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ARECHABALA. Ver también ARETXABALA_2.

 

Ascendientes de los López de Lerena  y Casas (Bizkaia, hoy), del industrial cubano José Arechabala Aldama

 

y del bilbaíno Fernando Sigifredo Gutiérrez Rodríguez, autor de una interesante obra titulada  “Linajes de Gordejuela”.

 

 

 

Este linaje tiene su origen en el lugar de Molinar, del Valle de Gordexola (pulsar y ver en Monografías).

 

Armas.

Las que aparecen en su Casa Solar son: Escudo partido en pal, el primero de oro con un árbol de sinople y un lobo de sable empinado al tronco, y el segundo de azur con cinco paneles de oro puestas en sotuer, surmontadas de un creciente de plata, y los dos cuarteles orlados de gules con trece estrellas de oro.

 

Su Casa Solar o Torre:

Sobre la presunta torre de Arechavala en Gordexola, dice Juan Manuel González Cembellín en su “Torres en las Encartaciones”, “que se la menciona en 1729. Según Echezarraga era del siglo XV. Sin embargo, en los expedientes de hidalguía de Melchor de Garay (1788) y Agustín de Arechavala y Miñaur (1808) se le llama Casa Solar. Lo que hoy se alza en aquel lugar es una modesta construcción del siglo XVII… aunque con múltiples remiendos posteriores”.

 

I.- Domingo de Arechavala Ysusquiza, primero de este linaje del que hay noticias, casó en segundas nupcias, tras enviudar, el 22-I-1668 en San Nicolás de Zaldu de Gordexola, con Juana de Matienzo y de la Puente, natural de San Esteban de Carranza. De los Matienzo hay prolija información en la obra de Ybarra y Bergé.

 

Hermanos de Juana:

Francisco (Regidor Capitular de Carranza en 1659) y María Catalina (casada con Francisco de la Peña)

 

Padre de Juana:

Juan de Matienzo y de la Brena, Contador de Carranza en 1610. Su hermano Francisco fue Alcalde y Juez Ordinario en Carranza en 1605, y Síndico Procurador General en 1624 y  1627.

 

Madre de Juana:

María Andrés de la Puente y López de Cueto, natural de San Esteban de Carranza.

 

Abuelos paternos de Juana:

Bartolomé de Matienzo, Regidor de Carranza en 1604 y 1618, y Catalina de la Brena, naturales del citado San Esteban.

 

Abuelos maternos de Juana:

José de la Puente y Catalina López de Cueto, naturales del valle de Trucios.

 

Domingo de Arechavala y Juana de Matienzo fueron padres de:

 

II.- Baltasar de Arechavala y Matienzo, nacido en el Valle de Gordexola y bautizado el 10-IV-1672 en su parroquia San Nicolás de Zaldu, se casó en tres ocasiones, las tres en la parroquia San Esteban Iratzagorria del Valle de Gordexola: Primero, en 1695, con María del Villar y Palacio, en la que fue padre de:

 

1.- Josefa Arechavala Villar (Gordexola, P. San Esteban de Iratzagorria, n.  1699).

2.- José Gabriel Arechavala Villar (Gordexola, P. San Juan, n. 1703).

3.- Manuel  Arechavala Villar (Gordexola, P. San Esteban de Iratzagorria, n. 1705).

 

4.- Baltasar de Arechavala Villar (Gordexola, P. San Esteban de Iratzagorria, n. 1707). Baltasar pasó a Indias y residió en México capital. Desde allí, por medio de Pablo A. Aldama, solicitó y obtuvo en Gordexola información de limpieza de sangre y nobleza, y certificación de su entronque con sus segundos abuelos los citados Juan Matienzo Brena y María Andrés de la Puente y López del Cueto (Expediente 873; archivo de Protocolos de Balmaseda).

 

5.- Lázaro Arechavala Villar (Gordexola, P. San Esteban de Iratzagorria, n. 1712). Lázaro casó con Andresa Antonia de Molinar Villanueva (hija de Juan Bautista y Micaela). Padres de

 

5.1.- Manuel de Arechavala y Molinar. Pasó a México.

5.2.- Severino de Arechavala y Molinar. Pasó a México, donde falleció, dejando como herederos a sus dos hermanos.

 

5.3.- Domingo Pedro de Arechavala y Molinar, bautizado el 3-I-1745 en la parroquia San Juan del Molinar de Gordexola, casó en San Esteban de Irazegui de Gordexola, el 25-I-1773, con Manuela Agustina de Chavarri y de la Torre (de los Chavarri se trata en el cap. XX de la obra de Bergé), hija de de Bernabé de Chavarri, de Gordexola, y de Francisca Xaviera de la Torre, natural del lugar de Maroño, en tierra alavesa de Ayala.

 

Domingo Pedro, por sí y por su hijo Bartolomé, obtuvo en 1790 reconocimiento de su nobleza, bizkainía y limpieza de Sangre (tal como consta en expediente nº 667 que se conserva en el Archivo de Protocolos de Balmaseda); gestión realizada por su deseo de pasar Indias a fin de hacerse cargo de la herencia que le correspondía por fallecimiento de su hermano Severino.

 

Domingo Pedro y Manuela Agustina fueron padres de:

  

5.3.1.- María Francisca Nicanora de Arechavala y Chavarri, que casó en 1794 con José Ramón Enrique de la Quadra Salcedo y de la Bodega, 23º señor de Salcedo de Aranguren, de cuya ascendencia y descendencia se trata en el apellido Salcedo, en Genealogías Bascas de esta web; se menciona a María Francisca y José Ramón Enrique en su apartado XXIII.

 

Baltasar de Arechavala y Matienzo casa por segunda vez, año 1713, con Josefa Sobrevilla Yseca, en  la que tuvo a:

 

6.- Josefa Arechavala Sobrevilla  (Gordexola, P. San Esteban de Iratzagorria, n. 1716).

 

7.- José Arechavala Sobrevilla, que sigue la línea.

 

Y por tercera vez casa Baltasar, en igual parroquia que las anteriores, con Josefa Pildan Largacha. Sin descendencia.

 

III.- José Arechavala Sobrevilla, nacido en el Valle de Gordexola y bautizado el 6-VIII-1714 en su parroquia San Esteban de Iratzagorria, se casó con Lucía Palacio Sarachaga. Padres de:

 

IV.- Manuel Arechabala Palacio, bautizado el 24-XII-1738 en San Juan de Gordexola, se casó con María Villanueva Cruciaga. Padres de:

 

V.- Bernardo Martín Antonio de Arechabala Villanueba, bautizado el 20-V-1776 en San Juan de Gordexola, se casó con  María Lartundo Arechaga.

 

VI.- José María Arechavala Lartundo "Chiri", bautizado el 9-IV-1811 en San Juan de Gordexola, se casó con Juana Aldama Gastaca. Padres de:

 

1.- Petra María Isabel Arechabala Aldama (Gordexola, P. San Juan, n.  1832). Casó en su parroquia natal, año 1855, con Gregorio Llaguno Montehermoso.

 

2.- Eusebio Bernardo Arechabala Aldama (Gordexola, P. San Juan, n. 1834). Casó en su parroquia natal, año 1857, con Ygnacia Sainz Arechaederra. Ver Arechaederra en su apartado VI nº 5. 

 

3.- María Clara Arechabala Aldama (Gordexola, P. San Juan, n. 1839). Casó en su parroquia natal, año 1860, con Juan Arechavala Ubieta.

 

4.- Ángel Arechabala Aldama (Gordexola, P. San Juan, n. 1842). Fallecido con dos años de edad.

 

5.- Nicolasa Arechabala Aldama (Gordexola, P. San Juan, n. 1844). Casó en su parroquia natal, año 1869, con Antonio Garay Ugarte.

 

6.- José (Teodoro José en la pila bautismal) Arechabala Aldama, bautizado en Gordexola el 9-XI-1847, pasó a Cuba hacia 1862, y allí abrió, en Cárdenas, una destilería de ron, aguardiente y alcoholes, iniciando así una aventura empresarial que llegó a las más altas cotas.

 

Sobre este personaje puede verse una completa e interesante información en el número dos de la revista “Trueba. Encartaciones de Bizkaia”, publicado en la primavera del 2009 (ver su web: http://www.trueba.org/cast_larevista.htm ); el autor del artículo es don José Ramón Terreros, y el título del mismo: “José Arechavala. El gordexolano que creó el ron Havana Club).

 

José –tomamos estos datos del citado artículo- se casó con Carmen Hurtado de Mendoza. Padres de cinco hijos:

 

1.- Juana Arechavala y Hurtado de Mendoza (n. 1887).

2.- Carmela Arechavala y Hurtado de Mendoza (n. 1879).

 

3.- José Antonio “Toto” Arechavala y Hurtado de Mendoza (n. 1881).Tras un primer matrimonio fracasado, se enamoró de una famosa cupletista: “Nati, La Bilbainita”; amor que superó la muerte de Nati, junto al hijo de ambos, en un mal parto, pues los restos mortales de Natividad Álvarez reposan en el panteón familiar de los Arechabala, en Gordexola.

 

4.- Mercedes Arechavala y Hurtado de Mendoza (n.  1884).

5.- José Nicolás “Pepucho” Arechavala y Hurtado de Mendoza (n. 1885).

 

José Arechavala Aldama murió en 1923, con 76 años de edad; su esposa Carmen, en 1919, con 64. Sus restos mortales, al igual que, posteriormente, los de sus hijos, fueron traídos a Gordexola y sepultados en el panteón familiar.

 

VER AL FINAL DE LA PRESENTE UN APÉNDICE SOBRE LA ACTIVIDAD DE JOSÉ ARECHABALA ALDAMA

Y OTROS GORDEXOLANOS EN LA ISLA DE CUBA

 

7.- Juana Arechabala Aldama (Gordexola, P. San Juan, n. 1850). Casó en su parroquia natal, año 1872, con Santos Ynchaurza Gallano.

 

8.- Juan José Arechabala Aldama, del que se trata en el apartado siguiente.

 

VII.- Juan José Arechabala Aldama, nacido en el año 1854 en San Juan de Gordexola, pasó a Cuba, donde se casó con la cubana Isabel Leal Yharagaray o Ihagaray (hija de Isabel Yharagaray y del hacendado habanero Faustino Leal López de Disturbide, cuyo hijo Faustino casó con Rosa Argüelles Armona, de familia que se remonta genealógicamente a 1500 en Cuba). Padres de cuatro hijos, de los cuales tres nacieron en Cuba y uno en Gordexola:

 

1.- Maria Josefa Arechabala Leal, nacida en Cuba y casada con Pedro López. Ya adulta, Maria Josefa emigró a Argentina junto a su hermano Juan, concretamente a Vanfield y Ramos Mejía, donde con el tiempo adquirieron tierras y ganado.

 

2.- Clara Arechabala Leal, nacida en Cuba y casada con Antonio Sarasola.

 

3.- Isabel Arechabala Leal, que sigue la línea.

 

4.- Juan Arechabala Leal, nacido en Gordexola en 1883 y casado con Margarita Peláez. Juan pasó a Argentina junto a su hermana María Josefa, tal como ya hemos dicho.

 

Pasados dos años del nacimiento de su último hijo, Juan Arechabala Aldama falleció el 27 de enero de 1885 con 31 años siendo enterrado en Gorde. Sus restos y los de su padre han sido trasladados recientemente al Panteón de Carmela Arechabala. Tras la muerte de Juan, su viuda Isabel Leal Iharagaray y sus hijos, aún muy pequeños, vivieron durante un tiempo en la segunda planta del actual Ayuntamiento de Gordexola, vivienda que era propiedad de su tío José Arechabala Aldama.

 

VIII.- Isabel Arechabala Leal, nacida el 20-VII-1880 en Cárdenas, Cuba, y fallecida en Bilbao el 25-03-1965, se casó con el Comandante de Infantería Adolfo Gutiérrez González.

 

Adolfo -nos narra su biznieto Fernando Sigifredo Gutiérrez Rodríguez- pertenecía a una amplia familia militar, ya que su padre Don Vicente Sigifredo Gutiérrez y sus hermanos Ángel (del que luego se hablará) y Arturo eran Jefes y Oficiales del Ejercito, los mismo que muchos de sus primos, con los que compartieron un largo y brillante historial en las Guerras Carlistas, de Cuba, Marruecos y España. A su vez, uno de éllos, Arturo (Capitán de Infantería) estaba emparentado con el Comandante Izarduy, que murió en combate en 1913 en Tetuán, y todavía hoy tiene dedicada una calle en Vitoria y una placa en la casa en que nació.

 

Isabel Arechabala y Adolfo Gutiérrez vivieron varios años en Vitoria, Toledo, donde Adolfo fue Profesor de la Academia de Infantería (en esta ciudad nació mi abuelo Sigifredo en 1911), Burgos, y de 1921 a 1926 volvieron a Gordejuela, viviendo en la ahora conocida como casa Marcoida, hasta que la vendieron a la dicha familia, marchando a Bilbao y Arrigorriaga, donde mi bisabuelo Adolfo fue Alcalde y posteriormente Comandante Militar de Durango.  Precisamente, un hermano suyo y cuñado de Isabel Arechabala, el Comandante de Infantería Ángel Gutierrez, entró en Gordejuela por el Biquirrio con las tropas el 25 de junio de 1937, al mando del 1º Batallón Flandes de la IV División de Navarra, a las inmediatas órdenes del Coronel Alonso Vega, pasando dos noches en el actual Ayuntamiento, constituido en Cuartel General y marchando después a Berbiquez dirección Zalla (Javier de Ybarra y Berge: “Mi diario de la Guerra de España”). Murió en 1973, siendo General Honorario. La tradición militar de esta familia ha continuado hasta hoy, con Fernando Gutiérrez Díaz de Otazu Arechabala, Coronel de Infantería, Jefe de Estado Mayor de la Comandancia General de Melilla.

 

Isabel y Adolfo fueron padres de:

  

IX.- Sigifredo Gutiérrez Arechavala, nacido en Toledo en el año 1911, pasó a Argentina sobre 1929, viviendo allí junto a sus tíos María Josefa y Juan, y regresando a Bizkaia antes del comienzo de la rebelión militar del 36. En el año 1945, Sigifredo contrajo matrimonio con Maria Dolores Bernardo Arana. Son padres de:

 

1.- Sigifredo Gutiérrez Bernardo, que sigue la línea.

 

2.- Fray Adolfo Gutiérrez Bernardo, Licenciado en Filosofía y Letras y monje Benedictino en Santo Domingo de Silos, donde falleció.

 

X.- Sigifredo Gutiérrez Bernardo Arechabala, nacido en Bilbao, abogado, se casó con Virginia Rodríguez González. Padres de:

 

1.- Adolfo de Silos Gutiérrez Rodríguez.

 

2.- Virginia Covadonga Gutiérrez Rodríguez.

 

3.- Fernando Sigifredo Gutiérrez Rodríguez, bilbaíno, que es quien nos ha dado información de esta rama y autor de una interesante obra titulada  “Linajes de Gordejuela”.

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ACTIVIDAD DE JOSÉ ARECHABALA ALDAMA Y OTROS GORDEXOLANOS EN LA ISLA DE CUBA

 

Texto de Fernando Sigifredo Gutiérrez Rodríguez

 

“Volviendo hacia atrás en esta historia –relata el dicho Fernando Sigifredo Gutiérrez Rodríguez-, la estancia de mi tatarabuelo Juan en Cuba está precedida de la llegada el 21 de septiembre de 1862 de su hermano José con 15 años, al puerto de La Habana, donde inició una trayectoria que ha llegado a ser emblemática por la pujanza económica y social de las actividades empresariales allí emprendidas hasta su incautación en 1959 por el régimen de Fidel Castro.

 

“A continuación, se desarrolla la relación de diversas personas y familias vinculadas por su común origen en Gordejuela o por comunes intereses económicos. Esta sucesión de hechos guarda, en lo posible, el máximo orden cronológico y están debidamente documentados en las obras que se citarán. A lo largo de esta narración se comprobará que se hace referencia a determinadas actividades ilegales propias de la época, y sobre las cuales no tuvo intervención alguna ningún miembro de la familia Arechabala.

 

“Para comprender mejor la descripción del inicio y posterior desarrollo de la estancia de Arechabala en Cuba hay que hacer referencia a dos grupos familiares que son los Aldama Arechaga, también provenientes de Gordejuela, cuya vinculación familiar con los Arechabala se expone posteriormente y la familia de Julián de Zulueta y Amondo, con quienes en diversos momentos tienen una estrecha relación.

         

A continuación figura la relación de parentesco entre José Arechabala Lartundo (Chiri) con Domingo Aldama Arechaga. Contra lo que pudiera parecer, la relación familiar no es por vía de Aldama sino de Arechaga:

Francisco Arechaga Montalban – Estefanía Laburu Saez de Isasi.

Martín Arechaga Laburu (1704, Zaldu) – Theresa Ugarte Castañiza.

Agueda Arechaga Ugarte (1738) – Hermanos - Domingo Arechaga Ugarte.

Mª Manuela Lartundo Arechaga – Primos -  Mª Valentina Arechaga Labarrieta. ­

José Arechabala Lartundo Villanueva Arechaga  (Chiri, 1811) – Primos 2º - Domingo Aldama Arechaga (1787).

Juan Arechabala Aldama Lartundo Gastaca Villanueva Urquijo Arechaga – Primos 3º – Miguel Aldama Alfonso Soler Arechaga.

 

“Observando esta genealogía llegamos a la conclusión de que José Arechabala Lartundo “Chiri” y Domingo Aldama Arechaga eran primos segundos, nietos de hermanos y con los mismos bisabuelos (Martín Arechaga y Theresa Ugarte), como se ve en el árbol genealógico anterior. 

 

“La relación familiar de José Arechabala Lartundo y Domingo Aldama Arechaga, señalada anteriormente, nos hace pensar que, siendo conveniente, incluso en determinados años legalmente necesaria, la tenencia de familiares en América antes de iniciar el viaje, existía relación entre Domingo y los hijos de su pariente José que facilitara el viaje de estos, incluso sus primeros pasos en Cuba, como parece desprenderse del hecho de haber sido recibidos, como se dirá más adelante por un sobrino de Domingo Aldama Arechaga, que por aquellos años, no sólo tenía una gran fortuna, sino también una fuerte influencia social y política. No era nada extraño capitalizar las relaciones de parentesco como pone de manifiesto la escritora María Antonia Marqués en su obra “Industrias menores: empresarios y empresas en Cuba. 1880-1920”, donde se refiere, entre los vascos, a José Arechabala y Pedro Arechavaleta.

 

“Según las fuentes consultadas, el procedimiento de paso a Indias durante el siglo XIX, es el siguiente: “Suele comenzar con la recepción de una carta de un pariente que ha logrado medrar en América, pidiendo que un hijo, nieto, sobrino o primo embarque para allá, pues necesita sus servicios para que le ayude en su negocio. Después se saca una copia literal de la partida de bautismo del futuro emigrante, al que se le acompañan los consabidos testimonios de los más veteranos de Gordejuela certificando sus buenas cualidades. Este goteo de emigración se convertirá en una avalancha en la segunda mitad del siglo XIX. En Gordejuela, en este período emigraron principalmente a Cuba, México y Buenos Aires, seguramente porque en los años anteriores hubo asentamientos vizcaínos de carácter comercial”. (Marco Alfredo Royo Ruiz, Estudio Histórico de Gordejuela). Por lo que, las leyes y costumbres de la época, el parentesco, y el hecho de que Domingo Aldama Arechaga era ya una personalidad consagrada en Cuba, concretamente en La Habana, y Cárdenas,  confirman la lógica de esta relación.

 

“A continuación se relaciona cronológicamente la historia conocida de estos personajes que alcanzaron gran relieve social, económico y político como viene recogido por diversos autores que se citarán en cada momento, e incluso algunos de ellos tuvieron influencia decisiva en los acontecimientos políticos, unos defendiendo la unión con España y otros la independencia de la Isla.

 

Domingo (Marcos) Aldama Arechaga nació en Gordejuela, siendo bautizado el 19 Junio de 1787.  Domingo llegó a La Habana a comienzos de 1800. Los primeros días de su llegada fueron muy duros. Decidió relacionarse con la colonia vizcaína de La Habana. Estas amistades le facilitan su primer trabajo, ejerciendo de albañil. Después, pasó a trabajar en la gran casa de tejidos, llamada El Navío, fundada por Gonzalo Alfonso González, rico hacendado, familia de comerciantes españoles de altos vuelos e intereses negreros. Domingo pronto llama la atención del dueño y asciende dentro del negocio ganándose su confianza. (“Miguel de Aldama”. Dr. Antonio Alvarez. Academia de la Historia de Cuba).

 

“En aquella época, Domingo conoció a la hija de aquel, Maria Rosa Alfonso Soler, con la que se casó el 26 de noviembre de 1815 en la Iglesia del Espíritu Santo, con gran solemnidad, dado el alto rango social de la novia. Cuando Domingo se casó aún no tenía ningún pariente dentro de la Isla y comenzaba a percibir parte de las ganancias de la casa.

 

“Su suegro, el hacendado Gonzalo Alfonso, poseía diferentes ingenios, con necesidad creciente de mano de obra. En aquella época ya se utilizaban esclavos provenientes de África. Domingo, de rápida inteligencia, ve un buen filón para explotar, empleará su pequeño capital en costear expediciones a Guinea y Loango, para surtir de brazos a los ingenios de su suegro. (Obra citada. “Miguel de Aldama”). Pasan los años y ya Domingo no traerá esclavos para los ingenios de su suegro, sino que él también se convertirá en hacendado con ingenios propios: Santa Rosa, San José, Santo Domingo y Concepción, entrando a formar parte de los “sacarocratas” (poder de los industriales del azúcar).

 

“Está documentado que en los años 1820 los que se dedicaban al lucrativo comercio negrero formaron un clan familiar llamado “Alfonso – Aldama – Madan”.   Este clan familiar estaba constituido por Gonzalo Alfonso González, su yerno Domingo Aldama Arechaga, Joaquín Madan González y Martín Madan Braow. (“El Ingenio: complejo económico social cubano del azucar”. Manuel Moreno).

 

“Del matrimonio entre Domingo Marcos Aldama Arechaga y María Rosa nacieron: Rosa, María Dolores, Gonzalo y Miguel Aldama Alfonso Arechaga. Éstos son primos en tercer grado de José y Juan Arechabala, como consta en el árbol genealógico anterior.

 

Rosa, la hija de Domingo casó con Domingo del Monte que era polígrafo, crítico y escritor cubano. Maria Dolores se casó con su primo José Luis Alfonso (que años después se convertiría en Conde de Montelo).

 

"El último hijo de Domingo,  Miguel Aldama Alfonso Arechaga, nace el 19 de mayo de 1820, cuando ya su padre estaba considerado una de las personas más ricas e influyentes de la Isla, de tal forma que era el sexto mayor esclavista insular y su fortuna ocupaba el lugar duodécimo. (“Sociedad civil y poder en Cuba: Colonia y poscolonia”. Jose A. Piqueras).

 

"El 11 de septiembre de 1838 Domingo compró a la Sociedad de Pagés y Barón unos terrenos que se encontraban a extramuros, en el entonces Campo de Marte, donde mandó construir el Palacio Aldama, una faustuosa mansión de gran fama en su época, de estilo italiano, hoy sede del Instituto de Historia de Cuba". 

 

Miguel Aldama Alfonso Arechaga, de los 15 a los 23 años viajó y estudió por toda Europa, en Hamburgo, Londres (estancia que pasó con los hermanos Baring, famosos banqueros de la época, amigos de su padre Domingo), Berlín, París y Viena.

 

Miguel, empezó a hacerse notar en Cuba en 1843, a la edad de 23 años. Comenzó a formar parte de las empresas de su padre Domingo. Sus ingenios eran: Santa Rosa, Armonía, San José, Santo Domingo y Concepción. Miguel conoció a Hilaria Fonts, hija de Ramón Fonts, rico hacendado, hombre tradicional y enérgico. Pidió la mano de Hilaria pero el padre de ella no aceptó el casamiento por tener Miguel ideas liberales. Entonces, Domingo intercedió y aún así Ramón Fonts respondió: “No puede ser: su hijo es de principios revolucionarios (a pesar de que tuvo esclavos hasta los últimos días de su vida) y en mi casa no entran más que buenos españoles”. Finalmente, ambos se casan el 12 de mayo de 1844, en la casa de Hilaria con derroche de lujo. De este enlace nacieron: Blanca, Florinda, Maria Dolores, Leonor, Rosa y Domingo.

 

Miguel Aldama fue partidario de la anexión de Cuba a los Estados Unidos o de la independencia total de la Isla, para poder tener junto con otras familias el monopolio  económico de los diversos sectores productivos, y el dominio social y político. Con este fin se creó el famoso Club de La Habana que se reunió en el Palacio de Don Domingo Aldama Arechaga. Este Club de la élite hispano-antillana, nació por inspiración del abogado Manuel Rodríguez Mena, principal conspirador de La Habana junto con Miguel y su primo José Luis Alfonso. A la vez que realiza estas reuniones se ocupa de los negocios de su padre. Ya desde 1843, se decía por los Capitanes Generales de la Isla de Cuba que las familias Aldama y Alfonso podían llegar a ser peligrosas para la Metrópoli (España), porque en un momento dado reunían 20.000.000 de pesos y más de 20.000 esclavos. En este sentido, se puede hacer referencia a los “Apuntes de la historia de Cuba”, obra laudatoria sobre Miguel de Aldama, donde se dice “los barracones de los esclavos estaban construidos de manera que formaban un cuadrángulo.... contaba con un hospital, donde los enfermos eran cuidadosamente tratados, existiendo pabellones especiales para los casos de enfermedades contagiosas...”. Esta actitud, era coherente con la idea existente entonces de que “una cosa era repudiar el tráfico de esclavos... y otra propugnar la eliminación del sistema esclavista”. (“Tertulias literarias del siglo XIX en Cuba”). 

 

En 1848, El Club de La Habana toma el acuerdo de enviar a Rafael de Castro, para que conferenciase con el General norteamericano William Jenkins Worth, y le hiciese entrega de tres millones de pesos, a cambio de que invadiese la Isla con un ejército de 5.000 hombres de tropas veteranas. Este intento de conspiración fracasó.

 

En 1853, el Club de La Habana y otros grupos de presión ofrecieron a Estados Unidos: “levantar y organizar en los Estados Unidos una fuerza militar numerosa bajo el mando de un General experimentado y de renombre; invadir con ella la Isla, y apoyar y secundar entonces a los invasores con una insurrección general en todo el territorio”. Este intento también fracasó. La operación no llegó a realizarse por desacuerdo de Estados Unidos.

 

Siendo Capitán General de Cuba el General Serrano (1859-1862), antes de ser Regente del Reino y Presidente de la Primera República, se fueron constituyendo movimientos políticos: unos,  partidarios de mantener la unión con España (como Julián de Zulueta y Amondo del que luego se hablará) y otros, como el Partido Criollo que en principio pretendían un Gobierno Autonómico y luego pretendieron la independencia de Cuba como es el caso de Miguel de Aldama.

 

Precisamente, en estos años, el 21 de septiembre de 1862 José Arechabala, hermano de mi tatarabuelo Juan, llegó al puerto de La Habana. Apenas llegado, se trasladó a la ciudad de Matanzas, próspero centro comercial de la época. Una vez en la villa de los puentes, como comenzaba a llamársela, se presentó a un familiar suyo, llamado Antonio Galíndez Aldama Saracho Arechaga, sobrino y primo de Domingo y Miguel respectivamente, a la vez que también primo en tercer grado de José y Juan Arechabala. (“Oro blanco: una historia empresarial del ron cubano”. Miguel Bonera), (“Las industrias menores: empresarios y empresas en Cuba 1880-1920. Maria Antonia Marques).

 

Antonio Galíndez nació el 23 de diciembre de 1821 en Gordejuela, siendo bautizado en San Juan de Molinar. Fue uno de los Fundadores de la Colonia Española en Cuba y del Casino Español, propietario de las firmas ”Galíndez y Compañía”, dedicada al almacenaje de azúcar y miel en la Calle Canimar 1 y 4 de Matanzas, “Matanzas – American Sugar” y de “Matanzas Ice”. (“Boletín del Centro de investigaciones históricas”). Era considerado uno de los grandes empresarios de la producción y comercio azucareros de la provincia de Matanzas. A principios de 1888 fue secuestrado,  pagando su familia por él un elevado rescate. Hacia mediados de mayo fue apresado por su secuestro Manuel Fragoso Montero, hermano del famoso bandolero Víctor Fragoso. (“El bandolerismo en Cuba 1880-1933”). José comenzó a trabajar en la firma de su familiar consiguiendo algún ascenso.

 

En 1868, y en coherencia con sus ideas, Miguel de Aldama rechaza el Marquesado de Santa Rosa que le había ofrecido el Gobierno. Por aquella época su familia tenía 1600 esclavos. Por el contrario, su primo José Luis Alfonso aceptó el Marquesado de Montelo.  Este mismo año, el 31 octubre, el Pretendiente Carlista a la Corona de España Don Carlos de Borbón le propuso el nombramiento de Gobernador General de la Isla de Cuba. (En la relación de documentos que constan al final de este trabajo figuran la carta de Don Carlos de Borbón a Miguel de Aldama y la contestación de éste). Esta respuesta a la carta de Don Carlos no agradó al General Lersundi, que no perdonó jamás la franqueza y el valor de su renuncia, con mucho más motivo cuanto sabía que era el Jefe de la Junta Revolucionaria de La Habana. Por todos estos hechos el General Lersundi orquesta en el mes de Diciembre el asalto al Palacio Aldama y lo ejecutaron voluntarios pertenecientes al tercero y quinto Batallón de Ligeros de La Habana. 

 

En enero de 1869 el Palacio Aldama, donde vivía Don Domingo y su familia, fue asaltado por una masa de voluntarios armados, contrarios a la ideas políticas que defendía su hijo Miguel, en busca de un  cargamento de armas. El hecho no tuvo consecuencias personales ya que la familia estaba en el ingenio Santa Rosa, en Matanzas. Conocidos estos hechos, Don Domingo Aldama Arechaga se dirige a su palacio entre grupos de voluntarios asaltantes que le respetaron por su prestigio y el valor que estaba demostrando. El Capitán General Domingo Dulce les aconsejó que abandonaran momentáneamente la Isla.

 

Posteriormente, Miguel de Aldama, y, por su causa, su padre Domingo y el resto de la familia, inician su exilio dirigiéndose a Estados Unidos, pasando Miguel a ser representante de los insurrectos habiendo obtenido ya la nacionalidad norteamericana. Se estableció en Nueva York, en una casa de Central Park en compañía de su padre Don Domingo, su esposa Hilaria Fonts, sus hijas y su yernos del Monte y Cristóbal Alfonso. Entonces, el gobierno español decreta el embargo de sus bienes. Con el dinero que poseía en el extranjero compra unos terrenos en Brooklin e instala una refinería. Vuelve a hacer una importante fortuna que destina ha organizar el exilio y apoyar económicamente a los insurrectos mediante la compra de armas y otras actividades.

 

En 1870 muere su padre, Don Domingo de Aldama Arechaga y un año después, en 1871 su esposa; dos hechos que junto a los problemas de un exilio dividido y los disgustos causados por sus hijos y yernos ensombrecen los últimos años de su vida. En 1872, en Paris, mediante escritura notarial declara libres a todos sus esclavos. En 1876 dirige un escrito al Capitán General de Cuba solicitando su regreso a la Isla. En 1886 se abolió legalmente la esclavitud y en 1893 se proclamó la igualdad civil entre negros y blancos. En 1888 murió en Cuba en la más absoluta pobreza en casa de su amigo José María Zayas y en compañía de Salomé Malagamba, esclavo a quién había dado la libertad.

 

José Arechabala, después del asalto al Palacio Aldama y los sucesos posteriores, en 1869 decidió dejar de trabajar en la empresa de su pariente Antonio Galíndez Aldama Saracho Arechaga y pasó a trabajar en “Casa Bea”, dedicada a la ferretería, banca y consignación de buques (“Propietarios de Cuba 1958”. Guillermo Jiménez), uno de cuyos  propietarios era Don Julian de Zulueta y Amondo nacido en Anúcita, Álava, que ya para entonces había alcanzado una gran influencia económica y social siendo propietario de, al menos, cuatro ingenios y creando una destilería con sus almacenes y muelles en el puerto de Cárdenas. Al parecer, José causó muy buena impresión ya que cuatro años más tarde, en 1873, el mencionado Julián de Zulueta tras una visita realizada  a Matanzas, asoció al joven a sus negocios en calidad de apoderado de sus propiedades en la vecina ciudad de Cárdenas. (“Las industrias menores: empresarios y empresas en Cuba”. Maria Antonia Marques), (“Julián de Zulueta y Amondo: promotor del Capitalismo en Cuba”. Eduardo Marrero).

 

Este apéndice es obra de Fernando Sigifredo Gutiérrez Rodríguez

 

Fuentes:

La Casa Salcedo de Aranguren, de Javier Ybarra Bergé.

Juan Manuel González Cembellín, en su “Torres en las Encartacionesa”.

Fernando López de Lerena Casas <delerena@telefonica.net>           

“Trueba. Encartaciones de Bizkaia”. Revista con la que puede conectarse en http://www.trueba.org/cast_larevista.htm

Fernando Sigifredo Gutiérrez Rodríguez, autor de “Linajes de Gordejuela”.

 

 

Antonio Castejón.

maruri2004@euskalnet.net

www.euskalnet.net/laviana

 

 

 

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