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AREILZA.

 

Los ascendientes del Doctor Areilza.

 

Tomamos el preludio (y también la genealogía, excepto sus últimos peldaños, a los que se agrega texto de otras fuentes) de la obra de Manuel Vitoria Ortiz. Dice así:

 

“El noble linaje de Areilza es uno de los más ilustres y antiguos del señorío de Vizcaya. Situada la torre originaria de este apellido sobre una colina del valle de Ceberio, fueron elevándose alrededor de ella otras torres de ramas segundonas, casi todas con puertas de medio punto, estrechas saeteras y ventanas ojivales, formando su conjunto una pequeña barriada que lleva el nombre de Areilza.

 

“Cuatro ramas se conocen de este linaje en el siglo XIV: la de Ceberio, que es sin duda la primitiva, la de Bermeo, la de Bilbao y la establecida fuera del país vasco, en la ciudad de Burgos. El historiador Don Francisco de Mendieta, en su «cuarta parte de los anales de Vizcaya», escrita por orden del señorío a mediados del siglo XVII, al hablarnos de ellas nos dice lo siguiente:

 

“La casa solar de Areilza es su origen el valle de Ceberio, merindad de Arratia, de cuya alcuña ha habido gente rica y poderosa en Burgos, Bilbao y Bermeo y tuvieron en esta villa muchas posesiones. Hubo en ésta de Ceberio cinco hijos varones y cuatro hijas, las cuales casaron en lo bueno de la merindad, excepto en la de Santa Cruz que son llamados Hernanis, porque eran enemigos. Los hijos se dividieron a las villas dichas. Don Sancho García de Areilza, de Bermeo casó con la hija de Don Sancho García de Zamudio, de quién nació Doña Teresa, que se casó con Don Juan Sánchez de Villela, con mucha propiedad y parentela en Bermeo, así en casas como en viñas, montes y merindades. Hubo también en Bermeo un Pedro Ibáñez de Areilza casado con Doña Francisca de Beléndiz, cuya hija Doña Francisca de Areilza casó con Don Sebastián Rodríguez del Puerto, hijo de Don Rodrigo Martínez del Puerto y de su mujer Doña Ana de Ascuenaga, quienes tuvieron cumplida generación. La torre en la cual en Bilbao mató el Rey Don Pedro el Cruel a su infante Don Juan de Aragón, era de Pedro Martínez de Areilza”.

 

El escudo de armas más antiguo conocido de este  apellido es el que figura en la rama de Burgos, que resulta ser el mismo que Mendieta describe como esculpido en la sepultura de los Areilza de Bermeo: En campo de plata un roble de sinople y un lobo de sable atravesado al tronco, orlado de gules con diez y ocho sotueres de oro.      

 

El toponímico Areilza  lo suponemos debido a algún secular roble gigantesco, que se alza en la colina del valle de Ceberio, cercano al lugar donde  se  construyó  en  tiempos   lejanísimos   la  primitiva  torre, que del roble tomó su nombre y sus armas.

 

A la rama de Bermeo pertenecieron Don Juan García de Areilza y Don Fernán García de Areilza, hermanos, vecinos de dicha villa y el primero Tesorero mayor de Vizcaya en 6 de Febrero de 1391 y, probablemente, fundador de la rama de Burgos.

 

RAMA DE CEBERIO.

 

De la rama de Ceberio no tenemos noticias tan antiguas. El primero que encontramos citado documentalmente es:

 

I.- Juan Martínez de Areilza, cuyo patrimonio recuerda al citado por Mendieta como propietario de la casa de Bilbao en la que fue asesinado el infante Don Juan de Aragón. Fue dicho Juan Martínez uno de los vecinos del Infanzonado en el valle de Ceberio, a quien se notificó por el Juzgado, en el año 1510, la sentencia favorable obtenida por la villa de Miravalles en su pleito con la anteiglesia de Santo Tomás de Olabarrieta. Hijo suyo debió ser:

 

II.- Hortuño de Areilza, señor de la torre, casa solar y terrería de Areilza, a quien encontramos pleiteando con el Señorío de Vizcaya, a mediados del siglo XVI sobre una deuda de cierto número de ducados. Este Hortuño de Areilza, suponemos fue quien dio lugar con su nombre al patronímico de Urtiz, que figuran llevando varias personas de este linaje, que creemos fueran hijos suyos, ya que entre ellos aparece dividida la propiedad de las citadas torre, casa solar y ferrería. Estas personas fueron las siguientes:

 

1.- Martín Urtiz de Areilza, otras veces llamado simplemente Martín de Areilza, cuya sucesión seguimos en III.

 

2.- Pedro Urtiz de Areilza.

3.- Bernardino Urtiz de Areilza, que figura casado con Doña Juana, de ignorado apellido, y teniendo estos hijos:

3.1.- Pedro Urtiz, bautizado en Santo Tomás el 16 de Diciembre de 1550, siendo apadrinado por Juan Hernani de Areilza y Doña Ana, su mujer.

3.2.- Martín.

3.3.- Bernardino de Areilza.

 

4.- Francisca Urtiz de Areilza, mujer de Juan Martínez de Isasi, que heredó la casa solar de Areilza, debido, sin duda alguna, a no existir fundación de mayorazgo que la vincula. Fueron hijos suyos:

4.1.- Hurtuño de Areilza, llamado algunas veces como su padre Juan Martínez de Isasi, que fue escribano de Su Majestad y señor de la casa solar de Areilza y contrajo matrimonio con Doña Mayora de Alzaibar y Olabarri, señora de la casa solar de Olabarri, de cuyo enlace nacieron:

4.1.1.- Juan Urtiz de Areilza y Olabarri, bautizado el 15 de enero de 1584.

4.1.2.- Catalina de Areilza y Olabarri, bautizada en la misma iglesia el 23 de Abril de 1583.

4.1.3.- Francisca de Areilza y Olabarri, que heredó las casas solares de estos dos apellidos y casó previa escritura matrimonial, para la que su madre, Doña Mayora, dio poder al bachiller Guinea con objeto que la representara en ella, con Diego de Olaeta, vecino de San Pedro de Lamuza en el valle de Llodio; hijo legítimo de Pedro de Olaeta y de Petronila de Arizmendi.

4.1.4.- Marina Urtiz de Areilza, casada en Santo Tomás el 24 de Marzo de 1616, con Martín de Arana, escribano de su Majestad, vecino de la villa de Miravalles.

 

4.2.- Pedro Urtiz de Areilza, bautizado en Santo Tomás el 21 de Enero de 1567, siendo apadrinado por Bernardino de Areilza y Magdalena de Areilza, mujer de Martín Iñiguez de Arandía.

 

5.- Magdalena de Areilza, que fue mujer de Martín Iñiguez de Arandía y de cuyo matrimonio debió ser hijo Iñigo de Arandia de Areilza, dueño de 3/16 partes de la ferrería de Areilza en 1619.

 

6.- Iñigo Abad de Areilza.

 

III.- Martín Urtiz de Areilza, dueño que debió ser de la torre de Areilza y de 3/16 partes de su ferrería, contrajo matrimonio con Doña María de Urrazu, señora de la casa de Urrazu en el mismo valle de Ceberio, naciendo de este enlace:

 

1.- Martín de Areilza de Urrazu, hijo mayor, dueño de 1/16 parte de la ferrería de Areilza, que fue en su tiempo el personaje de mayor importancia de esta familia en el señorío de Vizcaya, ocupando casi constantemente la Regiduría y representación de la anteiglesia de Olabarrieta en las Juntas generales del Señorío y siendo nombrado Merino de la Merindad de Arratia en 1580. Sospechamos haga referencia a él la siguiente indicación de Foguera que aparece en el repartimiento del valle de Ceberio, hecho el 18 de Octubre del año de 1617: «Ytem la torre de Martín de Areilza, que Dios haya con la casilla donde bibe Martín de Uriguibel, 1 Foguera». Este don Martín de Areilza, tuvo un hijo:

1.1.-  Juan Urtiz de Areilza, que no debió de heredar la torre, pues sacada a subasta fue rematada por el linaje de Santa Cruz, citado por Mendieta como enemigo de los Areilza y vinculada más tarde en su mayorazgo.

 

2.- Pedro  Urtiz de Areilza, cuya sucesión seguimos  en IV.

 

3.- Juan Urtiz de Areilza, dueño de 1/16 parte de la ferrería do Areilza, que casó con Doña Teresa Ibáñez de Artián.

 

IV.- Pedro Urtiz de Areilza, dueño de 1/16 parte de la ferrería de Areilza. Fue señor de la casa de Artiano por su boda con María Ibáñez de Artiano, dueña de ella. Testó este matrimonio en el año 1603, ante Hernani de Areilza, escribano Real de Ceberio, dejando por sus hijos legítimos a:

 

1.- Pedro Urtiz de Areilza de Artiano, a quien nombraron sucesor en la casa de Arriano.

2.- Martín Urtiz de Areilza, cuya sucesión seguimos en V.

3.- José   Urtiz  de  Areilza.

4.- Domingo Urtiz de Areilza.

5.- María Sáez de Areilza.

6.- María  Ibáñez de Artiano.

 

V.- Martín Urtiz de Areilza de Aranguren (apellido éste que agregó al suyo tras su matrimonio) fue bautizado en Santo Tomás de Olabarrieta el 29 de Marzo de 1585, siendo apadrinado por Bernardino de Areilza y María Ibáñez de Hernani. Casó en el valle de Orozco, en la anteiglesia de San Bartolomé de Olarte, con María de Garaigorta de Aranguren e Ibaizabal, señora de la casa de Aranguren en dicho valle. Fue Martín de Areilza de Aranguren, que agregó este segundo apellido al suyo propio, Regidor del valle de Orozco en 1618 y asistió como representante nombrado por el valle a la demarcación de límites de éste con la anteiglesia de Zeanuri. Fueron sus hijos:

 

1.- Juan Urtiz y Areilza, que debió de suceder en la casa de Aranguren y fue elegido Montañero del valle de Orozco en las Juntas generales del valle celebradas en 1670. Casó con Doña Catalina de Adaro, de quien tuvo por hijos a

1.1.- Juan de Urtiz de Areilza, nacido en 1643.

1.2.- Ana de Areilza, nacida en 1658.

1.3.- Ángela Urtiz de Areilza.

2.- Sebastián de Areilza, cuya sucesión seguimos  en VI.

3.- Francisco de Areilza, que fue nombrado Regidor del valle de Orozco en las Juntas Generales de 1688.

VI.- Sebastián del Areilza Garaigorta fue bautizado en San Bartolomé de Olarte el 19 de 1622, siendo apadrinado por Miguel García de Olarte, señor de la torre de Olarte y patrono de la citada iglesia. Asistió, según lo hicieron sus padres y hermanos, como Caballero hidalgo a las Juntas generales que se celebraron en su valle natal y fue nombrado en el año 1669 Montañero del Valle, en representación del citado lugar de Olarte. Contrajo matrimonio dos veces: la primera en Olarte el 4 en Octubre de 1658 con Águeda de Zaballa, hija legítima de Gabriel de Zaballa y de María de Aróstegui; la segunda, también en Olarte, el 19 de Marzo de 1663 con Magdalena de Acha, hija de Francisco de Acha y de María de Olarte, su mujer. Tuvo de esos enlaces por sus hijos legítimos a:

1.- Antonio de Areilza y Zaballa, bautizado en Olarte el 5 de Agosto de 1661, que figura como Caballero hijodalgo, asistiendo a las Juntas generales del Valle.

2.- Francisco de Areilza y Acha, cuya sucesión seguimos en VII.

3.- Juan de Areilza y Acha, bautizado el 1 de Junio de 1675, siendo apadrinado por Baltasar de Olarte y Úrsula de Acha.

 

VII.- Francisco de Areilza y Acha fue bautizado en San Bartolomé de Olarte el 1 de septiempre de 1672, siendo sus padrinos el Licenciado Don Juan Ibar de Ugalde y Doña Mariana de Urcusaustegui. Pasó a avecindarse en el lugar de Ipiña, de la anteiglesia de Zeanuri, por su matrimonio en 2 de Diciembre de 1703 con María Ventura de Urtubi, hija legítima de Juan de Urtubi y de María Tristán de Undurraga, vecinos y parroquianos del dicho lugar. Fue hijo de este enlace:

 

VIII.- Domingo de Areilza y Urtubi fue bautizado en la iglesia de Santiago de Ipiña el 8 de Agosto de 1704, siendo sus padrinos Juan de Martiatu y Dominga de Olalde. Contrajo matrimonio en la iglesia parroquial de Santa María de Zeanuri el 3 de Agosto de 1737 con María de Lapaza, hija de Tomás de Lapaza y de Marina de Uriarte, su legítima mujer. Nació de este matrimonio:

 

IX.- Pedro de Areilza y Lapaza, bautizado en Santa María de Zeanuri el 19 de Mayo de 1738, siendo padrinos Francisco de Gallarza, Presbítero beneficiado de la citada Iglesia, y Dominga de Axpe. Fue como su padre y abuelo, vecino de la anteiglesia de Zeanuri, en la que contrajo matrimonio el 21 de Octubre de 1765, con María Antonia de Zuluoga, hija legítima de Marcos de Zuluoga y de María de Goñi Uriarte, vecinos así bien de la citada anteiglesia. Fue hijo legítimo de este matrimonio:

 

X.- Pedro de Areilza y Zuloaga, bautizado en la Iglesia de Santiago de Ipiña el 29 de Septiembre de 1766, siendo padrinos Pedro de Sagarraga y Uriarte y Josefa de Zuloaga y Goñi. Contrajo matrimonio con Manuela Hurtado de Saracho y Salazar, natural de Galdames. Era esta señora hija legítima de Juan José Hurtado de Saracho y Castañiza y de María Antonia de Salazar; nieta por línea paterna de Antonio Hurtado de Saracho y de Tomasa de Castañiza y Larrea, hermana entera del primer Marqués de Castañiza (del que se trata en el apellido Castañiza, en esta web). Murió don Pedro de Areilza en Bilbao el 5 de Abril de 1841, dejando de su enlace los hijos siguientes:

1.- Miguel de Areilza y Hurtado de Saracho, nacido en 1816, que ingresó en el ejército carlista como soldado distinguido, merced a su calidad de noble, en la primera guerra civil, y acogiéndose al Convenio de Vergara pasó al ejército de la Reina Isabel II en el que alcanzó el empleo de Mariscal de campo.

 

2.- Julián de Areilza, cuya sucesión seguimos en XI.

3.- Francisca de Areilza y Hurtado de Saracho, nacida en 1821.

4.- Sebastián de Areilza y Hurtado  de Saracho,  nacido en  1826.

 

Nota: Hasta aquí hemos seguido el texto de la obra, ya citada, de don Manuel Vitoria Ortiz.

 

XI.- Julián de Areilza y Hurtado de Saracho fue bautizado en Bilbao en la Iglesia de San Antón el 17 de Febrero de 1818, siendo apadrinado por Domingo de Gárate y María Josefa de Landa. Albéitar de profesión, heredó de sus padres la ferrería que éstos había fundado en la calle San Francisco de Bilbao, y supo conjugar su profesión de veterinario con la de herrador de caballos. Luego se independizó y logró que su taller fuera, junto con  la ferrería de Olaso en Traparagan, el más importante de Bizkaia.

 

Casó dos veces: primero con Esperanza de Olivares Echevarri, natural de Orozco (hija de Domingo, de Orozco, y Tomasa, de Villaro). Padres de

1.- Pablo de Areilza Olivares, que pronto pasó a La Argentina.

2.- Plácido de Areilza Olivares, que pronto pasó aMe´xico.

3.- Eleuteria de Areilza Olivares. Monja.

4.- Manuela de Areilza Olivares. Monja.

 

Contrajo segundo matrimonio, con Ramona de Arregui y Olabarrieta, natural del valle de Oquendo, hija de Martín de Arregui Ibarra y de Francisca de Olabarrieta y Abasolo. Fueron, entre otros, hijos de este matrimonio:

 

6.- Lorenzo Rufino de Areilza y Arregui (Abando, 10-VIII-1855). Siguió la carrera de leyes y fue abogado y Decano del Colegio de Bilbao. Casó con su prima Mª Paula Guadalupe Francisca de Arregui Rivera, en 1880, P. San Nicolás de Bilbao.

 

7.- Raimunda de Areilza y Arregui. Casó con Escolástico Vidaurrazaga. Vivieron  en Filipinas y luego regresaron a Bilbao.

 

5.- Enrique de Areilza y Arregui, que continúa esta línea en XII.

 

XII.- Enrique de Areilza y Arregui nació el 6-II-1860 en la calle San Francisco  de Bilbao y bautizado en la parroquia San Vicente de Abando. Estudió en París; trabajó en el Hospital Minero de Triano, fundó el Sanatorio Bilbaíno; en 1909 creó el Preventorio antituberculoso infantil de Gorliz; en 1918 fue nombrado director del nuevo Hospital Civil de Basurto, en Bilbao. Murió en 1867, dando principio a estrecheces en la familia.

 

Nos dice Manuel Vitoria Ortiz:

“En su consulta conoció  a Eloísa de Arana y Mendiola, Condesa de Rodas, que padecía una afección maligna pulmonar. Lo que no podía suponer don Enrique es que aquella consulta iba a ser el punto de partida de su cambio de estado. Nunca sintió atracción por el matrimonio; o, mejor dicho, supo vivir plenamente su vida de soltero y, cuando en cierta ocasión quisieron casarle sus amigos con una distinguida dama de la aristocracia bilbaína, se negó rotundamente alegando mil disculpas y oponiendo la sólida personalidaS de su trabajo y de su vida privada.

El encuentro con la hija de doña Eloísa de Arana fue casual. Doña Emilia Rodas, hija única de los Condes de Rodas, había sido educada en aquel ambiente de distinción, un tanto artificial, que caracterizaba cierta aristocracia bilbaína que se había enriquecido de repente con la explotación de los yacimientos mineros. Era doña Emilia mujer de buen porte, alta, educada y que sabía conjugar el fino humor de las clases elevadas con una asidua práctica religiosa. Conocía perfectamente todo tipo de economías, administradora excelente, y no admitía ningún tipo de fantasías a la hora de invertir el dinero en un negocio inseguro. No sabemos cómo doña Emilia y el Dr. Areilza llegaron a intimar. La voz popular comentó en aquella época que fue ella quien le propuso a don Enrique casarse. El 1 de Mayo de 1905 contraen matrimonio. La ceremonia se celebró en la intimidad debido a la enfermedad de doña Eloísa, en el Oratorio de la Familia Rodas y los casó don Isidoro de Montealegre, Párroco de San Nicolás de Bari. Con mucho humor y cierta ironía, comentó don Miguel de Unamuno que este hecho podía ser el asentamiento social de don Enrique. Pero lo curioso del matrimonio del doctor Areilza es que dejó estupefactos a todos sus amigos; por unos días sólo se habló en las tertulias bilbaínas de este hecho inesperado y los más suspicaces llegaron a ponerlo en duda. Nadie pensó en ningún momento que un solterón como don Enrique se casara a los 45 años de edad.

Cuando alguien conocido le hacía algún comentario alusivo a su nuevo estado, generalmente no solía responder, pero, cuando sus íntimos bromeaban a cuenta de lo tardío de su matrimonio, les respondía un tanto turbado pero con su típica agudeza: «El tubérculo no da fruto hasta que no se entierra de verdad».

La vida de familia introdujo en la existencia del doctor el orden y el equilibrio que habitualmente no existe en las costumbres de un hombre soltero de edad ya madura, acostumbrado a la soledad y a una vida viajera que tenía marcada tendencia al individualismo desordenado e independiente. Su indiferencia hacia los aspectos crematísticos de la profesión rayaba en lo anormal y nunca se ocupó de alterar o aumentar ciertas tarifas para ponerlas acordes con el coste de la vida, asunto que le granjeó enemistades entre algunos colegas. Cobrar a los clientes fue algo que nunca le gustó y tendía normalmente a olvidarse o a aplazarlo. Después de su muerte, doña Emilia seguía recibiendo pagos de gentes lejanas y desconocidas que se consideraban en conciencia obligadas a saldar deudas de servicios profesionales nunca reclamadas.

No sería prudente enjuiciar hoy la vida matrimonial de don Enrique, ni creo que estemos preparados para ello, sobremanera por el respeto que la invasión de esta esfera privada me produce. Aunque bien es cierto que mediaba entre ellos la barrera de la nobleza, también es cierto que doña Emilia encauzó y ordenó la vida de Don Enrique y que supo comprender y ayudar en todo a su marido.

Con motivo del matrimonio y a raiz de la muerte de su madre política en 1909, se instala definitivamente en Portugalete, en una finca que había edificado don Francisco Martínez de Rodas en 1890, sobre terrenos adquiridos a la familia Mazarredo. Era el palacete veraniego situado sobre un acantilado, en la desembocadura de la ría. Allí vivió don Enrique los dieciséis años finales de su vida. Marchaba a Bilbao por las mañanas a su consulta y a los trabajos del Sanatorio. Atendía innumerables visitas y dos veces por semana visitaba Gorliz y Triano”.

 

Emilia Martínez de Rodas y Arana, había nacido en  Málaga, y era hija única del Coronel de Infantería Francisco Martínez de Rodas (Senador del Reino, Conde de Rodas, cuyo título fue concedido por la Reina Regente Doña María Cristina de Austria en 1901) y de Eloísa de Arana y Mendiolea).

Francisco Martínez de Rodas, de familia aragonesa y murciana, fue militar en las filas liberales durante la segunda carlistada, llegando como sargento a Bizkaia, donde cayó prisionero del carlista general Carlos de Andechaga. Fue canjeado y terminó la guerra como comandante, llegando luego a coronel. Volvió a Portugalete para casarse con Eloísa , a la que había conocido en su andanza guerrera.

 

 “En aquellos años –tomamos texto de Anasagasti- Bilbao vivía un clima mercantil de euforia y de iniciativas de muy diversa índole y don Francisco se lanzó a la vida empresarial creando una compañía de remolcadores, y cuatro sociedades navieras, llegando a presidir la Asociación de Navieros, asomándose al mundo de los seguros, al de las concesiones mineras, a los ferrocarriles y a los negocios de Banca. Casi todas estas empresas fueron un desastre en vida de su fundador, pues 1903, el año en que muere Sabino Arana, trajo consigo una grave crisis y hubo de vender su flota y parte de sus inversiones, en condiciones precarias, en 1907. Algunas de estas empresas constituyeron después un buen negocio.

En el área política ingresó en el Partido Liberal Monárquico y fue diputado y senador, perteneciendo al grupo de Segismundo Moret, que fuera presidente del gobierno español. Sobre los acantilados del Abra construyó un palacete, en su margen izquierda, inspirado en los chaléts de las playas de Ostende, proyectado por un arquitecto belga. Sobre una chimenea, en el tejado, figuraba un blasón con armas y una «R» coronada que evocaba el título de nobleza, conde de Rodas, que le había otorgado la reina regente en 1901.

 

Los RODA están documentados en Murcia desde el siglo XIV: Antón de Roda fue Regidor de Murcia en 1374, y Alonso de Roda en 1405. Luego hubo en tal ciudad Rodas licenciado, familiares de la inquisición, consultores y alguaciles de la misma, oidores y miembros de distintas Órdenes Militares.

 

Su esposa, Eloísa Zoyla de Arana Mendiolea, fue bautizada en Sestao, P. de la Anunciación, en 1846, y era hija de José Reyes de Arana Velasco (Sestao, 1801) y Benita Segunda de Mendiolea Palacios (Bilbao, P. Santos Juanes, 1811); nieta paterna de Juan Domingo de Arana Ugalde (Barakaldo, 1770) y de María de Velasco Lorriaga; nieta materna de Josef Joaquín de Mendiolea Mastitegui y de María Jesús de Palacios Gastelu; biznieta  p. p. de Manuel de Arana Arechaga (Barakaldo 1716) y de Juana de Ugalde Arana; y tercera nieta p. de Lucas de Arana Nafarrondo y de Ana de Arechaga Torre.

 

Enrique de Areilza y Emilia Martínez de Rodas Arana fueron padres de:

 

1.- Eloísa de Areilza y Martínez de Rodas, que casó con Julio de Escauriza e Ipiña, del que dice Anasagasti que era “brutalmente apodado “El Canario”, furibundo falangista y hombre al que su cruel enfermedad no limitaba su peso político y económico”. Padres de:

1.1.- Borja de Escauriza Areilza.

 

2.- José María de Areilza y Martínez de Rodas, que sigue la línea.

 

XII.- José María de Areilza y Martínez de Rodas, nacido en Portugalete en Agosto de 1909, hombre de negocios y naviero, nombrado Alcalde de Bilbao por el Ejército del Norte, Diputado y Senador del partido liberal sagastino por Bizkaia, Embajador de España en Argentina (1947), Washington (1954) y París (1964), Ministro de Asuntos Exteriores (1975) en el primer Gobierno del Rey Juan Carlos I. José María fue franquista y donjuanista; y desde 1975, como tantos otros –incluido el  mismo Juan Carlos- “juancarlista, antifranquista  y demócrata de toda la vida”.

 

Contrajo matrimonio en 1932 con Mercedes de Churruca y Zubiria (hija de José de Churruca, Conde de Motrico y nieta de Evaristo, el ingeniero que ideó y construyó el puerto exterior de Bilbao). El matrimonio tuvo cinco hijos, entre ellos:

 

1.- Enrique de Areilza y Churruca, a quien en 28 de Setiembre de 1966 se le expidió carta de sucesión, del título de Conde de Rodas. Casó con Pilar Carvajal y Urquijo.

 

Fuentes:

Manuel Vitoria Ortiz: “Vida y Obra del Doctor Areilza”.

Iñaqui Anasagasti: “Dos familias vascas: Areilza y Aznar”.

José María de Areilza: “A lo largo del siglo”

 

Antonio Castejón.

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