Restos de un cromlech en el que se practicaban ritos de la religión vasca; al fondo, el monte vizcaíno Anboto, morada de MariMari, de esta forma, dividió la cosmogonía vasca en dos mundos, el mundo de los del día (egunekoak; egúneko-ák) o el de los vivos, el cual era iluminado por el Sol; y el mundo de los de la noche (gauekoak; gau-éko-ák) o el de los espíritus y almas de los muertos, iluminado por la Luna. Según las antiguas creencias, en el Cielo se mueven los astros, los cuales, al ponerse en el occidente, se introducen en los Mares Bermejos (Itsasgorrieta), para seguir su curso a través del Mundo Subterráneo. Así, el Sol, que durante una parte de su curso alumbra al mundo de la superficie, luce durante la otra en el Mundo Subterráneo. El Sol y la Luna son divinidades femeninas, hijas de la Tierra (Mari), a cuyo seno van todos los días después de su recorrido por el Cielo.

Para los antiguos vascos el significado de la muerte no era tan lúgubre como puede resultar viéndolo desde la perspectiva occidental actual. Al fallecer una persona, simplemente, pasaba a formar parte de un estado existencial diferente. Se decía en aquellos tiempos que, Eguna egunekoentzat (egúna egúnekoentsát; el día para los del día [los vivos] ) eta gaua gauekoentzat (éta gáu-á gau-ékoentsát; y la noche para los de la noche [los espíritus] )". El espíritu Gaueko (gáu-ekó; "[espíritu guardián] de la noche") era el encargado de velar por esta norma aceptada por los antiguos vascos, ya que si algún vasco merodeaba por la noche, era arrebatado de los vivos por este espíritu y pasaba a formar parte del mundo de los de la noche (los espíritus).

La religión vasca poseía unas normas de conducta sobre lo que es el bien y el mal, que debían ser cumplidas estrictamente por los vascos. Mari condena la mentira, el robo, el orgullo y la jactancia, el incumplimiento de la palabra dada y el faltar al respeto debido a las personas y a la ayuda mutua, así como acceder a las moradas de Mari sin permiso de ella. Los delincuentes son castigados por Mari con la privación o pérdida de lo que ha sido objeto de la mentira, del robo, del orgullo, etc.

Ilargia, la diosa LunaTambién existía en esta religión un cielo y un infierno, aunque era diferente a la concepción del cielo y del infierno de las religiones judeo-cristianas. Cuando una persona fallecía, pasaba a formar parte de los de la noche. En la oscuridad, era guiado por la Luna, que en euskara, como hemos indicado anteriormente, se dice Ilargia (traducido directamente: "Luz de los Muertos"), por un sendero que le llevaría hasta la gruta o cueva de Mari. El fallecido, en su camino, era protegido de los malos espíritus por el símbolo de Mari, el lauburu, esculpido en su lápida. Al llegar a la gruta de Mari, viviría con ella y con todos sus antepasados eternamente, en paz, felicidad y abundancia en el Mundo Subterráneo. Este era el concepto del cielo para los antiguos vascos. Pero aquella persona que no hubiese obrado en el mundo de los vivos, según las enseñanzas de Mari y hubiese hecho el mal al prójimo. Aunque la Luna le iluminase en su camino, estaría vagando y vagando eternamente, en la oscuridad, acechado por los malos espíritus (ya que el lauburu sólo protege a los que han obrado bien), hasta poder encontrar el sendero que le llevase hasta la cueva de Mari. Este era el concepto de purgatorio (estar vagando durante un tiempo buscando el sendero correcto) y el infierno (vagar eternamente en la noche sin encontrar el camino).

Como se puede observar, es una religión de claro origen prehistórico, dado que considera a la cueva como zona de paz, acogedora y protectora, el mejor sitio en donde vivir eternamente. Una creencia que proviene de un pasado remoto, en el que los protovascos en las glaciaciones, tuvieron que guarecerse en las cuevas para evitar las frías temperaturas y de esta forma poder sobrevivir. Un miedo a vagar en la oscuridad (el infierno y el purgatorio) que tiene su origen en las frías noches glaciales, ya que todo aquel que no encontrase en el anochecer el sendero hacia la cueva en donde moraba la tribu, perecería de frío. Una lucha por la supervivencia que quedó plasmada en la religión vasca, aunque los vascos hacía miles de años que ya no necesitaban guarecerse en las cuevas para poder sobrevivir al frío glacial.

Esta religión poseía unas normas de actuar en la vida muy similares a las cristianas, por lo que, aunque aparentemente, debiera haber sido sencillo dar el paso de la religión vasca al cristianismo, el País Vasco fue la zona de la Europa occidental donde más tardiamente se arraigó definitivamente el cristianismo. La religión cristiana, en un principio, sólo tenía que adaptar la trinidad, dioses y espíritus vascos a la trinidad y santos cristianos. El culto a Mari, gracias al parecido Convivencia de tradiciones. La Cruz cristiana y el Eguzki Lore vasco en la puerta de un caserioen los nombres, pasó a ser un culto a la Virgen María. Hoy es el día que a la Virgen en euskara se le llama Andra Mari (ándra mári; "Señora Mari"), que era el nombre con el que era llamada la diosa Mari. Todas las vírgenes que existen en el País Vasco, así como sus iglesias, eran antiguas zonas de culto a esa divinidad. Sin embargo el cristianismo se topó con la tenacidad de los vascos en no deshacerse de sus tradiciones y ritos ancestrales, lo que acarreó que, tardiamente, se arraigará totalmente la religión cristiana.

Da cuenta de ello que la denominación, tanto de Jesús de Nazareth como de la gran mayoría de los santos cristianos, no tengan traducción al vasco, y por tanto, se utilice directamente la denominación española (en el sur de la vascofonía), o francesa o gascona (en el norte) para designarlos; al contrario de lo que ocurre en el resto de idiomas europeos, que al tener el cristianismo una trayectoria secular en sus países, han desarrollado sus propias formas. Como ejemplo de este hecho, San Miguel de Aralar en Navarra, patrón de los vascos, que en euskara se dice Aralarko San Migel (arálarkó san miguél). El santuario de San Miguel de Aralar en Navarra fue, anteriormente, zona de culto de la antigua religión. Como excepciones, algunos nombres de apóstoles introducidos tempranamente a través del latín vulgar o algunos nombres de santos del gascón, unas denominaciones que evolucionaron estructural y foneticamente adaptándose a la lengua vasca.

Atraídos por las ventajosas ayudas dadas por los reyes de Navarra en la Edad Media, hubo muchos hablantes de gascón que se asentaron en Gipuzkoa o en el norte de Navarra, fundando localidades como San Sebastián o Pasajes en Gipuzkoa. Siendo estos gascones de religión cristiana, sus asentamientos fueron focos cristianizantes en un entorno mayoritariamente de religión vasca.

Del gascón proceden los nombres de santos como Donostia (donósti-á; "San Sebastián"), Donibane (doníbané; "San Juan") o por ejemplo Doneztebe (donéstebé; "San Esteban"), en los que se ve la prefijación de don- que procede del latín dominus, tomando en euskara el significado de santo. La palabra dominus era un tratamiento de respeto romano equivalente a señor y su evolución española ha dado lugar a las actuales palabras don y doña ("domina"). La contracción don- procede de done y se utiliza sobre todLa sierra de Aralar (entre Navarra y Gipuzkoa)o en nombres de origen gascón. Done se utiliza indistintamente para santos femeninos o masculinos. Se puede utilizar antepuesto o pospuesto. San Ignacio, por ejemplo, se puede decir Done Inazio (doné Iñási-ó) o Inazio Donea (Iñási-ó donéa).

Únicamente los primeros santos de la cristiandad, cuyos nombres se introdujeron en el euskara a través del latín vulgar, reciben la forma jondoni, como por ejemplo, Jondoni Petri (yondóni pétri; "San Pedro") o Jondoni Jakue (yondóni yáku-é; "Santiago"). Jondoni procede de la contracción de las palabras jaun (yáun; señor) y done (dóne;"santo"). La forma san, de origen castellano, antepuesta al nombre del santo, también puede utilizarse en euskara, y generalmente, es la más utilizada por los vascos.

A finales del siglo XIX para suplir la carencia de nombres vascos para designar a los santos, aplicando las leyes fonéticas vascas, se desarrollaron nombres como Josu (Jesús), Mikel (Miguel), Joseba (José) o Andoni (Antonio), que si bien han tenido buena acogida a la hora de utilizarlos como nombres vascos de persona, no han tenido el mismo éxito a la hora de utilizarlos para designar a Jesús o a los santos, para los cuales se sigue utilizando la forma española, gascona o francesa, siguiendo de esta forma con la tradición.

Esta tenacidad de los vascos a la hora de conservar las tradiciones, se manifiesta también en el hecho de ser una de las zonas de la Europa occidental, donde más vivamente se conserva un cristianismo practicante; en contraposición con otras zonas europeas cada vez más secularizadas.

La introducción definitiva del cristianismo, por tanto, vino de la mano de las lenguas latinas, la francesa o la gascona en el norte de la vascofonía, y la española y también la gascona en el sur. A medida que avanzaban las lenguas y culturas latinas, iba desapareciendo la religión de Mari e iba extendiéndose el cristianismo. Según las crónicas de la época, todavía en el siglo XIV d.C., los señores de Bizkaia realizaban ofrendas a la diosa Mari para que pudieran gobernar con justicia y fortuna, dado que según las antiguas tradiciones vizcaínas, el primer señor de Bizkaia fue concebido por Mari y todos ellos, por tanto, descendían de esta deidad y eran protegidos por ella.

Si bien durante la baja Edad Media y comienzo de la Edad Moderna la religión "oficial" era la cristiana, las dos religiones siguieron conviviendo, dándose un proceso de mestizaje, análogoRepresentación del Akerbeltza (macho cabrío negro) al ocurrido en otras partes de Europa, en donde el culto cristiano se fue enriqueciendo con los ritos locales precristianos.

Las zonas vascas que quedaban más aisladas de las autoridades eclesiásticas, siguieron practicando abiertamente ritos como el Akelarre (akélarré; "Campo del Macho Cabrío) en los que se rendía culto al macho cabrío, una de las representaciones zoomórficas de la diosa Mari. El Akerbeltz (aker [ákerr; macho cabrío] + beltz [belts; negro]; macho cabrío de color negro ) según las antiguas tradiciones ahuyentaba los malas espíritus, las enfermedades y era símbolo de fertilidad. Hoy es el día que en muchos caseríos del País Vasco, siguiendo la tradición, entre los animales de la cuadra, se dispone de un akerbeltz. Fruto del desconocimiento de las autoridades eclesiásticas de aquellas épocas, de estos ritos y costumbres, dado su origen foráneo, y también por la necesidad de hacer desaparecer esta religión, se asociaron los Akelarres con ritos de adoración a Satanás, ya que en la iconografía cristiana se asociaba este animal con el culto al diablo.

Una asociación errónea que acarrearía paulatinamente una mayor persecución de esta religión, hasta que en el siglo XVII se perdería definitivamente, cuando las sorginas (10) fueron acusadas de brujería por la Inquisición.

(10) Las Sorginas: la palabra sorgina (sorguiña) procede de las palabras sortu (nacer) y el sufijo -gin (hacedor/hacedora), por lo tanto significa hacedora de nacimientos (matrona). Estas sacerdotisas de la religión vasca eran similares a los druidas celtas y eran las encargadas de las zonas de culto, de hacer las ceremonias, de sanar a la gente a través de hierbas y de traer al mundo a los niños. Según las antiguas creencias, las sorginas a través de la energía mágica que mueve el cosmos, el Adur (adúr), daban vida a los niños que nacían, de ahí el apelativo de hacedoras de vida (sorgin).

Vascos que seguían procesando la religión de Mari y no la cristiana, así como cientos de sorginas, fueron acusados de brujería, siendo posteriormente quemados. A partir de entonces la palabra sorgina que significaba en euskara antiguo matrona, pasó a significar bruja.

El único rito de la antigua religión que se sigue conservando, muy mezclado ya con la religión cristiana y las tradiciones occidentales, pero que conserva su denominación original, es la celebración del Olentzaro, también conocido como Olentzero (oléntseró).

Olentzaro (oléntsaró; proviene de las palabras olendu [oléndu; anunciar] + aro [áro; estación, periodo] ) era un espíritu enviado por Mari a los humanos, para anunciar la llegada de los solsticios de invierno y de verano. Un espíritu al que los vascos debían realizar ofrendas, para que, tanto el invierno como el verano, fueran benignos para las cosechas y la caza.

Antiguamente, los vascos sólo disponían en su calendario de dos estaciones: Negua (negú-a; invierno) y Uda (úda; verano). UdazkeLas hogueras de San Juan en Hondarribia (Gipuzkoa)na (udáskená; "el final del verano"; otoño) y Udaberria (udáberri-á; "el nuevo verano", primavera) son estaciones que se añadieron posteriormente por influencia indoeuropea. Asimismo la semana vasca o Aste (áste; "comienzo [de la lunación]" ), regida por el ciclo lunar, comprendía inicialmente sólo tres días:

Astelehena (astélééna; "el primero [día] de la semana", lunes)

Asteartea (astéárte-á;"el [día] de la mitad de la semana", martes)

Asteazkena (astéáskená; "el último [día] de la semana", miércoles)

A esta semana vasca primigenia, por influencia indoeuropea, se le añadió otros cuatro días:

Osteguna (ostéguná; proveniente de: ost [cielo] + egu [égu; luz diurna], "[día de] la luz diurna del firmamento", jueves)

Ostirala (ostíralá; proveniente de: ost [cielo] + irargi [irárgui; variante de ilargi, luna], "[el día de] la luna del firmamento", viernes)

Larunbata (larúnbatá; proveniente de: lauren bat [láuren bat; cuarto [de luna] ], "[el día de] la media luna", sábado ]

Igandea (igándeá; "[el día del] plenilunio", domingo).

En algún dialecto pueden variar las denominaciones de algunos días, pero estos son los más extendidos en toda Euskal Herria y las formas estándar del euskara batua o unificado.

Los ritos de fertilidad en honor a Olentzaro, con el paso del tiempo, han evolucionado a un rito similar al de Santa Claus o Papa Noel europeo, convertido en un carbonero, que baja del monte, y trae regalos a los vascos en nochebuena; mientras que, en el solsticio de verano, su rito, se ha convertido en la festividad de la víspera de San Juan, en la que en todos las localidades vascas, se realizan grandes hogueras para festejar la llegada del verano. Estas hogueras, en las antiguas tradiciones vascas, poseían una simbología purificadora y su objetivo era ahuyentar a los malos espíritus.

La existencia de la antigua religión, se ha conservado hasta nuestros días, gracias a la transmisión oral, de generación en generación, de parábolas y cuentos imbuidos en las antiguas creencias que los abuelos cuentan a sus hijos y a sus nietos.

El tercer factor para la pérdida del euskara fueron las grandes hambrunas de los siglos XVIII-XIX, que obligaron a gran parte de la población euskaldun (la más pobre de la sociedad), a emigrar hacia las Américas. Ejemplo de ello, es que gran cantidad de apellidos vascos se han perdido en el País Vasco y se conservan en América, dado que familias enteras emigraron a las antiguas colonias españolas, huyendo del hambre y en busca de nuevas oportunidades.

Pérdida del euskara en NavarraEl cuarto factor que debilitó al euskara es la posición que tenían las autoridades y eruditos españoles y franceses con respecto a la lengua vasca. El euskara era considerado por todos ellos como "rudem et barbaram linguam, cultum abhorrentem" (lengua tosca y bárbara, incapaz de cultivo). El euskaldun en esta situación de menosprecio a su cultura, se sentía inferior, obligado a aprender español o francés si quería llegar a ser algo en la vida.

Aunque según los hallazgos arqueológicos de la ciudad romana de Iruña-Veleia, en el siglo III d.C., cuando las lenguas latinas todavía no habían comenzado a hablarse, los niños de esta ciudad aprendían a escribir en la escuela no sólo en latín sino también en vasco. A partir de la Edad Media, por el contrario, siempre se utilizaron las diferentes lenguas latinas que rodeaban a los euskaldunes para escribir (navarro-aragonés, gascón, castellano y francés). Se utilizaron todas, menos el euskara.

El euskara era vehículo de cultura tradicional y rural vasca, mientras que el castellano o el francés eran vehículos de cultura occidental, de la cultura de las ciencias y de las artes. No es extraño ver que por ejemplo el insigne Unamuno que era euskaldun, dijera la frase: "Lo mejor que podría aportar el vascuence a la humanidad es desaparecer". La burguesía euskaldun siempre se avergonzó y rechazó el euskara, considerándolo una lengua del "vulgo", abrazando el castellano como lengua culta. Lo que le quitó más prestigio y agudizó a partir del siglo pasado la pérdida del euskara.

 

 

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Resurgir y Auge del Euskara
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A finales del siglo XIX y sobre todo a partir de la década de los cincuenta del siglo pasado, comenzaron a llegar masivamente miles de personas de habla castellana desde diferentes partes de España, en busca de un trabajo en la industria vasca. Lo que hizo que la situación socio-lingüística cambiara. El castellano ya no era propio sólo de gente de abolengo, burguesa, de gente instruida y culta, sino también, de gente humilde que venía al País Vasco en busca de un sustento. Esto hizo que el castellano, gradualmente, perdiera prestigio en la sociedad vasca y que el euskara, otrora lengua relegada al ostracismo, recobrase su prestigio social.

En este resurgir de la lengua vasca tendría también vital importancia el nacionalismo vasco. Esta ideología surgió, a finales del siglo XIX, en respuesta a la abolición del sistema foral vasco por parte de España . El euskara era uno de los pilares de la identidad vasca, por lo que debía ser recuperada e impulsada.

 

Territorio
Años 1866 - 68
Población
Vascoparlantes
% Vascoparlantes
Álava
120.000
12.000
10,0
Bizkaia
183.000
149.000
81,0
Gipuzkoa
176.000
170.000
96,0
Euskadi (1)
479.000
331.000
69,0
Navarra
300.000
60.000
20,0
Iparralde (2)
123.000
80.000
65,0
Euskal Herria (3)
902.000
471.000
52,0

Territorio
Año 1996
Población
Bilingües (d)
Bilingües Receptores (e)
Erdaldunes (f)
Álava
286.000
22.000 ( 7,8 %)
42.000 (14,6%)
222.000 (77,6%)
Bizkaia
1.139.000
206.000 (18,1%)
210.000 (18,4%)
723.000 (63,5%)
Gipuzkoa
679.000
302.000 (44,4%)
92.000 (13,5%)
285.000 (42,1%)
Euskadi (a)
2.104.000
530.000 (25,2%)
344.000 (16,3%)
1.230.000 (58,5%)
Navarra
538.000
52.000 (9,6%)
53.000 (9,8%)
433.000 (80,6%)
Iparralde (b)
264.000
70.000 (26,4%)
25.000 (9,3%)
169.000 (64,2%)
Euskal Herria (c)
2.906.000
652.000 (22,5%)
422.000 (14,5%)
1.832.000 (63,0%)

 

(a) Euskadi o País Vasco occidental: entidad política integrada por los territorios históricos de Álava, Guipúzcoa y Vizcaya.

(b) Iparralde o País Vasco norte: integrado por los territorios de la Baja Navarra, Labourd y Sola.

(c) Euskal Herria o País Vasco: integrada por las regiones de Álava, Baja Navarra, Guipúzcoa, Navarra, Labourd, Sola y Vizcaya.

(d) Bilingües: habla perfectamente tanto en euskara como en alguna lengua latina hablada en el País Vasco (español, francés o gascón).

(e) Bilingües Receptores: entienden el euskara pero no lo hablan, su lengua cotidiana es la latina (español, francés o gascón).

(f) Erdaldunes: desconocen el euskara. Son hablantes de lengua latina (español, francés o gascón).

En el año 1968 se desarrolla el euskara supradialectal o Euskara Batua (unificado) basado en el euskara literario de los dialectos guipuzcoano y navarro-labortano. Ya que hasta esta época para el euskara literario se utilizaban los diferentes dialectos vascos. Esta unificación era algo indispensable para la pervivencia de la lengua vasca y para que se convirtiese en el futuro en una lengua oficial.

Con la desaparición del franquismo y llegada de la democracia, el euskara, por primera vez en su historia milenaria, se convierte en lengua oficial tanto en Euskadi, como en la zona vascoparlante del norte de Navarra (excepto durante la guerra civil española, aunque en un territorio muy reducido que aglutinaba, sobro todo, la actual provincia de Bizkaia). Quedando la asignatura pendiente de que esta oficialidad se extienda también a la mitad y sur de Navarra, así como en Iparralde o el País Vasco norte. La situación lingüística del euskara cuando llegó esta oficialidad era catastrófica, si bien la lengua vasca era hablada en el siglo XI d.C, desde parte de Cantabria hasta parte de Cataluña, al norte hasta parte de Aquitania y al sur hasta gran parte de Burgos, La Rioja y Soria, en la década de los ochenta del siglo pasado, se hablaba en una novena parte del territorio medieval, en los minúsculos territorios históricos de Euskadi, en el País Vasco norte y en Navarra.

Porcentajes de euskaldunes. Haga click sobre la imagen para ampliarla

Se abren ikastolas a lo largo de toda la geografía euskaldun, en las que se imparten las clases en euskara. Surgen las primeras generaciones de vascos que saben leer y escribir en euskara después de cuarenta años de prohibición franquista de la lengua y cultura vascas. Una prohibición de todo lo vasco, que si para algo sirvió, fue para hacer consciente a la población euskaldun de la importancia de la pervivencia de su idioma y de su cultura, algo de lo que anteriormente muchos euskaldunes no se percataban. El euskara, se va extendiendo al sistema educativo vasco gratuito, ya era posible realizar los estudios desde pre-escolar hasta el curso de preparación a la universidad en euskara. Cada año aumenta la publicación de libros de todo tipo en lengua vasca.

Surge la radio pública Euskadi Irratia y la televisión pública Euskal Telebista (éuskal télébistá; ETB1), cuya programación es integramente en lengua vasca. Una programación emitida diariamente a las siete regiones del País Vasco y vía satélite a todo el mundo. Poseemos ya diarios y revistas integramente en euskara.

La lengua vasca se va extendiendo a la universidad, ya es posible realizar carreras universitarias integramente en euskara. Se va abriendo camino en las ingenierías. Se va extendiendo también, a las nuevas tecnologías, paquetes ofimáticos como Office o sistemas operativos como Windows, se encuentran disponibles en euskara.

El euskara ha recuperado el prestigio perdido antaño frente a las lenguas latinas, lo que ha hecho que gran parte de los padres elijan libremente para la educación de sus hijos, de entre los tres modelos existentes en el sistema educativo vasco, principalmente, el modelo D (todo en euskara con la asignatura de lengua y literatura españolas), así como en menor medida el modelo B (unas materias en euskara y otras en castellano). Mientras que el modelo A (todo en castellano en el que el euskara se estudia como asignatura) va perdiendo puestos en la aceptación de la población vasca, debido a que este modelo no garantiza el conocimiento del euskara ni el bilingüismo de los alumnos, ya que se estudia euskara como si fuera inglés. Siendo el euskara más complejo que el inglés, los conocimientos de euskara de los alumnos que estudian en este modelo cuando llegan a la universidad, son básicamente nulos. En Navarra existe un modelo más que es el modelo G, integramente en castellano, en el que no existe ninguna asignatura en euskara.

Zonas lingüísticas de NavarraCon la oficialidad de la lengua vasca en estos treinta años, se ha conseguido que no haya un sólo municipio de Euskadi donde no haya un vascoparlante. El número de vascoparlantes ha aumentado en más de 100.000. Teniendo en cuenta la complejidad del aprendizaje del euskara, así como el número de habitantes de la comunidad, es una cifra muy satisfactoria.

Al contrario que en Euskadi, donde el euskara y el castellano son cooficiales en todo el territorio. En la Comunidad Foral de Navarra, por el contrario, está divida lingüisticamente en tres zonas. La zona vascoparlante, al norte de la comunidad, donde son cooficiales tanto el euskara como el castellano y por otro lado la zona mixta (Pamplona y diversos municipios de la zona central de Navarra) y la zona no vascófona (mitad y sur de Navarra), donde solamente es oficial el castellano.

Aunque el euskara va in crescendo en la Comunidad Autónoma Vasca; en Navarra, por el contrario, se ha conseguido que la pérdida del euskara se estanque. La recuperación del euskara en Navarra no ha sido tan espectacular, básicamente, porque el euskara no es oficial en todo el territorio.

Dos leyes regulan el status de la lengua vasca: la Ley Orgánica 13/1982, de 10 de agosto, de Reintegración y Amejoramiento del Régimen Foral de Navarra - que viene a ser el estatuto de autonomía particular de Navarra-, y la Ley Foral 18/1986, de 15 de diciembre del Vascuence.

Porcentaje actual de vascoparlantes en Navarra. Haga click sobre la imagen para ampliarlaLa zona denominada vascófona sólo es residencia del 11% de los navarros, y carece de servicios fundamentales como servicios administrativos generales, hospitales, Palacio de Justicia o universidad. Así, en derechos como, por ejemplo, la escolarización en euskara, los navarros tienen reconocidas diferentes opciones según la zona en que residan. En la zona llamada no vascófona no existe la opción pública de realizar los estudios de primaria y secundaria en euskara; mientras que en la zona mixta existe un ratio mínimo de alumnos para poder acceder a ese derecho.

Con estas medidas, se le ponen trabas al desarrollo de la lengua y a la reproducción de la comunidad lingüística justamente en las zonas donde más vital es el garantizarlas. Desde 1999 los derechos reconocidos a los vascohablantes se han visto reducidos en diversos decretos, resoluciones, órdenes y acuerdos administrativos, como el Decreto Foral 372/2000, de 11 de diciembre, que regula el uso del euskara en las Administraciones Públicas de Navarra. Este decreto limita el uso administrativo del euskara, y en la práctica convierte en zona no vascófona la zona definida como mixta en la Ley del Vascuence de 1986.

También cabe citar el Decreto Foral 203/2001, de 30 de julio, por el que se indican los puestos de trabajo de la plantilla orgánica de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra y sus organismos autónomos, excluido el personal docente del Departamento de Educación y Cultura, para cuyo acceso es preceptivo el conocimiento del vascuence y en los que debe ser considerado como mérito entre otros. El Gobierno de Navarra, ha reducido mediante este decreto los puestos bilingües de su plantilla, que apenas pasan del 1 % (153 de unos 14.000 funcionarios), lo que aumenta la incapacidad de la Administración para dar servicio a todos los ciudadanos, y agrava la vulneración de los derechos lingüísticos de los navarros vascohablantes.

Castillo de Olite (Navarra)Los planes de actuación que han entrado en vigor tras la aprobación del Decreto Foral 372/2000 (acuerdos de 8 de enero y de 5 de febrero de 2001) establecen la retirada inmediata del euskara de documentos, imágenes, sellos, rótulos, señalización, etc. Así, por ejemplo, el artículo 3.2 del del 'Plan de Actuación para la aplicación de la normativa sobre el uso del vascuence en la Zona Mixta', aprobado mediante acuerdo del 8 de enero de 2001, establece respecto a la señalización, rótulos y sellos oficiales que: "Se procederá de forma inmediata a asegurar el cumplimiento de que los rótulos indicativos existentes en fachadas de edificios, de sedes, en oficinas, en despachos y en cualquier dependencia de la Administración de la Comunidad Foral de Navarra y de sus Organismos Autónomos, así como sus sellos oficiales y todos sus elementos de señalización e identificación, se redacten exclusivamente en castellano, sustituyendo de inmediato los existentes que no cumplan este requisito" (los bilingües castellano-euskara).

Diversos agentes sociales (asociaciones, sindicatos…) además de muchas corporaciones locales, interpusieron recursos contencioso-administrativos al Decreto Foral 372/2000. El 26 de junio de 2002, sendas sentencias emitidas por el Tribunal Superior de Justicia de Navarra anularon primeramente, el plan de acción de la denominada zona vascófona y, después, el propio Decreto Foral. Posteriormente, el plan de acción para la denominada zona mixta también quedó anulado. De todas maneras, aún estando anulado, el Gobierno de Navarra continuó aplicando el decreto, para ello, recurrió la sentencia y de esa manera evitó la firmeza de las sentencias y, por otro lado, comenzó a trabajar las gestiones necesarias para poner en vigor un nuevo Decreto Foral. Finalmente, en febrero de 2003, aprobó el Decreto Foral 29/2003, de 12 de febrero, que regula el uso del euskara en las Administraciones Públicas de Navarra. Dicho decreto tiene contenido casi idéntico al Decreto Foral anulado 372/2002.

El vasco, es hablado por el 9.6% de la población navarra, un 9.8% lo entiende pero no lo habla, mientras que el 80.6% La sierra de Aralar (Navarra) en otoñode la población es monolingüe castellanoparlante. Actualmente, más de la mitad de los padres navarros han elegido libremente que sus hijos estudien todas las asignaturas en vasco o tengan la asignatura de esta lengua. Sin embargo con las políticas cada vez más restrictivas del uso y aprendizaje del euskara que llevan adelante los sucesivos gobiernos de Navarra, nadie sabe cual podrá ser el futuro de la lingua navarrorum (euskara) en la tierra que lo vio nacer.

En Iparralde o el País Vasco norte, el euskara todavía no es oficial. A finales del siglo XIX, el 65% de la población vasca norteña hablaba en euskara. Ahora, la situación es crítica, solamente lo hace el 26.4% (en general, gente mayor y en zonas rurales), un 9.3% lo entiende, aunque no lo habla y el resto (64.2%) es monolingüe francés o habla gascón. Si no se consigue la cooficialidad junto con el francés, y no se apoya la lengua en la enseñanza, se estima que en un plazo de 40-50 años, el euskara habrá desaparecido completamente de Iparralde.

Aunque con sombras en su recuperación y permanencia, tanto en Navarra como en Iparralde; en Euskadi, que aglutina al 75% de la población del País Vasco, se augura, para esta lengua, un futuro esperanzador en el nuevo milenio que acaba de comenzar. Por fin el euskara no es sólo vehículo de cultura tradicional vasca, sino también, vehículo de la cultura de las artes y de las ciencias. En el trabajo diario de todos está la permanencia y recuperación de nuestra lengua. Como bien dijo el primer escritor en lengua vasca Bernard Etxepare:

 

Heuscara, 
ialgui adi mundura!

( Euskara, ¡Sal al mundo! )

 

 

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Literatura Vasca
Aurkitegia

 

 

El primer libro escrito en euskara es el Linguæ Vasconum Primitiæ (Primicias de la lengua de los vascones; Burdeos 1545) colección de poemas religiosos y eróticos del sacerdote Bernard Etxepare (Bernard d'Etchepare). Nació en Sarrasketa de 1470 a 1480 en una localidad cercana a la capital de la Baja Navarra, Donibane Garazi (Sant-Jean-Pied-de-Port) y fue sacerdote. No es"Linguæ Vasconum Primitiæ" de Bernard Etxepare (1545) casualidad que el primer escritor eusquérico sea un sacerdote. Los sacerdotes tenían que predicar al pueblo y para ello necesitaban cultivar el lenguaje popular que, en este caso, era el euskara. Por el título de la primera obra escrita en euskara, por el prólogo y por algunas estrofas del texto, se ve que el autor era consciente de ser el primero que publicaba un libro en euskara. Este consta de un breve prólogo y quince poemas que, por su materia, pueden dividirse en cuatro partes: Una primera, la más larga, de temática estrictamente religiosa; la segunda, tiene como tema el amor humano y es tal vez la más original y de aliento más cálido; una tercera autobiográfica, en el que el autor hace profesión de su inocencia; la cuarta, finalmente, es un grito de júbilo por la irrupción del euskara en el mundo de las publicaciones literarias. Hasta en lo que podría llevarle a la aridez (la exposición de la doctrina cristiana), Etxepare demuestra estar, con toda naturalidad, dentro de una gozosa armonía tridimensional: vida, palabra y ritmo. Etxepare expone doctrina cristiana pero en el mundo de la labranza vasca, donde siervos y señores conviven amistosamente pero también se exigen:

 

Ecen iaunec estu nahi mutil gaiçtoa eduqui, eç pagatu soldataric cerbitcatu gaberic

(Ningún amo quiere un mal criado, ni pagar soldada sin que le sirvan)

Joanna III de Albret, Reina de Navarra

La Reina de Navarra Joanna III de Albret, se decidió a dar apoyo explícito a la lengua vasca en el contexto de la reforma protestante de tipo calvinista, que tuvo lugar en la segunda mitad del siglo XVI en el área de su dominio, es decir, en el norte de los Pirineos, incluido Biarno (el Béarn).

En este contexto de luchas religiosas llegó a ser posible que se dieran las circunstancias favorables para que se produjera el venturoso hecho de la creación ex novo de la prosa vasca, al traducirse el Nuevo Testamento en toda su integridad. El personaje encargado por el sínodo calvinista de Pabe (Pau) en 1565 para llevar a cabo la traducción al vasco del Nuevo Testamento fue Joannes de Leizarraga (1506-1601), nacido en Beskoitze (Lapurdi). Su traducción se llamaría Iesus Christ gure Jaunaren Testamentu Berria (Nuevo Testamento de nuestro Señor Jesucristo). Los datos sobre su juventud son escasos, si bien sabemos que fue ordenado "Iesus Christ gure Jaunaren Testamentu Berria" de Joannes de Leizarragasacerdote, pero que en 1559 se convierte al evangelio lo cual le acarrea persecución y encarcelamiento y, como muchos otros protestantes, encuentra asilo al amparo de Joanna III de Albret. La traducción de Leizarraga está concienzuda y escrupulosamente hecha, de acuerdo con el espíritu que animaba las traducciones protestantes de su época de estricta fidelidad al texto original griego. Para su traducción utilizó el texto griego del Nuevo Testamento preparado por Erasmo de Rotterdam, el mismo que usara Lutero para su traducción al alemán. Otras obras suyas fueron Kalendrera (Calendario) y Abc edo Christinoen instructionea (Abc o la instrucción de los Cristianos). Leizarraga se caracteriza por ser un escritor que utiliza en su literatura muchos términos cultos de origen grecolatino.

Axular o Pedro de Agerre y Azpilikueta nació en Urdax (Navarra) en 1556. Siendo Axular el nombre que utilizó en sus escritos eternizando así el nombre del etxe (caserío) de su familia que todavía existe. Fue sacerdote y se le adjudicó el curato de Sara (sára, Lapurdi). Su obra más notable es Gero (futuro). Axular se nos muestra como un magnífico escritor ascético, influido sin duda por ascetas españoles como Fray Luis de Granada pero con personalidad propia. Posee un lenguaje menos culto que Leizarraga siendo su euskara más popular. La obra de Axular no es de teoría ascética sino de práctica, es decir, de reforma de costumbres. Para ello echa mano de un lenguaje espontáneo, si se quiere poco literario, pero que ya en el siglo XVIII mereció la estima de Joannes Etxeberri quien proponía se declarase a Axular como norma del euskara escrito."Guero" de Axular

Silvain Pouvreau nació en Bourges. Sin ser vasco aprendió euskara siendo secretario del jansenista abad de Saint-Cyran. Ordenado sacerdote, fue párroco de Bidarte (Bidart; 1640-44) y más tarde en París. Tradujo la Instrucción del Cristianismo (Guiristinoen Dotrina) de Richelieu, la Introducción a la vida devota (Philotea) de San Francisco de Sales y el Combate espiritual (Gudu espirituala) de Lorenzo Scupoli.

Arnaud Oihenart u Oihenart (1592-1667) nació en la capital de Zuberoa, Maule (Mauleón), fue abogado. Es, pues, uno de los pocos no eclesiásticos que escriben en euskara en estos primeros tiempos. En latín escribió Notitia utriusque Vasconiæ, tum ibericæ tum aquitanicæ, en la que narra la historia de los vascos hasta la Edad Media desde una perspectiva vasca. Es más conocido por su colección de 706 refranes vascos con traducción francesa y sus poesías en euskara. Oihenart es un hombre que ama el euskara, lo trabaja incluso inventando neologismos pero al mismo tiempo, se mantiene alejado de los ditirambos y de las confusiones históricas de algunos contemporáneos, por lo que ha sido a veces mal interpretado como poco vascófilo.

El jesuita Bernard Gazteluzar (1619-1701), nacido en Ziburu (Ciboure, Lapurdi) escribió poesía didáctica en su Eguia catholicac (Verdades católicas), Salvamendu eternalaren eguiteco necessario direnac (Cosas necesarias para conseguir la salvación eterna).

Otros sacerdotes que publicaron en euskara en el siglo XVII son: Cristóbal de Harizmendi con Ama Birginaren hirur Offizioac (Los tres oficios de la Virgen María; 1660) en verso y dialecto cercano al guipuzcoano. Juan de Tartas, párroco de Aroa (Arone, Baja Zuberoa): Onsa hilceco bidia Manuel de Larramendi(Camino para matar al bien, 1666) y Arima Penitentaren occupatione debotaq (Ocupaciones debotas del Alma Penitente). Aranbillaga, adscrito a la parroquia de Ziburu (Ciboure, Lapurdi), publicó en 1684 (Baiona) la primera traducción de la Imitación de Cristo, Jesu Christoren Imitationea.

La primera gramática se debe al Jesuita Manuel de Larramendi, nació en Andoain (Gipuzkoa) en 1690 y murió en Loiola en 1766. Profesor en Salamanca. Sus obras son la primera gramática vasca, El imposible vencido: arte de la lengua vascongada (Salamanca, 1729) y en 1745, el Diccionario trilingüe (Castellano-Bascuence-Latín) entre otras. Emprendió una obra gigantesca en aras a luchar en contra de la imagen que se tenía del euskara en aquella época, "rudem et barbaram linguam, cultum abhorrentem" (lengua tosca y bárbara, incapaz de cultivo). Con la primera quería demostrar que el euskara no era una lengua bárbara y ruda imposible de cultivar, sino una lengua sujeta a reglas como las demás y mejor que muchas otras, según él. Con su diccionario Larramendi intenta demostrar que el euskara posee un vocabulario desarrollado capaz de expresarlo todo. Para ello no duda en inventar neologismos de una forma correcta, utilizando la derivación a través de los múltiples"El imposible vencido: arte de la lengua vascongada" (1729) de Larramendi sufijos vascos o la composición, por no utilizar palabras latinas que en todas las lenguas, incluidas las no latinas, se encuentran. Unos neologismos que luego él mismo no utilizaría, dado que creaba estos neologismos sólo para acallar a los anti-euskara.

Entre los primeros frutos del árbol larramendiano hay que citar a los padres Agustín de Kardaberaz y Sebastián de Mendiburu.

Agustín de Kardaberaz (1703-1770) nació en Hernani (Gipuzkoa) y murió en Bolonia en el destierro. La fama del padre Kardaberaz en el País Vasco se debió ante todo a sus cualidades de predicador pero Kardaberaz es además un buen escritor de su idioma: Aita San Ignacioren Egercicioen Gañean Afectoac, beren Egemplo, ta Dotrinaquin (Afectos sobre los Ejercicios del padre San Ignacio, con sus ejemplos y doctrinas), que en su conjunto comprenden tres obras. Kardaberaz trata sobre todo el bien espiritual de las almas, pero del empeño con que trabajaba el euskara nos habla bien alto su obra: Euskeraren Berri Onac (Las Buenas Nuevas del Euskara), con reglas para leer, hablar y escribir correctamente el euskara. "Aita San Ignacioren Egercicioen Gañean Afectoac, beren Egemplo, ta Dotrinaquin " (1761) de Kardaberaz

Sebastián de Mendiburu (1708-1782) nació en Oiartzun (Gipuzkoa) y murió en Bolonia, desterrado con los de su orden por Carlos III. Según Carmelo Etxegarai, "ni el mismo Larramendi logró rivalizar con Mendiburu en este manejo del idioma éuscaro". Para Koldo Mitxelena, "Mendiburu es sin disputa uno de los escritores que con más desembarazo y elegancia ha manejado el idioma. Sólo le fue negado un don: la fuerza". Mendiburu emplea un lenguaje mucho más puro que Kardaberaz pero se mantiene siempre a un nivel popular fácil de entender. Su obra más representativa es: Jesusen Amore-Nequeei dagozten cembait otoitc-gai (temas de rezo con respecto al calvario de Jesús).

Juan Antonio Moguel (1745-1788). Nació en Eibar de padre médico. Ordenado sacerdote, fue destinado a Xemein (Markina, Bizkaia) donde residió hasta su muerte. Moguel muestra, como otros contemporáneos suyos, vivo interés por el idioma. Para demostrar las posibilidades del euskara tradujo arengas y oraciones selectas de los mejores autores latinos. Pero su obra principal es, sin duda, Peru Abarca, concebido como un diálogo entre un aldeano, Peru Abarca, lleno de sabiduria popular y con dominio del euskara y el barbero Maisu Juan más pícaro pero menos puesto en su lengua materna. Moguel emplea el dialecto vizcaíno sin ninguna Sebastián Mendiburupreocupación purista. Peru Abarca, en efecto, abomina de los erdarismos (castellanismos) no asimilados pero emplea sin rubor los que asimiló en la "universidad de Basarte".

Joannes Etxeberri (1668-1749) de Sara (Lapurdi) médico en Bera de Bidasoa (Navarra) y en Hondarribia (Gipuzkoa) y residente luego hasta su muerte en Azpeitia (Gipuzkoa). Además de Escuararen hatsapenac (Principios del Euskara) y el Diccionario cuatrilingüe escribió Escual Herri eta Escualdun guztiei escuarazco hatsapenac latin icasteco (Principios para aprender latín para el País Vasco y para todos los vascos).

José María Iparragirre Balerdi (1820-1881) nació en Urretxu (Gipuzkoa) un día de verano de 1820. Sus 61 años de vida se inscriben en un período trascendental en la conformación política y social de nuestro país, que va desde la crisis del Antiguo Régimen que desembocará en la guerra carlista, hasta la primera industrialización de Vasconia que arranca al final del tercer y último conflicto dinástico cuyo corolario fue la abolición foral de 1876. En el terreno de las artes, la vida de Iparragirre coincide con los años de apogeo del Romanticismo, un movimiento tan influyente y fértil como escurridizo a toda definición. "Una manera de sentir", lo llamó su coetáneo Charles Baudelaire, manera de sentir que se manifiesta en un decidido afán de Libertad como medio para la realización personal pero también la colectiva, puesto que el individuo se identifica con su pueblo al que considera dotado de un espíritu propio. El ansia de Libertad, como sentimiento más que como pensamiento, José María Iparragirrecomo desvelo vital, motor existencial y hálito creativo antes que como ambición de concretos perfiles, recorre toda la trayectoria de José María Iparragirre y explica sus grandezas y también sus miserias. Y es que en el viejo bardo tenemos a una de las más acabadas figuras del Romanticismo artístico en Vasconia, y en su himno Guernicaco Arbola (Arbol de Gernika) al exponente máximo de la afirmación identitaria de los vascos alrededor de los Fueros y de su símbolo secular. Con todos los matices, de Iparragirre podemos decir que jugó entre nosotros papel idéntico al de Adam Mickiewicz en Polonia o Alessandro Manzoni en Italia. Pero a diferencia de estos poetas nacionales, el de Urretxu cultivó no sólo la rima (que también) sino sobre todo la música, disciplina que durante el Romanticismo cobró renovada importancia como vehículo idóneo para la nueva estética expresivista.

Jean Martin Hiribarren (1810-1866) nació en Askaine (Lapurdi) fue el autor del poema Euscaldunac (vascos). Hiribarren no es amigo de ditirambos, reconoce la pobreza del esfuerzo espiritual de los euskaldunes y la necesidad de emprender algo. Todo pueblo debe hallar guías entre los suyos. Por eso él llama a todos:

 

Euscaldun gucia da egun gombidatcen

has 
dadin içpirituç cerbeiten moldatcen
Iaquin 
deçaten arren gure ondocoec
nolaco 
gaiac çuçten hequin arbasoec

(Hoy invitamos a todos los vascos a que emprendan un quehacer espiritual para que nuestros descendientes sepan qué hazañas acometieron sus antepasados)

 

Vicenta Moguel (1782-1854), es la primera mujer escritora vasca. Pertenece a una familia de escritores (Juan Antonio y Juan José) pero su estancia en Azpeitia (Gipuzkoa) ha guipuzcoanizado su euskara. Sus Ipui onak (Cuentos buenos) están escritos en forma sencilla pero en un lenguaje depurado. La entrada de la mujer en la Literatura vasca se hace por la puerta grande.

Txomin Agirre (1864-1920) sacerdote de Ondarroa (Bizkaia) autor de dos novelas Kresala (Salitre) y Garoa (Helecho) en que se describen las costumbres de los marineros (Kresala) y de los labriegos (Garoa).

Resurrección María de AzkueResurrección María de Azkue (1864-1951) dio cima a una obra ingente casi increíble si no la tuviéramos delante. Sacerdote, hijo de Lekeitio (Bizkaia), dedicó su vida entera al euskara ya que no ejerció cargo sacerdotal alguno y la música, a la que sentía una gran inclinación, le sirvió para comprender mejor la cultura popular. La obra de Azkue sigue teniendo validez hoy. Su gran Diccionario trilingüe (Euskera-Castellano-Francés) nos sirve de libro de consulta. Euskalerriaren Jakintza (La sabiduría del País Vasco) es una colección de poesías, leyendas, canciones, etc., del pueblo vasco y constituye hoy un tesoro valiosísimo. Además publicó Morfología Vasca donde estudia el sufijo vasco y las partes de la oración.

En la literatura vasca del siglo XX hallamos dos tendencias divergentes: la popular y la culta. Magnífico representante de la primera es un vizcaíno de Mañaria, Evaristo Bustintza, más conocido por Kirikiño (1866-1929). En sus obras Abarrak (Restantes) deja correr sin artificio alguno el euskara de su pueblo dejando a un lado "el de los vascos del siglo futuro" como llamaba él a los puristas de suEvaristo Bustintza (Kirikiño) tiempo. Kirikiño describe la vida de los vascos de un modo ameno y el pueblo se lo agradeció leyendo sus libros.

Vizcaíno es también el poeta Esteban de Urkiaga, Lauaxeta (1905-1937) nacido en Laukiniz (Bizkaia) pero afincado en Mungia (Bizkaia) y que fue fusilado en Vitoria durante la guerra civil. Lauaxeta no posee el dominio del euskara de su contemporáneo guipuzcoano Lizardi, ni tal vez su mirada distendida a la naturaleza que le rodea. Lauaxeta mira hacia su interior. La influencia de Lorca es clara en ocasiones:

 

Zidarrezko bost sastakai nork jasan daikez aldian?

(¿Quién puede soportar en sus carnes cinco puñales de plata?)Esteban de Urkiaga (Lauaxeta)

 

La cima de la poesía vasca la representa José Mari Agirre Egaña (Xabier Lizardi). Nació en Zarautz (Gipuzkoa) en 1896. Aunque pasó su infancia allí, casi toda su vida transcurrió en Tolosa (Gipuzkoa). Debido a un traslado laboral de su padre, toda la familia tuvo que trasladarse a dicha localidad, cuando él tenía alrededor de diez años. Finalizó los estudios de bachillerato en el colegio de los Escolapios de esa localidad. En 1913, cuando tenía diecisiete años, falleció su padre, y por ello debió empezar a trabajar, al ser el mayor de seis hermanos. Sin embargo, no por ello abandonó su deseo, manifestado desde la infancia, de estudiar abogacía, y cursó estudios de Derecho, como alumno libre, en la Universidad Central de Madrid, consiguiendo el título en 1917. Su primer trabajo lo consiguió en el Banco de Tolosa, como auxiliar, pero en 1923 le propusieron el cargo de gerente en Perot, una empresa de Tolosa, y hasta su muerte desempeñó esas labores en esa empresa de redes metálicas. En 1923, gracias a la seguridad proporcionada por el nuevo puesto de trabajo, se casó con Pakita Izagirre, a la que había conocido en sus visitas a Zarautz, y tuvieron cuatro hijos. Falleció joven, en 1933, cuando tenía 36 años, víctima de una enfermedad incurable en aquel entonces.

En 1923 la dictadura de Primo de Rivera hizo callar al movimiento abertzale (nacionalista vasco) que comenzaba a surgir en Euskal Herria, pero en 1927, en la época que se denominó la dictablanda, se reanimó el proyecto abertzale, prueba de lo cual surgió la asociación Euskaltzaleak (vascófilos) en Mondragón (Gipuzkoa) ese mismo año. En aquella época dio a conocer José María Agirre su pluma con el alias de Xabier Lizardi, y tuvo gran importancia su liderazgo en el proceso de constitución de la sociedad Euskaltzaleak. Entre los años 1928-1930 fue su presidente y marcó las líneas maestras de la actividad José Mari Agirre Egaña (Xabier Lizardi)de la sociedad en esa época: Euskal Egunkaria (el Periódico Vasco), Kirikiño Saria (Premio Kirikiño), Aur Egunak (Días infantiles), Ikastolak (Escuelas), Errenteriako Olerti Eguna (Día Lírico de Renteria),...

Junto con sus actividades culturales, también se comprometió en la arena política, siendo secretario del Gipuzko Buru Batzar del PNV, en la época del primer Aberri Eguna (Día de la Patria Vasca) de 1932 y del Estatuto de Estella. Xabier Lizardi trabajó diferentes campos de la literatura: poesía, teatro y periodismo. Pero de entre ellos el que mayor fama le proporcionó fue, sin duda, la poesía, pues todos los críticos manifiestan unánimemente que su obra poética es la cumbre de la lírica vasca moderna.

Lo mejor de esa obra poética está recogido en Biotz-begietan (En los ojos bondadosos; 1932) y, tras su muerte, la sociedad Euskaltzaleak publicó Umezurtz Olerkiak (Poemas de Orfandad), en el que se recogían los poemas escritos tras la publicación del libro anterior.

La temática de los poemas de Lizardi gira en torno al ser, la vida y la muerte, la patria, el euskara y la tradición vasca. En lo que se refiere al estilo, está caracterizado por una expresión compacta y elegante, su modernidad y originalidad destacaban claramente entre sus coetáneos. Entre su producción teatral, se conocen tres obras publicadas: Laño ta izar (Nubes y Estrellas), escenificación poética de un cuento infantil. Segundo, Bi aizpak (Las dos hermanas), la adaptación al euskara de una comedia francesa. La tercera, Ezkondu ezin zitekeen mutilla (El chico que no podía casarse), es una comedia costumbrista, en la que critica tradiciones sociales, basándose en anécdotas de su propia vida. Fue periodista, de hecho, fue el género que hizo famoso su nombre literario; sus numerosos artículos periodísticos fueron la expresión más directa de su incansable actividad en temas culturales, literarios o políticos. De entre sus más de cien artículos de los años 1927 al 1933 se hizo una selección que la sociedad Euskaltzaleak publicó en 1934José Iratzu Garmendia (Bernardo Atxaga) bajo el título de Itz-Lauz (Con palabras llanas). Gracias a este libro, y a la recopilación completa más recientemente editada, se puede conocer la amplia temática de sus artículos en euskara y castellano: euskal egunkaria, ikastolak, cultura y literatura vascas, polémicas y críticas literarias. Son destacables la elegancia, corrección e ironía del estílo de sus obras periodísticas. Se pueden apreciar los registros bien perfilados de la prosa de Lizardi. Sabía ajustarlos a sus deseos, a veces con una prosa culta, elegante, elaborada, otras veces, en cambio, con el lenguaje sencillo, directo y vigoroso del lenguaje hablado de todos los días.

Bernardo Atxaga, cuyo verdadero nombre es José Iratzu Garmendia, nace en Asteasu, provincia de Gipuzkoa, el 27 de Julio de 1951. Es licenciado en Ciencias Económicas y en Filosofía y Letras por la Universidad de Barcelona. Escribe sus primeras obras en vasco bajo el pseudónimo de Bernado Atxaga. Es autor de poemas, cuentos y novelas, así como de una veintena de libros para niños. En 1983 recibe el premio "Xavier Lizardi" por su libro Sugeak begiratzen dionean (Cuando la serpiente le mira). En 1989, Bernardo Atxaga es galardonado con el Premio Nacional de Literatura por su obra Obabakoak (Historias de Obaba) traducida a más de diez lenguas y llevada a la gran pantalla por el director Montxo Armendaritz a través de la película "Obaba", siendo esta película finalista del "Oscar a la mejor película en lengua extranjera".

 

[ El origen de los términos Euskal Herria, euskaldun o erdaldun en la página siguiente ]

 

 

 

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