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EUSKARA |
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El vascuence, euskara o dicho en su formas coloquiales: euskera, eskuera o üskera; es hablado en los territorios de Álava/Araba, Baja Navarra/Nafarroa Beherea, Guipúzcoa/Gipuzkoa, Labourd/Lapurdi, Navarra/Nafarroa, Sola/Zuberoa y Vizcaya/Bizkaia. Fuera de las fronteras vascas se habla en pueblos fronterizos de Gascuña con la Baja Navarra y en zonas fronterizas del Béarn (Biarno) con Sola (por ejemplo en el cantón de Olorón, en los pueblos de Eskiula y Jeruntze). En la diáspora vasca, más de cien mil personas conservan el euskara o lo han recuperado gracias a las Euskal Etxea (éuskal écheá) o Casas Vascas extendidas a lo largo de todo el mundo. En total es hablado por más de setecientas mil personas.
El
origen de la palabra euskara (pronunciada
éuskara) posiblemente
proceda del antiguo verbo vasco *enautsi que significaba decir y que
se conserva en algunas formas de la conjugación vizcaína del actual
verbo esan (decir) como por ejemplo dinosta (diñósta; "me
lo dice"). El verbo *enautsi más el sufijo -(k)ara
[ forma de ] daría lugar a la palabra *enauskara ("forma
de decir", "forma de hablar") que posteriormente, con el paso de
los siglos, evolucionaría fonéticamente a la actual forma estándar
euskara (*enauskara>*enuskara>euskara), y también a las formas coloquiales
arriba mencionadas.
El euskara o más propiamente el protoeuskara, según la mayoría de los filólogos, formaba parte de un grupo euroasiático antiguo anterior a la difusión de las lenguas indoeuropeas en Europa (milenio III ó V a.C). Asimismo se considera que el asentamiento en tierras pirenaicas del idioma protovasco, fue anterior a la llegada de la lengua íbera a la península ibérica.
Los recientes estudios en arqueogenética nos hablan de una expansión protovasca posterior a la última gran glaciación (hace 20000 años). Según estos estudios, del 16000 a.C. en adelante, el clima comenzó a ser más cálido, lo que propició la expansión de los protovascos por la despoblada Europa. Una expansión que tuvo su origen en el norte de la península ibérica y sur de Francia, donde se encontraba la civilización prehistórica franco-cantábrica, antecesora de la actual cultura vasca; extendiéndose al norte hasta Rusia y Escandinavia, y al sur, en el norte de África, hasta Túnez.
La
investigación de la toponimia prehistórica europea, según
el profesor Theo
Vennemann (catedrático de Lingüística Teórica y Germanística
en la Universidad Ludwig-Maximilian de Munich), apunta también a una expansión
protovasca desde la zona pirenaica; ya que hay nombres de ríos, valles,
lagos y montañas cuyas raíces no son de origen indoeuropeo y se
asemejan a palabras o raíces vascas. Una expansión que conllevó
la extensión del protoeuskara
por Europa, dado que los antiguos vascos fueron dando nombre a los accidentes
geográficos que
iban
encontrando a su paso. El sustrato (1) vasco en la toponimia europea, según
Theo Vennemann,
es abundante.
(1) Sustrato lingüístico: Influencia de la lengua de un territorio sobre otra lengua que se asienta en él.
La palabra vasca ibai (ibáy; "río") da lugar a la palabra ibar (ibár; "vega") y estas raíces se encuentra en numerosos ríos europeos. En Serbia y Montenegro nos encontramos con el río Ibar. En Hessen un río Ibra. Más al sur de Alemania dos ríos Ebrach y diversos ríos Eberbäche. Ebesberg al pie de las colinas de los Alpes. O en Austria el río y la ciudad de Ybbs. En Francia nos encontramos con Ivergny, Iverny, Yvré-l'évêque, Ébréon, Évrune, Ebersheim, Yvry-en-montagne y en el País Vasco Ibarra, Ibarrola, Ibarrekolanda, Ibardin, Aranibar… Sin olvidar el río Ebro que procede del prerromano Iber y que dio nombre a todo un pueblo, los íberos, y a la península ibérica.
En vascuence ur significa agua: Urola, Urura (País Vasco); Urofia, Huriel (Francia); Ourte (Bélgica); Urwis (Polonia); Ura (Rusia); Aurach, Auerbach, Urach, Urbach (Alemania); Urula (Noruega).
Tomando como raíz la palabra vasca (h)aran [arán; "valle"] Theo Venneman encuentra también abundantes topónimos en Europa, Arundel (Inglaterra), Arendal en Noruega y Suecia. En Alemania Arnach, Arnsberg, Arnstern, Aresburg y Ahrensburg. También Ohrenbach que antiguamente se llamaba Aranbach, además del alto del peñón del negro Palatino, antiguamente llamado Marnstein (o en el Arnstein). Sin olvidar el Valle de Arán en la provincia de Lleida.
La raíz vasca Iz- (significa agua en vasco) estaría en la base de unos 200 ríos europeos entre Noruega, Italia y Rusia.
Joseba Andoni
Lakarra lingüista e investigador del protoeuskara reprocha a Venneman que
utilice raíces vascas en una forma que no pudieron tener en tiempos pasados, al
no atenerse a la fonética vasca antigua en una gran cantidad de detalles. Advierte
Lakarra
igualmente
que el euskara es hoy una lengua aglutinante, pero que hay motivos para pensar
que no lo fue en tiempos pasados. Venneman utiliza en sus comparaciones el artículo
-a que no existía en el protoeuskara, dado que la utilización del
artículo (procede del demostrativo vasco har-) se cree que se introdujo
en la gramática vasca en la Edad Media, por influencia de las lenguas romances.
Si bien las coincidencias en la toponimia no sean tantas como las que indica Vennemann,
es indudable que la expansión protovasca que se ve avalada por los
estudios genéticos, conllevara la expansión del protoeuskara por
Europa, una expansión que se percibe también, como posteriormente
comprobaremos, en el estudio de lenguas muy conservadoras a lo largo de toda Europa
y del sustrato vasco que en ellas se percibe.
El euskara guarda palabras culturales extendidas por todo el Mediterráneo por los difusores del neolítico agrícola (milenio V a.C) y luego por las primeras civilizaciones de los metales (milenio III a.C.).
Los indoeuropeos (de los que descienden los actuales latinos, germanos, eslavos, celtas, griegos...) llegaron a Europa occidental en el 2500 a.C . (según la "explicación bélica" de su expansión) o en el 4500 a.C. (según la "explicación agrícola"). El asentamiento generalizado de los indoeuropeos en Europa, dio lugar a que las lenguas y pueblos hermanos al vasco que pudieron existir a lo largo de todo el continente desaparecieran. Quedando el euskara, como único vestigio lingüístico del pasado protovasco de Europa.
Uno
de los primeros pueblos indoeuropeos que se extendió en Europa fueron los
celtas. Algunos filólogos especialistas en el protocelta (lengua origen
de las actuales lenguas celtas que ha sido reconstruida) defienden la teoria del
sustrato vasco de esta lengua, dado que encuentran palabras que no tienen origen
indoeuropeo y ven en ellas un origen protovasco por su cercanía con palabras
vascas. Según esta teoría los celtas
al asentarse en el centro de Europa y en su camino hacia las islas británicas,
tomaron contacto con la población europea occidental de aquella época,
que
era hablante de lenguas vascas. Siendo el celta, según esta teoría,
el pueblo indoeuropeo que más influencia vasca recibiría (sin tener
en cuenta, claro está, los pueblos actuales que rodean a los vascos, como
castellanos, aragoneses o gascones, que surgieron de la romanización de
la población vasca), no sólo en lo que respecta al vocabulario,
sino también, por ejemplo, en la adopción del sistema de numeración
vigesimal vasco (2), en lugar del sistema decimal propio de los pueblos indoeuropeos.
(2) Sistema de numeración vigesimal vasco: si bien en castellano se cuenta de diez en diez (sistema decimal) como el resto de lenguas indoeuropeas (exceptuando las lenguas celtas). En vasco, por el contrario, se cuenta de veinte en veinte. Veinte se dice hogei (óguey); treinta se dice hogeita hamar (oguéitamár; "20 y 10"); cuarenta, berrogei (berróguey; "dos veces 20"); cincuenta, berrogeita hamar (berroguéitamár; "dos veces 20 y 10"); sesenta, hirurogei (irúroguéy; "tres veces 20"); setenta, hirurogeita hamar (irúrogueitamár; "tres veces 20 y 10"); ochenta se dice laurogei (lauróguey; "cuatro veces 20"); noventa, laurogeita hamar (laurógueitamár, "cuatro veces 20 y 10"); y cien se dice ehun (é-un).
Un sistema vigesimal que sigue vigente en muchas lenguas celtas. Resto de lo que podría ser sustrato vasco, en lo que respecta al sistema de numeración vigesimal, se encuentra también en el danés, en el francés y en un dialecto del bereber, el tachelhit. En el inglés medieval, todavía, se podían encontrar restos de este sistema vigesimal, debido quizás al sustrato protovasco, al celta, al dialecto normando del francés o también, debido a las invasiones escandinavas (danesas) que trajeron a las islas británicas este sistema. Sobre todo el gaélico irlandés (la lengua celta más conservadora) posee palabras cuya etimología, no se puede explicar a través del resto de las lenguas indoeuropeas. La etimología de estas palabras solamente recibe luz cuando se puede establecer conexión con alguna palabra vasca.
Protocelta Celta IrlandésCelta Galés
Euskara Español *Karri Carrac Carreg Harri Piedra Adarc Adar Cuerno *Esok- Eo Eog Izokin Salmón Ainder Andere Mujer
Según
algunos filólogos el euskara está emparentado con
las lenguas caucásicas, sobre todo con el georgiano y el daguestaní, en
general, desde un punto de vista gramatical (comparten el ser lenguas aglutinantes
[3], ergativas [4] y con el mismo sistema declinativo ).
Esta relación no se encuentra totalmente demostrada, porque en la actualidad, carecemos de la lengua protocaucásica, origen de las actuales lenguas del Cáucaso, para poder realizar una comparación exhaustiva con el protoeuskara, y dirimir, de esta forma, si en un pasado remoto formaron parte de un mismo grupo lingüístico. Si bien el desarrollo del protoeuskara o euskara anterior a la llegada de los romanos está muy avanzado; en el caso de las lenguas caucásicas nos encontramos con muchas dificultades. Aunque en las lenguas caucásicas del sur (entre ellas el daguestaní y el georgiano) se percibe claramente que forman parte de un mismo grupo; las lenguas del norte del Cáucaso, sin embargo, son muy diferentes entre sí y con respecto a las sureñas, lo que dificulta el desarrollo de la lengua protocaucásica.
Las similitudes entre el euskara y lenguas caucásicas podrían deberse a una emigración de un grupo humano protovasco a la zona caucásica, que en mestizaje con los pueblos del Cáucaso darían lugar al desarrollo de similitudes léxicas y gramaticales entre el vascuence y las lenguas locales; o también que las lenguas caucásicas sean evoluciones locales del protovasco. Aunque éstas no son más que hipótesis, a la espera de que avancen los estudios genéticos que puedan arrojar luz sobre el supuesto origen común de caucásicos y vascos. Como amablemente indicó el profesor Peter Forster a este sitio web (Peter Forster es responsable de las investigaciones en arqueogenética llevadas a cabo por la Universidad de Cambridge, que apuntan a una expansión protovasca en Europa después de la última gran glaciación), los caucásicos son mucho más diversos que los vascos, por lo que no parece que haya una clara relación entre unos y otros; pero se tendrá que esperar a más datos genéticos de Europa oriental, para dar una respuesta definitiva a este posible origen común.
(3) Lengua Aglutinante: cada palabra contiene varios componentes pegados, cada uno con su significado, pero la unión entre los componentes se hace de modo que éstos mantienen su forma, sin alterarla, lo cual permite segmentar la palabra con facilidad. En euskara, que es una lengua aglutinante, gizon
(guíson) es "hombre", -aren es "del" y -a es el artículo; gizonarena (guisónarená) significará "el del hombre", con lo que cada trozo de la palabra se pega al resto, se aglutina, sin sufrir variación, cosa que facilita la segmentación de la palabra en sus componentes con significado propio.
(4) Ergatividad del euskara: la lengua vasca distingue gramaticalmente el sujeto intransitivo del sujeto transitivo o activo. En "el hombre viene" el sujeto se dice "gizona" (guisóna), pero en "el hombre ve" el sujeto se dice "gizonak" (guisónak). El sujeto activo recibe una marca, llamada marca de ergativo o activo, que es concretamente una -k final.
Gizona etorri da (guisóna etórri da) ::: el hombre ha venido. En euskara el sujeto intransitivo no recibe marca.
Gizona ikusi du (guisóna ikúsi du) ::: ha visto al hombre. En euskara el objeto de verbo transitivo no recibe marca (en castellano recibe la marca a en este ejemplo).
Gizonak ikusi du (guisónak ikúsi du) ::: el hombre ha visto. En euskara el sujeto transitivo sí recibe marca.
El comportamiento del euskara, la construcción ergativa, es excepcional en el mundo y más excepcional aún en esta parte del mundo. Casi todas las lenguas caucásicas, y cada una de manera diferenciada, utilizan también la construcción ergativa, este peculiar rasgo tipológico de las llamadas "lenguas de ergativo".
Georgiano Euskara Español Zari Zara, Otzara Cesto Gw Gu Nosotros Gvari Guraso Los padres. Tanto en euskara como en georgiano las dos palabras derivan del pronombre personal "nosotros" Ezer Eder Hermoso
En
euskara el verbo concierta con el sujeto, como en castellano,
pero además con el objeto directo y con el objeto indirecto. La forma verbal varía
si yo doy una cosa o si doy varias (objeto directo), si se las doy a usted o si
se las doy a él, etc. (objeto indirecto). Es decir, que el verbo cambia según
la persona y el número del sujeto, del complemento directo y del complemento indirecto.
Por ejemplo, en el verbo auxiliar dizkiozu, que significa "se los has", las letras
-zki indican que son varios los objetos, la letra -o que el beneficiario es tercera
persona del singular y el -zu que el sujeto es tú. Esta curiosa forma de
conjugar los verbos solamente se conoce en el mundo, en las lenguas caucásicas
del noroeste y del sur, y en el euskara. Otra similitud entre el georgiano y el
euskara es, como no, la utilización del sistema vigesimal, incluso el orden
de colocación de los componentes de cada cifra es el mismo. Sin embargo, la fonética
de las lenguas caucásicas es totalmente diferente a la vasca, siendo el
número de consonantes que poseen muy superior.
Vestigios de esta posible presencia protovasca en tiempos remotos en la zona caucásica han sido encontrados por algunos lingüistas en otro país de la zona, al sur del Cáucaso, Armenia.
En relación a las múltiples similitudes encontradas tanto léxicas como gramaticales entre el armenio y el euskara por Vahan Sarkisian, catedrático de la Universidad de Erevan (capital de Armenia), a quien en 2002 la Academia de la Lengua Vasca nombró académico de honor, pueden deberse a la expansión protovasca en aquella zona y al sustrato lingüístico dejado por ellos. Ya que la lengua armenia pertenece a la familia indoeuropea y por lo tanto, no puede ser pariente de la vasca. El pueblo indoeuropeo que llegaría a la actual armenia se mezclaría, hipotéticamente, con la población protovasca de la zona, dando lugar a las actuales similitudes entre el armenio y el euskara. Siendo el protovasco lengua de sustrato de la actual lengua armenia. Si bien estas similitudes entre el vascuence y el armenio podrían deberse, también, al mestizaje de los armenios con pueblos caucásicos sureños.
El vascuence a lo largo de su historia, ha ido acumulando y ampliando léxico en función de los pueblos con los que contactaban los vascos, conservando estos términos, en la mayoría de los casos, tal y como se tomaron de dichos idiomas. Es muy significativo que palabras que se encuentran en jeroglíficos de las pirámides de Egipto o en el habla de los tuaregs saharianos, puedan escucharse diariamente en el habla de cualquier vascoparlante. Hecho que ha podido surgir de la emigración protovasca hacia el Magreb o también por la relación secular con un pueblo preindoeuropeo, de posible origen africano y con presencia en la península más reciente que la vasca, los íberos. Un pueblo que tuvo contacto a través del Mediterráneo con diferentes pueblos de Africa y de Europa. A través de sus relaciones comerciales con éstos, adquirieron términos que posteriormente pasarían a formar parte del euskara fruto de la vecindad con los íberos.
La
relación más estrecha se dio en la época prerromana, concretamente
en Cataluña y en la ribera del Ebro, donde se podian encontrar tanto poblados
de habla éuscara como íbera. Algunos lingüistas por las similitudes
en la fonética y en las palabras, consideraron erróneamente que
el euskara y el íbero eran el mismo idioma. Una hipótesis falsa
dado que aunque
la
sintaxis y la gramática parecen similares, mientras los nombres de persona
y dioses en aquitano (euskara arcaico de la zona aquitana) de la época
romana, que se encuentran intercalados en textos escritos en latín procedentes
de Aquitania,
han podido ser traducidos en una cuarta parte gracias al euskara actual. Los textos
en lengua íbera de la misma época, por el contrario, solamente han
podido ser traducidos en una mínima parte. En función del vocabulario que
por siglos de convivencia el euskara y el íbero se intercambiaron.
Hay mucha controversia en torno a si los íberos eran un pueblo homogéneo o si la lengua íbera era hablada en todo el Mediterráneo peninsular y parte del francés. Las nuevas teorías que se manejan en la actualidad, indican, que los pueblos prerromanos de la península que fueron englobados dentro del grupo ibérico, eran muy diferentes entre sí y no compartían muchos rasgos en común. La lengua íbera por tanto sería la propia de un pueblo ibérico, posiblemente mediterráneo, que más desarrollo alcanzó política y comercialmente, siendo su lengua utilizada por los diferentes pueblos ibéricos para comunicarse. Por tanto la lengua íbera no sería más que una lingua franca que con la llegada de los romanos sería sustituída por el latín.
El íbero era una lengua aglutinante y parece que poseía el mismo orden de las palabras en la frase que el euskara. Las palabras tienen asimismo un aspecto parecido pero las verdaderas correspondencias parecen ser muy pocas, lo que impide la traducibilidad del ibérico por el euskara. Poseía una fonética muy similar a la vasca, tenía las cinco vocales estándar y sus diptongos parecen ser ai, ei, oi, ui, au, eu, iu. En el último de éstos la i inicial puede en realidad tener carácter de semivocal y pronunciarse yu. En cambio, la otra semivocal, una u entre dos vocales, apenas se halla fuera de algún préstamo, siendo así muy difícil de encontrar, lo mismo que sucedía en euskara arcaico. Las consonantes que con los datos que poseemos posiblemente poseía el íbero son las sigüientes:
Fuertes / sordas (p) t k S mb ll-lt rr (R) Débiles / sonoras b d g s n l r
El íbero no poseía el sonido /h/ muy abundante en el euskara arcaico, de esta forma diferenciamos cuáles son antropónimos o topónimos íberos de los éuscaros. La p posiblemente sería una variante de la pronunciación de la /b/. La erre simple o fuerte nunca aparecen al principio de palabra como en vasco, añadiéndose una vocal protética ( /a/ ) al igual que en euskara. No había en ibérico sílabas como bla, tre, klo, etc., ausentes igualmente en euskara arcaico, pero en cambio muy frecuentes en las lenguas indoeuropeas. Los nombres de los iberos eran compuestos, como los de los griegos, hebreos y germánicos, pero a diferencia de los latinos, que eran breves y carentes de significado. Los nombres vascos de persona son simples o a veces derivados [ a través de sufijos añadidos a la palabra que quieren calificar. Unos sufijos que se pueden traducir fácilmente a través del euskara actual (-ko, -tar, -txo...) ], los nombres compuestos son poco abundantes; si bien esta composición es muy común en los nombres de dioses vascos.
Ibero Euskara Español Iliberris Hiri berri Ciudad nueva Mbi Ni Yo Salir Zilar En íbero significaba dinero, en vasco significa plata Bios Bihotz Corazón Biskar Bizkar Espalda Biur Bihur Torcido Ildun Ilun Oscuro Beles Beltz Negro Iltirbikis-en Gorkaren De Iltirbikis (nombre ibérico de persona), de Gorka. Utilización de misma desinencia para el genitivo. Aunque algunos investigadores consideran que el genitivo vasco -en, en protovasco era -e Arse(etar) Bilbo(tar) Utilización de la misma desinencia para construir los gentilicios
La razón de parte estas similitudes, es muy posible que se deban a que la lengua que hizo de sustrato lingüístico y que se encontró al llegar a su asentamiento definitivo, el grupo humano que posteriormente daría lugar al pueblo íbero, no era otra que la lengua protovasca. De esta forma el origen del pueblo íbero se encontraría en el Mediterráneo catalán o francés; y al mismo tiempo, se podría establecer un paralelismo entre el español y el íbero, pero con dos mil años de diferencia. El español y el íbero compartirían el sustrato vasco pero al igual que el español y el vasco no poseen un origen común, el íbero y el vasco tampoco.
Este
sustrato vasco existente por lo menos en todo el tercio norte de la península
y mitad sur de Francia, viene avalado por el hecho de que tanto el portugués
(esquerda); gallego (esquerda); astur-leonés (izquierda); castellano
(izquierda); catalán (esquerra); y occitano (esquèrra); exceptuando
el gascón (gaucha) y el navarro-aragonés
(cucha, proveniente de la palabra gascona), utilizan una palabra de origen vasco
que sustituye al sinistra (izquierda) propio del latín.
La palabra izquierda en vasco se dice ezkerra (eskérra) y esta procede de esku (mano). Las palabras vascas eskuma (eskúma), eskuin (eskúyñ) o eskubi (eskúbi) que significan derecha, también proceden de esku. Otro ejemplo similar al de ezkerra es el término arcaico ibaika (del vasco ibai "río") que dio lugar en español a la palabra vega o en gallego al término veiga. O bien la palabra vasca naba (en español nava) que se encuentra también muy extendida.
Es muy posible que este sustrato se encontrara ya en estas tierras desde la época magdaleniense, fruto de la expansión de la civilización protovasca también conocida como franco-cantábrica ( tuvo su apogeo desde el 15000 a.C. al 9500 a.C. y fue autora de las pinturas rupestres de Altamira [Cantabria], Santimamiñe [Bizkaia], Ekain [Gipuzkoa] o Isturitz [Baja Navarra] ), ya que las zonas en las que más vivamente se encuentran rastros de esta cultura, coinciden exactamente con la extensión de los derivados de estos términos vascos.
Otros de los rasgos lingüísticos vascos o más bien fonéticos que coinciden con la extensión de la civilización protovasca, son la oposición entre /r/ y /rr/ entre dos vocales; la pérdida de la /n/ intervocálica que se produce en gallego (bona [latín] > boa [gallego]; buena [castellano] ) y en gascón (laguna [latín] > lagua [gascón]; laguna [castellano] ); y la ausencia del fonema /v/ fricativo labiodental sonoro en el sistema fonológico del gallego (aunque sí en el portugués); astur-leonés; castellano (aunque sí en el castellano antiguo sureño); navarro-aragonés; catalán (aunqué sí en el valenciano); y en el gascón. Asombrado porque la /v/ y la /b/ se pronunciaban de la misma manera en Hispania, el romano Julio César exclamó: "Beati Hispani quibus vivere bibere est" (Afortunados los hispanos para los que vivir es beber).
Por otro lado, la evolución del sonido /f/ en /h/ aspirada, típica de la fonética vasca, que no sólo se da en el castellano inicial (fabulare [latín] > hablar) o en el gascón (facere [latín] > har [gascón]; hacer), sino también en zonas del ámbito lingüístico del astur-leonés (fabulare [latín] > jalar [astur-leonés oriental]; en lugar del falar [hablar] propio del astur-leonés), denota una antigua extensión del protoeuskara, por lo menos, hasta parte de Asturias y noroeste de Castilla y León. El prestigioso lingüista vallisoletano Antonio Tovar, ya en el siglo pasado, indicó que el vasco se hablaba hasta Galicia hace 2500 años.
El
euskara, aunque nunca ha estado en contacto con los dialectos del bereber que
se hablan en el Magreb, posee palabras similares a las de éstos, introducidas
en el euskara a través del íbero o posiblemente, según las
últimas investigaciones en arqueogenética,
debido
a emigraciones de grupos humanos protovascos a Africa. Unos protovascos que en
mestizaje con los pueblos camíticos hubieran legado a estos pueblos palabras
e incluso morfemas verbales vascos que se han conservado hasta la actualidad en
estos idiomas. De esta forma se podría explicar la existencia de palabras
vascas en el bereber, guanche (Canarias), somalí, etíope o en el
egipcio antiguo (son lenguas camíticas), así como el sistema de
numeración vigesimal que se conserva
en el dialecto tachelhit del bereber.
Durante muchos años debido a este parecido entre palabras camíticas y éuscaras, existió la teoria vasco-bereber que consideraba al euskara emparentado con este idioma. Una teoría que fue desechada hace años, dado que los parecidos entre los dos idiomas son únicamente de léxico o lexicográficos; mientras que sintáctica y gramaticalmente no tienen parecido alguno tanto actual como en el pasado, aunque sí se observan, como hemos dicho anteriormente, sobre todo en la articulación verbal, la utilización de algunas partículas muy similares.
Bereber Euskara Español Nekk Ni (nominativo)
Nik (ergativo)
Yo Akir Aker Macho Cabrío Aña Ania-Anai Hermano Aste Asto Burro Ma ism-k? Zein duk hire izena? ¿Cuál es tu nombre (hombre)? En el bereber al igual que en el euskara, al tutear, en el caso de que te dirijas a una mujer o a un hombre, se utiliza una partícula verbal diferente. En el caso masculino se utiliza la partícula -k tanto en el bereber como en el euskara. Si bien investigadores indican que la partícula -k era -ga en protoeuskara. Ma ism-m? Zein dun hire izena? ¿Cuál es tu nombre (mujer)? En bereber en el caso femenino se utiliza la partícula -m, mientras que en euskara se utiliza la partícula -n. Si bien investigadores indican que la partícula -n era -na en protoeuskara. Adar Adar En bereber adar significa pie, pierna. Mientras que en euskara significa rama de árbol, cuerno o extremidad.
La lingüistica, actualmente, no considera suficientemente probadas ninguna de las anteriores teorías y sigue clasificando al euskara como lengua aislada (5).
(5) Lengua aislada: es aquella lengua natural para la que no se ha probado ningún parentesco con otra lengua viva o muerta, y además no pertenece a ninguna familia de lenguas (es decir, ella es la única miembro de su familia). El ainu, el japonés, el sumerio así como el euskara, son ejemplos de lenguas clasificadas como aisladas.
Lingüistas como Joseba Andoni Lakarra y Larry Trask, teniendo en cuenta los resultados de las investigaciones llevadas a cabo para la reconstrucción del protoeuskara, indican que las teorías anteriormente analizadas no poseen base alguna y consideran también al euskara como una lengua aislada. Si en el pasado formó parte de un grupo de lenguas anterior a la expansión indoeuropea, esas lenguas desaparecieron y no quedó rastro de ellas, dado que no consideran suficientemente probado que exista ningún sustrato lingüístico emparentable con el vasco fuera del tercio norte de la península ibérica o mitad sur de Francia.
Las relaciones con estas lenguas con las que se ha querido emparentar al euskara se debieron de dar hipotéticamente en la época neolítica, y, sobre todo, en la prehistoria. Erróneamente, según Trask y Lakarra, en la mayoría de las ocasiones, para realizar las comparaciones, se utilizan palabras vascas de origen latino, celta e incluso árabe o palabras vascas en su forma actual; cuando el léxico vasco, como en todas las lenguas, ha evolucionado mucho a lo largo de la historia.
Mientras el euskara actual es una lengua aglutinante en la que en una sola palabra se pueden aglutinar diferentes significados; el euskara inicial o protovasco hablado en la prehistoria, según Lakarra, da señales de haber sido una lengua sin o con pocas declinaciones y aislante, es decir, cada palabra poseía un significado diferenciado tal y como ocurre en vietnamita.
En protovasco los nombres y adjetivos eran sobre todo bisilábicos y los verbos eran monosilábicos. En el euskara actual, por contra, debido a la aglutinación, se pueden encontrar palabras compuestas por más de diez sílabas. Mientras en el euskara actual el verbo va al final de la frase; en protovasco el verbo iba al principio.
El euskara actual y el protovasco eran lenguas muy diferentes tanto léxica, sintáctica como gramaticalmente. Por tanto, para realizar cualquier comparación con otras lenguas se debe tener en cuenta el protovasco en sus diferentes fases de evolución, si se quiere realizar una comparación seria y exhaustiva, algo que hasta la fecha, según Lakarra y Trask, pocas veces se ha realizado.
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El
Imperio Romano |
Hace 2300 años, apróximadamente, comenzó la expansión de Roma por Europa, lo que daría lugar, posteriormente, al Imperio Romano. Para esta época, es muy posible que hubiese desaparecido ya la familia de lenguas de tronco vasco, en el caso de que hubieran existido, conservándose únicamente el euskara.
Los estudios llevados a cabo para conocer la situación lingüística en el siglo I d.C. apuntan a que, en esta época, la lengua vasca era hablada a ambos lados de los Pirineos, desde el Cantábrico hasta el Mediterráneo.
Algo no dilucidado todavía es la situación lingüística peninsular en la cornisa cantábrica, al occidente de las actuales tierras vascas. Si bien hasta hace bien poco nadie ponía en duda que las tribus que habitaban estas tierras eran hablantes de lengua celta y, por tanto, eran tribus celítíberas; el estudio del sustrato língüístico de las lenguas gallega, astur-leonesa así como del castellano noroccidental, evidencian un sustrato vasco que ya fue descubierto por el lingüista Antonio Tovar el siglo pasado, indicando que hace 2500 años se hablaba vasco hasta Galicia. Algo que ponía en duda, por ejemplo, la celtidad de astures o cántabros y que llevaría a pensar que estas tribus eran tribus vascas, muy celtizadas culturalmente, pero que no dejaron de hablar la lengua vasca. No obstante, se deberá esperar a más estudios lingüísticos de esta zona, para aclarar la supuesta vasquidad de las tribus de la cornisa cantábrica en esta época. Hay que tener en cuenta que los lingüistas consideran probada la extensión de la lengua vasca en todo el tercio norte peninsular desde épocas prehistóricas y podría ser que los celtas que dieron lugar a los astures o cántabros, al asentarse en esas zonas, hicieran suyo el sustrato vasco, que posteriormente sería transmitido a las lenguas romances que surgieron de la romanización.
El geógrafo griego Estrabón (63 a.C. - 24 d.C.) nos indica la localización de las siguientes tribus, que actualmente, con los datos que poseemos, las consideramos como hablantes de euskara: aquitanos, autrigones, caristios, várdulos y vascones.
Estas tribus se extendían al norte hasta casi Burdeos, al sur hasta el río Ebro, al oeste hasta parte del este de Cantabria, y al este, hasta parte del Aragón noroccidental; aunque gentes de habla vasca se extendían ya por el Pirineo peninsular hasta Cataluña, al menos desde el siglo III-II a.C.
Hay
una gran controversia entre los filólogos, en relación a
si cada
una de estas tribus que fueron descritas
por los geógrafos grecorromanos, hablaban una lengua de tronco vasco,
un
dialecto de un mismo idioma, el euskara; o incluso que las tribus
occidentales (autrigones, caristios y várdulos) no eran tribus
vascas, sino celtíberas y hablaban por tanto en celta, ya que carecemos
de datos escritos del habla de cada una de las tribus,
para poder confirmar este hecho. Sólo poseemos nombres de persona y dioses de
origen vasco, sobre todo en inscripciones de la época romana en latín de la zona
de Aquitania. En Álava, Gipuzkoa, Navarra, Soria y en la provincia de Zaragoza,
en la misma época (del siglo I al III d.C.), también hay inscripciones en latín
con nombres de persona y dioses vascos, pero estas inscripciones son mucho menos
numerosas que las aquitanas. Esto denota que la zona de Aquitania se romanizó
más rápidamente y se habituó a escribir en latín antes que el sur pirenaico,
debido a ser un área agrícola de alto interés para el Imperio
por sus fértiles campos, siendo la zona en la que se perdió la lengua
autóctona
con mayor rapidez, comparado con otras zonas de habla éuscara.
Los nombres que utilizamos para designar a las tribus vascas son de origen celta, lo que aviva más la controversia. La extensión actual de los dialectos vascos, coincide exactamente con la división en tribus descrita por los geógrafos grecorromanos, lo que nos lleva a pensar que cada una de las tribus vascas, al menos, poseía su propio dialecto.
Otro de los orígenes más discutidos es el de la tribu de los berones que habitaba parte de la actual La Rioja. Algunos historiadores consideran a los berones como una más de las tribus vascas; otros, por contra, como una tribu celtíbera (los celtíberos eran los diferentes pueblos celtas que habitaban la península ibérica).
Por los estudios óseos llevados a cabo en excavaciones arqueológicas de la zona cantábrica vasca y Gascuña, sabemos que sus habitantes en el Neolítico, pertenecían racialmente a lo que la antropología designa como tipo pirenaico-occidental o vasco (evolución local del hombre de Cromagnon); mientras que el sur del País Vasco (sur de Álava y Navarra) y la zona berona, era muy heterogénea, estaba habitada por individuos de diferentes procedencias europeas (del tipo mediterráneo, alpino, dinárico...), lo que hace difícil un origen vasco de esta tribu. Si bien a la llegada de los romanos las etnias de habla vasca, se habían hecho ya con el control de los territorios sureños, el estudio de los antropónimos (nombre de las personas) de los berones de esta misma época, denotan también un origen celta y no vasco.
Un
error de considerar a las tribus que rodeaban a las éuscaras como vascas,
que se ha repetido con otras tribus cercanas como es el caso de los jacetanos
de Huesca.
Hay que recordar que si bien había población vasca conviviendo con celtas e íberos en toda la zona pirenaica. Debido a la alianza de las tribus vascas con Roma, las tierras conquistadas a celtíberos e íberos eran posteriormente repobladas con éuscaros.
El hecho de que ya en la época imperial romana, las ciudades y tierras del occidente pirenaico y zaragozano, así como de La Rioja y noreste de Castilla, figuren como vascas, ha dado lugar a este error; cuando en realidad, parte de esas tierras, pertenecieron a tribus celtíberas o íberas antes de la conquista romana. En La Rioja, por ejemplo, la población celtíbera fue cuasi-exterminada por los romanos, y sus tierras repobladas posteriormente por sus aliados, los vascos.
Esta alianza de las tribus vascas peninsulares con Roma en contra de los enemigos comunes, es el principal motivo de que la vasca sea la única cultura prerromana de la península que sobrevivió a la expansión de Roma. Un factor para la supervivencia de lo vasco, al que hay que sumarle el que tardiamente se desarrollara el Mare Externum ("Mar Exterior"; Océano Atlántico) como zona económica de interés para el Imperio, lo que posibilitó que la zona vasca quedara al margen de los intensos flujos migratorios que se dieron en otras zonas de la península o en Aquitania (por su alto interés agrícola).
La toponimia nos indica que la zona ocupada por las tribus vascas es mayoritariamente de origen éuscaro, siendo la toponimia de origen celta mínima, la cual va aumentando a medida que vamos hacia el sur. La población vasca, a la llegada de los romanos, no era homogénea y nos podíamos encontrar poblados celtas, por ejemplo, en Deba (localidad de la costa guipuzcoana) que era a su vez frontera entre caristios y várdulos, o en Ultzama (valle navarro, en la mitad del territorio vascón).
La toponimia y diversos estudios históricos nos demuestran, por tanto, que en la época romana las tribus que habitaban la actual Euskadi no hablaban celta, sino que hablaban una lengua éuscara y que a su vez había individuos de lengua celta en la parte occidental de Bizkaia, en parte de Alava y en Tierra Estella (Navarra), y de lengua ibérica hacia la parte central y oriental de Navarra. En Aquitania el galo posiblemente se había introducido a lo largo del Garona hasta el propio Pirineo y en las zonas más expuestas de la actual Gascuña. La evolución fonética de los topónimos latinos de la época romana en Euskadi, solamente puede ser explicada por rasgos fonéticos vascos, lo que invalida también el origen celta de autrigones, caristios y várdulos. Llegado a este punto es cuando empiezan a surgir las dudas.
¿Hablaban la misma lengua las diferentes tribus vascas? ¿Hablaban dialectos de un mismo idioma? ¿Cómo es posible que viviendo como han vivido aislados durante siglos vascoparlantes del occidente y oriente de la vascofonía, posean la misma gramática en la que sólo varía parte del vocabulario y algunas desinencias verbales? Más si cabe teniendo en cuenta que la romanización incidió de manera notable en la conjugación de los verbos.
Se ve claramente por la dialectología que las zonas ocupadas actualmente por cada uno de los euskalkis o dialectos vascos coinciden exactamente con la demarcación tribal prerromana. Hasta el río Deba (Gipuzkoa) se hallaba la tribu caristia y ahora hasta allí se habla vizcaíno. Del río Deba hacia el este se encontraba la tribu várdula y ahora en sus tierras se habla guipuzcoano. Irún se encuentra en Gipuzkoa pero no hablan guipuzcoano; hablan una mezcla de navarro, navarro-labortano y guipuzcoano, unos dialectos que confluyen en esta zona. Según los romanos, las tierras de Irún (Oiasso romana) no pertenecían a la tribu várdula, sino a la vascona.
¿Cómo es posible, entonces, que súbitamente, la romanización incidiese de igual manera en la articulación verbal de todos los dialectos vascos actuales? ¿Cómo es posible que en todo el País Vasco se conjuguen los verbos casi de la misma manera si una tribu no asimiló a las demás, teniendo en cuenta el aislamiento en el que han vivido los vascoparlantes entre sí?
¿Cómo es que de hablarse en la época romana de diferentes tribus vascas, en los cronicones merovingios y visigodos súbitamente se comience a utilizar el término vascones para designar a todos los vascos?
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El
Euskara Común |
Con el declive del Imperio Romano en la segunda mitad del siglo III d.C., empezó un reforzamiento y mestizaje de las tribus vascas, con una mayor intercomunicación entre las distintas tierras de habla vasca y con una fuerte autonomía política del conjunto respecto a la administración imperial. Esa autonomía y cohesión de la población vasca no haría sino aumentar con la llegada de las tribus germánicas -de los visigodos y francos- a partir del año 400 y con la resistencia que les opusieron el conjunto de los vascos.
Los visigodos inauguraron su entrada en tierras vascas con una serie de devastadores saqueos que sin duda hubieron de soliviantar a la población. Las incursiones de respuesta desde las zonas montañosas aterrorizaron a su vez a los invasores, como pone de manifiesto, entre otros, el ataque vasco de 587 en la llanura aquitana, citado por Gregorio de Tours en su Historia Francorum del siglo VI: "Irrumpiendo los vascones de entre las montañas, bajaron a los llanos, devastando viñas y campos, incendiando las casas, llevándose a muchos cautivos con sus ganados. Contra los cuales actuó a menudo el duque Astrovaldo, pero causándoles poco daño".
Por lo tanto hubo ataques vascones desde las montañas que a los francos les resultaban difíciles de castigar. Recordemos que el ejército vascón llegó a poner sitio a Zaragoza en el año 653, durante el reinado de Chindasvinto, y que todos los reyes visigodos, uno tras otro, lucharon denodadamente contra los vascones. De manera que, si el debilitamiento del poder romano había permitido la potenciación de una cohesión interna vasca, la llegada de los visigodos se produjo ya ante una comunidad vasca bastante compacta y económicamente expansiva.
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Se ve que el foco de unificación idiomática y política surgida en la época tardorromana, fue liderada por los vascones de Navarra (por otro lado, a partir de entonces, a todos los vascos se les llamaría vascones), extendiendo por todos los territorios de habla éuscara de la época que habían quedado más aislados de la influencia celta, íbera o latina, los términos y modificaciones gramaticales de estos idiomas introducidos en el euskara vascón fruto de su relación con estos pueblos. De esta manera en la época franco-visigótica (siglos V - VI d.C) culminaría el desarrollo del euskara común para todos los vascos, y nacería lo vasco tal y como hoy lo conocemos.
En la primavera de 2006, en las excavaciones de la ciudad romana de Iruña-Veleia, en el actual municipio alavés de Iruña de Oca, se encontró uno de los mayores hallazgos filológicos vascos de la historia, el descubrimiento de leyendas en vasco escritas en alfabeto latino sobre material cerámico, aunque también en vidrio y huesos. Según los arqueólogos, la antiguedad de estas inscripciones, halladas en la principal ciudad de la tribu caristia, se extiende desde el siglo III d.C. (declive del Imperio Romano) hasta el V (época tardorromana), por tanto, fueron escritas en los siglos en los que el euskara común se estaba desarrollando. La investigación de estas inscripciones sigue en curso y llevará años realizar un análisis exhaustivo, debido al gran número de leyendas en vasco que se han encontrado. La temática de las primeras inscripciones estudiadas se engloba en dos grupos: de temática cristiana, y la segunda, de términos comunes, posiblemente relacionados con la enseñanza en la escuela.
De los de temática cristiana podemos destacar:
"GEURE ATAZUTAN" (pronunciado posiblemente: géuré atá sútan) que recoge el saludo entre los primeros cristianos, equivalente a "nuestro padre sea con vosotros"
En euskara actual: geure Aita zuengan (géuré aytá sú-engán)
El ata (padre) de estos textos, es equivalente al ata encontrado en las inscripciones de estelas mortuorias aquitanas de los siglos I al III d.C.. La actual forma aita es una evolución medieval.
Si bien actualmente zu significa usted (pronombre, que al estar muy extendido su uso, ha hecho desaparecer en muchas zonas el pronombre personal hi ["tú"], apropiándose del significado de este último), en esta época se utilizaba con el significado de vosotros. La evolución medieval del significado de zu de "vosotros" (actualmente se dice zuek; zu + ek [pluralizador]) a "usted" o más propiamente a "vos", es análoga a la ocurrida en inglés con el pronombre personal you (2ª persona del singular: you / 2ª persona del plural: you) o el castellano vos (vos/vosotros).
"IESUS IOSHE ATA TAMIRIAN AMA" (pronunciado posiblemente: yésus yóshe atá ta míri-án amá) que representa la sagrada familia "Jesús, José el padre y María la madre".
En euskara actual: Jesus, Jose aita eta María ama (pronunciado: Jesús, José aitá eta María amá) ].
De las incripciones de temática común:
"ZURI URDINGORI" (pronunciado posiblemente: súri, úrdin, górri) con el significado de "blanco, gris, rojo"
En euskara actual: zuri, gris, gorri (pronunciado súri, gris, górri). Actualmente urdin significa azul.
"EDANIANLO" (édan, yan, lo) con el significado de beber, comer, dormir
En euskara actual: edan, jan, lo (édan, yan, lo)
Los primeros textos en euskara de los que hasta ahora teníamos constancia eran del siglo XI (las glosas de San Millán de la Cogolla), ya que, como hemos indicado anteriormente, en los textos encontrados en Aquitania y en otras zonas de habla vasca de la época romana, sólo aparecían nombres de persona o de dioses vascos. De modo que el hallazgo de Iruña-Veleia adelanta los testimonios del euskara escrito en ocho siglos, hasta el siglo III d.C., dato que habla por sí solo de la relevancia del hallazgo. Lo primero que ha sorprendido a los filólogos ha sido la fácil inteligibilidad de estos textos para cualquier vascoparlante actual. Lo que denota que el euskara no ha evolucionado tanto como se pensaba.
Por otro lado, estos hallazgos, han desbaratado las teorías que indicaban que el euskara no fue hablado en las regiones vascas occidentales hasta la supuesta conquista vascona de estas tierras en el siglo V, dado que las tribus vascas occidentales no eran vascas sino celtas; o incluso, que el euskara no fue hablado al sur de los Pirineos hasta el siglo VI, fruto de la conquista aquitana de estas tierras.
Otra
de las teorías que han perdido credibilidad, es la pérdida del euskara
en las urbes romanas del País Vasco, dado que la abundancia de textos en
euskara, en una de las principales ciudades romanas vascas, denota que el euskara
era la lengua cotidiana en esta civitas (ciudad) y era utilizada para cristianizar
a la población, e incluso, al parecer, para la enseñanza; dejando
sin valor, una vez más, la teoría de la supervivencia del euskara
por no tener contacto con el mundo romano. La zona en la que se encontraba Iruña-Veleia,
por ejemplo, fue vascoparlante ininterrumpidamente hasta el siglo XIX. Los vascos
vivieron inmersos en la cultura romana, pero no por ello perdieron su idioma y
su cultura.
El estudio de estas inscripciones podrá servir para analizar la evolución del euskara de esta zona, desde el siglo III al V d.C., es decir, mientras se estaba desarrollando el euskara común; pudiendo revolucionar, posiblemente, las teorias actuales sobre el euskara. Iruña-Veleia era la principal ciudad de la tribu caristia, y quizá, se podrá estudiar la evolución del euskara caristio hacia el euskara común, un euskara caristio del que desciende el actual dialecto occidental o vizcaíno del euskara.
Los dialectos hablados por los vascos después de la culminación del desarrollo del euskara común en el siglo VI, y que eran muy similares entre sí en la época franco-visigótica, fueron paulatinamente diferenciándose hasta la actual situación dialectal vasca.
Los dialectos que conservan más formas arcaicas de este euskera común o del anterior protovasco, son el vizcaíno o dialecto occidental, el suletino y el extinto roncalés, debido, sobre todo, a ser los dialectos geograficamente más extremos. El roncalés era el euskara más diferente y arcaico (desaparecido en el siglo XX), posible resto del euskara hablado antiguamente en el Pirineo aragonés. En segundo lugar, el vizcaíno, al haber tenido una menor evolución fonética, y conservar verbos auxiliares y desinencias verbales que en otros dialectos se han perdido (excepto, algunos de ellos, en en el suletino o roncalés). Pero sin duda alguna el euskara más evolucionado fonéticamente es el suletino, por las influencias gasconas y aragonesas.
El estudio comparativo de las diferencias entre los dialectos vascos no permite indicar que antes del surgimiento del euskara común existieran lenguas de tronco vasco diferenciadas como en el caso de las lenguas latinas (portugués, español, catalán, italiano...), sino que cada tribu hablaba un dialecto de un mismo idioma, el euskara. La mayor diferenciación entre los dialectos vascos se ha dado en los últimos siglos, fruto de la influencia de las lenguas romances de alrededor en su evolución.
El motivo de que actualmente los dialectos vascos peninsulares conserven la extensión de la antigua demarcación tribal prerromana, estriba en las características de cada dialecto anterior al surgimiento del euskara común, lo que conlleva que algunas formas de este euskara se hayan conservado mejor en unas zonas que en otras, donde el habla ha evolucionado más.
Por ejemplo en euskara común vino se decía ardano (ardáno), en vizcaíno se dice ardao ( ardáo; arda[n]o ), en guipuzcoano y en euskara batúa o unificado se dice ardo ( árdo; ard[an]o ) y en Iparralde se dice arno ( árno; ar[da]no ), siendo en este caso la forma vizcaína la que más se acerca al euskara común. El hecho de que en euskara común vino se decía ardano, queda demostrada en la palabra vinotería que en todos los dialectos se dice ardandegi ( ardándeguí; ardano [vino] + tegi [casa]; "casa de vino"), donde la palabra ardano ha quedado fosilizada.
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Zonas en las que se ha conservado el euskara coloquial. División en dialectos del euskara. Las zonas en gris, son las zonas en las que se ha perdido el vascuence y se habla español (al sur), y el gascón o el francés (al norte). |
Los actuales euskalkis o dialectos vascos son los siguientes:
El Bizkaiera (biskáy-erá;Vizcaíno), o también llamado Mendebaldekoa (mendébaldeko-á; occidental), dialecto que más hablantes posee y que es hablado en Bizkaia, desde el río Nervión al oeste, y al este, hasta una parte del oeste guipuzcoano fronterizo con Bizkaia, desde la costa cantábrica hasta Álava y al sur, en el norte de Álava.
El Gipuzkera (guipúskerá; Guipuzcoano), también llamado Ertaldekoa (ertáldeko-á; Central) o Erdialdekoa (erdí-áldeko-á; Central), hablado en Gipuzkoa y extremo noroeste de Navarra.
El Nafarrera (nafárrerá; Navarro) hablado en el norte de Navarra y parte nororiental de Gipuzkoa.
El Ekialdeko Nafarrera (ekí-áldekó nafárrerá; Navarro Oriental) hablado en el noreste de Navarra.
El Nafar-Lapurtera (nafár lapúrterá; Navarro-Labortano), hablado en Lapurdi, en la Baja Navarra y en parte de Zuberoa.
El Zuberera (subérerá; Suletino) hablado en Zuberoa y en el cantón Béarnés (Gascuña) de Olorón.
Estos dos últimos dialectos, son evoluciones medievales del euskara común, por influencia del gascón y en el caso del suletino, por influencia también de la lengua navarro-aragonesa románica. En el caso de los dialectos sureños los idiomas que han incidido en su evolución han sido el castellano, y en menor medida, el navarro-aragonés.
Gracias a toda la información disponible en la actualidad, podemos realizar la siguiente cronología de la lengua vasca. En ella se indican también las diferentes teorías existentes actualmente que intentan arrojar luz sobre el pasado más remoto del pueblo vasco y de su lengua:
| Cronología |
Evolución Histórica | |
| Entre
el 20000 y el 16000 a.C. | Teoría basada en el estudio del ADN Mitocondrial.
| La zona pirenaica, uno de los refugios de la humanidad europea durante la última gran glaciación. Teoría que se ve reforzada por los resultados del estudio de la climatología prehistórica. Incognita: ¿el protoeuskara ya existe o se desarrolla en esta época? |
| A
partir del 16.000 a.C. | Teoría basada en el estudio del ADN Mitocondrial.
| La civilización protovasca o franco-cantábrica: el protoeuskara se extiende por el tercio norte de la península ibérica y mitad sur de Francia. |
| Expansión protovasca en Europa y norte de África: el protoeuskara se extiende por Europa, al este hasta parte de Rusia y al sur hasta el Magreb. Teoría que se ve reforzada por los resultados del estudio de la climatología prehistórica. | ||
| A
partir del 8000 a.C. | Los protovascos se extienden por Escandinavia. Los protovascos europeos, para esta época, se encuentran ya divididos en diferentes tribus, cada una de las cuales posee su propio idioma de tronco vasco. Teoría que se ve reforzada por los resultados del estudio de la climatología prehistórica. | |
| A
partir del milenio V ó III a.C | Teoría agricola de la expansión indoeuropea. | Los indoeuropeos comienzan su expansión por Europa. Los indoeuropeos toman contacto con pueblos europeos hablantes de lenguas de tronco vasco. Estos pueblos emparentados con los vascos son sometidos gradualmente por los indoeuropeos y sus lenguas van desapareciendo. |
|
A
partir del siglo III a.C. | Se da una expansión de vascones desde Navarra hacia Cataluña. La lengua vasca convivirá en estas tierras con el celtíbero, el galo y el íbero. | |
| 196
a.C. | Llegan los romanos a tierras vascas. Los geógrafos grecorromanos nos describen las tribus vascas asentadas a ambos lados de los Pirineos. Las tribus vascas hablan dialectos de un mismo idioma, el euskara arcaico. | |
|
Siglos I - III d.C. | Lápidas e inscripciones de la época romana halladas desde el río Garona (mitad de Francia) hasta Soria, con nombres de persona y dioses vascos. | |
| Siglos
III - X d.C. | Los visigodos y francos invaden los territorios de las tribus vascas. Los vascones de Navarra liderarán al resto de tribus en la lucha contra los germanos, lo que conllevará la asimilación del resto de las tribus y surgimiento del actual pueblo vasco. Desarrollo del euskara común desde el siglo III al VI d.C. Textos en euskara de la "civitas" de Iruña-Veleia. | |
| Del
siglo XI a 1545 | Se denomina euskara medieval a los escasos testimonios correspondientes a los siglos XI al XV hallados en la vieja documentación de distintos monasterios (Glosas Emilianenses) y en fuentes similares hasta la publicación del primer libro escrito en euskara en 1545 ("Linguæ Vasconum Primitiæ" de Bernard Etxepare). | |
| 1545 - 1745 | Euskara clásico desde la primera novela escrita en euskara | |
| 1745
- siglo XXI | Euskara moderno. Desde el Diccionario Trilingüe de Larramendi en 1745 hasta el euskara batua o unificado de nuestros días (desarrollado en 1968) | |
El euskara posee préstamos poco numerosos de otros idiomas como el árabe, germano o celta. Estuvo en contacto con el celta, hipotéticamente, desde el siglo VIII a.C. hasta los siglos II - V d.C. Son topónimos celtas las localidades de Lezama, Ultzama, Deba... Estos son unos ejemplos de términos en lengua celta, germana y árabe que se han conservado hasta nuestros días en el euskara:
| Euskara | Origen | Español |
| Tegi | Celta | Casa |
| Gori |
Celta | Incandescente |
| Erbi |
Celta | Liebre |
| Mendi |
Celta | Monte |
| Orein |
Celta | Ciervo |
| Orkatz |
Celta | Corzo |
| Gerra (werra) | Germano | Guerra |
| Azoka (az-zuk) | Arabe | Feria |
| Alkate (al-qadi) | Arabe | Alcalde |
| Gutun (kutub) | Arabe | Carta, Escapulario |
La lengua que sin duda influenció más al euskara fue la que llegó hace dos mil años a tierras del País Vasco, concretamente en el año 196 a.C., el latín. Influenció no sólo léxicamente, sino también gramatical y morfológicamente. Sufijos y prefijos vascos tienen origen latino y proceden de declinaciones, sufijos o preposiciones latinas.
Se cree que influenció también de una forma considerable en el aspecto verbal desarrollando una nueva forma de conjugar los verbos, la perífrasis verbal (raíz del verbo + morfema temporal + verbo auxiliar), que poco a poco fue sustituyendo la costumbre de construir los verbos sintéticamente (introducir todos los componentes que forman parte de la acción en un único verbo).
Actualmente, pocos son los verbos que se conjugan sintéticamente (sólo se conservan las formas para conjugar los verbos en presente y en pasado), la mayoría se conjugan perifrásticamente. Algunos investigadores del protoeuskara (6) indican que ya se construían los verbos perifrásticamente antes de que llegaran los romanos, pero a medida que fue evolucionando el euskara, esta costumbre se fue generalizando.
Esta influencia del latín en el euskara se percibe en algo tan básico para la conjugación verbal vasca como el morfema perfectivo -tu, que proviene del participio latino -tum: en vasco (lo) he cogido se dice hartu dut [ har (raíz del verbo coger) + tu (morfema temporal de acción acabada) + dut (verbo auxiliar)]. A continuación se indica el ejemplo de la conjugación de un mismo verbo (yo llevo) sinteticamente (daramat, forma prerromana) y perifrásticamente (eramaten dut, forma posterior al comienzo de la romanización). Los dos verbos conviven en el euskara actual y significan lo mismo.
ERAMAN
Llevar
VERBO SINTÉTICO( NOR? ) ¿Qué llevo?
Ello llevo ahora: DARAMA-
DARAMAT
(lo) Llevo
( NORK? ) ¿Quién lo lleva?
Yo (lo) llevo: +T
VERBO PERIFRÁSTICO VERBO IVERBO II
AUXILIAR
ERAMATEN DUT
(lo) Llevo
ERAMA- raíz del verbo Eraman +TEN morfema temporal de acción inacabada( NOR? )
¿Qué llevo?
Ello llevo ahora: DU-
(NORK?)
¿Quién (lo) lleva?
Yo (lo) llevo:
+T
(6) El protoeuskara o Aitzineuskara (aitsínéuskará): el eminente investigador de la lengua vasca, Mitxelena, fue el gran precursor del desarrollo del protoeuskara, a él debemos el conocimiento de gran parte de él. Sitúa su reconstrucción del protoeuskara en el año cero, como mucho, en el año quinientos a.C., es decir, pocos siglos antes del euskara arcaico o aquitano testificado sobre piedra.
Las vocales del protoeuskara eran las cinco estándar, a e i o u (las mismas que en el actual). Los diptongos eran ai, ei, oi, ui, au, eu (los mismos que en el euskara actual). Las semivocales, que fonéticamente suelen representarse con j y w, no existirían. Las consonantes que formaban un cuerpo sistemático eran las siguientes:
Fuertes (p) t k tz ts N L R Débiles b d g z s n l r
Además estaría la h, muy frecuente, aunque ha ido desapareciendo en los dialectos modernos. La p la ponemos entre paréntesis porque apenas existía. Como se ve, no hay m (salvo alguna derivada de una anterior b), ni f. Las consonantes que se pronuncian en lo alto del paladar (las que suelen escribirse tt, dd, tx, x, ñ, ll) y que en euskara actual se utilizan en las palabras expresivas (diminutivas o cariñosas), tal vez existieron también en protoeuskara.
Las dos filas de consonantes fuertes y débiles del cuadro se diferencian en que las de arriba se decían con más fuerza que las de abajo y duraban algo más. En cuanto a las tres columnas de la izquierda, las tres consonantes de abajo, bdg, se pronunciaban generalmente sin cerrar del todo los labios y haciendo vibrar las cuerdas vocales, a diferencia de las de arriba, ptk.
En los siglos primeros de nuestra era, con el cambio del protoeuskara al euskara, las consonantes fuertes N y L pasaron a confundirse con las débiles n y l; por otro lado, las consonantes ptk dejaron de diferenciarse de bdg en su mayor fuerza para hacerlo sólo en los otros factores apuntados. En protovasco sólo las consonantes débiles
podían ir al inicio de la palabra y sólo las consonantes fuertes podían finalizarla. Así, la alternancia entre fuertes y débiles únicamente era posible en medio de la palabra.
Tampoco puede una palabra vasca arcaica empezar por d- (lo hacen sólo algunas formas verbales en presente, por influencia de un viejo adverbio) o por r. Y, si difícilmente encontraremos la m, sería imposible que estuviese en inicio de palabra, salvo en algún préstamo celta aislado. Ni tampoco hay palabras que empiecen por dos consonantes seguidas. Los inicios de palabra eran, o bien una vocal o bien, como vemos en el cuadro, las consonantes b, g, z, s, n y l, además de la h.
Los nombres y adjetivos eran sobre todo bisilábicos y los verbos eran monosilábicos. No existía el artículo (se cree que se introdujo en el euskara en la Edad Media por influencia de las lenguas románicas. El artículo vasco -a procede del demostrativo har- ).
Joseba Andoni Lakarra, desarrollador del euskara anterior al protoeuskara, lo que se suele denominar en filología vasca como preprotoeuskara, indica que en una época anterior al protoeuskara, el euskara da signos de haber sido una lengua sin o con pocas declinaciones y aislante (7), así como de que el verbo que actualmente va en la parte posterior de la frase, en este preprotoeuskara, fuese delante de la misma.
(7) Lengua aislante: cada palabra tiene un único significado. Por ejemplo, el castellano no es una lengua aislante porque la palabra "vinieron" incluye tres significados: venir, pasado y ellos. En cambio en lengua vietnamita, que es aislante, cada uno de esos tres significados se expresa con una palabra distinta. El castellano es una lengua fusionante o flexiva porque los tres significados de "vinieron" están fusionados en una sola palabra difícil de segmentar. Estas lenguas pueden ser más sintéticas como el latín, en que domina la declinación, o más analíticas como las lenguas románicas, en que dominan las preposiciones.
El dialecto vasco que posee más influencia latina es el vizcaíno o dialecto occidental, debido a colindar al oeste con la tribu autrigona, que junto con la aquitana fueron las tribus vascas que más rápidamente se romanizaron. La romanización de los aquitanos daría lugar al pueblo gascón; mientras que la de los autrigones daría lugar al pueblo castellano.
| Latín | Euskara | Español |
|---|---|---|
| Pax-Pacem | Bake | Paz |
| Cella-Cellam | Gela | Habitación |
| Lex-Legem | Lege | Ley |
| Tabula-Tabulam | Taula | Tabla |
| Rex-Regem | Errege | Rey |
| Gonna-Gonnam | Gona | Falda |
| Adventum | Abendua | Diciembre |
| Hoc hora | Orain | Ahora |
| Hora est iam | Arestian | Poco antes |
| Verbum | Berba (vizcaíno) | Palabra |
| Martis Dies | Martitzena (vizcaíno) | Martes |
| Sabbatu | Zapatu (vizcaíno) | Sábado |
| Dominica Dies | Domeka (vizcaíno) | Domingo |
En
el siglo XI en el Monasterio de Yuso de San Millán de la Cogolla (en vasco
Donemiliaga Kukula) en La Rioja, encontramos los primeros textos en lengua navarro-aragonesa
y textos en euskara medieval, las Glosas Emilianenses.
Unas glosas que servían para la comprensión de textos en latín y quizá para acercarlos al pueblo que desconocía el latín usado todavía por los clérigos. Uno o varios copistas anónimos escriben una serie de anotaciones en latín, romance navarro-aragonés y euskara que comentan o glosan las partes más difíciles de entender.
"(...) Si uero, quod Deus non patiatur [non quieti] et mala opera exercimus [nos sificieremus] et plus pro carnis luxuria quam pro salute anime laboramus, timeo ne quando boni christiani cum angelis acceperint uitam eternam nos, quod absit, precipitemur [guec ajutuezdugu]* [nos non kaigamus] jngeenna (...)"
(*) guec ajutuezdugu (posiblemente pronunciado: gúek ayútú es dugú): con el significado de "nosotros no tenemos ayuda".
En euskara actual: guk laguntzarik ez dugu (guk lagúntsarík es tugú). Las diferencias de este texto medieval con respecto al actual euskara son:
Utilización de la declinación ergativa -ek (guec) usada actualmente en palabras acabadas en consonante; en lugar de -k (guk), usada en las palabras acabadas en vocal.
Utilización de la palabra ajutu (ayuda) de origen latino en vez de usar la palabra vasca laguntza.
No utilización de la declinación partitiva "-(r)ik", posiblemente por influencia del romance navarro-aragonés hablado en la zona.
|
Razones
de la reducción geográfica de la Vascofonia |
Primeramente,
lo que más ha dañado al euskara, ha sido que la población euskaldun
no ha poseído una entidad política reciente, que la haya unido, y que haya
tenido como lengua oficial el euskara. Ya que históricamente, sólo
ha habido dos unidades políticas de los vascos, y estas se dieron en la
época medieval, no siendo utilizada la lengua vasca para redactar documentos
oficiales. 
La primera de ellas se dio a partir del siglo VII d.C., el Ducado de Vasconia, una época en la que los cronistas merovingios nos hablan por primera vez de los gobernantes de los vascos, designados en estos cronicones como Vasconum Dux (duque vascón). Si bien esta unidad política de los vascos, a ambos lados de los Pirineos, se empezó ya a cimentar a partir del declive del Imperio Romano, en la segunda mitad del siglo III d.C.. Una unidad política que se reafirmó con el comienzo de las invasiones germánicas a partir del año 400, en las que los vascos, bajo el liderazgo de los vascones de Navarra, se unen para defender las instituciones y forma de vida romanas, frente a lo que los vascos consideraban bárbaros germanos.
Una lucha contra los francos (al norte) y visigodos (al sur), que llevará a los vascos a aliarse con los aquitanos romani (8) y a vivir en un estado de guerra continua durante tres siglos. La óptima organización de los vascos y preparación militar de las huestes vasconas, permitieron que los territorios pirenaicos consiguieran ser la única zona de la Europa occidental, que después de siglos de luchas, no pudo ser totalmente sometida por los germanos. Todo lo que sabemos de este periodo histórico es, en su mayoría, gracias a los cronicones francos.
(8) Aquitanos romani: se denomina de esta forma a los aquitanos de habla latina. Los aquitanos de habla vasca de la zona novempopulana, fueron asimilados por los vascones a partir del siglo VI d.C. Debido a la alianza vasco-aquitana los ducados de Vasconia y de Aquitania eran gobernados por un único dux que gobernaba para todos ellos, pudiendo ser este dux de origen aquitano romani o vascón.
A esta época vasca le debemos el desarrollo del euskara común para todos los vascos, así como la extensión, a ambos lados de los Pirineos, de los actuales términos vascos Euskal Herria y euskaldun, unos términos que no son más que las formas vascas de designar las palabras Vasconia y vascón respectivamente.
A
principios del siglo IX, Vasconia, exhausta,
se ve sometida al norte y sureste, por los francos carolingios; al suroeste, por
los asturianos, herederos del reino visigótico; y al sur, por los árabes.
Sin embargo, en este mismo siglo, gracias al escaso control por parte de los francos
de la Navarra montañosa, y fruto del entendimiento de los vasco-musulmanes
de la ribera del Ebro (Banu-Qasi) y de los vascones de la
montaña
de Navarra, surgirá un señorío, que posteriormente sería
llamado reino, en la capital histórica de los vascones, Pamplona.
Un reino que tomaría el testigo del Ducado de Vasconia y sería llamado en el siglo XI, a ser uno de los reinos europeos más importantes, y principal barrera en la Europa occidental, frente a la expansión del Islam.
La segunda unidad política, se dio, por tanto, a través del Reino de Pamplona, llamado en esta época Reino de Pamplona-Nájera, concretamente en el siglo XI, bajo el reinado de Antso Gartzeitz III.a Nagusia (Sancho Garcés III el Mayor). Abarcó a toda la población vascoparlante, que se extendía en aquella época, desde la mitad de Cantabria hasta el occidente de Cataluña, y al norte, hasta la mitad de Gascuña (exceptuando las minorías vascoparlantes, que habitaban al sur, en los territorios de la Ribera del Ebro, gobernados por los musulmanes). Aunque el euskara era la lengua de la mayoría de los subditos (la población de habla latina en la zona pirenaica era muy minoritaria), la lengua vasca no se utilizó administrativamente. En los reinos de Pamplona (siglo IX), de Pamplona-Nájera (siglos X-XI) y posteriormente en el Reino de Navarra (nombre que tomó a partir del siglo XII), para redactar los textos, se utilizó primeramente el latín, después la lengua navarro-aragonesa, posteriormente el castellano, y finalmente, unos años antes de desaparecer como reino, el gascón.
El segundo factor que debilitó al euskara, fue el desmembramiento del Ducado de Vasconia y por otro lado, la división del Reino de Pamplona-Nájera después de la muerte del rey Sancho Garcés III el Mayor, yendo en contra de la ley vascona de sucesión, surgiendo de esta manera los reinos de Castilla y Aragón, que anteriormente habían sido condados. Si bien en sus orígenes, en el siglo XI, la mayor parte de la poblaci