![]() |
LONDRES |
VIENA-BUDAPEST-PRAGA | |
TUNEZ |
MONACO, MILAN, VENECIA, TIROL, SELVA NEGRA | ||
CASTILLOS DEL LOIRA |
Salimos de Bilbao hacia Tunez en vuelo charter de Tunisair en dos horas y cuarto llegamos al aeropuerto de Monastir donde sin demasiados problemas
pasamos los controles de aduana entregando la tarjeta que habíamos rellenado en el avión (ojo a la tarjeta no perderla porque hay que entregarla al volver). Vamos al autobús del operador Iberojet que nos lleva al hotel Melia Al Mouradi Palace donde nos alojamos, el hotel está bien pero tuvimos bastantes fallos en el servicio que dejan en evidencia que la calidad turística no es la de un estandar europeo (por lo menos en este hotel) pero ponen voluntad y al final los problemas se solucionan.
La playa que está en el hotel es muy buena con arena muy fina con varios kiilómetros de longitud y todo tipo de instalaciones playeras para no aburrirse (parapentes, motos de agua, pedalos, veleros, etc) todos ellos a precios baratos para la economía europea, paseando por la playa en la zona donde terminan los grandes hoteles es curioso ver la los habitantes locales la distinta forma que tienen de estar en la playa llama la atención ver mujeres bañarse vestidas con túnica y pañuelo en la cabeza y las casetas que montan alrededor de cualquier sombrilla y como están las familias en claro contraste con los europeos. También es llamativo la cantidad de vendedores playeros que dan otro toque de alegría a la playa.
El núcleo urbano más cercano al hotel es Port El Kantaoui un puerto deportivo con zona residencial muy bonito y con multitud de tiendas y restaurantes y demás servicios veraniegos, de allí parten excursiones en catamarán y barco pirata, nosotros hicimos una en catamarán y fué un paseo bonito, en los barcos no montamos pero según nos contarón algunos fué decepcionante, de todas formas hay bastantes y no sé si serán todos igual, además en Túnez tenemos que ponernos otro chip, las cosas no son exactamente como te los anuncian los vendedores si no como son, pero como tampoco pagas lo mismo que en Europa pues tampoco creo que haya que ser muy exigentes, a mí me ofrecían la excursión en catamarán casi por la mitad de lo que había pagado en la agencia.
Para moverse en recorridos cortos recomiendan los taxis más que nada porque hay muchos y son baratos, también hay servicios bastante buenos por esa zona de autobús y tren y son seguros y más baratos pero el taxi es más cómodo. Además son lo más divertido, lo primero hay que acordar el precio de antemano aunque algunos guías recomiendan hacer que pongan el taxímetro, los coches son reliquias rodantes y el tráfico anárquico y si encima te ponen la radio a toda pastilla con música arabe la diversión está asegurada, tranquilos que no se pasa miedo.
En ningún momento tuvimos sensación de inseguridad tanto por temas políticos como de delincuencia, hay policia para el tráfico pero tampoco se vé presión policial, es un país musulmán pero muy tolerante, tienen sus costumbres pero están actualizados.
Una tarde fuimos a Sousse a unos 10 km del hotel es la tercera ciudad del país pero puede ser como un pueblo grande en España, es interesante visitar la Medina y pasear por la calle principal que va a la playa y el paseo marítimo y ver como vive la gente del lugar, es otra gente y cultura muy diferente pero muy divertido, pero lo que es espectacular es visitar el zoco en la Medina, dicen que es uno de los mejores de Tunez y como todos ellos lo primero que llama la atención es lo agobiantes que son los vendedores, no puedes dar un paso sin que estén encima, no puedes mirar nada sin que te lo metan por los ojos, la cantidad de cosas tan variadas que hay, los colores, los olores, las calles tan estrechas y los rincones, los hombres mirando al principio si te sales un poco de la zona principal impresiona un poco, pero no hay que tener miedo porque la seguridad en general es alta, al final decides comprar algo y viene el regateo que es un arte que deja en verguenza a todas las mercadotecnias modernas.
Como arte que es no hay más remedio que aprenderlo en vivo pero algunos consejos de mi experiencia os doy: Primero si es posible visitar alguna tienda o almacén con precios fijos (los hay) allí son algo más caros de lo que finalmente se pueden conseguir pero nos dá una orientación del precio real, No tener miedo de bajar el precio, si es demasiado barato no nos lo van a dar, en el tira y afloja tener paciencia y mantener firmeza y finalmente pagar lo que creamos que vale, al final acabas comprando un montón de cacharros que no necesitas y no sabes si has pagado justo pero lo que no hay duda es de que en una tarde te has divertido más que en una semana en El Corte Inglés.
Son interesantes sus cosas de artesanía aunque hay que tener cuidado con las cosas de calidad (plata marroquinería, etc) que se deben comprar en sitios con garantía, hay muchas cosas de imitación de marcas famosas ( bolsos, ropa, gafas, relojes, tabaco, etc) son baratas pero la calidad no es alta.
El dinero no se puede llevar cambiado de España, hay que llevar Euros y cambiarlos allí (no cobran comisión en hoteles y Bancos), cambiar en cantidades pequeñas a medida que se vaya gastando porque luego el volver a cambiar a euros si tiene una comisión importante, también se puede sacar en los cajeros con las tarjetas habituales (cobran comisión), no hay tantos como en Europa pero en los hoteles grandes y las ciudades hay. El cálculo a ojo es un dinar = 100 pesetas
redondeando.
En un viaje organizado con pocos días la forma más fácil de conocer algo es realizar excursiones programadas, nosotros hicimos Kairouan-El Jem-Mahdia, fué interesante ver los pueblos y paisajes desde el autobús aunque iba muy rápido (luego nos enteramos que no le funcionaba el cuenta-km) la comida fué escasa pero las visitas fueron muy interesantes. En Kairouan merecen la pena la gran Mezquita y la mezquita del Barbero y la medina con su zoco, también vimos una demostración y venta de alfombras espectacular, En El Jem vimos el anfiteatro romano muy espectacular, pero a las 3 de la tarde hacia un calor grande, Luego fuímos a Mahdia donde recorrimos el zoco y un poco el puerto, es una ciudad pequeña con un puerto importante pero no vimos mucho.
Otra excursión la hicimos A Tunis-Termas de Antonino-Sidi Bou Said. Tunis es la capital y tiene el 25% de la población del país pero como era domingo estaba muy tranquilo, es una gran ciudad con cosas de países modernos y otras tradicionales, bastante pintoresca en lo poco que vimos, estubimos en el museo del Bardo que es interesante, luego nos llevaron a las termas de Antonino pasando por Cartago que, están bien pero en Cartago no nos enseñaron nada, si alguién tiene interés histórico por conocerlo mejor que vaya por su cuenta y con tiempo, luego fuimos al precioso pueblo de Sidi Bou Said paseando por sus calles empinadas con las vistas al Mediterráneo. Otro sitio que merece una visita más tranquila. Luego tras comer volvimos a Tunis y visitamos la Medina y el zoco y vuelta por la única autopista del país tras 150 km al hotel cansados pero con pena de no haber podido ver más cosas.
Tras descansar en la preciosa playa esquivando las medusas se nos acaban los días y tenemos que volver a casa con mucha pena, dejando atrás un país con las tradiciones del mundo árabe pero con ganas de estar en el mundo del siglo 21 muy alegre y hospitalario y con un ritmo de vida que es calidad de vida.
Sin duda volveremos porque nos han quedado muchas cosas de ver.
LONDRES Verano 2005
Ya habíamos estado en Londres
hacía 13 años y con el buen recuerdo que nos dejó decidimos
volver para ver que había cambiado. La semana anterior habían
sido los atentados en el transporte y aunque nos dejamos el miedo en casa pensábamos
que podíamos tener molestias por la seguridad pero luego vimos que no
fueron importantes.
Salimos del Aeropuerto
de Bilbao en vuelo de Iberia
que como habíamos reservado hace tiempo nos salió bien de precio,
en hora y media de vuelo tranquilo llegamos a Heathrow
el mayor aeropuerto de Europa donde sin ningún problema cumplimos los
trámites aduaneros, como somos 3 personas y la diferencia de precio con
el transporte público no iba a ser grande cogimos un taxi
que por 42 libras nos llevó al hotel Ambassador
. El hotel a pesar de las apariencias no es de los más recomendables sobre
todo por su precio pero como vimos luego todo es muy caro en Londres pero está
en una zona muy buena.
Lo primero que hicimos fué comprar un paraguas plegable que nos acompañó
todas las vacaciones porque en un mismo día en Londres en verano pasan
las cuatro estaciones del año, se puede salir del hotel por la mañana
lloviendo con fresco, hacer a media mañana un calor mediterráneo
y volver a nublarse y refrescar en cualquier momento, así que el tópico
del ingles con paraguas y gabardina tiene sentido.
Después nos vamos a comer y descubrimos que como nos suponíamos
no es de los sitios que mejor se come a no ser que tengas mucho dinero, es cierto
que hay todo tipo de cocinas internacionales
y locales de restauración pero lo que prevalece son los sitios de comida
rápida en todas sus variedades, nosotros al final descubrimos que en
los italianos y los pubs es donde mejor se come a precios normales, eso quiere
decir un plato sencillo (pizza, fish & chips, etc) y una bebida (no vino)
cuesta unas 12 L por persona y de ahí para arriba lo que queramos, el
servicio no suele estar incluído y la calidad gastronómica depende
de la suerte o el ojo para elegir que tengamos.
El transporte es tan complejo como
lo cosmopolita que es la ciudad, hay un montón de tipos de pases que
dependen del número de días y las distintas combinaciones entre
medios, normalmente con un combinado de metro y autobús es suficiente
para el turista, informarse bien de lo que vamos a necesitar porque el transporte
también es caro, nosotros debido a los recientes atentados en el metro
solo montamos en autobús, funcionan bien y tienen amplia cobertura aunque
son más lentos que el metro vas viendo la ciudad. Para pocos días
pude ser interesante algunas de las varias compañías de bus turísticos.
Redescubrimos la ciudad con todo el encanto de un sitio único y diferente
a todas las ciudades europeas, las casas, el tráfico circulando por la
izquierda, la cantidad de gente de todas las razas, la actividad comercial,
todo hace que sea una ciudad muy pintoresca y la más cosmopolita de las
que conozco.
Moverte por las calles andando o en autobús es un entretenimiento continuo,
pero hay cantidad de monumentos que ver, estos son los que ví y lo que
me parecieron. Museo de Historia Natural
dentro de un precioso edificio una gran exposición sobre todo lo que
tenga que ver con la naturaleza todo muy didáctico y ameno, muy muy recomendable.
Museo de la Ciencia en un edificio
al lado del anterior una maravilla para los aficionados a algo que ver con la
ciencia y la tecnología con cosas muy curiosas y muy entratenido pero
grande, también muy recomendable y con la ventaja de que como todos los
museos públicos es gratuito. British
Museum museo etnográfico con cosas muy interesantes sobre muchas
civilizaciones y muy entretenido, también merece la pena la visita, la
National Gallery.museo de pintura
y escultura también interesante
.Impresionante es el London eye Gigantesca
noria desde la que se vé una grandiosa vista de toda la ciudad, si es
posible escoger un día claro o un atardecer porque la vista merece la
pena. El museo de cera de Madame
Tussaud es otra famosa atracción pero hay unas colas largísimas
por lo que conviene comprar la entrada en alguna agencia, no merece mucho la
pena salvo que se vaya con gente joven que quieran ver a sus ídolos.
El más famoso parque de la ciudad es Hyde
Park es un espectáculo ver como la gente pasa allí su tiempo
libre, los mejores días son en fin de semana sobre todo si hace buen
tiempo, no perderse los oradores en el Speakers Corner, el lago, el Diana memorial
Fountain y darse unos paseos puede ser bastante relajante, Buckingham
Palace es la residencia de La Reina y aunque se puede visitar lo más
famoso es el cambio de la guardia, que es un espectáculo curioso y multitudinario,
conviene informarse de los horarios.
Otro de los más famosos monumentos es la Torre
de Londres un complejo de palacio y carcel con varios museos muy interesantes.
Al lado está el Puente
de
Londres por donde se puede pasar al otro lado y pasear al lado del City
Hall por la otra orilla del río. También es interesante un
paseo por el Támesis, hay muchos barcos y embaracaderos, informarse
sobre rutas y horarios. Siguiendo el curso del río por la misma orilla
llegamos a Tate Museum de arte moderno
y seguimos hasta el Shakepeare
Globe Teathre reproducción del teatro original pero solo recomendado
para aficionados y que dominen el idioma del autor.Volvemos a la otra orilla
al Parlamento uno de los más
famosos lugares de la ciudad desde donde podemos dar un paseo por el centro
político.
Uno de los mayores alicientes son las compras, aunque no compremos nada los
grandes almacenes son monumentos a visitar Harrods
(no perderse la zona de alimentación) Liberty
en Regent Street , la tienda
de jugetes Hamleys en la misma calle
los almacenes de lujo
Selfridges en la famosa y multitudinaria Oxford
Sreet , las tiendas de lujo de Bond
Street y muchas otras zonas comerciales donde se puede encontrar desde lo
más clásico hasta lo último en tecnología o moda.
También son un espectáculo los mercadillos yo conozco el de Portobello
donde se pueden encontrar cosas curiosísimas, tambien tiene fama el de
Camden aunque hay más,
informarse bien de los días característicos en que están
todos los comerciantes.
Si los días de viaje lo permiten como fué nuestro caso merece
la pena ver las famosas ciudades de Oxford
y Cambridge Se puede ir en autobús
o tren como hicimos nosotros, cada ciudad es distinta a mí Oxford me
pareció más monumental y Cambridge más acogedora, lo más
característo de ellas son los Colleges, nosotros vimos los más
famosos King College en Cambridge
CENTROEUROPA Verano 2004
Salida de Bilbao, atravesar
Francia por autopista vía Toulouse hasta Annecy
precioso pueblo en los Alpes franceses en un lago cerca de la frontera suiza,
nos alojamos en el hotel Allobroges
muy bien y céntrico, el pueblo es grande y hay bastantes cosas interesantes
para pasar un par de días.
Al día siguiente
fuimos a Ginebra que está a unos
50 km, llevar pasaporte y documentación del coche en regla porque la
Policía suiza es muy severa y pagar la pegatina de las autopistas suizas
30€. Ginebra es una ciudad que hace honor a su fama, triste, cara y aburrida
(sobre todo un domingo como fué mi caso). Después de ver un poco
la ciudad vamos bordeando el lago Leman a Evian
, en Francia, pueblo balneario famoso por su marca de agua donde se puede pasar
una tarde agradable antes de volver a Annecy.
Al día
siguiente salimos hacia Viena, atravesando Suiza donde hay que pagar 30€
por el adhesivo de las autopistas enseñar el pasaporte y el seguro del
coche y, los paisajes son preciosos pero el viaje es muy lento porque las autopistas
tienen mucho tráfico, limitaciones de velocidad y obras, creo que por
Munich hubiéramos ido más rápido, al entrar en Austria
hay que pagar la pegatina para circular por las autopistas austríacas
de distintos precios según los días que vayamos a estar,
entramos en en el Tirol austríaco atravesando preciosos paisajes
y túneles, entre ellos el Arlberg
vía Innsbruck y Salzburgo llegamos a Viena.
Allí los hoteles son caros, nos alojamos en el hotel
Astra muy céntrico y acogedor y durante 3 días visitamos Viena
en transporte público muy eficaz y barato con un bono. La ciudad es muy
monumental sobre todo la zona centro con un alto nivel de vida, la gente muy
amable, buen ambiente nocturno y los días que estuve hizo un calor digno
de una ciudad castellana en verano.
Entre los muchos sitios a visitar está el Palacio de Schonbrunn
grande y precioso, el complejo
Hofburg para visitar alguno de sus museos, la catedral de St Stephan y todas
las calles comerciales de alrededor, dar un paseo por la monumental
Ringstrasse, el palacio Belvedere
es bonito pero el museo del interior no merece la pena salvo para aficionados,
el Prater histórico parque de atracciones
aunque en una zona un poco "apartada", Viena es una ciudad muy agradable
para pasear y disfrutar de toda su monumentalidad, sus calles, museos, historia,
terrazas, cafés y la buena vida de sus gentes, los precios no son excesivamente
caros y los servicios públicos son buenos
De allí
partimos por autopista a Budapest en la frontera hay que pagar la pegatina de
las autopistas húngaras diferente según las que se vayan a utilizar.
Budapest, ciudad que
amas o odias, entre Europa y Asia, Buda y Pest, la Comunidad Europea y el Comunismo,
a mi me pareció muy monumental, pero muy sucia y deteriorada, con unos
edificios de principios del siglo 20, una vida de los años 60 y unos
precios para los turistas de los más caros de Europa del siglo 21, a
pesar de todo tiene su encanto,
Estuve alojado en Hotel Matyas,
muy céntrico y cómodo pero con un servicio poco amable (aunque
eso es lo habitual en Hungría) a mi me gustó el Bastión
de los Pescadores y el barrio del Castillo, pasear por
los puentes y dar un paseo en barco por el Danubio es muy agradable, dar una
vuelta por la Plaza del Mercado, la Opera, el Parlamento y dar vueltas por cualquier
calle y avenida para ver los contrastes entre suntuosos edificios y ruinas,
la modernidad y el Comunismo, probar el metro y los tranvías, no merece
la pena ver el Museo de las Estatuas del Comunismo, está lejos y es pequeño
y abandonado, en Budapest se come bastante bien, tienen vinos curiosos y platos
abundantes al estilo centroeuropeo, a mi me gustó el Fàtal en
la calle comercial Vacer, los precios en los sitios turísticos son muy
caros pero saliendo de las zonas típicas la vida es barata, hay muchos
souvenirs curiosos pero hay que saber lo que compras, hay muchos vagabundos
pero no parece inseguro, en Budapest estuvimos 3 días y medio pero creo
que algo menos es suficiente.
De allí partimos a Praga pasando por Viena por autopista pero de allí
a Praga es una carretera nacional como las de España en los años
60, con su tráfico pintoresco por los cacharros que andan pero pasas
muchos pueblos y vés la vida real del país, hubiera sido más
rápido ir por Eslovaquia vía Brno. En Praga
nos alojamos en el hotel
Ibis Smichov muy cómodo y buen servicio, está en una animada
zona comercial con metro y varias líneas de tranvía.
La ciudad me gustó mucho, es abierta, bonita y tiene una gente muy animada
y amable, lo más interesante es el Castillo y la Catedral de S.Vito,
El barrio de Mala Strana donde hay varias cervecerías antiguas donde
se come bien a buen precio, el Puente de Carlos, las calles comerciales del
centro Stare Mesto hacia la plaza Wenceslao, el Barrio Judío, y en general
toda la ciudad tiene mucho que ver, la vida no es cara para el turismo y los
metro y tranvías funcionan bien aunque hay que aprender como funcionan
las líneas (en las oficinas de Turismo hay folletos) se come bien con
platos grandes y bebe buena cerveza, hay muy buen ambiente y mucha gente jóven,
en muchos sitios hablan español por la relación que tuvieron durante
el comunismo con Cuba.
Estuvimos 4 días suficientes para conocer la ciudad y ir a Karlovy
Vary ciudad balneario a unos 125 km de Praga, es un sitio muy bonito al
estilo de principio de siglo que merece la pena visitar para volver atrás
en el tiempo y probar su agua en una jarra típica (muy curioso), se pueden
comprar algunos recuerdos a mejor precio que en Praga.
De la
capital checa volvemos a casa pero haremos escala en Reims
famosa por su catedral y ser la capital de la Champagne, el viaje (1000 km)
casi todo autopistas es cómodo sobre todo en Alemania
donde son gratuitas y de velocidad libre salvo en zonas limitadas que se deben
respetar escrupulosamente, pasamos por zonas interesantes pero el viaje es largo
y no paramos
En Francia
el tráfico es más lento hay que tener mucho cuidado con la velocidad
atravesamos la Lorraine y Champagne y llegamos al hotel Campanile
Tinqueux más sencillo de lo que suponíamos pero decente.En
Reims vimos la imponente catedral y un poco la ciudad que está bien pero
como es típico en Francia vacía a partir de las 7 de la tarde,
cenamos y vemos que el champagne tiene unos precios de oro líquido a
pesar de estar en su cuna.
Al día siguiente volvemos a casa por París, todo autopistas pero
pero es 1 de Agosto y hay un tráfico impresionante, después de
500 atascos, frenazos, las áreas de servicio colapsadas, y todas las
penalidades de un viaje de 1000 km de autopista en 12 horas llegamos a casa,
cansados pero contentos.![]()
MONACO, MILAN, VENECIA, TIROL, SELVA NEGRA Verano 2003
Salimos de Bilbao, atravesando Francia por
Toulouse, todo autopistas y después de 1000 km llegamos a Niza
donde nos alojamos en el hotel Ibis
que está bien en el Paseo de los Ingleses un poco alejado del centro,
damos un paseo por la ciudad de estilo mediterraneo, con mucha animación
playera y veraniega, más ambiente de lo que suele haber en las ciudades
francesas y bastante bonita.
Al día siguiente vamos a Mónaco,
la mejor forma de hacernos una idea del pueblo es recorrerlo con el coche para
conocerlo un poco en general y de paso recorrer el circuito de Formula 1, luego
aparcamos
en
uno de los parking céntricos a ser posible en el puerto y de allí
recorrer a pie la ciudad. Mónaco me gustó por la limpieza, el
aprovechamiento del espacio, el glamour y el ambiente mediterráneo, los
sitios a visitar son el Puerto, el Palacio, El Casino y alrededores (a ser posible
a última hora de la tarde en que aparece la gente guapa) el Museo Oceanográfico,
el Jardín Japonés y todas las calles céntricas tienen escaparates
muy llamativos, los precios para el turimo no son tan caros como se pueda pensar.
Al día siguiente fuimos a Grasse
capital del perfume y bonito pueblo y vimos un poco el interior de la Costa
Azul.
E l siguiente día entramos en Italia
camino de Milan
, son 350 km de autopistas por un paisaje precioso en la costa pasando muchísimos
túneles y viaductos, En Milan nos alojamos en el hotel
Monopole, que está bien al lado de la Estación Central una
zona un poco complicada de noche, la capital de Lombardía es una ciudad
con pocos alicientes turísticos, la Catedral es impresionante y el Palacio
de los Sforza, pero es una capital de la moda y el estilo y no hay que perderse
las calles comerciales para ver sus escaparates principalmente Vía della
Spiga y Montenapoleone, así como el estilo de las gentes de Milan que
por si solo son un espectáculo, en dos días lo vimos
Después de recorrer 260 km por autopistas con muchísimo tráfico
sobre todo de camiones llegamos a Mestre
donde nos alojamos en el hotel Centrale
muy bien, en el centro de la pequeña y simpática ciudad de Mestre
al lado de una parada de autobús que en 10 minutos te lleva a
Venecia ,también se puede ir en coche y aparcar en uno de los varios
parking que hay en la entrada pero son muy caros, desde la parada del autobús
merece la pena coger el vaporeto que por el Gran Canal nos lleva a la Plaza
S.Marcos
La capital del Veneto ya la conocía pero me siguió pareciendo
una ciudad mágica, como decía mi hija parece Port
Aventura, un sitio distinto, ilógico,sin calles, sin coches pero con
arte e historia en todos los rincones, hay que ver la catedral y los alrededores
de la plaza ,el puente de Rialto, pero perderse por sus laberínticas
callejuelas nos hará descubrir una ciudad distinta, ver como viven realmente
los venecianos (los hay) en una ciudad que no tiene nada que ver con ninguna
otra del mundo. La ciudad refleja un grado de deterioro alto en muchos sitios
y uno tiene la impresión de que no durará mucho pero después
de tantos siglos luchando contra los elementos no dudo que sobrevivirá,
la vida es cara (muy cara) pero a medida que nos alejamos del centro turístico
es más normal, allí se come bien, la cocina italiana tiene bastante
verdura y pescado además de la pasta y alejandose del centro se pueden
encontrar sitios típicos a buen precio, el paseo en Góndola típico
también es otro de los ritos pero conviene regatear, hay muchas exposiciones
temporales de Arte,
otro asunto a tener en cuenta a la hora de viajar a Venezia es el fenómeno
del Acqua Alta, o sea que
hay días en ciertas temporadas que sube la marea y se inunda siendo desagradable
para el turismo.
Tras pasar dos días y con ganas de volver otra vez ponemos rumbo hacia
el Norte a través de Verona y pasando por los preciosos pisajes de los
Dolomitas y Bolzano (donde tenemos ganas de ir) entramos por los Alpes a Innsbruck,
el viaje son 385 km de autopista cómoda viendo unos paisajes preciosos,
al entrar en Austria hay que sacar
la pegatina para circular por las autopistas (hay
varios
tipos según los días que vayamos a estar) nos alojamos en en
Hall in Tirol un encantador pueblo a 12 km de cómoda autopista de
Innsbruck en el precioso hotel Heiligkreuz
, la capital del Tirol es una ciudad pequeña pero muy acogedora tiene
cosas interesantes que ver la zona centro y orilla de río Inn pero lo
mejor son sus alrededores, subir en funicular al Hafelekarspitze
desde la ciudad y ver el paisaje a 2334 m. es impresionante, los pueblos
de los alrededores como Igls y los
paisajes y pueblos del Tirol uno de los sitios
más bonitos del mundo para mí. Allí el nivel de vida es
alto y los austríacos son más acogedores de lo que pensamos y
preservan su identidad con orgullo, la cocina es al estilo centroeuropeo con
platos abundantes y consistentes y al no ser productos muy selectos a precio
razonable regado con buena cerveza y hay muchos souvenirs típicos muy
bonitos, la zona es ideal para deportes de montaña.
Después de dos días que se nos hicieron cortos ponemos marcha
y entramos en Alemania
hacia Munich, 160 km de autopista alemana parte con velocidad libre y gratuita
aunque es imprescindible respetar las limitaciones, en la capital de Baviera
nos alojamos en el hotel Mark
muy céntrico y agradable que nos permite ver el centro andando, Munich
es una ciudad cosmopolita pero sabe mantener sus tradiciones y sus gentes más
cálidas y alegres de lo que se puede pensar, tienen más ambiente
en las calles y bares de lo que esperábamos, el nivel de vida es alto
pero los precios no son caros, tiene muchas cosas interesantes pero en los 2
días que estuvimos vimos la zona centro, el ayuntamiento, la zona olímpica,
y la ciudad un poco por encima, la cerveza allí tiene bien merecida fama
y la comida es al estilo centroeuropeo con raciones grandes.
Uno de los días fuimos a ver el castillo de Neuschwanstein
, se puede ir por la
A96
y bajar a Scwangau unos 125 km. (más rápido) o por la A95 hasta
Garmisch y luego entrar en Austria y a través del preciosísimo
paisaje del Tirol por carreteras secundarias pero buenas (recorrido pintoresco
por pueblos y paisajes alpinos) el castillo es uno de los monumentos más
famosos de Alemania y merece la pena tanto el castillo como los paisajes y alrededores,
La siguiente etapa nos lleva a través de 410 kms de autopistas llenas
de tráfico a Friburgo capital
de la Selva Negra, allí nos alojamos en el hotel Minerva
muy céntrico y acogedor, la ciudad de Friburgo es pequeña pero
muy acogedora y agradable, es muy curiosa su catedral y el barrio medieval muy
pintoresco con sus canales, hay mucha gente jóven y mucha animación
La Selva Negra es una de las
regiones más bonitas que he visto por el paisaje, los bosques, los pueblos,
la integración de la naturaleza con la vida moderna y la cultura tradicional,
un sitio ideal para deportes al aire libre y turismo de relax. Mas que ver sitios
concretos lo ideal es coger el coche, hacer senderismo, o la bici si se tienen
buenas piernas y perderse por sus carreteras seguro que se
encuentran
sitios inolvidables, pero lo más destacado es: Triberg
bonito pueblo cerca del que están las cascadas más altas de Alemania,
el lago Titisee
zona recreativa rodeado de hoteles y balnearios, el valle de Hollental hacia
el sur de Friburgo, la estacion de esquí Feldberg
y Todtnau,el bonito pueblo de Furtwangen
cuna de los relojes de cucu, y muchos pueblos montañas y valles, tienen
buena gastronomía, siendo muy destacados sus vinos sobre todo blancos
y los precios no son altos. en 3 días vimos lo que pudimos y con ganas
de volver nos fuímos tras 115 km a
Rasttat
un pueblo industrial que nos dá una idea de la vida alemana, donde nos
alojamos en el hotel Holyday
Inn confortable, pero allí esábamos para hacer escala y visitar
Baden-Baden, famosa ciudad balneario,
muy bonita en sus edificios, balnearios, casino y jardines pero nos pareció
decadente, con mucha gente mayor y un ritmo de vida como si quisieran detener
el tiempo.
La siguiente etapa nos lleva camino de vuelta de Rasttat a través de
650 km de autopista vía Reims y París a Orleans
, allí nos alojamos en el hotel Terminus
acogedor en el centro peatonal, vimos la ciudad del Loira a la tarde y como
todas las ciudades francesas cuando acaba el horario comercial se queda vacía
pero es interesante su zona centro y el barrio medieval, así como degustar
la cocina francesa.
La última etapa nos lleva por 700 kms de autopista a casa después
de 16 días inolvidables y con ganas de volver a muchos de los sitios
visitados.
CASTILLOS DEL LOIRA Otoño 2003
Fuímos a ver los castillos del Loira el Puente
del Pilar del 2003, salimos de Bilbao a Amboise
son 720 km de autopista que se hacen bien, llegamos a la tarde y vimos el pueblo
que tiene algunas cosas interesantes pero en esta época ya hace frío
y no hay mucha animación a pesar de ser Halloween que allí lo
celebran
Nos alojamos en el hotel Novotel
que teníamos reservado, está muy bien.
El Valle del Loira es
una de las zonas turísticas más importantes y visitadas de Francia,
en esta época es temporada baja y no hay colas para ver los sitios interesantes
pero pero tal como está montado parece que en temporada alta hay mucha
gente, hay muchos castillos y sitios para visitar pero nosotros solo queremos
ver los más representativos y conocer un poco la zona, tienen mucha agricultura
y muy buena gastronomía basada en buenos productos y muy buenos vinos,
en esta época de otoño la variedad de bosques que tienen nos hacen
ver todos los colores posibles de la naturaleza, una preciosidad, las gentes
son correctas en el trato aunque como franceses no especialmente simpáticos
pero sin ningún problema.
Al día siguiente fuimos a ver el castillo de Chenonceau
, que está a 15 km., es uno de los más bonitos rodeado de jardines
y bosques lo vimos en una mañana, aunque como en todos los castillos
en los alrededores hay muchas cosas para entretenerse (bodegas, museos, zonas
de pic-nic, paseos, restaurantes, souvenirs, etc)
Por la tarde vimos el Castillo de Cheverny,
es menos espectacular que el anterior pero es de otro estilo, es curioso ver
cuando dan de comer a los perros de caza y está rodeado de buenas bodegas
y restaurantes.
Llegamos a hacer noche en Blois bonita
ciudad pequeña a orillas del Loira con un barrio antiguo alrededor del
Castillo interesante, allí nos alojamos en el hotel Ibis
Blois Centre en el centro y con el nivel de comodidad de la cadena.
Al día siquiente fuimos a ver el castillo
de Chambord, es el más
grande y espectacular de todos, allí hay mucho que ver tanto en el castillo
como los arlrededores pero en la mañana lo vimos tranquilamente, luego
nos fuimos bordeando el Loira por la carretera viendo un paisaje y pueblos muy
bonitos, hay carreteras a ambos lados del río y las dos son muy recomendables
porque el río es muy ancho y hay mucha diferencia de paisajes (recomiendo
ir por un lado y volver por otro)Llegamos a Tours,
una ciudad de mediano tamaño con una catedral que nos gustó mucho
y una zona comercial y barrio medieval muy animados a la noche para cenar y
dar una vuelta, (dentro de los parámetros franceses) nos alojamos en
el hotel .Ibis
Tours Nord en las afueras en una zona comercial.
A la mañana siquiente volvemos para casa pero de camino bordeando el
Loira y sus bonitos paisajes llegamos al castillo de
Villandry muy acogedor e interesante sobre todo por sus jardines, luego
tras pasar por el castillo de Usse
llegamos al bello pueblo medieval de Chinon
muy bien conservado y con muy buenos vinos y productos gastronómicos
(como todo el valle del Loira) y después de comer volvemos para casa
satisfechos por haber visto una zona con muy bonitos paisajes de otoño,
buena gastronomía, y pueblos y ciudades muy bien conservados.