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JOSE LUIS MARTÍN VIGIL, escritor carbayón.

Sé que he ayudado a muchos adolescentes con mis libros; no sólo que les he proporcionado buenos ratos, y apreciables sueños, sino que he puesto muchas veces lágrimas en sus ojos, fuego en su corazón o, sencillamente, paz en su alma y luz en su camino. Llevo más de treinta años -decía Martín Vigil en el 92- recibiendo diariamente su testimonio oral o escrito. Y lo agradezco. Esta es la “crítica” que me interesa, la que me justifica ante mí mismo. No he perdido el tiempo. Y de los muchos caminos que pude andar en esta vida, pienso modestamente que no desmerece el elegido”.

Octubre de 1918: faltan pocos días para el fin de La Gran Guerra; la Revolución Rusa asusta al Occidente; se produce una gran epidemia -pandemia- de gripe, con más de un millón de muertos... y en Oviedo nace un niño que, andando el tiempo, será guía de miles de jóvenes: José Luis Martín Vigil.

José Luis Martín González Vicente y Vigil, que firmó su obra literaria como José Luis Martín Vigil, nació en el año 1918, día 28 de octubre, en Oviedo, en la calle Milicias:

Nací en una calle céntrica de Oviedo, en una casa que ha derribado la piqueta. No me importa. Los meses que pasé allí no han dejado la más leve huella en mi recuerdo. … Mi casa, la verdadera casa de mi infancia, no es la de Milicias Nacionales, sino la de Marqués de Santa Cruz... ... con toda la alfombra verde del Campo de San Francisco extendida a sus pies, ante la larga hilera de balcones”.

Nos dejó Martín Vigil dos obras en que nos narra su vida, sus sentimientos, sus virtudes y sus defectos. En TALLOS VERDES, publicada en 1969, nos da cuenta de lo que fue su nacimiento y primeros años (lo que recuerda y lo que sus mayores le contaron), su adolescencia y el brusco fin de ésta, producido por el estallido de la Guerra Civil, que le llevaría a luchar y matar con sólo 17 años de edad. Y en LOS DÍAS CONTADOS, escrita cuando el autor llegaba a los 75 años de edad, nos expone con detalle el fin de la contienda civil, su ingreso en el Noviciado de Jesuitas, su vida de Jesuita durante 20 años, su salida de la Orden... y su vida de escritor. Todo MARTÍN VIGIL está ahí... al alcance de quien desee conocerle de verdad (y merece la pena conocerle), tras leer alguno de los pseudoretratos que en cuatro frases le definen en forma totalmente irreal.

El Padre: Natalio de Martín Vicente, el padre de José Luis, había nacido el 1 de diciembre de 1879 en Herrín de Campos (Valladolid), en su calle Mayor de Oriente nº 9. Pasó a vivir en Oviedo, donde hizo gran fortuna.

Respecto a mí, mi padre fue un hombre sobre todo simpático. Es cierto que no tuve con él ninguna intimidad; pero tampoco ninguna clase de problemas” “Yo aprendí mucho de mi padre, de su filosofía de la vida, y su última lección fue la mejor. Él me enseñó a saber morir, cuando, a pocas horas de hacerlo, nos reunió a todos en torno de su lecho para despedirse brindando con champán. Sin énfasis, sin grandilocuencia, sonriendo, tras haber hecho leer su testamento y obtenido la anuencia incondicional de los presentes. Tenía 74 años, estaba preparado y le dio a su despedida en aire natural de quien se va de viaje. “Adiós, capitán”, me dijo a mí, risueño como era...”

José Luis tuvo fortuna en su nacimiento, pues sus padres formaban un hogar sin problemas y con abundante dinero; nació además con un don natural para los estudios; fue inteligente desde niño, y muy capacitado para el estudio. Vivió sus primeros años rodeado de compañeros pertenecientes, como él, a familias muy destacadas en Oviedo por su fortuna. Cursó sus primeros estudios y bachillerato en colegio de jesuitas, reservado a hijos de familias adineradas. Cuando estaba a punto de cumplir 17 años de edad, en septiembre de 1935, pasó a Madrid, a fin de estudiar ingeniería. Y allí, en Madrid, en buena pensión, rodeado de chicos afortunados como él, vivió el azaroso período político de invierno del 35 a primavera del 36... con la guerra civil a punto de comenzar.

Antes de esto, tomó José Luis sus vacaciones de verano del 36 y pasó a Salinas, de donde inesperadamente partiría él, con 17 años de edad, a la guerra, no como soldado raso, sino, beneficiándose de pertenecer a familias poderosas, como Alférez Provisional, al frente de un grupo de unos cien guerreros.

Tras tres años de guerra, encontramos a José Luis disfrutando, como militar y falangista, de la victoria. Pero aquí se produce un giro brusco a su vida, pues decide abandonar los goces mundanos y hacerse sacerdote. Pero sacerdote como hacen los de clase alta: Jesuita. Y comienza así una etapa de vente años en que José Luis se dedica por entero al estudio, guiado por los sabios Padres.

Veinte años de estudio, de austeridad... En la preparación del Jesuita se incluyen, cercano el final, tres años de Maestrillo, en los que el novicio se dedica a hacer de Profesor en uno de sus Colegios. José Luis pasó estos tres años en Vigo, y allí guió a chavales en plena adolescencia.

Tras los tres años de Maestrillo, vuelve a Comillas, a hacer los cuatro cursos de Teología. Y es en estos años y lugar cuando y donde escribe –entre clase y clase de difícil Teología- las notas que culminarán en su primera obra, La Vida Sale Al Encuentro. Luego vendría la ordenación sacerdotal, y más adelante sus tres años de jesuita profeso en Salamanca, donde destacó con sus sermones dominicales y con su trato como conductor de la juventud universitaria salmantina.

Luego, ya es la escritura lo que le domina, y con el tiempo ha de romper su ligazón con los Jesuitas, e incluso con el sacerdocio.

En Martín Vigil como escritor encontramos una primera etapa en que sus protagonistas son siempre jóvenes de clase adinerada, de su clase. Luego, cercanos los ochenta, descubre el autor el mundo de los desfavorecidos por la fortuna, y se entrega completamente a ellos. Ya, hasta el final de su vida, escribirá y vivirá con muchachos a los que la sociedad maltrata... Así hasta su muerte, en 1911.

La Madre: Ya hemos visto cómo fue José Luis hijo de Natalio de Martín Vicente. Esposa de éste fue Sara González Vigil, nacida en Sama de Langreo, en 1885 (hija de Gavino González, de Tiñana-Siero, y de Palmira Vigil, de Langreo). De su abuela tomaría José Luis el complemento a su primer apellido: firmó todas sus obras como Martín Vigil, y en los años sesenta obtuvo orden de Juez por la que oficialmente pasaba a llamarse José Martín Vigil, y no José Luis Martín González.

Sobre la abuela Palmira Vigil: “La única abuela que me fue dado conocer, dada la prisa que la muerte se dio con el resto, pasaba temporadas con nosotros... Ella, en cambio, llenó el cupo de cuanto cabe esperar de los abuelos. … Mi abuela es la réplica exacta de las abuelas de los cuentos infantiles. Se llamaba PALMIRA y era rubia, de ojos bellos y azules, increíblemente esbelta y... casi transparente. Además era mi madrina de pila y me convirtió en su nieto preferido... Era tierna y contenida a la vez, extraordinariamente equilibrada y siempre recordaré su manera indirecta de moderar mi exceso”.

Y ya, como datos de menor importancia, digamos que el abuelo paterno de Martín Vigil fue Melitón de Martín de la Rosa, natural de Herrín de Campos, Valladolid, donde nació el 10 de marzo de 1838, recibiendo bautizo a los cinco días en su parroquia de El Salvador. Casó Melitón el 28-9-1864, en Herrín de campos, con Aurelia Ruiz Gil (hija de Manuel Lino y Micaela), y por segunda vez, en 22-X-1870, con la que sería abuela paterna de nuestro hombre: María Antonia de Vicente y García, de Tardobispo o Villavieja (en Zamora, hija de Ildefonso de Vicente y Luisa/o/Lucia García).

El dicho Melitón, abuelo paterno de José Luis Martín Vigil, era, a su vez, hijo de Bartolomé de Martín Prieto, casado en Herrín de Campos con Martina de la Rosa del Rey; y nieto paterno de Santos de Martín Pascual y de su esposa María Prieto Madrigal.

Nota final:

Sigo leyendo, releyendo, LOS DÍAS CONTADOS, de Martín Vigil, y aquí iré agregando algunos comentarios a las palabras del autor... A todos recomiendo su lectura. Puede encontrarse fácilmente a la venta en internet, en ofertas de libros descatalogados

Antonio Castejón.

puxaeuskadi@gmail.com

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