LEXICO EUSKERICO EN EL HABLA DE LA RIBERA DE NAVARRA




1. Contacto de lenguas
    Cuando se habla de contacto entre lenguas se suelen emplear los conceptos de relaciones de sustrato y relaciones de adstrato. Juan Ramón Elorz habla de “Léxico vasco residual de Artajona” y afirma que “puede ser considerado como pervivencia del euskera. Lo que sería una constatación más de la que en un tiempo fué la lengua hablada por sus habitantes”. Después de los magníficos trabajos de Jose María Jimeno y Patxi Salaberri sobre la toponimia vasca de Artajona, la pervivencia del euskera hasta época relativamente cercana es clara. También Ricardo Ciérvide que estudió el léxico vasco “al pié mismo de la Ribera”, en Tafalla, puede decir que “este léxico no puede haber venido de otras partes... tiene que ser autóctono... no se trata de préstamos vascos, sino de voces vascas que han permanecido dentro del castellano de la zona”. Las relaciones entre lenguas del tipo mencionado por Elorz y Ciérvide, y las estudiadas en otras comarcas de Navarra (cf. “Presencia del euskera en Munarritz (Valle de Goñi)” de Ricardo Egillor en FLV, 86 (2001) pp. 123-146) son claramente relaciones de sustrato.

    Por otra parte el profesor aragonés Juan Antonio Frago, al hablar de las relaciones entre el léxico vasco y el del romance navarroaragonés habla de relaciones de sustrato y de adstrato, y las relaciones de adstrato serían las que se establecen entre lenguas vecinas. En el caso de la Ribera tampoco creo que es pertinente hablar simplemente de relaciónes de adstrato, porque tenemos que tener en cuenta la complejidad cultural histórica de la Ribera, que se puede constatar por fuentes históricas propiamente dichas o a partir de otros estudios interdisciplinares que pueden ser englobados bajo el epígrafe de Historia de la comunicacion social, por lo que habría que establecer una tercera categoría, que podríamos llamar, sin complicarnos demasiado, relaciones de convivencia. El contacto de lenguas se ha dado seguramente en Navarra y también en la Ribera a partir de un número no escaso, como decía Michelena, de gentes bilingües que han transmitido al habla popular romance de Navarra y de la Ribera algunas de sus características peculiares.

2. Documentación antigua.
    La documentación sobre este tipo de léxico no es abundante. Algo se puede rastrear en documentos medievales, como ha hecho J. A. Frago en el artículo citado. Algunos ejemplos recogidos por este autor en documentos medievales de los siglos XII y XIII pueden ser: arañón, arto (en el Fuero General de Navarra), chandro (idem), landa, mota, muga (la mención más antigua datada el año 1128 como topónimo corellano), nava (Valtierra, 1163), ontina (ontinal de Deuslibol, 1186), sarda (Sartaguda, 1231), sarga (topónimo en Sos, 1086). Como se ve la mayoría son apelativos que han dado origen a topónimos.

3. Antroponimia antigua.
    También en la antroponimia medieval podemos encontrar apelativos como Zatiquero (Ablitas, 1208, también aparece en Berceo), Caparra (apodo de un judío de Tudela, hacia 1300), y bastantes más fuera de la Ribera. Aunque más escasa que en otras comarcas la Ribera no carece de Antroponimia euskérica medieval. Aingeru Irigaray ya estudió este tipo de antropónimos en Falces, Miranda, Murillo el Fruto, etc. También hay numerosos ejemplos en Olite. Pero también los hay en zonas más meridionales. Citaré algunos recogidos en trabajos de Michelena y Ciervide, correspondientes a los siglos XII y XIII: Ama uxore (Tudela 1184), Ama Semena (Fitero), Domingo Enaya (1256), Domingo Anaya (1261), Semenco (1158), Pero Ossaba (Allo 1269), Ossaba (Corella, 1280, inseguro para Michelena por tratarse de un judío. Lo mismo le sucede con aldaca que era el nombre de la pecha que pagaban los moros a su señor en Fontellas, consistente en la espalda de un carnero. No le ve objección semántica o fonética a que se trate de una voz euskérica pero la naturaleza de los pecheros le hace dudar de ello), Don Domingo de Apala (aquí al parecer matronímico, según Michelena), Simonis Andia (1262), Johannes Guchia (Fitero, hacia 1200), Domna Gutia (Carcar 1061), y Sancho Moça (1158), Orti Belcha (1125), Petrus Balsç (fines del s. XII), Xemen Çuria (1263), Enneco Sçuria (1263), Sanz Ezcherra (1166), Garcia Burua (1124), Ardiko (1158), Occhoco (1213), Ochanda, Pero Ochova (1267), Mahoma Oxarra (1300), etc. en Tudela. En el siglo XIV aparecen bastantes antropónimos que hacen referencia al lugar de procedencia: Ochoa de Jaurrieta, Diego de Zalba, Domingo de Aranaz, Semeno de Uçama, Miguel de Sola, etc., que se generalizarán como apellidos a partir del s. XV y XVI, muchos procedentes de Ultrapuertos, así Osés, Lacarra, Suescun, Chivite, etc.

4. Literatura costumbrista y lexicografía
    Volviendo al tema de la documentación diremos que en documentos modernos tambien encontramos alguna expresión del habla popular que se cuela entre los documentos o alguna producción literaria, aunque escasamente. El escritor tudelano del siglo XVII Jerónimo de Arbolanche utiliza la voz cozcollo, que el editor moderno no conoce y supone que es error tipogáfico por sollozo. Será a partir del s. XIX pero más bien a principios del XX, al tomar fuerza lo que se ha venido en llamar la literatura regionalista cuando aparecerán autores que empiezan a recoger, recopilar y a veces utilizar en su producción literaria el léxico del habla popular, autores como los hermanos Juan José y Eugenio Salamero, de Corella, Pedro Arellano, de Ablitas, Alberto Pelairea, de Fitero, o Jose Mª Iribarren de Tudela. Será este último autor el que más renombre ha adquirido, por razones en las que no vamos a entrar, aportando en este campo el famoso Vocabulario Navarro. Posteriormente a partir de los años 70 han ido apareciendo algunos trabajos de recogida y estudio del léxico local, procedentes de personas preocupadas por la cultura popular, a veces en forma de tesinas y trabajos de fin de carrera, o procedentes de ámbitos tangenciales a la lingüística, como la Etnografía o la Historia de la Comunicación Social, que es mi caso.

5. Actualidad del léxico estudiado
    Voy a obviar algunas de las dificultades o problemas que presenta este tipo de estudios con sus consiguientes discusiones. Solamente mencionar que el euskera ha recibido préstamos ya desde época prerromana y como es obvio en ocasiones se plantean discrepancias de tipo etimológico. Desde luego no nos hemos atenido exclusivamente a las voces euskéricas desde una perspectiva puramente etimológica y hemos tenido en cuenta que los hablantes bilingües vascos han utilizado también un léxico procedente del romance que se ha hecho común para ambas lenguas, al que han transmitido una impronta fonética o sintáctica vasca (ejemplos fehacientes de lo cuál son las voces petacho o chandapasa). De cualquier manera al repasar este tipo de trabajos a uno siempre le queda la impresión de que ni son todos los que están ni están todos los que son. Quiero decir, que a veces lo que está claro para unos para otros es más dudoso y viceversa.

    También he de señalar que tal como explicitan todos los autores que han estudiado el habla popular estamos ante un léxico en recesión, que en gran medida está perdido o se está perdiendo, por una parte por los cambios ecónomicos y las transformaciones sociales que hemos vivido en las últimas décadas, y por otro lado por las tendencias culturales actuales a la homogeneización y estandarización que se manifiestan a través de la escuela, los mass-media, etc..

    A continuación presento una sucinta lista de euskerismos léxicos presentes en el habla popular de la Ribera de Navarra, interesándome en este caso recalcar que abarcan todos los ámbitos de la vida social tradicional.

6. Léxico euskérico

I. Ambito agrícola y ganadero.

Animales:

Caparra. Garrapata. De gapar, kapar. Una de las palabras de la que tenemos más antigua documentación: En documentos tudelanos del siglo XIV aparece un judío apodado (dicto) caparra. Origen de la voz castellana garrapata y del nombre de la villa ribera de Caparroso, según algunos..
Anderete. Hormiga alada, aluda, alaica. De andere.
Gardama. Gusano de la remolacha. De gardamu “carcoma”.
Chipa. Pequeño pez. Txipa.
Zarandilla, sarandilla, sangandilla (sangundilla, zanguandilla, salandilla, sorgandilla... en otras comarcas). Lagartija. En euskera sugandilla, sagundilla, etc., de un original suge-anderea, origen de la voz castellana sabandija.
Zarrapo (arrapo, larrapo, txarrapo... en distintas comarcas de Navarra). Sapo. De apo.
Micharro, mincharro. Pequeño roedor. De mixar.
Chire. Una clase de pájaro. En Larraga Chirikome “cría de pájaro”. De txori.
Txintxingorri, txintxin, txintxinico, pinpín. Una clase de pájaro que en zona euskaldún es llamado pinpintxori, txintxirri, txantxangorri...
Tordancha. Híbrido de tordo y antza, “similar a”.
Chirrión. Vencejo, en euskera zirrin, zirrio.
Arrapa-pájaros. Milano. Palabra híbrida, con harrapa(tu), “agarrar”.
Aberío, abrío. Caballería. De abere.
Segalla, segallo. Cría de la cabra. Para Corominas cualquiera que sea su etimología se trata de un término pastoril vasco o vasconizado.
Chiquilón. Cordero sín testículos. De txikiratu, zikiratu.
Irasco. Macho cabrío castrado. Con diminutivo -sko, como oillasko.
Lacha. Clase de ovejas. De latz “áspero”.
Zabala. Res corniancha. De zabal “ancho/a”.

Términos pastoriles:

Abarcas, abarqueras. “De la Montaña bajaste con abarcas y abarqueras y en la Ribera te has puesto zapatos y medias de seda” (copla popular). Se le ha considerado origen de la voz alpargata, a través del árabe.
Zamarra. Espaldero, pelliza, chaquetón.
Zamarro. Mandil del segador.
Zagones. Trozos de cuero para cubrir los muslos los días de lluvia (Roncal). Delantal de cuero, mandil del segador. En castellano zahones, también se le ha proporcionado etimología árabe.
Cazcarrias, cascarrias, zascarrias. En principio, suciedad que coje la lana de las ovejas, después suciedad en general. “Cabanillas cazcarrioso, pueblo de cuatro vecinos, el cura cuida las cabras, y el sacristán los cochinos” (copla popular).
Cirria. Excremento del ganado lanar. Estiércol de oveja. Orina que sirve de abono en los campos. Probablemente aguachirri procede de altxirri “cirria de oveja”. De la misma familia semántica cirriete y ciriñada “diarrea”.
Burruskil, guache. Lugares cerrados de las majadas o corrales.
Chaclas, changarros. Distintos tipos de cencerros.
Cachurrina. Baurrina. Olor propio del ganado lanar. Olor desagradable. En la Cuenca cacurrin y bagurrin.

Plantas:

Arto
(artos blancos, artos negros, artos marañoneros, arto kinkoleteros...). Relacionado con arte; según M. Alvar la raíz art- serviría para designar distintos tipos de plantas espinosas.
Artipuchi. “mata grande que pincha” Tal vez de arte gutxi “encina pequeña”.
Barda, bardal. Matorral, zarza. Procede de la voz pastoril abarda “seto realizado con abarras” y posteriormente “seto vivo con que se cerraban las majadas”.
Sarga. Arbusto, zarzamora. Según A. Frago tiene su origen en la raíz preindoeuropea zar-, que aparece en euskera zartzi, variante de sasi, y origen de la voz romance zarza.
Chara. Mata, arbusto. De aquí charada, en Salazar “fogata hecha con aliagas y bojes”.
Abarras. Ramas de encina para quemar. Más usual en Tierra Estella.
Arañon, arañonera, marañon. Plantas espinosas. De aranondo.
Pacharán. Fruto del anterior con el que se elabora la hoy muy conocida bebida foral. De basaran.
Chaparro. Encina pequeña. Txapar.
Ontina. Planta propia de terrenos esteparios. Del protovasco *onto, antecesor del actual ondo “planta de árbol”, según Corominas y Frago. No se encuentra en Vera de Bidasoa.
Lastón. Mala hierba o hierba que comen los ganados. De lasto “paja de cereal”.
Yena. En euskera ena. Planta espinosa.
IIaga ciega. Calco semántico: Itsu en euskera tiene sentido de malignidad, como en osin-itsu, según Javier Irigaray.
Llollo. Cizaña, planta parásita de los sembrados. En euskera llollo, del latín loliu(m).

Por contra, en euskera los nombres de los árboles de vergel y de las plantas de huerta, como dice Caro Baroja, proceden del latín. Así las cerezas, membrillos, melocotones, nísperos, higos, cebollas, acelgas, habas, zanahorias, calabazas, pimientos... en euskera, gerezi, godeiña, mertxika, muxika, mizpira, piku, tipula, bleta, baba, pastanaga, kurkubita, piper... Algunas de estas voces son consideradads préstamos tempranos del latín al euskera. Han vuelto a la Ribera piparros “pimientos” en Mendavia y piparras “una clase de guindillas” en Arguedas y Corella.

Instrumentos y labores:

Laya
. Instrumento de labranza con forma de hache. Derivados: Layar, a layamina.
Ondalar. Hacer un trabajo profundo. De ondo y lan. Ondolan, hondalan.
Achurrear. Apalear las legumbres secas para sacar el grano. De txurra “palo”, según Ciervide.
Chirdilar. Racimar. De txirdil “pingajo, colgajo, racimo”.
Billortar. Poner las billortas, abrazaderas de hierro del arado, de billur “atadura”.
Artolas. Baste, aparejo. De arto y ola “tabla”.
Cartolas. Tablas traseras del carro. En euskera kartolak.
Samanta. Diminutivo de zama “carga, fajina”.
Lako. Lagar. De origen latino.
Sarda. Sarde “horquillo”.
Kako. Gancho.
Zacuto. Talega. Diminutivo de zaku “saco”.
Almute. Almud, medida para cereales.
Auzalán. Trabajo comunal. Llega hasta Caparroso.

Descriptivos:

Landa
. Extensión de terreno yermo. También forma parte de los topónimos Mazkolanda, en Santacara, y Landazuria y Landarregia, en La Bardena.
Naba. Barranco. Celtismo antiguo en euskera.
Sarda. Monte bajo de arbustos espesos. También forma parte de los topónimos Sardabilla y Sardazuria, en La Bardena.
Saso. Llanura elevada En euskera zazu. En Olite se documenta camino al sasu.
Turrumbero. Terreno en declive. Resbaladero. Se ha relacionado con zurrunba “cascada”. En Mendavia turruntales. En el Pirineo aragonés turrumbal “campo poco fértil”.
Yasa. Crecida del rio, riada. Pero también, barranca, torrentera. En euskera jasa.
Lleco. Terreno no cultivado. Según M. Alvar del euskera leku.
Muga. Linde, ribazo, frontera. Derivados: mugar, mogote.
Sargal. Terreno poblado de sargas.
Ontinal. Terreno poblado de ontinas.
Artipuchal. terreno poblado de artipuches.
Artal. terreno poblado de artos.

II. Ambito social y familiar:

Lenguaje empleado con los niños:

Aurzaya, orzaya, urzaya, orzayo. Niñera/o. De haur y zai.
Aña. Nodriza.
Pa. Infantil. Beso.
Pupu. Infantil. Pupa.
Purrú. Infantil. Pedo.
Kuku. Infantil. Imitación del cuco.
Tas-tás. Infantil. Tundina.
Chichi. Infantil. Carne.
Aloló. Abobó. Infantil. A dormir. De lo “sueño”.
Churi, chori. Lacito que se les pone a las niñas. Relacionado con chorango (moño) y tal vez con zorongo. Euskera txori.
Mañas. Lloriqueos. Maiñontzi se dice en euskera al llorón.
Coscollo, cescollo. En el euskera de Navarra y Artajona zorcollo. Desazón que les entra a los niños al llorar.
Pocholo. Gordito. Potolo, pottolo.
Moñoño, moñoña. Mono, Mona, con palatalización expresiva.
Cinglarse, chilingarse. Balancearse, columpiarse. En Roncal chilingatu “abatirse”. También zintzilik.
Andar a chinguele. Andar a la pata coja.

Para designar cualidades personales:

Arguillado.
Flaco. Relacionado con argala
Baldarra. Torpe.
Caparra. Persona pegajosa y molesta.
Chandra. Malachandra. Niña traviesa. Mujer poco hacendosa De etxandra. Con sufijación romance procede chandrío “estropicio, jugarreta, fechoría”, que se utilizaba como adjetivo en Corella. Yanguas y Miranda sin embargo dice que chandrio era “hombre aplicado, laborioso”, más acorde con el sentido primitivo.
Charrada. Travesura en Mendavia. De txar.
Charro. Malo, defectuoso, pequeño. De txar.
Chaparro. Hombre pequeño y grueso.
Chiribillas. Persona ligera. De txiribia “mariposa”.
Chocholo. Lelo.
Churrupiau. Persona enjuta, chupau (de cara). De zurrup(atu) “sorber”.
Chusmo. Chismoso, cotilla. Relacionado con txuxmuxka “cuchicheando” y susmur “noticia confidencial”. En Artajona susmo “sospecha” y susmiar “sospechar”.
Ciquiña, ciquiñoso. 1 Sucio. 2 Avaro. Zikinkeria es “acción inconveniente debida a la avaricia” 3 Molesto, que está siempre fastidiando. De ciquiñar “molestar”. En este sentido cruce semántico con ciriquiar, de zirikatu, ziria sartu.
Cirrioso. Sucio, en Mendavia.
Corri-corri. Se dice del que va siemprre corriendo por la calle.
Farrachucho, farrachuchon, farrachón. Persona de mal aspecto o vestida ridiculamente. De farras “indolente”. En Artajona y Mendavia farrachucho “garabato”.
Motolo, motola. Gordinflón.
Motilón. Niño gordo, hombre grande.
Sinsorgo. De poco fundamento
Zaborro. Hombre de poco provecho. De zabar “remolón, flojo”.
Zacarro, zacurro, zakurrón. Torpe, bruto. De zakar. Zapirri, zapirro. El que trabaja deprisa y mal, el ignorante, necio, torpe. Relacionado con zipirri-zaparra “hacer un trabajo torpemente, andar sin garbo”. En Artajona la onomatopeya zirripi-zarrapa indica “andar medio arrastrándose”.
Tarra, tartarra. El que habla sin parar. De tar- tar -tar, expresión onomatopéyica. Derivado: tarrar.
Zarrias. Persona desaliñada. Zarrias, zarrios “harapos” en euskera zarrak o trapu-zarrak.

Euskerismos de origen onomatopéyico y expresivo:

Chipi-chapa, chipli-chapla.
Chapotear.
Tipi-tapa, tipi-tipi. Pasito a pasito.
Tiki-taka. Dale que le pego.
Chipi-chipi, ziri-ziri, zir-zir en Artajona, zirimiri o sirimiri. En euskera txirri-txirri, txirriki-txirriki. Poco a poco, pero continuamente. A la persona que no para de hablar se dice que está chirriquichirri charraquecharra. Derivados chirriar, chipiar “calarse”.
Ñiqui-ñaka. Incordiando(se).
Churripample (borrachín), churrupazo (trago), y tal vez churru-mantecas “saca mentecas, sorbemantecas”, de zurrup como el ya citado churrupiau.
Chucu-chucu.
En Corella, Cuenca y Montaña, en la Zona Media Chu-chu-chu “onomátopeya para indicar el cuchicheo”.
Dingilin-dangala, dingolondango. Balanceo.
Zangala-mangala. Despacio.
Tarrabastada, zarrabastada, farrastada. Decisión repentina. De tarrast, zarrast.
Furrustada
. Refunfuño, desaire. De purrust.
Zurrumbiar, Zurrumbiadera Zumbar, zumbadera. En euskera burrunba, durrunda, furrunda, zurrunba.
A zurrúnburrún, a zurrún-zurrún, a furrún-furrún. A barullo, atropelladamente. en euskera zurruburru, zurrunbullu, zurrunbillo.
Beber a la gargailleta. Al alto, al aire. De gargail(la) “úvula”, de origen onomatopéyico.
Ausar, en Artajona ausiar, en otros lugares auchar, auchiar, usiar. Azuzar, incitar. También significa “espantar” según las zonas. En euskera uxada, ux egin, uxatu. En último término de la onomatopeya ux!
Eis, eu, epa, tó, chó. Voces de llamada y saludo.
Escá, iscá, iskorrá. Voces para llamar a las cabras y a las ovejas

Juegos, danzas, folklore:

Churra En Murchante “juego en que se golpea una pelota con un palo”. Recogido por Azkue y también en otras zonas de Navarra.
Ordago, hamarreko. Voces del juego del mus. Socatira. En un pasado no muy lejano juego habitual en los pueblos de la Ribera.
Mezetas. Así se llamaba a las fiestas en Arguedas y en muchos pueblos de Navarra, según se dice por la abundancia de misas, mezak, que se celebraban esos días.
Chanda, Chandapasa. En el juego de pelota, jugando a tandas, en turnos. Iribarren, que se reía de las etimologías de Larramendi, ve en chandapasa la chance qui passe.
Carricadanza. Pasacalles, danza de la calle. Aparece en un documento de Tudela de 1735. En Mendavia carricalanza, ricalanza “barullo, jolgorio de niños”.
Cuco neco aña neco. Fórmula de selección en el juego del escondite en Mélida. En Olazagutia Kukubiku añaniku. En Ondarroa kukumiko añaneko. En Quintana (Araba) cucubico ñañavico.
Zarramusquero. Máscara de carnaval en Cintruénigo.
Cipotero. Máscara de carnaval en Tudela. También en Roncal. En Lantz, ziripot.
Chapalangarra. Muñeco que se quema en Cintruénigo en la noche de S. Juan. En Corella juanberinga.
Sesenzusko. Antes de la guerra así se denominaba al toro de fuego en diversos programas de fiestas.

Comidas:

Chinchorras, chinchigorras. Torta de chinchorras. De txinkor, txintxorta “chicharrones”.
Chingarra. En Mendavia, tocino.
Chirla, chipirón, pota, quisquilla, cocochas. Frutos del mar Cantábrico.
Chistorra, birica, choringa. Distintos tipos de longaniza.
Chungur. Hueso del pernil.
Piporropil. Una clase de rosquillas.
Artaguitón. Se elaboraba con huevos y harina de maiz. De artai “gachas farineta”, de arto “maiz”.
Pitarra, pittarra. Vino de elaboración casera. En Baztán sidra.
Purisalda. En Mendavia porrusalda.

Objetos y labores de la casa:

Mandarra
. Delantal.
Caporraz. Un tipo de aguja. Con orratz.
Petacho, petache. Remiendo.
Zorrón. En Tafalla “bolsa grande de pellejo que usan los pastores para llevar la comida”. En la Ribera “bolsa de papel”: Un zorrón de caramelos. También se dice trigo enzorrón, enzurrón, o enzurrún, del que está a punto de espigar. De euskera zorro “saco, vaina”.
Ondarras. Posos o heces que quedan en las vasijas.
Sesquia. Cesta, en Miranda de Arga. De saski.

Calcos semánticos:

Antés más
. Lehenago.
Casarse a. Casarse e ir a vivir al pueblo del cónyuge. Sesmara ezkondu, adibidez.
Mozo viejo, moza vieja. Mutilzar, neskazar.
Ser ciego para algo. Itsu “aficionado en extremo”.
Niebla ciega. Niebla muy cerrada. Laino-itsua.
Aliaga ciega. (Osin)-itsua.
Cascas de haba. Tonto, simple (insulto). Babazorro.
Bruja de aire. Remolino de viento y polvo. Sorgin haizea.
Pelo bruja. Dícese de las crías de pájaro cuando empiezan a emplumar. Sorgin-luma.
Bruja, simiente provista de pelitos o plumillas que es diseminada por el viento. Sorgin-oilo.
Viento negro. En Olite, viento que trae nubarrones que provocan la lluvia. En euskera aizpel, que se mantiene en el habla de Obanos. Por esta expresión un forastero decía: “Que listos son los de Olite que hasta saben de qué color es el aire”.

Significados producidos por indiferenciación semántica:

Haba “ampolla”. Baba 1. Haba. 2. Ampolla que se levanta en la piel.
Ojo “yema”. En Olite, donde se habló euskera hasta el s.XVIII. Begi 1. Ojo. 2. Yema (Bot.).
Vena “raiz”. Zain 1. Vena. 2. Raíz. También en Olite.

Formulas de despedida:

Abur. Agur. Según Corominas su uso se extendió por distintas regiones peninsularesen el s. XVIII. Lo usa el corellano Eugenio Salamero en su libro Estampas de mi tierra.
Odo. Expresión que se utiliza al finalizar una tarea, o con el sentido de ¡ya está, se acabó!. De euskera hor do (< dago), “ahí está”.