(......no me llames extranjero porque
haya nacido lejos, o porque tenga otro nombre la tierra
de donde
vengo. Mírame bien a los ojos, mucho más allá
del odio, del egoísmo y el miedo, y veras que soy un hombre.
No me llames extranjero, no puedo ser extranjero.. - Rafael
Amor)
El drama de la emigración es bien
conocido por muchos de nuestros padres y abuelos a pesar de que
en general ellos no lo tuvieron tan difícil, pues además
de ir a algunos países con el mismo idioma, se encontraron
con una población que en la mayoría de las veces,
les recibió con los brazos abiertos. Muchos de los que
en la posguerra emigraron a Europa, se encontraron al menos con
la casi seguridad de un puesto de trabajo.
La dramática situación que se vive en la mayoría
de los países del tercer mundo, hace que miles y miles
de sus habitantes se arriesguen a venir a Europa como si de las
"Americas" de antaño se tratara. Desgraciadamente
muchos no lo consiguen, muriendo en el tristemente famoso estrecho
o asfixiados en camiones donde pasan días y días
escondidos. Desgraciadamente la mayoría de quienes lo consiguen
tiene que enfrentarse a una situación durísima donde
se habla un idioma que no es el suyo, donde se les explota de
una manera muchas veces inhumana, a la vez que se les mantiene
en la marginalidad, en la "clandestinidad" o en la "ilegalidad".
Como habréis apreciado, en nuestro barrio cada vez hay
mas inmigrantes. Seres humanos con una vida en sus espaldas que
si la viéramos reflejada en las pantallas del cine seguro
que nos haría soltar más de una lágrima.
Algunos de ellos están aquí, pensando hacerse un
lugar y posteriormente traer a sus familias. Otros, queriendo
trabajar en lo que sea, sacar unas perrillas para poder mandar
a sus casas y con la esperanza de que algún día
puedan estar de nuevo en sus países de origen. Todos ellos
necesitan solidaridad. Desde Iralabarri hemos pensado que si algo
podemos hacer en este sentido estaremos encantados de hacerlo.
Por ello, desde la Asociación de Vecinos se ha impulsado
una Comisión con la idea de ver que podemos hacer para
que quienes aquí viven, sientan no el desprecio que en
más de una ocasión se les ofrece por culpa del repugnante
racismo, sino un cierto calor humano y solidario.
Queremos conocer a los inmigrantes y que nos conozcan. Que sepan
que pueden contar con nosotros para todo aquello que este en nuestras
manos y que queremos que haya un respeto mutuo teniendo en cuenta,
claro está, que son ellos los que se encuentran en una
situación más problemática, más desfavorecida.
Ello nos exige una cuota más que importante de tolerancia.
Queremos una convivencia en paz entre personas iguales de lugares
distintos y con circunstancias muy diferentes.
Te invitamos a ti, vecino de Irala de toda la vida o recién
llegado, oriundo o extranjero, legal o "ilegal"(para
nosotros no hay seres humanos ilegales), a participar en esta
Comisión que se reunirá una vez al mes en el Centro
Cívico. Si quieres contactar con nosotros, para preguntarnos
cualquier cosa, para sugerirnos lo que quieras, puedes hacerlo
también, llamando por las mañanas al teléfono
944 255 547, y preguntando por Jose.