La
noche Testigo
muda, cómplice silenciosa, fin y principio...La noche nos proporciona
la luz necesaria para perdernos, para sentir, para pensar, para soñar.
La noche nos aisla de la soledad y nos lleva a un rincón
donde los sueños se pueden realizar, donde las cosas se ven desde
otro punto de vista, desde donde nos asomamos a nosotros mismos. La noche
es, en definitiva, el habitat natural de nuestra esencia.