Juan Ángel de BIDAURRAZAGA_LAZPITA, introductor en España de la IRIDOLOGIA:

Véanse otras filiaciones de este apellido en BIDAURRAZAGA

Primero: Ángel Bidaurrazaga en los padrones de Sondika de los años 1950 y 1960.

Segundo: Ángel Bidaurrazaga visto por Polixene Trabudua de Mandaluniz.

Tercero: Ascendientes del doctor Bidaurrazaga Lapitza.

Cuarto: El Doctor Bidaurrazaga y la Iridología.

Primero: Ángel Bidaurrazaga en los padrones de Sondika de los años 1950 y 1960.

Año 1960. Padrón de Sondika:

En el alto de Artxanda, incluido en el barrio Izartza de la anteiglesia de Sondika, vive Ángel de Bidaurazaga Lazpita, nacido en 1882 en Bilbao, hijo de José y Juana, con su esposa Mª Cruz de Larrabeiti Torrontegui, nacida en Mungia el 13-IX-1909 o bien el 14-9-1907, hija de Benito y Josefa. Con Ángel y Mª Cruz vivían sus hijos:

1.- Ángeles de Bidaurrazaga Larrabeiti, n. 21-XII-1932 en Sondika. (Ángeles figura en el padrón de 1950 con sus padres, pero no en el de 1960, por lo que la suponemos ya emancipada para tal año).

2.- Amada de Bidaurrazaga Larrabeiti, n.  4-VII-1935 en Sondika.

3.- José Antonio de Bidaurrazaga Larrabeiti, n. 17-I-1938 en Méjico.

4.- Juan Ángel de Bidaurrazaga Larrabeiti, n.  8-4-1938 o bien 8-4-1840 en Méjico.

5.- Carmela de Bidaurrazaga Larrabeiti, n. 22 de marzo o mayo de 1942 en Méjico.

Y en este hogar, vivía  en 1960 un nieto de Ángel y Mª Cruz:

Héctor Rodríguez  Bidaurrazaga n.  31-VII-1953 en Bilbao.

Año 1940. Padrón de Sondika:

En el barrio Izartza de Sondika vive el suegro de Ángel Bidaurrazaga Lapizta: Benito de Larrabeiti Garay, ya viudo,  nacido en Murgia 1877, con sus hijos, nacidos en Mungia:

José, n. en 1912; Juan R. en 1913,  Dolores en 1920 y Jesús, n. 1924, de apellidos Larrabeiti Torrontegui. 

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Segundo: Ángel Bidaurrazaga visto por Polixene Trabudua de Mandaluniz (creo que contiene errores).

Incluido en Artículos de Amama, de Polixete Trabudua de Mandaluniz (Edición 1991 de la Fundación Sabino Arana).

Nota previa. Si tomamos como fuente los padrones realizados en Sondika en los años 1950 y 1960, tendremos que deducir que hay alguna imprecisión en el relato que POLIXENE nos hace sobre las dos esposas de Ángel.

He aquí las palabras de Polixene Trabudua de Mandaluniz:

Ángel de Bidaurrázaga nace en un caserío fuerte y noble de Sondika, Bizkaia. Con 18 años es enviado por sus padres a Madrid, a estudiar "de médico", como se decía entonces. Salido de un hogar campesino lleno de virtudes austeras, el ambiente liberal del Madrid de los años locos le trastorna de tal manera que, debido a su vida bohemia, contrae una grave enferme­dad venérea. (Aún no se ha descubierto la Penicilina). Sus padres le envían esta vez a Alemania, donde un célebre médico que practica una "nueva" ciencia, la Iriología, que lo cura todo, con métodos naturales, naturalmente. Ángel se cura por medio de la sudación y del ayuno.

"Cuando todo el cuerpo se me iba llenando de diviesos ... ¡era horrible! la espalda, los muslos, los brazos, llenos de tumores purulentos, me dice el maestro: ¡Ya te estás curando. Ya te está saliendo el mal!". Al cabo de ocho días está completamente curado.

Vuelve a Madrid donde termina de graduarse en Medicina y consigue que el maestro que lo cura lo admita como discípulo en su clínica de Alemania, donde hace un postgrado de especialización en Iriología.

Con esta especialidad vuelve a su patria, a Bilbao, donde instala su consultorio, con poco éxito, por cierto.

Los bilbaínos son gentes muy pragmáticas y amantes de la buena coci­na y de la buena mesa. Epicúreos y golosos.

Un día de primavera en que Ángel se pasea por el campo, estudiando las hierbas, se acerca a un caserío a pedir agua. Le atiende la aldeana, señora del hogar, con cara llorosa. A sus preguntas le responde la buena mujer que han tenido que traer del hospital a la hija para morirse en casa.

-"Entonces, ¿no le importa que yo la vea? Soy médico.

Ángel visita a la joven condenada, una bella adolescente de cara pálida y demacrada por una tisis galopante. Inmediatamente, con la aprobación de la madre, la somete a un intenso tratamiento ¡y qué tratamiento!, un comple­jo, y muy largo de explicar, sistema de hacer sudar el organismo... Y beber todo el santo día abundancia de caldo de ajo-porro. Y así durante 15 días. Luego, ya purificada y muy débil, revigorizarla poco a poco, revitalizarla, resucitarla por medio de alimentos naturales del reino vegetal, principalmente.

La joven sana… y Ángel se la lleva con él, a su apartamento de Bilbao… con gran escándalo de amistades y conocidos, pues está casado, aunque vive desde hace varios años separado de su esposa, dama de alta alcurnia y prosapia quien no le da hijos, ni sabe comprender la pureza de su vocación inspirada.

Al implantarse en España la dictadura del general Primo de Rivera, Ángel, miembro del proscrito PNV tiene que salir y se instala en México. Aquí se casa con su compañera y tienen siete hijos. Durante su estancia en la capital Azteca vive ejerciendo la Iriología con gran acierto y éxito. Causa gran admiración lo que hace después de sufrir un gravísimo accidente de tráfico que le produce graves daños y traumatismo cerebral. Cuando vuelve en sí manda retirar todos los medicamentos y potingues, y se autorreceta curándose simplemente con ayunos y jugos de frutas. Se le abren las puertas de la fama.

Al instalarse la República en España, Ángel vuelve a Bizkaia y se insta­la en su pueblo natal, en un hermoso caserón sobre el monte Artxanda, con nueva esposa y sus siete hijos. Empieza a tener buena clientela y gran éxi­to profesional, adquiriendo fama en toda Europa como clínico experto y algo brujo. La verdad es que logra curaciones milagrosas. Casos de enfermos deshahuciados por la medicina clásica oficial y que él logra sanar.

Mi esposo y yo tuvimos ocasión de conocerle y nos hicimos amigos. Una mañana de invierno en que amaneció todo nevado, nos provocó ir a visi­tarle. Subimos, paseando, la suave colina que domina a Bilbao. Delante de la casa un grupo de niños jugando a tirarse bolas de nieve, todos bien cubiertos con boinas y bufandas y buenos abrigos… menos uno de ellos, uno de faz rubicunda y alegres cachetes, y con la nariz llena de mocos: ¡El pequeño Bidaurrázaga!

-¡Ángel, tu hijo va a agarrar una tremenda pulmonía si sigue así, sin abrigarse... Con este frío. Y él me contestó, con su sonrisa patriarcal:

-"Pero, ¡Mujer! ¿aún no has comprendido mi método?, ¿no comprendes que mi hijo tiene sus propias defensas naturales dentro del organismo, como otros animales, y que por tanto no necesita tantas por fuera?".

Gran admirador de Tolstoy y de Gandhi, ecologista antes de la letra, Ángel es un sabio natural, de esos que nunca pierden el sentido común, el más vital de todos los sentidos. ¡El fuste! Un día, estando en Alemania (don­de gustan ocuparse del origen de las lenguas más antiguas del planeta), des­cubre entusiasmado que en vasco OJO se dice BE-EGI: SU VERDAD. Desde entonces ejerce la Iriología con verdadera fe mesiánica.

Sabíamos de curaciones increíbles. A una amiga nuestra le hizo desapa­recer un bocio gigantesco en menos de un año. A otra, que fue con su hijo aquejado de abundante y constante mucosidad nasal le aconsejó:

-"¡Comprarle pañuelos! La Naturaleza le está sacando el mal por las narices…!

Hace treinta años le visité y me dijo, mirándome en el iris:

-"¡Tienes cálculos en la vesícula y una pequeña úlcera en el duodeno!"

Más tarde el doctor Urrutia Loiza me hizo el mismo diagnóstico y me aconsejó operarme de inmediato.

Naturalmente seguí el consejo de Angel. Todas las mañanas preparaba dos vasos. En uno ponía el jugo de dos limones; en el otro agua hervida, tibia, a la que añadía una punta de cucharilla de bicarbonato. Tomaba prime­ro el limón, luego el vaso de agua alcalina. El trago me producía un fuerte ardor, pero luego sentía un gran alivio. La úlcera se fue cerrando poco a poco. Los cálculos aguantaron tranquilos, hasta hace un par de años en que tuve que operarme en Europa.

Angel me decía:

-"El calor de Maracaibo es muy bueno ¡ ...Es un sauna natural! Cuando sudes no pienses qué calor! ... ¡Piensa más bien en que estás limpiándote el organismo de impurezas! ... Y sobre todo beber mucho líquido, agua pura o jugos de frutas. jE llimón es lo mejor! ... ¡Y tomar varias duchas al día, duchas cortas... refrescarse a menudo! ... ".

Hoy sigo colocando en la nevera un recipiente grande de agua hervida, con panela, y sobre la mesa un cesto con unos cuantos limones recién corta­dos. Cuando hay sed, se llena un vaso con agua empanelada y se le exprime el jugo de un par de limones frescos.

Al poner la mesa nunca falta, junto al pan y al agua, el cestito con los limones, en vez de vinagreras. Rociamos todo con jugo de limón; todos los platos, legumbres, ensaladas, cereales, pescados, mariscos... etc.

-"¡El limón es el gran regalo de Dios, me decía Angel, es tan sano y tan bueno que sirve para todo; para los dientes; para el cabello; para suavizar las manos; para curar las heridas; para limpiar los ojos ... Toda familia que tenga un palmo de terreno al sol plante su limonero y lo riegue y lo cuide con per­severancia, con amor, con veneración!".

¡Qué emoción cuando aparecen las primeras flores de azahar! delicadas, bonitas, discretas, con el perfume más exquisito que existe, símbolo de la entrega, del amor puro, misterio de la Madre Naturaleza, obra de Dios que nos da de todo y para todos ser sanos y felices, en armonía con ella! ... Y nos la da gratuitamente, la salud ¡Gracias! ... Y nosotros ¡pobres diablos! preferi­mos las producciones elaboradas, artificiales, sofisticadas, lanzadas al merca­do, con gran despliegue de publicidad y propagandas costosas de altos pre­cio...

Mi nieta Valentina, cuando tenía 3 añitos, plantó un limonero en el patio norte. Otro nació, espontáneo, a su lado. Cuando siento melancolía o nostalgia por el "Paraíso-Perdido", me gusta cantar esta copla, con la melodía aquella de Sancho el Sabio:

"Valentina tiene un árbol que se llama el limonero.

Cuando florezca su azahar

¡Volverán los ruiseñores!... ", etc.

Y me tomo una taza de té con limón ... ¡Y me siento mejor!

¡Sí, cuando florezca el azahar espiritual del "Homo-Sapiens" veremos, por fin! que el ojo es verdad en sí, espejo del alma... y que el espejo es justo, aunque el hombre mienta; como nos lo enseñó el Buen-Maestro.

Sí ... ¡Cuando florezca el azahar!. ..

Publicado por Polixene Trabudua de Mandaluniz en la revista Panorama, septiembre de 1988.

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TERCERO: Ascendientes del doctor Bidaurrazaga Lapitza, introductor en España de la Iridología.

I.- Juan de Bidaurrizaga y Ángela de Vizcarra fueron vecinos de Leioa, en Bizkaia, y padres de:

II.- Antonio de Bidaurrizaga-Elorriegana y Bizcarra. A Antonio se le dan apellidos con variantes en las actas bautismales de sus hijos. Estuve examinando, en el Archivo del Obispado, dichas actas y en ellas se citan los nombres y apellidos de los abuelos, ya dichos en el apartado anterior.

Esposa de Antonio fue María Miguela de Elorrigana Larrea (hija de Juan Elorrigana y Martha Larrea, vecinos de Leioa). Hijos:

1.- Agustina de 1-Vidaurrizaga y Elorriaga 2-Elorriaga (Leioa, n. 1701). Padre: Antonio Vidaurrizaga y Elorriaga Vizcarra.

2.- Antonio 1-Vidaurrizaga y Elorriegana 2-Elorriegana (Leioa, b. 5-IX-1706). Padre: Antonio Vidaurrizaga y Elorriegana Vizcarra. Éste sigue la línea.

3.- Martín 1-Vidaurrizaga y Elorriegana 2-Elorriegana (Leioa, n. 1709). Padre: Antonio 1-Vidaurrizaga y Elorriegana 2-Bizcarra.

4.- Martha 1-Vidaurrizaga y Elorriegana 2-Elorriegana (Leioa, n. 1715). Padre: Antonio Vidaurrizaga y Elorriegana Viscarra. En este acta a la abuela se la llama María Ochoa de Vizcarra, y no Ángela.

III.- Antonio 1-Bidaurrizaga y Elorriegana 2-Elorriegana fue bautizado el día 5-IX-1706 en Leioa. Cuando se casó con Theresa Demosti Aguirregoitia, en Erandio-La Campa, año 1732, el párroco le nombró como Antonio Vidaurrizaga Aqueche. Luego, en las actas bautismales de sus hijos, tal como seguidamente veremos, se le dan distintos apellidos, aunque siempre estamos ante la misma persona. Hijos:

1.- Juan Vidaurrazaga Demosti (Leioa, n. 1740). Padre: Antonio 1-Vidaurrazaga 2-Aqueche Elorriaga.

2.- Juan Antonio Bidaurrizaga Demosti (Leioa, b. 8-V-1743). Padre: Antonio Bidaurrizaga Lorrogaena. Éste sigue la línea.

3.- Josefa Vidaurrisaga Demosti (Leioa, n. 1746). Padre: Antonio Vidaurrisaga Elorriaguena.

4.- María Antonia 1-Vidaurrezaga y Elorriaguena 2-Demosti (Leioa, n. 1737). Padre: Antonio 1-Vidaurrezaga y Elorriaguena 2-Aqueche Elorriaguena

IV.- Juan Antonio de Bidaurrizaga Demosti, bautizado en Leioa el día 8-V-1743, se casó con Ángela de Elorrieta Basañes. Padres de:

V.- Juan Joseph de Bidaurrazaga Elorrieta, nacido en 1775 en Leioa, que se casó en el año 1803 en Sondika con María Dominga de Rola Aretxabaleta (Dominga enviudó muy joven, y se casó de nuevo en el año 1808, 22-X, en Leioa con Ramón Elorriaga Aguirregoitia, del que tuvo cinco hijos nacidos en Leioa en los años 1809 a 1822). Juan José y María Dominga fueron padres de:

VI.- Juan Josef de Bidaurrazaga Rola, nacido en 1806 en Leioa, que casó con María del Carmen de Bidea Ascorra. Padres de:

VII.- Clemente María de Bidaurrazaga Bidea, bautizado en 1832 en Erandio-La Campa, parroquia de la Asunción, que se casó en 1876, en su parroquia natal, con María Juana Lazpita Berrizbeitia, nacida en 1846 en Berriz.

María Juana era hija de Juan Lazpita Olabegoia (Berriz, n. 1815) y de Ana María Bautista Berrizbeitia Capanaga (Berriz, n. 1820); nieta paterna de Juan Domingo Lazpita Sarribeitia y de Madalena Olabegoia Solozabal; sobre sus ascendientes vía BERRIZBEITIA se trata en el apellido BERRIZ, en esta web.

Clemente y María Juana fueron padres de:

VIII.- Juan Ángel de Bidaurrazaga Lapizta, que nació el 9-III-1882 y fue bautizado el día siguiente en la parroquia Ntra. Sra. de la Asunción de Erandio La Campa, en Bizkaia, siendo apadrinado en la pila por Juan Antonio Fano y Pilar Fano.

Juan Ángel, doctor en medicina, se casó el día 23 de noviembre de 1912 en la bilbaína basílica de Begoña con María Cruz de Larrabeiti Torrontegui (ver LARRABEITI; allí se la cita en el apartado IX de su primera filiación).

Tal como hemos dicho arriba, en los años 1950 y 1960 vivían en Sondika, en el alto de Artxanda de su barrio Izurtza, Juan Ángel Bidaurrazaga Lapizta y su esposa María Cruz Larrabeiti con sus hijos:

1.- Ángeles de Bidaurrazaga Larrabeiti, n. 21-XII-1932 en Sondika, esposa de Víctor Rodríguez y Santa Olalla, n. s/ 1927 en Galdakao (hijo de Joaquín, de Santander, y de Gregoria, de Soria). Hijo de Ángeles y Víctor es:

1.1-. Héctor Joaquín Ángel Ignacio de Rodríguez Bidaurrazaga, nacido en Bilbao el 31 de julio de 19XX.

2.- Amada de Bidaurrazaga Larrabeiti, n.  4-VII-19XX en Sondika.

3.- José Antonio de Bidaurrazaga Larrabeiti, n. 17-I-19XX en Méjico.

4.- Juan Ángel de Bidaurrazaga Larrabeiti, n.  8-4-19XX o bien 8-4-18XX en Méjico.

5.- Carmela de Bidaurrazaga Larrabeiti, n. 22 de marzo o mayo de 19XX en Méjico.

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CUARTO: El Doctor Bidaurrazaga y la Iridología.

Artículo publicado en Natura  Medicatrix, nº 41, otoño 1995.

Puede verse su primer capítulo en:

https://www.google.es/search?dcr=0&source=hp&ei=8a2BWt2_IMytUe_inoAK&q=recuperando+historia+dr+angel+bidaurrazaga&oq=recuperando+historia+dr+angel+bidaurrazaga&gs_l=psy-ab.3...2043.15811.0.16403.43.39.0.0.0.0.893.6688.0j14j9j4j6-1.28.0....0...1.1.64.psy-ab..15.23.5636.0..0j35i39k1j0i131k1j0i22i30k1j33i22i29i30k1j33i160k1j33i21k1.0.fUuTr31J748

"Nací en la anteiglesia de Erandio-Asua (Bizkaia}, el primero de marzo de 1882. La madre falleció teniendo yo dos años y medio, a consecuencia de una maniobra brutal durante el parto (…) Sufrí desde entonces las consecuencias de la mala dirección alimenticia, me han dicho que fui raquítico después del destete.

(…) Mi inclinación natural desde niño era ser médico. Ahora bien, no tenía ninguna esperanza ni posibilidad. Al médico del partido, Don Donato de Txopitea, tenía miedo y hasta terror, porque cuando le veía, creía tener a mi vista un hombre tenebroso lleno de maldad interna, un demonio. Bien es verdad que era un hombre muy feo."

Gracias a un golpe de fortuna, pudo librarse del servicio militar y comienza sus estudios de medicina en Zaragoza.

"Desde los primeros días estaba a merced de todo estudiante familia rizado con lagolfería, y no asistía a clase ni estudiaba. Mis propósitos no tenían suficiente fuerza de voluntad para sostenerme en la dignidad que me correspondía. Llegué a tener tal número de faltas de asistencia y tan escasos conocimientos en las asignaturas que, previendo la pérdida de curso, me trasladé a Valladolid (…) pero estaba tan familiarizado con la holgazanería, con la guapeza y la taberna, que tampoco rectifiqué mi vida, y así como en Zaragoza, más de una vez, fui detenido por las autoridades, a causa de escándalo y riñas.

Mi conducta tenía algo de anormal en mi manera de ser. En el fondo, todo lo que hacía condenaba y me repugnaba. Hasta los actos más torpes y brutales eran como una protesta del íntimo bueno."

Su situación fue empeorando hasta volverse crítica. Pasó bastante tiempo vagando y agotando sus medios económicos, incluso se enroló como voluntario en la guerra rusojaponesa, aunque no llegó hasta el frente, al regreso trabajó como maletero de estación en varias ciudades para poder comprar algo que comer. Finalmente, con mucho esfuerzo, encontraría la manera de obligarse a estudiar -practicar un intenso ejercicio muscular que le produjese unas agujetas tan fuertes que le quitasen las ganas de moverse y andar, también aparecerían las personas y circunstancias apropiadas que le permitieron acabarla carrera

Durante algunos años ejerció como médico en varios pueblos vizcaínos

La muerte de una paciente de tifus de 20 años a la que aplicó el tratamiento convencional le impresionó tanto que se propuso

"no recetar más ni ejercer la medicina oficial, cuya práctica me dio el chasco  más grande y deplorable".

Decide estudiar Oftalmología y se traslada a Madrid para ello. Poco después conoce la iridología a través de un libro de Vander, por la que se entusiasma vivamente, y sobre la que escribe un libro en 1923, del que reproducimos un fragmento en este número.

He aquí un artículo del Doctor Ángel Bidaurrazaga.

El ser humano, con su exclusivo don de la espiritualidad, desarrolla su existencia sumergido en el Cosmos , recibiendo la influencia de los elementos en su exterior, en sus cavidades naturales y en el íntimo tisular (luz, aire y alimento ), los cuales contribuyen conjuntamente al desarrollo y sostenimiento de la vida en su íntegra acepción psíquico-fisiológica; pero, desgraciadamente, el hombre está lejos de ser lo que originariamente y a su dignidad corresponde.

Cree que su organismo es un tubo creado más o menos sabiamente con el objeto de proveerle en primer lugar al estómago todo el trabajo posible sin concederle reposo, ni descanso, adquiriendo el placer de las comidas y bebidas, poseído de la inclinación sexual y de otras pasiones que tanta felicidad y bienestar le proporcionan. Pero no puede el hombre fundándose en su libertad individual, en su entendimiento cultura y civilización sedicentes, desviarse de la ley natural sin perjudicarse esencialmente y en él a su descendencia. Su cultura y la libertad individual nunca pueden dar pretexto para violar las leyes de la vida orgánica para sus fines, pues no podrá sustraerse a los efectos legítimamente naturales en su organismo.

Los placeres que ha podido disfrutar entregándose a la sensualidad no compensan el malestar y otras sensaciones desagradables, agitación , pesadez, desvelos… que ordinariamente experimenta después de espléndidas comilonas.

¿Cómo cabe concebir que no se corrija de su vicio? Es que el instinto exige con más fuerza que la razón, es decir, hay más de bruto que de hombre.

Las consecuencias de la alimentación y bebida insaciables son ultrajes a la moral, sobreviniendo además las innumerables enfermedades tan largas como crueles.

La capacidad del hombre para acostumbrarse a toda clase de alimentos se apoya en su propia ilusión y orgullo de afanes perseguidos, pero las leyes naturales son invariables e irrevocables desde el origen, y si se las desprecia o desconoce, la naturaleza lo castiga con la enfermedad o estado enfermo, convirtiéndonos socialmente en víctimas y verdugos en una temporada, y en la otra en verdugos y víctimas.

Si fuera posible ver reducida a cifras la cantidad de dolor que el hombre ha causado al hombre, quedaríamos confundidos de pertenecer al linaje humano; y las trazas son que no rectificará su modo de ser y proceder, e insistirá en continuar infiriendo todo el mal a su originaria grandeza y finalidad elevada, por su carencia de moralidad, ocasionada de un estado de desenfreno pasional que de año en año parece avanzar hacia el salvajismo de la supercivilización.

El ser humano debe tejer su estructura tisular con puros alimentos energéticos vitaminizados, como corresponde a su peculiar naturaleza y finalidad.

El tiempo siempre es propicio para modificar nuestro íntimo tisular, haciéndonos de tesoros corporales y espirituales con las propiedades que deben ser suyas: "CUERPO SANO Y ALMA SANA" .

Véanse más párrafos de este artículo en

https://www.google.es/search?dcr=0&source=hp&ei=8a2BWt2_IMytUe_inoAK&q=recuperando+historia+dr+angel+bidaurrazaga&oq=recuperando+historia+dr+angel+bidaurrazaga&gs_l=psy-ab.3...2043.15811.0.16403.43.39.0.0.0.0.893.6688.0j14j9j4j6-1.28.0....0...1.1.64.psy-ab..15.23.5636.0..0j35i39k1j0i131k1j0i22i30k1j33i22i29i30k1j33i160k1j33i21k1.0.fUuTr31J748

Antonio Castejón.

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