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CUELI

I.- Juan Cueli, natural de Priesca (Ponga, Asturias), en cuyos padrones figura como hijodalgo de 1680 a 1686, casó con Ana de las Fazas. Padres de

1.- Francisco Cueli de las Fazas, que sigue

2.- Pedro Cueli de las Fazas

3.- Juan Cueli de las Fazas

4.- Manuel Cueli de las Fazas

II.- Francisco Cueli de las Fazas, nacido en Priesca el día 21-VIII-1672, casó en igual lugar el 10-IX-1704 con Juliana de la Miyar Martínez (hija de Gabriel y Dominga). Padres de

III.- Francisco Cueli de la Miyar, nacido el 20-I-1703 en dicho Priesca, en cuyos padrones figura como hijodalgo de 1709 a 1744. Se avecindó en Logroño y obtuvo en Valladolid Real Provisión de Hidalguía en el año 1769 (legajo 1136, nº 10, expediente 4045).

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I.- Cosme Cueli casó con Isabel Billar. Padres de

1.- Ignacio Cueli Billar, bautizado en Priesca (Ponga, Asturias) el 24-XII-1715. En el año 1738 residía en Bilbao (Bizkaia), en cuyo Archivo Histórico de la Diputación se conserva expediente de información de nobleza que hizo Ignacio ante las autoridades del Señorío (corregimiento referencia 0989/015, año 1738).

2.- Mauricio Cueli Billar. Se avecindó en Balmaseda (Bizkaia). Mauricio hizo información de hidalguía en Bizkaia, en el año 1738, cuyo expediente yo vi en visita hecha al Archivo de la Casa de Juntas de Gernika, pero el mismo estaba muy deteriorado y no ofrecía información legible sobre los antepasados de Mauricio, al que se había concedido Sello Mayor de Hidalguía del Señorío como “noble hijodalgo notorio de sangre, sin mezcla alguna de moros, judíos, nuevamente convertidos o penitenciados por el Santo Oficio de la Inquisición, como descendiente de las casas solares de sus apellidos, sitas en Priesca, Asturias.

 

Muerte de JOSÉ MARÍA CUELI

 Artículo de Albino Suárez en su revista ALTO NALÓN-TEMAS DE ASTURIAS.

José María Cueli fue un hombre nacido en tierras mineras de Pola de Laviana, hijo de José María, picador en la Duro Felguera y persona preocupada por la cultura y la capacitación de los obreros. Y siendo así el padre, el hijo no podía ser de otro modo. Por eso, tras iniciar tareas laborales a temprana edad, comienza a estudiar y lo hace ingresando en un seminario religioso; logra la carrera sacerdotal y, si no tenemos información errónea, cantó misa por primera vez en su localidad lavianesa. Después fue misionero en tierras americanas; siguió estudiando, y, cuando un día se seculariza, dedica su vida a dar clases en Estados Unidos, en Nueva Jersey, especialmente a los hispanos. Posiblemente se había casado y, mientras él impartía sus conocimientos, su esposa, de origen vasco, trabajaba en una peluquería. Tiempos después regresaron a España. Cuando nosotros conocimos a José María Cueli -Cueli para siempre y familiarmente- fue por 1990. Desde entonces mantuvimos contactos epistolares y, cuando venía a su tierra desde Santa Pola en Alicante, donde residía, me visitaba para contarme cosas de la vida. Escribió algunas veces en estas páginas.

Su fallecimiento fue el día 13 de marzo de 2005, pero nosotros tardamos en saberlo. Llevaba cuatro años afectado enfermo, y si unos medicamentos le beneficiaban, otros le perjudicaban, pues se le fueron añadiendo otros males, incluso, en sus últimos meses, padecía accesos de paranoia.

Había sido ingresado en una residencia sanitaria, en la que, cuando creyeron que su mejoría era notable, fue dado de alta y llevado a su casa. Duró poco. Un día, saliendo a la calle, sube a un taxi y se va hasta Santiago de Compostela. La esposa recurre a la policía y fue allí donde lo encontraron, a los cuatro días, en un hotel. Esto fue en diciembre y en marzo fue su fallecimiento. Por su voluntad sus cenizas fueron traídas desde Santa Pola hasta las orillas del Nalón lavianés para ser arrojadas a sus aguas. Fue en junio.

Cueli era hombre conversador y evidentemente culto. Cuando se encontraba ingresado en la residencia sanitaria en Santa Pola, los internos recurrían a él para despejar dudas y esclarecer problemas. Su palabra era tenida por muy razonada. Sin embargo, pese a todo, en los últimos meses, se vio imposibilitado para caminar y valerse por si mismo. La enfermedad le había dejado en lastimoso estado.

Desde estas páginas lamentamos su fallecimiento y su final escabroso y duro. Fue persona comunicativa y afable. De él tenemos las mejores impresiones que las personas albergan. El José Ma Cueli, lavianés y sacerdote secularizado, cuya muerte le sobrevino a los 70 años de edad fue una buena persona. Por tanto, para su señora viuda, nuestro sincero pésame.

 

Recuerdos de infancia en Laviana; por J. M. Cueli.

Recuerdos infantiles,

recuerdos, de nostalgias;

vivencias, muy preciosas

ungidas por la magia

de sueños imposibles,

como cuentos de hadas.

 

Y el discurrir del tiempo

al ponerles distancia

a los días felices

de aquella tierna infancia

los recrea, de nuevo

con ilusión el alma.

 

Recuerdas, primaveras

y nidos, en las ramas..

Cantos de ruiseñores,

y trinos de esperanza..

Vuelos de mariposas...

y el ruido de las aguas...

el verdor de los prados,

cencerros de las vacas,

y un olor delicioso

de aquellas pomaradas.

 

Y llegado el estío,

por toda la comarca

escuchabas las notas

del tambor y la gaita

y aquellos pasacalles

marchosos, de la Banda.

 

¡Todo un mundo sublime

de recuerdos de infancia!

                         J. M. CUELI  (Santa Pola, 1999). Publicado en Alto Nalón- Temas de Asturias.

 

 

 

 

Fuentes:

Archivo de la Casa de Juntas de Gernika.

Archivo Histórico de la Diputación de Bizkaia.

Hidalguías Valladolid siglo XVIII, de Vicente Cadenas Vicent.

 

Antonio Castejón.

 


 

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