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Guiot de Beaugrant, además de ingeniero, arquitecto y escultor, también comerciaba con pintura y muebles flamencos, por lo que bien pudieran haber sido objeto de este tráfico las dos pinturas que podemos contemplar en el templo. La más interesante es el Tríptico de la Coronación de la Vïrgen (1) (2), obra renacentista de gran calidad, rica en color y cuidada cornposición. De la rnisma época, siglo XVI, y probablemente autor. es la tabla de la Virgen y el Niño , que siguiendo un grabado de Albert Durero, recoge igualmente la coronación de la Virgen. Son desconocidos el autor o autores de ambas obras, apuntándose a Memlic, Provoost, Coffermans (J.A. Barrio Loza) o alguien que conocía bien las maneras y técnicas de Cornelisz o Laceot Blondeel (Chaudler Rathon Post). |
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