira, contribuyendo con su caudal a la fortificación del mismo, construido en la ciudad que en 1589 fundó el Gobernador Diego de Osorio y en la que el edificio más importante es el de la Aduana, antigua factoría de la Real Compañía de Caracas.

Aunque tuvo casa abierta en Caracas, sita en la esquina de la calle «Las Gradillas» en el punto que se levanta el Palacio arzobispal, vivió a la usanza de la época, mayormente en Aragua, en donde fue Corregidor y Justicia mayor en toda su jurisdicción, con esplendor.

Se unió en matrimonio con doña María Martínez de Villegas y Ladrón de Guevara, bautizada en Caracas el 2 de marzo de 1628, hija del capitán don Lorenzo Martínez de Villegas, nacido en Caracas en 1599, de cuya ciudad fue Regidor perpetuo del Cabildo en 1631 y su Alcalde ordinario en 1637, estando ya desposado con doña Magdalena Ladrón de Guevara.

Del matrimonio de don Luis de Bolíbar y Rebolledo y de doña María Martínez de Villegas nacieron:

1.- Francisco de Bolívar y Villegas, que fue capitán de Infantería natural y residente en la ciudad de Caracas, donde contrajo nupcias con su prima doña Luisa Isabel Blanco y Villegas, hija de don Luis Blanco y Villegas y de doña Leonor Muñoz de Alíaro. De este enlace no tuvieron sucesión.

2.- Juan, abuelo paterno del Libertador, que sigue esta línea en (VI).

3.- Luis de Bolívar y Villegas, que fue capitán de Infantería, nacido en Caracas donde tuvo su vecindad. Estuvo casado con doña Isabel Antonia de Uribe Gaviola y Brizuela; con sucesión.

4.- Josefa de Bolívar y Villegas.

5.- Juana María de Bolívar y Villegas. Murió niña.

6.- Lucía de Bolívar y Villegas. Murió niña.

VI.- ABUELO PATERNO DEL LIBERTADOR: Juan de Bolívar y Martínez de Villegas Rebolledo Ladrón de Guevara nació en 1665 en los dominios familiares de Aragua; en su juventud combatió primero con el grado de Alférez y después como Capitán de Infantería en Aragua, Caracas y La Guaira. Y con legítimo prestigio fue con posterioridad Corregidor de San Mateo y de San José de Cagua, Justicia Mayor de los valles de Aragua y Turmero, Procurador general del Cabildo de Caracas en 1698, su alcalde ordinario en 1710, Teniente General de gobernador y Gobernador interino de la provincia de Venezuela en 1712.

Sobre tierras de su propiedad conocidas por la «Sabana del Cura» fundó y pobló a su costa en 1714 la villa que en sus comienzos fue conocida como «San Luis de Cura» y más tarde, como «Villa de Cura» en la que el rey de España, por Real cédula de 25 de mayo de 1722, le concedió la facultad de «tener jurisdicción en lo civil y criminal en primera instancia... por los días de su vida y la de un hijo y heredero» además del título de su fundador y poblador «y así mismo el que pudiera nombrar Alcaldes Ordinarios, Regidores y otros oficios concejiles, eligiéndolos de los mismos vecinos de ella, con tal que en grado de apelación las causas se llevasen al Tribunal de aquel Gobierno...»

Para beneficiarlo en su favor, ¿compró el Monasterio de Montserrat, de Madrid, uno de los títulos de Castilla concedidos a dicha comunidad?, en virtud de resolución de S.M. de fecha 7 de julio de 1728. Juan de Bolívar pagó por el título veintidós mil ducados y hubiera sido el primer marqués de San Luis y vizconde de Cocorote, de no haber muerto antes de ser despachado dicha dignidad nobiliaria. Su nieto Juan pidió en 1793 se declarase subsistente el título, sin haber surtido efecto, dejando el total de dinero como dádiva a la mencionada orden religiosa.

Juan celebró matrimonio en dos ocasiones: la primera el 25 de diciembre en 1687, con doña Francisca de Aguirre Villela y Liendo, nacida en 1667 (hija del Alférez Real don Francisco de Aguirre Villela, casado en Caracas con doña Francisca de Liendo y Escobedo de Rojas, hija legítima de don Domingo de Liendo, natural de Portugalete y de doña Germana de Escobedo); y por segunda vez desposó, el 8 de enero de 1711, con doña MARÍA PETRONILA DE PONTE Y MARÍN DE NARVAEZ (ver Ponte, en esta web), bautizada en Caracas el 7 de mayo de 1684, hija del Licenciado Pedro Ponte y Jaspe, Proveedor general de Caracas en 1679 y Alcalde la Santa Hermandad en 1687 y de doña Josefa Marín de Narváez (hija del Capitán don Francisco Marín de Narváez) nacida en Caracas en 1668 y en donde dejó de existir el año de 1692. Doña María había aportado el matrimonio, entre otros bienes, la casa de la calle de San Jacinto, en Caracas, donde vino al mundo su nieto Simón de Bolívar, que tanto se afanó por la libertad y la independencia de América Latina, como «el vengador de la Ilustración» Amigo del País; y fue enterrada en el sepulcro familiar, en la capilla de la Santísima Trinidad de la catedral de Caracas que había sido construida por su padre, el capitán Pedro de Ponte, natural de La Coruña, desde donde se trasladó a Venezuela, en cuyo país por sus especiales merecimientos e inteligencia realizó sus anhelos, intereses e intenciones, que le llevaron al sacerdocio después de quedar viudo en 1692; hijo de don Jacinto de Ponte y Andrade, nacido en La Coruña en donde contrajo nupcias con doña María Josefa de Jaspe de Montenegro, nacida también en La Coruña, hija de don Marcos Jaspe de Montenegro y de doña Inés López de Montenegro. Ver todo sobre la ascendencia de Petronila en su apellido PONTE, en esta web.

Juan de Bolíbar y Martínez de Villegas, murió en 1729 y los hijos habidos en su primer enlace fueron:

1. Josefa de Bolívar y Aguirre, que murió en la niñez.

2. José de Bolívar y Aguirre, que fue Sargento mayor, natural y vecino de la ciudad de Caracas, donde se unió en matrimonio con doña María Teresa Arias-Altamirano y Blanco, hija de don Luis Arias Altamirano y Quijano y de doña María Teresa Blanco y Ochoa. De aquel enlace se formó la casa Bolíbar-Arias, habiendo nacido seis hijos.

Y en su segundo matrimonio con doña María Petronila de Ponte y Marín de Narváez, tuvo, que sepamos, los siguientes hijos:

3. Josefa de Bolívar y Ponte, que casó en 1744 con su primo Juan Gabriel de Lobera-Otáñez y Bolívar; con sucesión.

4. María Petronila de Bolíbar y Ponte, que en 1734 contrajo nupcias con don Miguel Jerez de Aristeguieta y Lobera-Otáñez, nacido en Caracas en 1708, Caballero de la Orden Militar de Santiago en 1754 y hermano de su cuñado. Tuvieron sucesión.

5. María Jacinta de Bolívar y Ponte, que en 1737 contrajo enlace matrimonial con su primo hermano don Pedro Francisco Gedler y Pont.

6. Martín de Bolívar y Ponte, fallecido en 1737 y que no tuvo sucesión alguna. Fue natural y vecino de Caracas y segundo y último señor de la villa de San Luis de Cura, fundada por su padre. Murió sin haber podido alcanzar el título nobiliario de marqués de San Luis de Cura que le había sido concedido a su progenitor.

7. Luisa de Bolívar y Ponte, que casó en 1731 con el capitán don Martín Jerez de Aristeguieta y Lobera-Otáñez, fallecido en  1773, hijo de Juan Xerez de Aristeguieta, capitán de caballería, nacido en Pasajes en 1651, desde donde pasó a Venezuela, desposando en la catedral de Caracas en 1703 con doña Ana Francisca de Lobera-Otáñez, nacida y bautizada en Caracas en 1688; y nieto paterno de don Miguel Jerez y Vertiz, natural de Pasajes, donde murió en 1658, y de doña Catalina de Aristeguieta y Amézqueta, natural de la ciudad de San Sebastián.

8. Juan Vicente de Bolíbar y Ponte, padre del Libertador, que sigue ahora, en (VII).

VII.- PADRE DEL LIBERTADOR: Juan Vicente de Bolívar y Ponte, nacido en Aragua el 15 de octubre de 1726 y bautizado el día 26 siguiente en la iglesia del pueblo de Nuestra Señora de Guadalupe de la Victoria, siendo su madrina su tía doña Luisa de Bolíbar y actuando como testigos Pedro de Ponte y Mateo Gedler.

La viveza e inquietud de su espíritu le ayudó a la formación de una importante biblioteca particular, en la que puso todo su afán como hombre que al aliento de su alma aspiraba a disponer de un bagaje cultural.

Como patricio venezolano, con solo diecisiete años, combatió en calidad de voluntario al lado de las fuerzas del gobernador Gabriel José de Zuloaga y en defensa del puerto de la Guaira contra la escuadra inglesa del almirante Knowels, y a fines de 1743, junto con las tropas de su pueblo, envió en socorro de Puerto Cabello. En 1 de enero de 1747, el Cabildo de Caracas le nombró Procurador General y en enero de 1759 fue designado Teniente de Corregidor, Cabo a Guerra y Juez de Comisos de La Victoria y San Mateo, en donde organizó a su costa los cuerpos de Milicias de Pardos. Formó también parte de la Compañía de Nobles Aventureros creada en Caracas en 1761. Y en diciembre de 1765 el Gobernador Solano le encomendó la Administración de la Real Hacienda, y tres años más tarde le nombró Coronel del Batallón de Milicias Arregladas de Aragua, cargo en el que fue confirmado por Real cédula de 28 de septiembre de 1773. Cumpliendo como Comandante de la Compañía Volante del Río Yaracuy, le sobrevino la muerte el 19 de enero de 1786, recibiendo sepultura eclesiástica en el enterramiento de la familia Bolívar-Ponte, en la capilla de la Santísima Trinidad, en la catedral de Caracas.

Poco antes, había otorgado poder para testar en favor de su suegro don Feliciano Palacios y de su esposa María de la Concepción de Palacios y Blanco, de cuyos ascendientes se trata en el apellido Palacios y en el Blanco en Genealogías Hispanas de esta web.

Todo lo dicho hasta ahora por Juan Vicente de Bolívar y Ponte ha sido muy bonito. Pero veamos ahora cómo era esta persona en otras facetas, transcribiendo lo que dice Salvador de Madariaga en su obra sobre Bolívar:
 

En su testamento, pedía Juan Vicente Bolívar y Ponte que  se celebraran 2.000 misas por la salvación de su almaEsta alma, que en su propia estimación necesitaba nada menos que dos mil misas para recomendar su entrada en el cielo, era la de un criollo hecho a la buena vida y que la había vivido a rienda suelta antes de casarse a los cuarenta y seis con una jovencita de catorce. Claro es que podía escoger a su gusto, porque mientras la niña novia aportaba al hogar por todos bienes <<dos esclavas nombradas Tomasa y Encarnación como de dieciséis años de edad», Don Juan Vicente traía al matrimonio un capital de doscientos cincuenta y ocho mil y quinientos pesos sin contar el valor de varias haciendas. La descripción de sus haciendas de azúcar, cacao y añil <<con la esclavitud que en ellos se encuentre», de sus casas en Caracas y La Guaira, de sus muebles y plata labrada y amonedada, toma una página entera.

No debe dinero a nadie. Distribuye sus bienes entre sus cuatro hijos y el quinto que su mujer aguarda al tiempo de su muerte. Hay en el testamento una cláusula velada. «Mando que Doña María Concepción Palacios y Blanco, mi mujer, tome de mis bienes cuatrocientos pesos, para que con ellos cumpla lo que le tengo comunicado, en descargo de mi conciencia.» Esta suerte de manda solía aludir a aventuras premaritales. Pudiera muy bien referirse al Agustín Bolívar <<que vive en la ciudad de Maracaibo>>, a quien dispone Don Juan Vicente <<se le den doscientos pesos por una vez, de que le hago donación»; persona que, poco después de la muerte de Don Juan Vicente pidió sus derechos por ser hijo ilegítimo del difunto.

No en vano el Coronel de la milicia de Blancos de Caracas se ponía al morir bajo la protección de <<mi intercesora y abogada la Serenísima Reina de los Ángeles María Santísima, Nuestra Reina y Señora, para que interceda con su Santísimo Hijo Cristo nuestro Redentor perdone mis culpas y pecados». Hacía bien en pedir tal intercesión,  

No menor intercesión que la de la Reina de los Cielos era en efecto necesaria, puesto que el moribundo llevaba la conciencia bien recargada de malos recuerdos. ¿Cómo había entendido sus deberes de guardián de la colectividad cristiana, de la riqueza y de las almas numerosas que la Providencia le había confiado haciéndole nacer en rango tan elevado de la sociedad? Recordaría entonces el moribundo sus largos años de alegre soltería en que aprovechándose de su poder social había sometido por la violencia al servicio de sus placeres a tantas mujeres que de él dependían para su subsistencia, a tal punto de escándalo que el santo Obispo de Caracas se había visto obligado por las quejas de sus víctimas a amonestarle severamente.

En 1765 tenía Don Juan Vicente treinta y nueve años y era Obispo de Caracas Don Diego Antonio Díez Madroñero, prelado ilustre en los anales de la Iglesia española por sus virtudes y su energía. Durante una visita pastoral recibió el Obispo numerosas quejas sobre la conducta de Don Vicente Bolívar <<que de público y notorio ha oído decir vive desarregladamente con mujeres>>, <<y que para conseguirlas se vale de su autoridad y poder, llamándolas a su casa, valiéndose también para ello de otras mujeres sus terceras». Advirtió el Obispo a la testigo que tenía que estar segura de lo que decía sobre el modo de vivir de su amo; pero ella confirmó que había sido su querida tres años, antes de los cuales ya vivía él íntimamente con otra, llamada María Bernarda, y luego con otra, Josefa Rosalía, la Chicota, <<de quienes usaba a su arbitrio, teniéndolas a su disposición todas al mismo tiempo y llamando a la que mejor le parecía, con quien se encerraba en el cuarto de su dormitorio o en un cuartillo junto a la galería». Otra testigo refiere <<que la Margarita la había contado una noche, había estado por llamarla aquella tarde para libertarse del estrecho en que la puso queriéndola violentar dicho Don Juan, pues habiéndola encontrado sola, resistiendo ella la pretensión deshonesta, la cogió de una mano y por fuerza intentó meterla en el dormitorio, y forcejeando le dijo: gritaría si no la dejaba, con lo cual y haber sentido tal vez que una hija de la referida Juana Bautista se llegaba a la casa la dejó, y se salió muy bravo». A pesar de lo cual estas mujeres declaran no atreverse a negarle a Don Juan Vicente la entrada de su casa ni <<a excusarse de tomar sus recados por temor de su poder, violento genio y libertad en el hablar».

Don Juan Vicente se vengó del marido de Margarita de un modo que convendrá referir con las palabras mismas de la hermana de Margarita, María Jacinta; la cual escribe al Obispo: «El conflicto en que me hallo me hace acogerme a su amparo como a mi padre y pastor porque me veo perseguida de un lobo infernal que quiere fuerza que me lleve el diablo junto con é1. Este lobo infernal es Don Juan Vicente Bolívar que ha muchos días me anda persiguiendo para que peque con él, siendo yo una mujer casada y se ha valido de cuantas astucias le ha enseñado lucifer, pues mandó a mi marido a los Llanos, a su hato, a buscar ganado, por tener más libertad para ejecutar su maldad y como yo me le resistí fuertemente a varias instancias y promesas que me hizo y no pudiendo conseguir nada con halagos, me pretende ahora con amenazas, pues la otra tarde estuvo aquí y viendo mi última resolución de no ofender a Dios, me dijo que me había de acabar a mí y a todos mis parientes, y respondiéndole yo que Dios me diera vida para quitarme junto de él, me dijo que a donde quiera que me fuera, más que me metiera dentro de la tierra, me había de perseguir, yo no lo dudo porque él es muy temeroso y enconoso (…) …ya si no hago otra cosa que pensar cómo me defenderé de este mal hombre; a veces pienso decirle que sí y tener un cuchillo prevenido para quitarle la vida por tener la gloria de libertar este pueblo de este cruel tirano, pero me acobardo porque no sé qué haré puesta en el lance, en fin yo no duermo pensando en este hombre, ya yo he ocurrido a quien pueda remediarlo si no se remedia yo hiciera algún disparate o por verme tan acosada cayere no será ya culpa mía porque por fin soy baso flaco. Advierto a su llustrísima que esto no lo sepa mi marido porque él le tiene…

Juan Vicente de Bolívar Ponte y María de la Concepción de Palacios Blanco fueron padres de:

1.- María Antonia de Bolívar y Palacios, nacida en Caracas el 10 de noviembre de 1777, y casada el 22 de octubre de 1792 con su primo el Capitán del Ejército don Pablo de Clemente y Palacios, hijo de don Manuel de Clemente Francia y de doña María de las Mercedes de Palacios y Sojo y Jerez de Aristeguieta. Murió en Caracas el 7 de octubre de 1842, dejando por hijos:

1.1.- Pablo Secundino de Clemente y Bolívar; con sucesión.

1.2.- Josefa de Clemente y Bolívar.

1.3.- Anacleto de Clemente y Bolívar, que fue Edecán de su tío el Libertador y administrador de todos sus bienes. Celebró alianza matrimonial con Rosa Rodríguez de Toro, habiendo dejado esta vida en 1886.

1.4.- María Valentina de Clemente y Bolívar, que vio la primera luz en Caracas en 1801 y contrajo nupcias en Curazao, el año 1816, con don Gabriel Camacho; con sucesión.

2.- Juana María de Bolívar y Palacios; nació en la ciudad de Caracas el 21 de mayo de 1779, contrayendo enlace matrimonial el 11 de diciembre de 1792 con su pariente el capitán del Ejército don Dionisio de Palacios Sojo y Blanco, hijo de don Bernabé Francisco de Palacios Sojo y Gil de Arratia y de doña Isabel Blanco y Herrera. Murió el 5 de marzo de 1847, con la siguiente posteridad:

2.1.- Guillermo de Palacios y Bolívar, que murió en lo más florido de su juventud, en la batalla de La Hogaza, en diciembre de 1817.

2.2.- Benigna Cornelia de Palacios y Bolívar, que contrajo matrimonio primero con el general don Pedro Briceño Méndez, que se unió al Libertador en la revolución por la Independencia; hijo de don Pedro Briceño del Pumar y de doña Manuela Méndez de la Barta. Doña Benigna casó en segundas nupcias con don Pedro Amestoy, y de los dos matrimonios tuvo descendencia

3.- Juan Vicente de Bolívar y Palacios, Teniente de las Milicias Regladas de los valles de Aragua, que nació en Caracas el 30 de mayo de 1781, habiendo sido el poseedor del mayorazgo familiar de Bolívar, con una renta anual de veinticinco mil pesos. En 1793 ingresó como Cadete en el servicio militar siendo ascendido a capitán en 1804. Unido como patriota a la revolución de 1810, pasó como agente de Venezuela a los Estados Unidos en busca de armamento. Ocurrió su muerte en el naufragio del bergantín americano «Neny» a fines de julio de 1811, cuando regresaba a su patria, en viaje de Filadelfia a Puerto Cabello. Había pretendido la consecución del título nobiliario del marquesado de San Luis que por el Rey Felipe V en 1728 se había hecho merced a los Monjes de Montserrat y que fue beneficiado en favor de su abuelo por el servicio de veintidós mil ducados. No parece que celebró matrimonio, aunque tuvo con doña Josefa María Tinoco del Castillo estos tres hijos:

3.1.- Fernando Simón de Bolívar y Tinoco, que vino al mundo el año de 1810, habiendo sido educado en la Universidad de Jefferson (USA) a instancia de su tío el Libertador del que fue su secretario. Dejó de existir el año de 1898, quedando por descendencia un hijo.

3.2.- Felicia de Bolívar y Tinoco, que desposó con el general don José Laurencio Silva, militar distinguido de la Independencia; hijo de don José Dámaso de Silva, natural de España, y de doña Casilda Flores; con sucesión.

3.3.- Juan Evangelista de Bolívar y Tinoco, que murió célibe.

4.- Simón Antonio de la Santísima Trinidad, que fue el menor de los hijos y heredero de un mayorazgo instituido por un tío suyo sacerdote, y en el que disfrutaba al año de una renta de veinte mil pesos. Fue llamado el Libertador y de él tratamos en el apartado que sigue.

VIII. Don Simón Antonio de la Santísima Trinidad de Bolívar y Palacios Blanco, llamado el Libertador de América, héroe de la Independencia suramericana, fundador de los Estados de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, así conocida por su apellido. Nació en la ciudad de Caracas el 24 de julio de  1783, siendo bautizado en su catedral el 30 del mismo mes y año, apadrinado por su pariente el canónigo don Juan Félix Jerez de Aristeguieta y Bolívar. Recibió el bautismo en la catedral de la capital de Venezuela el día 30 siguiente, con los nombres de Simón Antonio de la Santísima Trinidad Bolívar, nombre glorioso que lo había de llenar todo con la grandeza de su acción y electo de informar fuera de lo regular de su espíritu y de su dignificación.

El benemérito legislador y caudillo, fundador de los Estados de Colombia, Venezuela, Ecuador, Perú y Bolivia, murió de hemoptisis en la Quinta de San Pedro Alejandrino, propiedad de don Joaquín Mier, cerca de Santa Marta, del Nuevo Reino de Granada (Colombia), en la mayor pobreza, asistido del doctor Reverand, el 17 de diciembre de 1830, a los cuarenta y siete años de edad, sin descendencia del matrimonio que celebró en Madrid, el 25 de mayo de 1802, con MARÍA TERESA RODRÍGUEZ DEL TORO Y ALAIZA, fallecida en San Mateo (Venezuela) el 22 de enero del año siguiente de su enlace.

El eximio prócer Simón de Bolíbar, murió solo, secreto y experimentando una impresión de dolor espiritual; pero, atendiendo la voluntad clara de la nación, fue colmado de honores, trasladando en 1842 sus restos mortales desde el enterramiento familiar hasta el Panteón Nacional de Caracas, donde vivirá eternamente, con el consenso general de su pueblo.

Fuentes:

“El Bolívar de los vascos”, editado por el S. C. de P. del Gobierno Vasco.

“Simón Bolívar. El Libertador”, de Julián Martínez.

“Bolívar”, de Salvador de Madariaga.

 “Bolivar”, de Jorge Campos.

“Simón Bolivar y Bilbao”, de Alejandro Cardozo Uzcátegui.

 

Antonio Castejón.

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