LOS MONASTERIOS FAMILIARES

S_miguel.gif (30076 bytes)Son fenómenos endógenos los que permiten la disolución de las estructuras gentilicias en la sociedad sanabresa. Uno de los principales es la aparición de pequeñas comunidades monásticas, inicialmente independientes de todo poder eclesiástico, que posteriormente pasan a depender de San Martín de Castañeda o están en su órbita.

Este tipo de monasterios, que Fernández de Prada denomina "familiares"o "particulares", eran fundados por un hombre o una mujer, bien en su propiedad o comprando el solar para ello, y estaban dotados con sus bienes o heredades. Podía ser un presbítero, un abad o incluso un laico quienes los fundaban, y traen su origen desde la época visigoda. En los primeros siglos de la reconquista podían venir de fuera del territorio y por el sistema de pressura y escalio adquirían el derecho de propiedad. Unas veces eran fundados por un abad o presbítero que venía con sus galasianes, o bien atraían gente del lugar si éste se hallaba poblado.

Según C. Sánchez Albornoz hubo un gran número en el reino astur-leonés y ayudaron mucho en la repoblación del país. En general, no duraron mucho tiempo y bastantes veces acabaron incorporándose a los grandes claustros.

El número de personas de estos monasterios era reducido y en la mayoría de los casos sólo una de estas personas solía estar ordenada in sacris, los demás eran penitentes adultos.

En Sanabria se conoce documentalmente la existencia de este tipo de monasterios particulares. Uno sería el de Galende(el de Ranosindo y Romano), otro el de San Juan de Ribadelago(dudoso), otro en Trefacio, probablemente el más antiguo; también se cita una villa que tiene las características de pequeño monasterio y un colegio de mujeres o vírgenes en la villa de Asurvial(San Ciprian de Sanabria) y además el monasterio de Vime de Sanabria.

Según el documentado don Augusto Quintana Prieto, el monasterio de San Julian y Santa Basilisa de Vime, existía con anterioridad a la llegada de la abadesa Palmaria. Situa la entrega a la dicha abadesa en tiempo del rey Vermudo II(984-999) y el obispo de Astorga don Jimeno(992-1028), colocándola en el año 994. Fue este obispo quien hizo entrega del monasterio a la abadesa y sus compañeras.

Escribe don Augusto Quintana: "En la región de Sanabria, al occidente de Astorga, existía un monasterio dedicado a las santas ¿Juliana? y Basilisa que estaba situado en el pueblo de Vime de Sanabria. El monasterio era de los llamados familiares y existía desde bastante tiempo atrás, según atestigua expresamente este documento, aunque no tengamos noticias ni detalles sobre esa anterior existencia. Desde hacía bastantes años estaba en manos del hermano Abdelon de parte de sus abuelos y ascendientes". Pero he aquí que un tal García Fernández, apoyado en sus hombres (que serían familiares, allegados y hombres de armas), intentó apoderarse del monasterio violentamente.

La redacción del extracto del documento no está muy clara, nos dice don Augusto Quintana. Pero de ella parece desprenderse que Abdelón, el dueño del monasterio, se hizo cómplice de estas gentes y les facilitó la forma de hacerse dueños de todo. El monasterio de Vime de Sanabria, con todas sus propiedades y posesiones, pasaron así a las gentes de García Fernández. La dificil situación política porque atravesaba el reino de León facilitaron la intromisión.

Pero el obispo no podía estar de acuerdo con aquella situación injusta. Hay que suponer que Jimeno intervino personalmente en Vime y que lo hizo con gente armada. Caminó casi cien kilómetros hacia el oeste y se enfrentó con las gentes de García Fernández y, de grado o por fuerza, se apoderó de nuevo del monasterio. Y ahora fue cuando el obispo "según preveía la ley canónica" se apropió del monasterio.

En esta circunstancia es cuando llega la abadesa Palmaria con sus hermanas y se presenta al obispo de Astorga en busca de un lugar donde instalarse. Habían salido por temor de su monasterio de Mocelemes(¿Córdoba?). Como el obispo podía hacer del monasterio del que se había apropiado lo que le pareciera bien, lo entregó a esta comunidad que se había entrado en la diócesis, y se lo dio "como lo habían tenido los monjes, con todos sus derechos y posesiones"

Este escrito en que aparece todo lo anterior lleva la fecha de 12 de Mayo del año de 994.

Se observa con claridad como lo que subyace en estos hechos es el enfrentamiento entre un monasterio familiar, seguramente enfrentado con la autoridad diocesana y de origen claramente autónomo, y los intereses del obispado de Astorga, vinculado a la monarquía e inmerso en los mecanismos que van a dar sustento a la organización del Estado feudal.

La importancia de estos pequeños monasterios en el proceso de feudalización se fundamenta, para Martín Viso, en su poderío económico, el cual proviene de dos factores. El primero es la apropiación de un territorio en torno a la iglesia o "baselica" que se realiza en el momento de la fundación. Su carácter de comunidades nacidas desde dentro de la propia sociedad Sanabresa, es la razón que explica porque no sufrieron pleitos ni polémicas por la posesión de sus bienes, ya que quedarían aún dentro de la propia comunidad gentilicia. El segundo factor de engrandecimiento reside en su actividad como polos de atracción de propiedades. Son beneficiarios de profiliaciones, elemento fundamental de las sociedades gentilicias, y ventas por su capacidad económica.

Estos monasterios se van haciendo con un pequeño dominio que se encuentra fuera del control de las sociedades gentilicias, llegando incluso a poseer bienes fuera de Sanabria. La desarticulación se genera desde dentro. Estas pequeñas comunidades monásticas empiezan a actuar de forma autónoma respecto de los vínculos gentilicios, por su propia inercia unas veces, o ayudadas desde el exterior, como en el caso de Vime, otras.

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